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13/12/2004

Disidentes liberados: ¿Quién presiona a quien?

Germán Piniella
Progreso Semanal


Con la concesión de “licencia extrapenal” –una especie de libertad condicional– a cinco opositores que cumplían condena de prisión, el gobierno cubano sorprendió a la opinión pública internacional, a gobiernos extranjeros y a los propios detenidos. Previamente, junto a otros 15 presos que fueron trasladados a La Habana desde cárceles del interior del país, habían recibido exámenes médicos en el Hospital Militar Carlos J. Finlay.

Todos ellos forman parte del grupo de 75 disidentes detenidos en marzo de 2003 y juzgados por colaborar con el gobierno de EEUU en los intentos norteamericanos por derrocar al gobierno revolucionario de Fidel Castro. Con la liberación de esos cinco detenidos, suman ya 12 los que el gobierno cubano ha puesto en libertad en los últimos meses, pero fuentes de la disidencia interna, así como familiares de los presos, presumen que otros serían excarcelados próximamente.

La noticia ha despertado comentarios diversos, desde considerar el hecho como un gesto de buena voluntad de Cuba hacia la Unión Europea, hasta asegurar que el Presidente Fidel Castro ha cedido a las presiones de gobiernos extranjeros, organizaciones internacionales e instituciones gremiales.

Observadores del panorama político cubano comentan que la liberación de Raúl Rivero, el más promovido de los 75 disidentes en el exterior, fue decidida por el gobierno cubano a partir de la petición del presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y discutida por las delegaciones de Cuba y España en la reciente Cumbre Iberoamericana celebrada en Costa Rica a mediados del mes de noviembre. Los mismos observadores aseguran que para no centrar la atención en Rivero, Cuba lo incluyó en el grupo de encarcelados que serían dejados en libertad por problemas de salud, la misma razón por las que liberó anteriormente a otros siete.

Sin embargo, a pesar de que el propio Rivero expresó en una entrevista su agradecimiento a España por sus gestiones, autoridades norteamericanas atribuyeron la liberación de los disidentes cubanos a la presión internacional y negaron que hubiera sido consecuencia de las diligencias del gobierno español.

Según Europa Press, el vocero del Departamento de Estado, Richard Boucher, declaró que no podía considerar “esta decisión cubana como el resultado de alguna nación en concreto, una reunión cercana o algo por el estilo”.

Pero más que hacer una valoración equivocada, con estas palabras Estados Unidos trata de restar protagonismo a España, que una vez más se distancia de la política norteamericana. El enfoque de Washington pone en evidencia su temor de un ablandamiento de las posiciones de la UE hacia Cuba, situación que se viene anunciando desde hace un par de meses.

El pasado 12 de octubre, fecha de la llegada de Cristóbal Colón a América y que España celebra como Día de la Hispanidad, el embajador español en La Habana, Carlos López Zaldívar, dio el primer indicio de la intención de cambio de su gobierno. Ante los invitados a la recepción, entre los que se encontraban numerosos opositores al gobierno cubano, anunció que su país estaba reconsiderando la política hacia Cuba. Varios de los disidentes invitados se marcharon en señal de protesta por las palabras del embajador.

Pero habría pasos adicionales, ya que la actual política es una conducta común de la UE, por lo que España ha llevado la discusión de un cambio de actitud al seno de la Unión.

En 2003, un tribunal cubano juzgó y condenó a prisión a 75 disidentes. Paralelamente, fueron ejecutados tres secuestradores de una embarcación que tomaron como rehenes y amenazaron de muerte a decenas de pasajeros. Ese mismo año, a instancias del entonces presidente del gobierno español, José María Aznar, los países de la UE, como reacción a las medidas judiciales cubanas, acordaron un paquete de medidas aún vigentes –congelamiento del diálogo político, reducción de visitas de altos funcionarios europeos a la isla, suspensión de la ayuda a proyectos culturales y sociales. Al mismo tiempo, decidían invitar a opositores a recepciones y actos en sus sedes diplomáticas en La Habana. El gobierno de Aznar daba otro paso en su “relación carnal” con EEUU al liderar una versión europea de la política norteamericana hacia Cuba.

Con esa posición la UE no sólo desconocía las razones de La Habana para defenderse de lo que considera las agresiones de una potencia extranjera, apoyadas en ciudadanos cubanos que los tribunales de Cuba juzgaron y condenaron por colaborar con la política ilegal de EEUU, sino que de hecho se sumaba al bloqueo político y económico que Estados Unidos ejerce contra la isla desde hace 45 años.

Fuentes cubanas consideran que aunque las medidas políticas de la UE son inamistosas no hubieran sido suficientes para una reacción como la que tuvo La Habana. Pero recibir en sus sedes diplomáticas y anunciar un apoyo político a quienes Cuba califica de confabulados con un gobierno extranjero, fue percibido no sólo como acto inamistoso, sino como injerencia en los asuntos internos de la isla. No es de extrañar que el gobierno cubano tomara represalias.

En respuesta, La Habana decidió no solo que sus funcionarios de cualquier nivel no asistieran a las celebraciones diplomáticas de la UE, sino que cerró el grifo a todo tipo de contacto con los diplomáticos y las sedes europeos.

Ahora el nuevo gobierno de España, que dio un paso de política independiente al retirar sus tropas de Irak y anunciar su vocación europea y de puente hacia Latinoamérica, reafirma su plataforma con la nueva actitud hacia Cuba. Lo que expresaba el embajador López en La Habana era que dicha política de la UE impedía los objetivos de liberalización y las flexibilidades que tanto España como la UE pretenden de la parte cubana. Esta posición tiene un fuerte asidero en la realidad

Según un diplomático europeo, la respuesta cubana hizo que “el más simple contratiempo o problema que confrontemos, de cualquier índole, debemos resolverlo sin la asistencia de la cancillería”. Y agregaba que como “las funciones propias nuestras son las relaciones y los contactos…el gobierno (cubano) nos dejó frente a un espejo en el que solo cabemos nosotros y nuestros iguales”.

Para romper ese espejo, el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero decidió replantear a nivel de la UE el enfoque sobre Cuba, heredado del gobierno de Aznar, que ideologizó las relaciones. Aznar, mediante presión, exigía que “Castro mueva ficha”. Ahora La Habana las mueve, libera prisioneros y sin presión –al igual que los anteriores. Solo ha bastado que España, sin negar los objetivos propuestos con relación a Cuba y que han sido reiterados por Zapatero, anunciara un replanteo que ha llevado al seno de la UE, donde ha encontrado una coincidencia esencial: la política vigente ha sido ineficaz y contraproducente.

Como respuesta a esa decisión, el gobierno cubano restableció la pasada semana plenos contactos con la sede española y ha iniciado la liberación de prisioneros, sin que aún haya habido modificación de la política común europea. ¿A quién le toca el próximo paso?

Germán Piniella es un escritor cubano y Editor Asistente de Progreso Semanal.

germán@progresoweekly.com
13/12/2004 12:38 Enlace permanente. Tema: El Criterio No hay comentarios. Comentar.

28/08/2004

¿Qué hay detrás de la reciente crisis diplomática entre Panamá y Cuba?

Terrorismo y doble moral

Angel Guerra Cabrera
La Jornada


¿Qué hay detrás de la reciente crisis diplomática entre Panamá y Cuba? ¿Por qué el gobierno de Mireya Moscoso retiró a su representante en La Habana y expulsó al embajador cubano de su país? La señora Mireya cedió, es cierto, ante las exigencias de Washington y Miami sobre el proceso judicial contra terroristas de origen cubano en la nación istmeña y con su irresponsabilidad y ligereza llevó a la actual crisis, pero es desde esas dos ciudades que esta se ha gestado.
Nadie juicioso cuestionaría a la Casa Blanca de George W. Bush su condición de medallista de oro en la practica del terrorismo de Estado, pero sobre todo en la doble moral que aplica en su peculiar guerra contra el terrorismo, cuyo ejemplo más evidente es el caso de Cuba. Es una verdad de Perogrullo la responsabilidad de la gran potencia en la campaña de terrorismo contra la isla por más de cuatro décadas, cuyos operativos e instigadores radican en Miami. Pero pocas administraciones de ese país han hecho tanto como las de Bush –padre e hijo- por proporcionarles impunidad. Fidel Castro denunció en la Cumbre Iberoamericana de Panamá en 2000 la presencia de un grupo de terroristas de origen cubano que atentaría contra su vida. Los cuerpos de seguridad locales detuvieron a los sujetos y rápidamente se filtró a los medios de difusión su plan para volar con 9 kilos de explosivo C-4 el paraninfo de la Universidad de Panamá mientras el líder cubano se dirigía a una audiencia de cientos de estudiantes, académicos, activistas sindicales e indígenas. Desde entonces el proceso seguido contra los terroristas ha estado sujeto a constantes presiones políticas y mediáticas desde Washington y Miami, que han hecho esfumarse pruebas y graves delitos. El propósito parecía ser impedir que fueran condenados o, en todo caso, facilitar su fuga, como ya ocurrió en Venezuela y México con algunos de los ahora detenidos después de perpetrar acciones semejantes. Pero desde hace unas semanas se supo en Miami –y, por lo tanto, en La Habana- que Moscoso había hecho el compromiso con la mafia contrarrevolucionaria de otorgarles el perdón antes de que expirara su mandato.

También trascendió la noticia de una solicitud, con inocultable tufo electoral, formulada a la presidenta panameña en ese mismo sentido por el secretario de Estado Collin Powell. Sorprendida in fraganti por la denuncia del gobierno cubano a la infamia que tramaba, la señora Mireya optó por huir hacia delante y crear la crisis en curso. Ha llegado a decir que aunque no lo había decidido antes, “ahora sí” –en plan de venganza se entiende- está pensando en perdonar a los terroristas.

Son ellos Luis Posada Carriles, Gaspar Jiménez Escobedo, Pedro Remón y Guillermo Novo. Posada, jefe del grupo es, al igual que los restantes, operativo de la CIA desde la década de los sesenta. Participó en la frustrada invasión de Bahía de Cochinos. Con posterioridad fue colocado por la compañía en un puesto clave de la policía secreta venezolana, cargo desde el cual organizó y dirigió la voladura de un avión de Cubana de Aviación con 73 pasajeros a bordo. Más tarde fue uno de los principales operativos en la represión de los movimientos guerrilleros en El Salvador y Guatemala y hombre de confianza de Oliver North en el Irán-contras(canje de armas por drogas para la contra nicaragüense).

Posada, a la sombra del entonces presidente Francisco Flores, íntimo de Bush y Aznar, creó un santuario terrorista en El Salvador desde donde dirigió la serie de atentados contra instalaciones turísticas cubanas en 1998. Jiménez ha intervenido junto a Posada en numerosos intentos de asesinar a Fidel Castro y ultimó en México al técnico de pesca cubano Artagnan Díaz; Remón asesinó en Nueva York al diplomático isleño Félix García y Novo es el ejecutor del ex canciller chileno Orlando Letellier. Estos son los personajes que la señora Mireya Moscoso proyecta indultar por razones “humanitarias”.

Afortunadamente Panamá no es Moscoso, cuyo gobierno está desacreditado por su entreguismo, corrupción e ineptitud, como demostraron las últimas elecciones. La presidencia de Moscoso es, en fin de cuentas, un fruto de la invasión yanqui a Panamá, cuya verdadera intención fue castigar al pueblo panameño por atreverse a recuperar el canal con Omar Torrijos al frente. Torrijos sostuvo una cálida amistad con Cuba como parte de una historia en que muy pronto nadie recordará a la señora Moscoso.

aguerra12@prodigy.net.mx
28/08/2004 04:48 Enlace permanente. Tema: El Criterio No hay comentarios. Comentar.

29/07/2004

Confianza en el futuro de Cuba

blanca_1.jpgJuan Marrero
2004-07-28



A Bush y sus compinches de mafia anexionista de Miami, obsesionados con la destrucción del socialismo en Cuba, las cosas no les están saliendo bien, no obstante las crueles medidas que han diseñado e implantado en las últimas semanas con el propósito de crear nuevos obstáculos al despegue económico y bienestar del pueblo cubano.



Durante el presente mes de julio se han producido varias noticias que deben tener muy sobresaltado al inquilino de la Casa Blanca. No son sobre la creciente resistencia del pueblo iraquí a la ocupación militar norteamericana, la proyección de la película de Michael Moore “Farenheit 9/11” y los escándalos de corrupción y fraudes de políticos estadounidenses, con lo cual tendría más que suficiente, sino relacionadas con Cuba, esa espina atragantada en la garganta del Imperio desde hace 45 años.



Comienzo por la última noticia recibida, que tal vez no sea la más trascendental, aunque no deja de tener importancia por el hecho de que la han promovido siete profesores en Medicina de diferentes universidades de Suecia, ninguno de ellos conocido con afiliación política de izquierda o con militancia antiimperialista. Ellos acaban de publicar en el diario sueco Aftonbladet, bajo el título “Cuba, los niños y la Unión Europea”, una declaración conjunta donde dicen cosas que deben haber sorprendido a la opinión pública sueca, la cual en los últimos años, ha sido muy manipulada, por políticos y la prensa, en relación con la información sobre Cuba. Los siete catedráticos han expresado cosas como las siguientes:



"Cerca de 200 millones de niños en el mundo carecen de hogar, están abandonados o marginados. Ninguno de ellos vive en Cuba. Cuba es todavía el único país de América Latina en el que aún los más pobres tienen aceptables condiciones de vida, donde los niños sobreviven y van a la escuela en lugar de a la calle, donde las mujeres acceden a la educación y el paro está por debajo del 3%".



También recuerdan que Cuba en los últimos tiempos ha sido reconocida internacionalmente por el desarrollo de la agricultura ecológica, por dar prioridad a los derechos de los niños y los discapacitados, por su lucha permanente contra el consumo de drogas y el sida, y por su colaboración con otros países en los campos de la salud y la educación.



Los que a diario intentan demonizar a Cuba, entre ellos el señor Bush, dicen todo lo contrario, a la vez que silencian y ocultan esos hechos que este grupo de científicos, de manera honesta, han presentado ante la opinión pública sueca. Estos catedráticos condenan el bloqueo norteamericano y también las acciones anticubanas de la Unión Europea.



Muy mal también deben haberle sabido a Bush y sus compinches la declaración hecha hace unos días por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), un organismo del sistema de Naciones Unidas, de que “Cuba ha podido mantener sus logros sociales a pesar de la crisis económica de principios de los 90 y de su entorno adverso”, refiriéndose, obviamente, a la desaparición de los mercados tradicionales de exportación, tras el derrumbe de la Unión Soviética y el socialismo en Europa, al cierre de las posibilidades de financiamiento por organizaciones crediticias y a leyes como la Torricelli y Helms-Burton para apretar más la tuerca del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba.



Otro hecho reciente que debe haber molestado al Emperador ha sido la reunión en La Habana de los cancilleres de los países de la comunidad del Caribe (CARICOM), y más aún los acuerdos que suscribieron con Cuba, entre ellos el establecimiento de un centro de entrenamiento para la capacitación de enfermeros y técnicos de la salud, y el otorgamiento de 50 plazas para que cada año profesionales de la salud caribeños obtengan grados científicos en instituciones cubanas de reconocido prestigio mundial. Hubo otros acuerdos relacionados con el combate mancomunado a distintas enfermedades, entre ellas el sida, en los países del Caribe. La firmeza y valentía de esas pequeñas naciones caribeñas se pone de manifiesto una vez más porque llegan a estos acuerdos con Cuba cuando el Imperio recrudece las amenazas, en la reciente directiva presidencial de Bush, de que Estados Unidos está dispuesto a aplicar sanciones a los países que desacaten las disposiciones de la Ley Helms-Burton.



¿Cómo se habrá sentido Bush cuando se produjo en La Habana, con la presencia del Presidente cubano Fidel Castro, la firma del acuerdo de transferencia tecnológica entre el Centro de Inmulogía Molecular de Cuba y la empresa Cancer Vox Corporation, de Los Angeles, Estados Unidos? Se trata de un hecho que no tiene precedentes en los últimos 45 años y que, renglón aparte, es revelador de los avances en las investigaciones que ha hecho Cuba en el terreno de las vacunas contra el cáncer, terrible enfermedad que azota a la humanidad. Tal acuerdo permitirá que científicos norteamericanos y cubanos trabajen estrechamente unidos para garantizar la producción de estas vacunas. Este acuerdo, además, es el mentis más rotundo a Bush y sus funcionarios que sueltan de vez en cuando la malévola especie de que las investigaciones cubanas están dirigidas a la producción de armas biológicas y no a curar enfermedades.



Tales éxitos, en su fondo, son expresión elocuente de que bajo un sistema social no capitalista, como el que soberanamente transita el pueblo cubano, y a pesar del criminal bloqueo económico, comercial y financiero, incluso en medio de una situación internacional bien compleja y difícil, un país subdesarrollado, no petrolero, como lo es Cuba, puede continuar soñando y alcanzar resultados de nivel internacional en distintos campos de la ciencia y los conocimientos.



La administración Bush, por otra parte, ha mostrado cierta irritación porque los gobiernos de México y Cuba decidieron restablecer a nivel de embajadores sus vínculos diplomáticos. Washington, al parecer, en su deseo de aislar a Cuba, esperaba que eso no sucediese tan pronto. Colin Powell, secretario de Estado, en un acto de aberrante injerencismo y de desconocimiento de la soberanía y dignidad de otras naciones, reprochó al canciller mexicano, Derbez, quien recientemente estuvo en Cuba, haber sostenido conversaciones con el gobierno de Fidel Castro y, en cambio, no haberse entrevistado con la llamada “disidencia” en Cuba, esa que ha sido organizada y pagada por la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana. ¡Vaya desfachatez!



Y junto a todo esto, las manifestaciones de protesta en Miami contra las medidas anticubanas de Bush y sus compinches anexionistas han continuado durante todo el mes de julio como expresión de que el tiro parece haberles salido por la culata. Muchos analistas siguen diciendo que un voto de castigo contra Bush es posible esperarlo en La Florida en noviembre próximo.



En fin, en los días del aniversario 51 del asalto al Cuartel Moncada, las noticias sobre Cuba para Bush han sido malas. Y pueden ser peores si, como se especula por algunas fuentes externas, apareciese petróleo ligero en alta mar frente a las costas de La Habana, donde una compañía petrolera española ha invertido fuertes sumas y trabaja en la localización de esa riqueza.



Cuba sigue, entretanto, trabajando en incrementar su mayor riqueza: el talento humano. La confianza en el futuro de la Revolución está dada en ese potencial que masivamente brota como resultado de una obra educacional excepcional. Y esto Bush ni ningún imperialista o anexionista podrán frenarlo.
29/07/2004 17:39 Enlace permanente. Tema: El Criterio No hay comentarios. Comentar.

23/07/2004

Testimonios de un pueblo que ha recuperado la dignidad

venz.jpg¿Cómo son los proyectos sociales de Hugo Chávez en Venezuela?

Pascual Serrano
Rebelión


El barrio La Vega, dentro del distrito de Libertador en Caracas, en uno de tantos en los que se están desarrollando los programas sociales del gobierno venezolano. Allí, una población de seis mil venezolanos son asistidos por el Plan Barrio Adentro destinado a proporcionar asistencia médica con la colaboración de profesionales cubanos. Tras un año de funcionamiento del programa, ya se ha construido un pequeño, pero flamante centro de salud. En él hay dos médicos cubanos y una odontóloga también cubana. Esta última, Milagros Meliá, lleva tan sólo dos meses y se ha integrado junto con otros mil quinientos odontólogos cubanos en un nuevo proyecto de asistencia odontológica recién inaugurado, el Plan Sonrisa, que ya atiende veinte pacientes cada día en este consultorio.

La doctora Loraley García hace un año que vino de Cuba para trabajar en La Vega. En la actualidad los médicos están asistiendo cuarenta consultas diarias. En la sonrisa de todas ellas se aprecia el amor por su trabajo. “Nos quieren, nos protegen”, es el comentario de la doctora García cuando se le pregunta por la sensación que su presencia despierta entre los venezolanos.

En la sala de espera está María González, que tiene 34 años y dos hijos, y que viene a solicitar asistencia. “Antes, si uno se ponía enfermo por la noche, debía esperar al día siguiente para ir al dispensario y muchas veces no te atendían o no tenían medicación”, afirma. “Otras veces –añade-, íbamos al hospital y debíamos de hacer cola durante más de diez horas para que después no nos hicieran caso. Cerca está el hospital militar San Agustín, pero sólo atendían a militares y a sus familias. Ahora ya nos asisten las veinticuatro horas del día”.

Omaina Rico también espera para que le retiren los puntos de una herida en la mano. “En los hospitales no nos atienden bien o no nos dan medicinas. Ayer fui al hospital Pérez Carreño y no me atendieron, por eso si debemos de ir a un hospital tiene que ser al hospital militar. Antes no podíamos hacerlo porque hacía falta ser familiar de algún militar”, afirma.

Las nuevas políticas sanitarias no sólo se fundamentan en la estructura de atención primera de estos centros en los barrios populosos, toda la infraestructura hospitalaria militar se ha puesto a disposición de todos los venezolanos, no sólo lo pudimos apreciar en La Vega, también en el barrio de San Agustín o en Macarao.

Preguntada María sobre cómo se sienten en la nueva situación que vive el país responde sin dudarlo: “No contentos, orgullosos”. Sin duda, el proceso venezolano ha aportado algo más que prestaciones sociales, ha llevado al pueblo el orgullo y la dignidad.

Escueta en palabras, le interrogo a María sobre qué ha pasado en Venezuela para que se produzcan estos cambios: “Pues Chávez, yo soy una madre orgullosa de lo que hay en este país”.

Dentro del Plan Barrio Adentro en La Vega se encuentra también la Casa de la Alimentación. Allí una vecina hace en su propia casa 150 menús para otras tantas personas de entre las más pobres del barrio, niños, ancianos y embarazadas. Es una mujer pobre que sabe que hay gente más pobre. “Yo tuve mucha necesidad, por eso sé lo importante que es el apoyo y la solidaridad con los más pobres de mi comunidad”, nos explica.

Los alimentos los proporciona el gobierno a través de Mercal, una infraestructura de distribución de alimentos en los barrios pobres con la colaboración del ejército. Quienes cocinan sólo se benefician en que se les incluye entre los comensales. Para controlar el buen funcionamiento en la selección de los destinatarios y el estado de la comida se ha creado un comité de salud.

En el barrio de La Vega, también están funcionando otros planes asistenciales y de desarrollo desconocidos hasta hace un año como la misión Vuelvan Caras, la misión Sucre, Ribas o Robinson.

Isidoro Niños tiene 42 años es uno de los vecinos que se ha integrado en la misión Vuelvan Caras destinada a proyectos de desarrollo económico. Es albañil y no tenía trabajo. Ahora cuatro grupos de 120 personas están cultivando ocho parcelas de terrenos donde han sembrado hortalizas. “El gobierno a través de fondos procedentes de la empresa pública de petróleos (PDVSA) nos proporciona insumos y semillas para poner en marcha los cultivos. Además, nos da una beca de 186.000 bolívares y derechos para organizarnos en cooperativas”, afirma.

Sobre la propiedad de la tierra que están trabajando, se trata de terrenos del estado que siempre estuvieron improductivos porque ningún gobierno se preocupó de facilitar la mínima logística para que se pudieran cultivar. Aunque Isidoro no tiene dudas en cuanto a la propiedad: “Mire, ahora la tierra es del que la trabaja”.

El éxito de estos planes, que los venezolanos llaman misiones, ha sido tal que la oposición ha pasado de considerarlos métodos de infiltración de agentes cubanos y de ideas comunistas a prometer que los mantendrán si logran derrocar al presidente Hugo Chávez en el referéndum del 15 de agosto y, posteriormente, llegar al gobierno.

Fredy Bernal, el alcalde de Libertador, donde viven dos millones de personas, muchas de ellas en difíciles condiciones, nos recuerda los inicios de las misión Barrio Adentro: “El reto era cómo llevar un programa donde nunca antes había llegado. Yo le pedí permiso al presidente Hugo Chávez para hablar con Fidel Castro y solicitarle que Cuba colaborara con médicos. A él le pareció bien, fue un éxito y el plan se amplió a todos el país. La oposición llevó a los tribunales la misión Barrio Adentro y se sentenció que era ilegal la presencia de médicos cubanos. Yo dije que no puede ser ilegal la salud y que no iba a acatar esa orden judicial, que les esperaba junto con los vecinos a que nos metieran presos. Nunca vinieron. Ahora los mismos que las llevaron a los tribunales para que las prohibieran dicen que van a continuar con las misiones”. Hoy en Venezuela hay once mil médicos cubanos asistiendo a la población más pobre del país, nada menos que catorce millones de venezolanos.

Sobre esa promesa también tienen las ideas muy claras los usuarios de los planes. “La oposición no va a mantener las misiones. La oposición no va a hacerlo porque ni está ni ha estado con los pobres”, afirma Isidoro Niños.

Existen en La Vega otros programas más discretos pero muy valiosos. Como el de Tierra Urbana que permite legalizar los terrenos donde en su día hicieron sus casas. Antes no podían pedir un préstamo o vivían en la inseguridad de una vivienda sin la adecuada acreditación. O el Plan Avispa que permite reemplazar un ranchito insalubre por una casa digna de dos habitaciones con la ayuda de soldados que no hacían nada encerrados en los cuarteles. Para los que están en la indigencia se creó el Plan Nacional de Vivienda, donde el gobierno subsidia el 70 % del precio de la casa o el 100 % a quienes, según se determine, no dispongan de recursos.

En la educación la revolución también ha sido absoluta. Las nuevas Escuelas Bolivarianas han permitido unir el anterior turno de mañana o tarde para que los niños de clases populares puedan comer en el colegio y garantizar la educación hasta los quince años. Ya están funcionando tres mil cien escuelas de este tipo. La Misión Robinson está destinada a la alfabetización de adultos, la Misión Ribas para quienes no pudieron acabar secundaria y la Misión Sucre para la etapa universitaria de los adultos que están trabajando o abandonaron la carrera.

La recién creada Universidad Bolivariana dará educación a 400.000 jóvenes de clases humildes. “Antes, en al Universidad Central sólo el 2 % de quienes iban eran pobres. Era una universidad pública y subsidiada por el gobierno para los ricos”, nos señala un vecino de La Vega.

En este barrio podemos entrar en un gran edificio recién inaugurado destinado a colegio por el día y por la noche a las misiones educativas. Allí está Amanda Peña, de cincuenta años, que está inscrita en la Misión Robinson. “Estoy aprendiendo mucho, le agradezco al gobierno que haya hecho lo que no hicieron los anteriores. Nos han tenido en cuenta, ahora hasta nos paran para que estudiemos. En cuarenta años aquí nunca nos enseñaron. Mis dos hijas están también en la misión Ribas”, afirma. Anameri Pérez, con dos hijos en Misión Robinson asiente a los comentarios de su vecina. Las cifras también son elocuentes. De un promedio anual de alfabetización de veinte mil personas durante los últimos veinte años, se ha pasado a un 1.200.000 alfabetizados en la primera mitad del 2004. Por su parte, la misión Ribas para educación secundaria está formando a más de un millón de venezolanos y la Misión Sucre para estudios universitarios a otros 120.000. Y es que el presupuesto del país en educación ha pasado del 2’8 % del PIB en 1998 al 7 % en el 2003.

También hay críticas, dos jóvenes nos paran a la salida del colegio para denunciar el barrizal que hay para acceder al colegio. Sin duda, hay muchas cosas que hacer todavía en Venezuela. Antes nadie si fijó en ese charco de barro porque por ese camino no se iba a ninguna escuela, no se iba a ningún lugar.

La Vega no es un barrio excepcional por disponer de estos planes de desarrollo. Las misiones se encuentran en cualquier zona suburbial de Caracas y en muchas del país, quizás no todavía en todas las necesarias. En Macarao se acaba de inaugurar el centro de salud. Juan Garrido, el médico cubano que lleva ocho meses aquí podrá dejar la casa particular de un vecino que le acogió para poder trasladarse a vivir a ese centro. Hasta ahora los vecinos de Macarao tenían un dispensario que llevaba veinte años sin funcionar. Juan Garrido nos relata el grave estado de salud en que se encontró a los vecinos de este lugar: “Había parásitos, deshidratación, un gran abandono sanitario. También pudimos comprobar que los médicos privados les pedían muchas pruebas innecesarias para sacarles el dinero”.

En Macarao disponen hasta de un licenciado en cultura física también gracias al gobierno cubano. Hipólito lleva un año aquí organizando actividades físicas para niños y ancianos, todas gratuitas. Aunque echa de menos su Cuba natal a la que pronto volverá, quiere dejar claro que “es una cosa muy bella lo que está sucediendo en Venezuela, todos los latinoamericanos somos hermanos y debemos trabajar juntos en mejorar las condiciones de vida de nuestro pueblo”.

También aquí se ha iniciado el plan de odontología. Extracciones, empastes y limpiezas hasta ahora sólo accesibles a quiénes tenían recursos económicos están a disposición de todos. Como diría Fredy Bernal, “hemos democratizado la sonrisa”.

Uno se pregunta por qué ha tenido que pasar tanto tiempo para que los venezolanos humildes puedan disfrutar de los recursos de un país rico y recuperar la dignidad. En Macarao, el joven Fernando Rodríguez aporta algunas claves. “Yo tengo treinta años, pero sólo me he planteado votar en las dos últimas elecciones, antes no me interesaba, no había nada por lo que votar. Ahora con Hugo Chávez sí”.

Para María la revolución ha sido tener médico para su dos hijos, para Isidro poder trabajar en sus propias tierras, para Amanda poder aprender a leer, para Fernando descubrir que la democracia tiene sentido. Todos ellos están convencidos de que no se van a dejar arrebatar el nuevo mundo que está naciendo en Venezuela. Han afrontado muchas batallas, el golpe de Estado del 11 de abril del 2002, el sabotaje petrolero de diciembre de ese año y cinco elecciones que buscaban bloquear el proceso de cambios en Venezuela. Ahora, el quince de agosto, los mismos que conspiraron para derrocar a su presidente, su Parlamento y su Constitución, quienes estuvieron llevándose la riqueza petrolera del país hacia sus residencias en Estados Unidos y quienes hoy en Iraq y antes en América Latina se creyeron con derecho a decidir el destino de los pueblos, buscan derribar al presidente de Venezuela mediante un referéndum revocatorio.

Un referéndum que a buen seguro ni lo ganaría Bush en su país ni la mayoría de los presidentes marionetas colocados en América Latina por Estados Unidos a golpe de intrigas y dinero. Pero que, en Venezuela, lo ganará Hugo Chávez, o lo que es lo mismo, lo ganarán María, Isidro, Amanda, Fernando, el pueblo venezolano.

www.pascualserrano.net
23/07/2004 02:40 Enlace permanente. Tema: El Criterio No hay comentarios. Comentar.

08/07/2004

¿Se repetirá la farsa electoral del 2000 en la Florida?

2000.jpgJean Guy Allard
2004-07-05



La dimisión sorpresa de Ed Kast, jefe del Departamento de las Elecciones (Division of Elections) de la Florida, con el pretexto de querer "perseguir otras oportunidades" confirma la trágica situación que reina en ese estado estratégico del país que desea enseñar democracia a Cuba.

Según los medios de prensa en la península, Kast, entre otras cosas, no aceptó proceder a la "purga" de las listas electorales según los criterios de la Administración de Jeb Bush, gobernador del estado y hermanísimo del presidente George W. Bush, a pesar de las enormes presiones que se le hicieron.

Tres años y medio después de las elecciones-farsa del 2000, y a cinco meses de los comicios de noviembre, la situación increíblemente anárquica del sistema electoral de la Florida no sólo no ha mejorado sino que ha empeorado, según analistas del tema.

En cualquier Estado del mundo que se pretenda democrático, es impensable que el propio hermano de un candidato a la Presidencia, sea la persona que rija el funcionamiento de los comicios y la aplicación de sus reglas. En la Florida, nadie parece sorprenderse de lo ridículo de este grosero conflicto de intereses que provoca gran parte del actual reguero que se observa.

A Kast, quien ocupa este cargo desde hace una década, Jeb Bush quiso imponerle la eliminación a ciegas de las listas electorales de más de 47 000 ex reclusos, a partir de una compilación cuyo contenido es puesto en duda por varios interventores.

La Florida es uno de los siete estados donde no se restablece automáticamente el derecho a votar de los reclusos después de concluir la pena. (Maine y Vermont permiten a los detenidos votar mientras están en la cárcel.)

Al renunciar a su puesto, Kast comentó a sus colaboradores más cercanos que no se sentía cómodo con la presión creciente para que cumpla con esa tarea.

"Ed ha hecho varios comentarios en el sentido de que la naturaleza y lo oportuno de esa lista de ex reclusos no fueron de su responsabilidad. Pienso que su conciencia le indicó que no podía continuar involucrado en esas operaciones", contó Ion Sancho, el ex presidente de la Asociación de Supervisores de las Elecciones (Florida State Association of Supervisors of Elections)...
Unas horas antes, el senador demócrata y ex astronauta Bill Nelson, se sumaba a una demanda para reclamar la publicación de la lista controvertida.

En un editorial publicado el 9 de junio, el Florida Today señalaba una cosa increíble, característica de ese estado del país que tanto se autoproclama modelo de democracia: allí, los ciudadanos no tienen acceso a las listas electorales. Son secretas, de acuerdo con una legislación votada en el 2001 —el año que siguió a la elección fraudulenta del Presidente— por la Cámara Legislativa del estado, controlado por los Republicanos de Jeb Bush.

"Cosa aún más crítica, la ley deniega el acceso a una lista de los que se designan ex convictos que deben estar excluidos de la lista de electores", señala Florida Today.

Así que, confirma la publicación, miles de votantes fueron equivocadamente eliminados de las listas del 2000 por designarse como "ex reclusos".

La secretaria de Estado, Glenda Hood, nombrada por Jeb Bush, se opone a la publicación de la relación de votantes so pretexto de que se trataría de una "invasión de privacidad".

Florida Today comenta: "Esconder listas sólo mina la confianza del votante y (el senador) Nelson tiene razón cuando dice que el público debe tener acceso `a averiguar y a volver a averiguar' que las listas no están tirando equivocadamente la puerta sobre votantes legítimos".

Hood es la ex alcaldesa republicana de Orlando y amiga personal de Mel Martínez, ex secretario de Vivienda y… padrino, con Roger Noriega, del fascistoide Cuban Liberty Council, en la Casa Blanca. Los mismos individuos vinculados al terrorismo que pretenden garantizar la victoria a George W. Bush, a quien han impuesto las últimas medidas antifamilia decretadas por la Administración norteamericana contra Cuba.

UNA DIMISION "ALTAMENTE SOSPECHOSA"

Mientras tanto el Congresista Demócrata, Robert Wexler, exigió una investigación después de constatar que Hood y otros oficiales del estado sabían hace meses de "un problema" con las máquinas informatizadas en uso en los once condados, cuando pretenden haberlo descubierto hace poco.

El "problema" de software dificulta la auditoría adecuada de las máquinas y el estado está enterado de la situación desde hace más de un año, según artículos de la prensa citados por el político.

Por otra parte, Wexler, quien representa a Boca Ratón, en una carta dirigida al procurador general, Charlie Crist, cuestiona la repentina dimisión del máximo responsable del sistema electoral. En su carta, Wexler califica la partida de Kast de "altamente sospechosa".

El Congresista recuerda que el Jefe del Departamento electoral, en un testimonio rendido "bajo juramento", el 17 de mayo, ante un tribunal, en el marco de una demanda que él mismo presentó, había afirmado que no se había enterado del problema con los aparatos de voto hasta el día anterior cuando leyó "un artículo en la prensa".

Wexler afirma que un grupo de ciudadanos, del Miami-Dade Election Reform Coalition, ya había avisado a Kast y la secretaria Hood por escrito, en marzo.

Geoffrey Becker, quien abandonó recientemente la dirección del Partido Republicano de la Florida, confesó en conversaciones con el South Florida Sun-Sentinel, que era muy difícil convencer al público "que la votación es OK esta vez".

"Eso es una señal de desconcierto y de inestabilidad", comentó, por su parte, Asaron Lettman, director de la Fundación People For the American Way para la Florida.

"Se supone que la democracia no debe ser tan complicada"
Mary Jo Melone, periodista del St. Petersburg Times, comentó en una crónica publicada el 21 de junio, sobre la tarea de Buddy Johnson, supervisor de las elecciones para el condado de Hillsborough, quien trató de explicarle cómo iba a "purgar" a los ex reclusos.

"Tiene un trabajo que ninguna persona mentalmente sana quisiera. El debe, supuestamente, asegurarse de que todas las personas del Condado de Hillsborough que son elegibles para votar, y desean votar, tengan la posibilidad de hacerlo. El se encuentra en ese grupo infortunado, los supervisores de las elecciones de la Florida, encargados de hacer que el resto del país deje de reírse de nosotros."

Melone recordó cómo en el 2000 decenas de miles de personas fueron descalificadas erróneamente para votar por un lista "destacadamente descuidada" hecha por una empresa privada. "Muchos eran negros y presumiblemente demócratas".

La lista actual está hecha con un análisis de la base de datos del estado que contiene 4,6 millones de personas con antecedentes criminales, entre los cuales "de 400 000 a 600 000" son ex reclusos. Esos nombres fueron comparados con las listas electorales y 48 000 aparecieron como inscritos.

Pero esa lista es poco confiable, y esos nombres y los datos que los acompañan tienen que ser comprobados uno por uno, a mano, en las cortes de justicia.

(Para añadir a las dificultades, hace unos pocos días, presionado por grupos de derechos cívicos, Jeb Bush anunció que 20 861 ex reclusos… recuperarían su derecho y estarían inscritos a tiempo en las famosas listas para la próxima elección.)

Buddy Johnson, por su parte, afirmó a la periodista que en cualquier caso iba a mandar una carta a cada persona inscrita en la lista de ex reclusos y exigir una respuesta escrita. Los que no respondan serán considerados ex reclusos y eliminados.

"Se supone que la democracia no debe ser tan complicada. Eso es suficiente para soñar con una monarquía", comenta irónicamente la reportera.

Frank Cerabino, del Palm Beach Post, recurre también al humor para analizar una situación cuyo absurdo es demasiado evidente para quien se interesa en el tema con lucidez.

"Hay, aparentemente, tantos ex condenados andando Florida que restaurar su derecho a votar haría de ellos una porción significante de la demografía electoral", escribe el periodista.

Cerabino preguntó directamente al portavoz del Florida Department of Correction, organismo encargado de las cárceles de la Florida, cuántos ex condenados había exactamente en ese estado. "No tengo idea", contestó el funcionario y añadió que cada año el estado "escupe" un lote "fresco" de algunos 25 000 nombres.

También, señala el reportero, hay que considerar los que reingresan a la prisión, los que se van de la Florida y los que se mueren.

Cerabino señala que el Sentencin+g Project, ONG de Washington que se interesa en el tema, identificó a la Florida como el que mayor población de ex condenados tienen privados sus derechos a votar. Marc Mauer, subdirector del grupo, estima que "según quien usted desea creer, hay entre 400 000 y 600 000 ex reclusos" en la península.

"Eso es mucha gente, escribe el comentarista del Post. En comparación hay 47 794 abogados, 47 323 médicos, 32 487 contadores certificados y 196 132 representantes inmobiliarios. Así que si usted suma todos los médicos, los abogados, los contadores y los agentes inmobiliarios de la Florida, usted llega a 323 736, es decir, 75 000 personas menos que la estimación más conservadora de ex reclusos."

HOOD ENCONTRO UNA CULPABLE

En cuanto a las máquinas de votación informatizadas, la secretaria Hood acusa ahora a la supervisora de Miami-Dade, Constance Kaplan, de ser responsable de la demora en resolver el problema. En una carta fechada el 13 de marzo, Hood dice a Kaplan que debía haberle avisado, en junio del 2003, cuando se enteró del asunto.

Por su parte, Lida Rodríguez-Taseff, presidente de la Miami-Dade Election Reform Coalition, afirma que Kaplan distorsiona los hechos desde hace meses: "El 19 de abril del 2004, afirmó al subcomité electoral de la comisión del Condado que sólo en diciembre se había enterado del problema y de parte de la coalición. Hemos encontrado, más tarde, correos electrónicos que le mandamos explicándole el problema en detalle, en octubre".

Cinco meses antes del voto, la confusión no deja de ampliarse entre los responsables de las elecciones de noviembre en el país que enseña la democracia donde le conviene.

En California, el secretario de Estado, Kevin Shelley, acaba de "descertificar" todas las máquinas touch-screen (en la que se toca la pantalla para votar) y de establecer nuevas normas para el uso de equipos de votación informatizados.

Las touch-screen fueron eliminadas por tener los mismos defectos de mal funcionamiento que las de la Florida que se usarán en noviembre.

"Si cada voto en la Florida fuera contado, el hermano de Jeb estaría todo su tiempo cayéndose de su bicicleta en su rancho tejano", comentó recientemente Jim DeFede, del Miami Herald.
08/07/2004 13:38 Enlace permanente. Tema: El Criterio No hay comentarios. Comentar.

26/06/2004

LA COSA NO ESTÁ FÁCIL PARA KOZAK

Percy Alvarado

WDS/La Pedrada


Michael Kozak, vicesecretario principal adjunto de Estado para Asuntos de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo de los Estados Unidos, salió a la palestra pública para lanzar las reiterativas diatribas de la Administración Bush contra Cuba. En recientes declaraciones ofrecidas el 16 de junio pasado ante la Subcomisión de Derechos Humanos y Bienestar, de la Comisión de Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes, Kozak destacó que la Casa Blanca sigue ofreciendo su apoyo incondicional a la contrarrevolución interna a los que tilda de "luchadores por la democracia".

De la misma manera, su intervención ante los miembros de la Cámara sirvió para repetir las manidas acusaciones contra el gobierno cubano de "cometer constantes abusos contra los derechos humanos" en la Isla.

Usando el mismo lenguaje agresivo, falsario e ingerencista de su presidente, George W. Bush, y de sus tracatanes más descollantes como Colin Powell, Roger Noriega y Otto Reich, Kozak alabó los esfuerzos y compromisos de Estados Unidos "para apoyar a los ciudadanos cubanos en su lucha por lograr la democracia". El cinismo empleado por el funcionario norteamericano le permitió esconder una flagrante verdad ante los miembros de la Cámara de representantes, y es que esos "esfuerzos por lograr la democracia en Cuba" han consistido, primero que todo, en una guerra sucia y criminal contra el pueblo cubano, mantenida durante más de cuatro décadas. Por supuesto, Kozak escamoteó ante el auditorio los cientos de hechos terroristas perpetrados contra humildes trabajadores, estudiantes y niños cubanos, así como los intentos de destruir objetivos económicos y sociales por medio de bombas y medios incendiarios.

¿Habrá olvidado Kozak el criminal bloqueo mantenido contra los cubanos y el intento actual de su administración por matar de hambre a este pueblo? ¿Habrá olvidado que esos "nobles esfuerzos" se han basado en el terror, en la implementación de ataques biológicos, uno de los cuales provocó la muerte de 101 niños cubanos? Al referirse a la justa medida adoptada por el gobierno cubano de juzgar, con todas las prerrogativas y garantías legales, a 75 contrarrevolucionarios y servidores del imperialismo yanqui, encargados de promover campañas difamatorias contra la realidad cubana, Kozak utilizó las mismas infames acusaciones esgrimidas contra Cuba de violar los derechos humanos de estas personas. Desconocedor de las convicciones mayoritarias de los cubanos a favor de la Revolución, se atrevió a declarar: "Sin embargo, a pesar del peligro verdadero de encarcelamiento, está claro que los cubanos le están perdiendo el miedo al régimen moribundo y exigen un papel en la elaboración de su propio futuro democrático". Parece que Kozak, así como los miembros de la administración norteamericana, no vieron al pueblo cubano marchar el pasado 14 de mayo en apoyo a la que consideran su verdadera democracia, en la que viven y se desarrollan, y rechazando la falsa democracia que quieren imponerle desde el Norte.

Haciendo alusión a la actual campaña de mentiras promovida contra Cuba, apoyándose en sus acólitos de la Unión Europea y de algunos países latinoamericanos, dijo: "Para apoyar los sueños de los cubanos de democracia, Estados Unidos ofrece apoyo moral así como apoyo político mediante las iniciativas sostenidas en foros internacionales como la Comisión de Derechos Humanos de la ONU (CDHNU)". Le faltó aclarar, por supuesto, que dicho "apoyo moral y político" consistió en las más sórdidas presiones y chantajes contra los países miembros de la CDH, obligándolos tácitamente a someterse a su voluntad de aislar a Cuba y desvirtuar la realidad que se vive en este país. Si no se plegaban a sus designios, sin lugar a dudas, hubieran recibido castigos de diferente índole.

Haciendo un esbozo de los siniestros planes ingerencistas de su administración, que no excluyen la vía de la agresión al estilo de lo ocurrido en Afganistán e Iraq, Kozak declaró que "la política de Estados Unidos propone también alentar una transición rápida y pacífica a la democracia en Cuba". Señaló, haciendo referencia al neo engendro intervencionista conocido como la Comisión de Ayuda para una Cuba Libre (CAFC), creado bajo los auspicios de Bush en octubre de 2003, que la labor de la misma es "desarrollar un enfoque de actuación con iniciativa, integrado y disciplinado sobre cómo Estados Unidos puede trabajar para acelerar una transición pacífica a la democracia y, en particular, mediante la rotura del bloqueo de información del régimen".

Preparando el terreno para meter sus manos en una supuesta Cuba postCastro, explicó a los miembros de la Cámara que "la comisión también tiene el mandato de desarrollar planes de contingencia para asistir a una Cuba libre durante semejante transición, si es que sus ciudadanos piden tal ayuda".

La mayor mentira de Kozak, al igual que la de su errado presidente, consiste en aseverar que Estados Unidos es respetuoso de los deseos del pueblo cubano con respecto a su futuro. ¿Por qué, entonces, si arguye falsamente que Estados Unidos no procura imponer las condiciones de la transición cubana, ya que "el pueblo cubano tiene que decidir el futuro de Cuba", se encargan de decidir las condiciones de ese supuesto tránsito social y político? ¿No es, acaso, abierta injerencia el destinar 41 millón de dólares por un plazo de dos años para promover un cambio político no deseado por la mayoría de los cubanos?.

Como puede apreciarse con respecto a las declaraciones del señor Michael Kozak, Estados Unidos no descansará hasta destruir a la Revolución Cubana. La cuestión principal, desde luego, es si los que dice pretender ayudar, lo aceptarán. Como ven, la cosa no está fácil para Kozak.
26/06/2004 00:16 Enlace permanente. Tema: El Criterio No hay comentarios. Comentar.

22/06/2004

Tratan de asesinar a Cuba

eeuu-cuba.jpgMichael Parenti
2004-06-20

Rebelión
Traducido para Rebelión por Germán Leyens


Las relaciones entre EE.UU. y Cuba han ido de mal a peor. Bajo la administración de George W. Bush, el boicot de EE.UU. ha sido impuesto de modo más estricto. La agitación contra el gobierno en Cuba ha sido financiada y dirigida por la sección de intereses de EE.UU. en La Habana. Las restricciones del Departamento de Estado sobre los viajes a la isla se han hecho más duras que nunca antes. Y lo que es el peor presagio de todo, a principio de 2003, especialistas de EE.UU. comenzaron a hablar abiertamente de invadir Cuba – una discusión que fue provisionalmente interrumpida sólo después de que la invasión de Irak resultó ser tan costosa.

Durante más de dos décadas, los responsables de la política en Washington han tratado a Cuba con un antagonismo sin tregua. ¿Por qué? Los gobernantes de EE.UU. y sus fieles acólitos en los medios dominantes han propagado toda suerte de deformaciones para engañar al mundo respecto a su política de agresión contra Cuba ¿Por qué?

En defensa del capitalismo global

En junio de 1959, unos cinco meses después del triunfo de la Revolución Cubana, el gobierno de La Habana promulgó una ley de reforma agraria que significaba la apropiación por el estado de grandes propiedades de tierras privadas. Con la aplicación de esta ley, las corporaciones azucareras de EE.UU. terminaron por perder unas 675.000 hectáreas de tierra de primera calidad y muchos millones de dólares en futuras exportaciones de cultivos comerciales. El año siguiente, el presidente Dwight Eisenhower, citando la “hostilidad” de La Habana hacia Estados Unidos, redujo la cuota de azúcar de Cuba en cerca de un 95%, imponiendo en realidad un boicot total sobre el azúcar producido por los entes públicos cubanos. Tres meses más tarde, en octubre de 1959, el gobierno cubano nacionalizó todos los bancos y las grandes empresas comerciales e industriales, incluyendo la gran cantidad que pertenecía a firmas de EE.UU.

El alejamiento de Cuba de un sistema de libre mercado dominado por firmas de EE.UU. y su acercamiento a una economía socialista no basada en los beneficios la llevó a ser el objeto de una serie ininterrumpida de ataques perpetrados por el estado nacional de seguridad EE.UU. Estos ataques incluyeron sabotaje, espionaje, terrorismo, secuestros, sanciones comerciales, el embargo y una invasión directa, todos patrocinados por EE.UU. El propósito tras esta agresión fue tratar de debilitar la Revolución y devolver a Cuba a los tiernos favores del capitalismo global.

La actitud de EE.UU. hacia Cuba ha sido consecuente con su política, que viene de largo, de tratar de subvertir a todo país que siga un camino alternativo en el uso de su tierra, su mano de obra, su capital, sus mercados, y sus recursos naturales. Cualquier nación o movimiento político que impulse el auto-desarrollo, los servicios humanos igualitarios y la propiedad pública son condenados como enemigos de EE.UU. y son el objeto de sanciones u otras formas de ataque. Al contrario, los países considerados “amistosos hacia EE.UU.” y “pro-occidentales” son los que se ponen a la disposición de los grandes inversionistas de EE.UU. bajo condiciones que son totalmente favorables a los adinerados intereses corporativos. Desde luego, no es lo que los gobernantes de EE.UU. le dicen al pueblo del Norte de América. Ya en julio de 1960, la Casa Blanca, acusó a Cuba de ser “hostil” a Estados Unidos (a pesar de las repetidas iniciativas del gobierno cubano para lograr relaciones amistosas normales). El gobierno de Castro, según Eisenhower, estaba “dominado por el comunismo internacional”. EE.UU. repitió a menudo la acusación de que el gobierno de la isla era una cruel dictadura y que Estados Unidos no tenía otra alternativa que tratar de “restaurar” la libertad en Cuba.

Los gobernantes de EE.UU. nunca explicaron por qué estaban tan repentinamente preocupados por las libertades del pueblo cubano. En las dos décadas anteriores a la Revolución, sucesivas administraciones en Washington no manifestaron ninguna oposición a la autocracia brutalmente represiva encabezada por el general Fulgencio Batista. Al contrario, le enviaron ayuda militar, hicieron vigorosos negocios con él, y lo trataron bien en toda forma posible. La diferencia significativa pero tácita entre Castro y Batista fue que Batista, un gobernante de la burguesía compradora, dejó a Cuba abierta a la penetración del capital de EE.UU. Al contrario, Castro, y su movimiento revolucionario, eliminaron el control corporativo privado de la economía, nacionalizaron propiedades de EE.UU., y renovaron la estructura de clases hacia un modo más colectivizado e igualitario. Es lo que convirtió a Fidel Castro en alguien tan insufrible en Washington – y lo sigue siendo.

Sobra decir que el método de maltrato de EE.UU. ha sido aplicado a otros países que Cuba. Numerosos regímenes potencialmente disidentes que han solicitado relaciones amistosas han sido recibidos con insultos y agresión de Washington: Vietnam, Chile (bajo Allende), Mozambique, Angola, Camboya, Nicaragua (bajo los sandinistas), Panamá (bajo Torrijos), Granada (bajo el New Jewel Movement), Yugoslavia (bajo Milosevic), Haití (bajo Aristide) Venezuela (bajo Chávez), y muchos más. El modus operandi de EE.UU. es:

Acumular críticas contra el gobierno en cuestión por encarcelar a los carniceros, asesinos, terroristas y torturadores del antiguo régimen reaccionario respaldado por EE.UU.;
Denunciar al gobierno revolucionario o reformista como “totalitario” por no instituir de inmediato una política electoral de estilo occidental;
Lanzar ataques ad hominem contra el líder, describiéndolo como fanático, brutal, represivo, genocida, ávido de poder, o incluso mentalmente desequilibrado.
Denunciar al país como una amenaza para la paz y la estabilidad regionales.
Acosar, desestabilizar, e imponer sanciones económicas para paralizar su economía;
Atacarlo utilizando testaferros entrenados, equipados y financiados por EE.UU. y dirigidos por miembros del antiguo régimen, o incluso con fuerzas armadas regulares de EE.UU.

Manipulación de la opinión pública
La manera como la prensa capitalista de propiedad corporativa ha servido en la cruzada contra Cuba nos dice mucho sobre por qué el público de EE.UU. está tan desinformado sobre los temas relacionados con ese país. Siguiendo la línea oficial de la Casa Blanca, los medios noticiosos corporativos negaron regularmente que Estados Unidos tuviese propósitos agresivos contra Cuba o cualquier otro gobierno. La posición adoptada contra Cuba, se dijo, fue simplemente una de defensa contra la expansión comunista. Cuba fue repetidamente condenada como instrumento de la agresión y del expansionismo soviético. Pero ahora, cuando la Unión Soviética ya no existe, Cuba sigue siendo tratada como un enemigo mortal. Los actos de agresión de EE.UU. – incluyendo la invasión armada propiamente tal – continúan siendo mágicamente transformados en actos de defensa. Hemos visto estos malabarismos una y otra vez, por última vez en la agresión contra Irak.

Veamos el caso de la Bahía de Cochinos [Playa Girón]. En abril de 1961, 1.600 exiliados cubanos de derecha, entrenados y financiados por la CIA, con la ayuda de cientos de “consejeros” de EE.UU., invadieron Cuba. Según uno de sus líderes, Manuel de Varona (citado por el New York Daily News, del 8 de enero de 1961), su intención era derrocar a Castro y establecer un “gobierno provisional” que “restaure todas las propiedades a sus propietarios legales”. Informes sobre la inminente invasión circularon ampliamente por toda Centroamérica. En Estados Unidos, sin embargo, donde dicen que existe la prensa más libre del mundo, pocos sabían algo del tema. La creciente evidencia de una inminente invasión fue suprimida por Associated Press y United Press International y por todos los principales periódicos y semanarios – en un impresionante acto unánime de auto-censura. La acusación de Fidel Castro de que los gobernantes de EE.UU. planeaban la invasión de Cuba fue descartada por el New York Times como “estridente... propaganda anti-americana”, y por Time magazine como el “continuo melodrama de mal gusto de invasión” de Castro. Cuando Washington rompió las relaciones diplomáticas con Cuba en enero de 1961, el New York Times explicó: “Lo que agotó la paciencia de EE.UU. fue una nueva ofensiva de propaganda de La Habana que acusaba a EE.UU. de estar complotando una ‘inminente invasión’ de Cuba”. ¡Cuán ridículo era que La Habana pudiera albergar semejantes sospechas! Pero, en realidad, la invasión de la Bahía de Cochinos resultó ser algo más que un producto de la imaginación de Fidel Castro. La predominancia de la ortodoxia anticomunista en la vida pública de EE.UU. es tal que, después de la Bahía de Cochinos, hubo una ausencia total de discusión crítica entre los personajes políticos de EE.UU. y los comentaristas de los medios sobre la impropiedad de la invasión. En su lugar, los comentarios se concentraron exclusivamente en los temas tácticos. Hubo repetidas referencias a la desilusión del “fiasco” y al “desastroso intento” y a la necesidad de liberar Cuba del “yugo comunista”. Jamás se reconoció que la invasión fracasó no por “insuficiente cobertura aérea” como pretendieron algunos invasores, sino porque el pueblo cubano, en lugar de alzarse para apoyar a la fuerza expedicionaria contrarrevolucionaria, como esperaban los dirigentes de EE.UU., cerró filas tras su Revolución.

Entre los invasores cubanos del exilio capturados cerca de la Bahía de Cochinos (según el gobierno cubano) había hombres cuyas familias habían poseído en conjunto en Cuba 371.500 hectáreas de tierra, 9.666 casas, 70 fábricas, 5 minas, 2 bancos, y 10 centrales azucareras. Eran los vástagos de la clase propietaria privilegiada de la Cuba prerrevolucionaria, que volvían para recuperar sus considerables propiedades. Pero en los medios de EE.UU. fueron presentados como nada más que los consagrados campeones de la libertad – que habían vivido tan confortablemente y sin quejarse durante la dictadura de Batista.

¿Por qué iba el pueblo cubano a apoyar la “dictadura de Castro”? No lo explicaron jamás en Estados Unidos. Ni una palabra apareció en la prensa de EE.UU. sobre los progresos vividos por los cubanos comunes bajo la Revolución, los millones que tuvieron por vez primera acceso a la educación, a la alfabetización, a los cuidados sanitarios, a viviendas decentes, a trabajos con remuneración adecuada y a buenas condiciones de trabajo, y a una serie de otros servicios públicos – todos los cuales están lejos de ser perfectos pero que, a pesar de todo, ofrecen una vida mejor que la miseria del libre mercado sufrida bajo el antiguo régimen de EE.UU. y Batista.

Evitan mejores relaciones

A causa del embargo de EE.UU., Cuba tiene los mayores costos de importación-exportación de cualquier país del mundo, ya que tiene que comprar sus autobuses escolares y sus suministros médicos de países como Japón y otros sitios lejanos en lugar de hacerlo del cercano Estados Unidos. Mejores relaciones con EE.UU. ofrecerían a los cubanos más comercio, tecnología y turismo, y la posibilidad de reducir sus gastos de defensa. Pero las iniciativas de La Habana en las que trató de lograr relaciones más amistosas han sido repetidamente rechazadas por sucesivas administraciones en Washington. Si el gobierno de EE.UU. justifica su propia hostilidad sobre la base de que Cuba es hostil hacia Estados Unidos, ¿qué pasa con esa justificación cuando el gobierno cubano trata de ser amigable? La respuesta consiste en subrayar lo negativo. Incluso cuando informan sobre las cordiales iniciativas de acercamiento hechas por Cuba, los especialistas de los medios de EE.UU. y los responsables de la política en Washington perpetúan el estereotipo de un siniestro “régimen marxista” como un agresor manipulador. El 1 de agosto de 1984, el New York Times publicó un “análisis de noticias” intitulado “¿QUÉ SE ESCONDE TRAS DEL TONO MÁS SUAVE DE CASTRO?” El título mismo sugería que Castro tenía otras intenciones. La frase inicial decía: “Una vez más Fidel Castro habla como si quisiera mejorar las relaciones con Estados Unidos” (“como si”, no de verdad). Según el Times, Castro estaba interesado en “aprovechar” el comercio, la tecnología y el turismo de EE.UU., y preferiría “no gastar tanto tiempo y energía en la defensa nacional”. Parecería una base promisoria para la mejora de relaciones. Fidel Castro estaba diciendo que el propio interés de Cuba era tener vínculos diplomáticos y económicos más amistosos con Washington, y no, como afirmaba Estados Unidos, el armamentismo y las confrontaciones agresivas. A pesar de todo, el análisis del Times no dio ninguna importancia al deseo declarado de Castro de reducir las tensiones y, en lugar de hacerlo, presentó el resto de la historia desde la perspectiva del gobierno de EE.UU. Señaló que la mayoría de los funcionarios en Washington “parecen escépticos”... La administración sigue creyendo que la mejor manera de tratar al líder cubano es con una firmeza inflexible... Los funcionarios de la administración ven pocas ventajas en flaquear”. El artículo no explicó lo que justificaba esta posición “escéptica”, ni por qué una reacción totalmente negativa a Castro debería ser descrita como “firmeza inflexible” en lugar de, digamos, “rigidez inflexible”. Tampoco dijo por qué la disposición a responder seriamente a esta apertura debiera ser calificada de “flaqueo”. La impresión que produjo fue que Castro, ávido de poder, estaba tratando de conseguir algo de nosotros, pero que a nuestros líderes no se les engañaba tan fácilmente. No hubo explicación de lo que Estados Unidos podía perder si iniciara relaciones más amistosas con Cuba. En breve, la posición de EE.UU. es inmune ante la evidencia. Si los cubanos condenan la agresión de EE.UU., prueban su hostilidad y sus intenciones diabólicas. Si actúan de modo amigable y piden arreglos negociados, y muestran su disposición a hacer concesiones, se supone que tienen alguna intención oculta y que recurren a estratagemas engañosamente manipuladores. La posición de EE.UU. no es falseable: Tanto A como no-A se convierten en pruebas de lo mismo.

La “Democracia” y sus dobles rastreros.

Los responsables de la política de EE.UU. han condenado durante mucho tiempo a Cuba por su prensa controlada. Los cubanos, se nos dice, están sometidos a un adoctrinamiento totalitario y no gozan del diverso y abierto discurso que, según dicen, se halla en los medios “libres e independientes” de EE.UU. En realidad, el cubano promedio tiene más acceso a las fuentes noticiosas occidentales que el estadounidense común tiene a las fuentes cubanas. Lo mismo valía en la antigua Unión Soviética. En 1985, el líder soviético, Mikhail Gorbachev señaló que los programas de televisión, las películas, los libros, la música y las revistas de EE.UU. se encontraban en relativa abundancia en la URSS en comparación con el suministro casi inexistente de películas y publicaciones soviéticas en Estados Unidos. Ofreció que dejaría de interferir las emisiones de la Voz de América a su país si Washington permitía la transmisión en frecuencias normales de Radio Moscú a EE.UU.; una oferta que fue declinada por el gobierno de EE.UU.

De la misma manera, Cuba es bombardeada con emisiones de EE.UU., incluyendo a la Voz de América, estaciones regulares en idioma español desde Miami, y una estación de propaganda patrocinada por EE.UU. llamada “Radio Martí”. La Habana ha solicitado que a Cuba se le otorgue una frecuencia para uso cubano en Estados Unidos, lo que Washington se ha negado a hacer. Como reacción ante los que atacan la falta de disenso en los medios cubanos, Fidel Castro ha prometido abrir la prensa cubana a todos los opositores a la Revolución el día en que vea que los comunistas de EE.UU. gocen de acceso regular a los medios importantes del país. Sobra decir que los gobernantes de EE.UU. jamás han aceptado la oferta.

Cuba también ha sido condenada por no permitir que su gente huya de la isla. Que tantos quieran abandonar Cuba es tratado como prueba que el socialismo es un sistema implacablemente represivo, en lugar de que el embargo de EE.UU. ha hecho la vida difícil en Cuba. Que tantos millones más quieran abandonar países capitalistas como México, Nigeria, Polonia, El Salvador, Filipinas, Corea del Sur, Macedonia, y otros demasiado numerosos para mencionarlos, no es tratado jamás como un motivo para poner en duda el sistema de libre mercado que inflige semejante miseria al Tercer Mundo.

Gracias a un acuerdo entre La Habana y Washington, el gobierno cubano permitió que personas partieran a EE.UU. si poseían una visa para EE.UU. Washington había aceptado extender 20.000 visas al año, pero en realidad otorgó pocas y prefirió incitar a los viajes ilegales y cosechar su valor propagandístico. Los cubanos que huyeron ilegalmente sobre lanchas endebles y embarcaciones y aviones secuestrados fueron saludados como héroes que arriesgaban sus vidas para huir de la tiranía de Castro, y recibieron asilo en EE.UU. Cuando La Habana anunció que permitiría que todo el que lo quisiera se fuera, la administración Clinton volvió a una política de puertas cerradas, temiendo una ola de inmigración. Ahora, los políticos responsables en EE.UU. expresaron su preocupación de que el escape de demasiados refugiados descontentos ayudaría a Castro a mantenerse en el poder al aliviar las tensiones dentro de la sociedad cubana. En breve, Cuba fue condenada por no permitir que sus ciudadanos se fueran y luego por permitir que lo hicieran.

No hay vuelta al punto de partida

A falta de una perspectiva de clase, toda clase de expertos llega a conclusiones sobre Cuba que se basan en apariencias superficiales. Mientras asistía a una reunión del Consejo de Asuntos Mundiales en San Francisco, escuché a algunos participantes que se referían a que Cuba había “vuelto al punto de partida” de los días de antes de la Revolución. En la Cuba prerrevolucionaria, los mejores hoteles y tiendas estaban reservados para los extranjeros y para los relativamente pocos cubanos que tenían dólares yanquis. En la actualidad, es lo mismo, observaban, regodeándose, esos expertos.

Esa opinión pasa por alto algunas diferencias importantes. Corto de divisas duras, el gobierno revolucionario decidió aprovechar sus hermosas playas y clima asoleado para desarrollar la industria del turismo. En la actualidad, el turismo es una de las fuentes más importantes de ingresos de divisas duras de Cuba, si no la más importante de todas. Es verdad, los turistas reciben alojamientos que la mayoría de los cubanos no se pueden permitir. Pero en la Cuba prerrevolucionaria, los beneficios del turismo los percibían las grandes corporaciones, los generales, los jugadores y los mafiosos. En la actualidad, los beneficios se reparten entre los inversionistas extranjeros que construyeron y dirigen los hoteles y el gobierno cubano. La porción que va al gobierno ayuda a pagar por las clínicas, la educación, la maquinaria, la importación de combustible, y cosas parecidas. En otras palabras, la gente cosecha gran parte de los beneficios del turismo – tal como ocurre con los beneficios de las exportaciones cubanas de azúcar, café, tabaco, ron, mariscos, miel, níquel y mármol.

Si Cuba estuviera exactamente donde se encontraba antes de la Revolución, totalmente sumida en la servidumbre del estado-cliente, Washington hubiera levantado el embargo y abrazado a La Habana, como lo ha hecho hasta cierto punto con China y Vietnam – que impulsan ambos enérgicamente el crecimiento de un sector de economía privada de bajos salarios. Cuando el gobierno cubano ya no utilice el sector público para redistribuir una parte importante del valor de la plusvalía a la población en general, cuando permita que la riqueza de la plusvalía sea embolsada por unos pocos propietarios corporativos acaudalados, cuando devuelva las fábricas y las tierras a una opulenta clase propietaria – como lo han hecho los antiguos países comunistas de Europa Oriental – entonces habrá vuelto al punto de partida, volviendo a una servidumbre privatizada, de libre mercado, de estado-cliente. Y sólo entonces será calurosamente recibida por Washington – como ha ocurrido con las antiguas naciones ex comunistas de Europa Oriental.

En 1994, escribí una carta al representante Lee Hamilton, presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara, urgiendo una normalización de las relaciones con Cuba. Me respondió que la política de EE.UU. hacia Cuba debía ser “puesta al día” para ser más efectiva, y que “debemos poner a Cuba en contacto con las ideas y la práctica de la democracia... y los beneficios económicos de un sistema de libre mercado”. El embargo, continuó Hamilton, fue impuesto para “impulsar el cambio democrático en Cuba y en represalias por una apropiación en gran escala de los activos estadounidenses por el régimen de Castro”.

Sobra decir que Hamilton no explicó por qué su propio gobierno – que había apoyado durante generaciones a una dictadura prerrevolucionaria en Cuba – insistía tanto ahora en instalar una democracia al estilo EE.UU. en la isla. Lo revelador en su carta fue su reconocimiento de que la política de Washington estaba dedicada a promover la causa del “sistema de libre mercado” y en represalias por la “apropiación en gran escala de los activos estadounidenses”. Precisamente con esas palabras, nos informaba que un compromiso fundamental de la política de EE.UU. era hacer que el mundo sea seguro para las inversiones y los beneficios de las corporaciones.

Los que no creen que los gobernantes de EE.UU. se dedican conscientemente a la propagación del capitalismo deberían tomar nota de que los responsables de la política presionan explícitamente por “reformas de libre mercado” en un país tras el otro (incluyendo Serbia e Irak en estos días). Ya no tenemos que imputarles esas intenciones. Casi todas sus acciones y – con frecuencia creciente – sus propias palabras testimonian de lo que han estado haciendo. Cuando se ven obligados a elegir entre la democracia sin capitalismo y el capitalismo sin democracia, los gobernantes de EE.UU. se deciden resueltamente por el último – aunque también prefieren el manto legitimador de una “democracia” limitada y bien controlada, cuando es posible.

Todo esto debería recordarnos que los mayores enemigos de la paz y la democracia no se encuentran en La Habana – están en Washington.

Los libros más recientes de Michael Parenti son”The Assassination of Julius Caesar” (2003) y “Superpatriotism” (2004). Su sitio en la red es: http://www.michaelparenti.org/
22/06/2004 02:26 Enlace permanente. Tema: El Criterio No hay comentarios. Comentar.

21/05/2004

Cuba y la geopolítica petrolera imperial en el Golfo de México

Gian Carlo Delgado Ramos [1]
Rebelión


La reciente postura estadounidense contra Cuba que se desprende del "Informe al Presidente" de la Comisión de Ayuda a una Cuba Libre (presidida por Collin Powell) debe ser vista como un paso más en la flagrante violación a la soberanía nacional de la Isla y con ello de la resolución 2625 de la Asamblea General de la ONU de octubre de 1970[2], pero aún más, como la antesala de un escenario que apunta cuando menos, a una ingerencia estadounidense mayor sobre el territorio cubano, su recursos y su población; todo a modo de protectorado de Washington.

El asunto no es menor y dificilmente pasa desapersivido en el contexto pre-electoral actual. En febrero del presente ya analizaba en un artículo[3] la posibilidad de una invasión a Cuba como una carta para una peleada reelección de Bush y, en el momento de redacción de dicho texto la situación electoral en la potencia norteña no estaba tan peleada. Ahora el escenario se complica marcadamente tanto por la suma de Warren Buffet, el segundo hombre más rico del mundo, a la campaña del demócrata John Kerry quien tienen una posición respecto a Cuba tal vez aún más reaccionaria que la de Bush; como por la no menos escandalosa situación en Irak que crecientemente se "les" sale de control (al Gobierno de EUA y sus aliados) dada la intensa masacre de civiles iraquíes, por el aumento del número de "bajas" de soldados estadounidenses y, recientemente por la denuncia pública de la tortura y presuntos asesinamientos de "presos de guerra" por parte de personal militar estadounidense e inglés.

Del Informe para una "Cuba libre" presentado oficialmente por Powell el 6 de mayo de 2004 se desprenden varias lecturas e implicaciones. Aquí interesa dar cuenta de dos. Por un lado, el documento claramente busca perfilarse como la clave para ganarse a la cúpula político-empresarial de disidentes cubanos de Florida (recuerdese que en las pasadas elecciones presidenciales justamente en ese estado Bush perdió las elecciones aunque oficialmente las "ganara" gracias al megafraude electoral[4]). Por el otro lado, si se revisa el texto en cuestión se puede dar cuenta, como indicaba, que se trata de un plan bien orquestado para la anexión de Cuba como protectorado en donde la disidencia jugaría el rol de cepayos de EUA en la isla. Las medidas consideradas van desde el apoyo a la disidencia (financiero, logístico y de formación de cuadros para la contrarrevolución) y al proceso de transición a una Cuba post-Castro en el que fracasen "los planes de sucesión del régimen", hasta la toma económica, política y militar de Cuba por parte de Washington (véase más adelante). Se trata de un escenario que toma mayor claridad si revisa desde una óptica de la geopolitica petrolera imperial del Golfo de México en un contexto en el que se han confirmado nuevas reservas y reservas potenciales de petróleo en la zona, particularmente en lo que se conoce como los hoyos de dona, unas formaciones geológicas que se emplazan en el espacio geográfico en el que colindan las jurisdicciones marinas de EUA, México y Cuba.[5]

Aunque se trata efectivamente de una región en la que se han realizado muchas prospecciones petroleras, apenas recientemente se cuenta con la información y la tecnología necesaria para concluir que se trata de un área de alta concentración de hidrocarburos que se caracteriza por encontrarse a grandes profundidades. No es casual que en los últimos años las multinacionales petroleras se estén lanzando con gran interés a la exploración y eventual explotación de crudo en el Golfo de México. La velocidad con la que se están licitando "campos de explotación (marinos)" es de importancia ya que se considera que quien realice primero la extracción del crudo en cantidades importantes se verá beneficiado de lo que se conoce como el "efecto popote", entendido no tanto como la perforación "horizontal" sino como al fenómeno que se produce como producto del drenaje ocasionado por la gravitación. Por lo anterior es que Barbosa Cano, especialista en la temática del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, considera que ante la riqueza de petróleo en el Golfo que podría asecender a unos 100 mil millones de barriles, "…hay un riesgo real de que las compañías estadounidenses se apropien del petróleo."[6]

En ese sentido llama la atención que EUA venga ya desde hace algunos años licitando expeditamente un creciente número de campos petroleros en la zona del Golfo de México.[7] Para Johnnie Burton del Servicio de Administración de Minerales (MMS) de EUA, ente encargado de dicha actividad (junto con otros como el Departamento del Interior), señalaba en marzo del presente que "…Estados Unidos está ahora en su noveno año de expansión sostenida de desarrollo doméstico en explotación de petróleo y gas a gran profundidad en el área del Golfo de México y no muestra señales de disminución."[8] Y agrega, "…el potencial de recursos para la nación aumenta con cada nuevo descubrimiento en aguas ultra-profundas."[9]

Así, entre los pozos de perforación descubiertos sólo de 2001 a 2003 están: el Discoverer Deep Seas de Chevron/Transocean en el Bloque AC 818, el Deepware Millenium de Anadarko Petroleum Corporation/Trasnocean en el Bloque AT 349, el Jack Ryan de Shell Offshore/Global Santa Fe en el Bloque AC 943, el Deepwater Nautilus de Shell Offshore/Transocean en el bloque MC 657, el Deepwater Pathfinder de Chevron/Transocean en el Bloque MC 696, el Explorer de BHP Billiton/Global Santa Fe en el Bloque AT 618, el Discoverer Enterprise de BP Exploration/Transocean en el Bloque MC 778, el Cajun Express y el Marianas de Dominion Exploration/Transocean en el Bloque MC 734 y MC 772 respectivamente, el 1503 de Dominion Exploration/Pride en el Bloque MC 773, el Discoverer Spirit de la Union Oil Co/Transocean en el Bloque GC 943, o el Ocean Confidence de BP Exploration/Diamond Offshore en el Bloque GC 826.

Lo anterior quiere decir que el potencial de producción del Golfo significa para EUA, según datos del MMS[10], cerca del 30% de la producción doméstica de petróleo y el 23 de la de gas; cifras que podrían incrementarse conforme se confirmen las reservas potenciales y se descubran otras nuevas en el área, así como a partir de que los hidrocarburos propiamente de las las zonas económicas exclusivas (ZEE) de México y Cuba sean "aspirados" por EUA bajo el efecto "popote". Tómese nota que tal fenómeno puede estar pronto en proceso, ya que de 1995 a 2002 la extracción estadounidense de petróleo de aguas profundas del Golfo aumentó en un 535% mientras que la de gas lo hizo en 620 por ciento.

En este panorama, las reservas de México en el Golfo de México se esperan sean mayores que las de EUA. Mientras estas últimas se calculan rondan los 15 mil millones de barriles de pretóleo y los 47 mil metros cúbicos de gas (considerando las reservas probadas y esperadas), las mexicanas podrían cuando menos situarse en los 22 mil millones de barriles de petróleo, pero podrían aumentar según se vayan confirmando los más 170 "proyectos probables" que Petróleos Mexicanos (Pemex) así ha clasificado después de haber realizado más de 800 exploraciones en aguas profundas del Golfo (de ahí que Barbosa Cano indique que las reservas potenciales de petróleo de toda la zona del Golfo podrían ser de hasta unos 100 mil millones de barriles).

Los datos para la ZEE cubana de 112 mil km2 no están del todo claros, ni tampoco del tipo de crudo ha encontrarse. Como es sabido, Cuba posee yacimientos de petróleo de alto contenido de azufre, lo que lo hace un petróleo muy pesado. No obstante, se cree que al norte y noroeste de la Isla pueda haber estructuras geológicas profundas de crudo ligero. Para su prospección (algo imposible en la década de 1950 cuando, por ejemplo, Standard Oil realizó exploraciones), la Isla ha dividido su ZEE que se extiende a modo de un triangulo en 59 bloques de 2 mil km2 cada uno y que ya ha comenzado a licitar (10 hasta ahora) a empresas petroleras como Petrobras (Brasil), Repsol YPF (España), o Sherrit International (Canadá).

Las reservas cubanas no parecen ser nada despreciables. Repsol YPF anunciaba que la reservas potenciales correspondientes únicamente al bloque de Yamagua podrían ser de unos 1,600 millones de barriles o lo equivalente al 30% de las reservas probadas actuales de la multinacional. Las estimaciones para los seis bloques al norte de Cuba, según Repsol YPF, podrían contener hasta seis mil millones de barriles. Consecuentemente, la multinacional considera a Cuba como "una de sus zonas prioritarias de crecimiento".[11] Pero nótese que las reservas potenciales podrían ser aún mayores, lo que únicamente se puede confirmar hasta el momento de la perforación.

El hecho que el embargo a Cuba no permita a multinacionales de EUA celebrar contratos con la Isla ha sido un obstáculo, en este caso, para la explotación del petróleo cubano, mismo que presumiblemente se pretendía negociar como parte de las reservas de EUA ya que el primer gobierno de Bush dejó fuera de la negociación a Cuba al hablar sólo de 'dos zonas' (la estadounidense y la mexicana) y en ningún momento de una 'tercera' correspondiente a la Dona Oriental sobre la que Cuba tiene incuestionables derechos.[12]

Tal situación parece que bien podría quedar resuelta bajo un escenario "post-Castro" a cargo de los cepayos de EUA en Cuba, asunto que es puntualmente considerado en el Informe para una Cuba Libre. Entre las indicaciones en ese supuesto escenario, los cepayos de EUA en Cuba han de considerar, como parte de un programa de liberalización de la economía por medio de privatizaciones totales de las empresas cubanas -a cargo del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial-, la celebración de un Tratado Comercial con EUA y en segundo plano, el lanzamiento del país como un miembro más de la ansiada Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA). En tal escenario EUA ha puesto la mira sobre las reservas cubanas de minerales como el niquel y el cobalto y, por supuesto, de petróleo.

Textualmente el Informe suscribe que, "…en el mediano plazo, el Servicio Geológico de EUA debe estár preparado para proveer asistencia y ayuda en la modernización de instituciones gubernamentales críticas como la exploración geológica, ministerios de minas y organizaciones relacionadas. Esto deberá incluir el desarrollo e implementación de programas de prospección minera…[y] la modernización de exploraciones geoquímicas y geofísicas y de elaboración de mapas geológicos…" Entre los cuales ha de incluirse por supuesto la localización puntual de potenciales reservas petroleras terrestres y particularmente marinas.

'Amablemente' EUA se autopropone como el actor para "garantizar la oferta creciente de crudo requerido por la economía Cubana y para modernizar y mantener en adecuado funcionamiento la capacidad de refinado del mismo.[13] Para tal propósito la apertura de Cuba a la inversión extranjera directa es nodal, indica el Informe. Así, las presiones de la cúpula empresarial petrolera de EUA para celebrar contratos con Cuba quedarían resueltas, al tiempo que se posicionaría dicha potencia norteña de un negocio que en principio, visto imperialmente, debería de ser estadounidense pero que sin embargo, por el momento está consolidandose en manos de multinacionales europeas.

En el Informe no queda claro cómo sería, según EUA, el proceso hacia "una Cuba libre" pero vale contemplar como posibilidad una invasión militar, sobre todo si se tiene en cuenta que la potencia norteña está siendo dirigida por una cúpula delincuencial enloquecida que no ha dudado en usar el terror del Estado a lo largo y ancho del orbe, al tiempo que ha venido actuado unilateralmente y ha violado de modo sistemético el derecho internacional (ya no se diga los derechos humanos).[14] Las justificaciones que podrían vertirse son ya bien conocidas y desgastadas: la guerra contra el terrorismo (ante un eventual operativo clandestino o "autoataque" químico-biológico contra población civil en EUA [¿o Cuba?] que sería cobrado sin cuestionamientos al "régimen castrista") y como parte de un "esfuerzo" para "llevar la democracia al pueblo cubano y librarlo de la dictadura de Castro".

Y es que como atinadamente advierte Saxe-Fernández, "…es necesario agregar el factor geoestratégico que representa la participación cubana en los recursos petroleros del Golfo de México y su impacto en la planeación militar del gobierno de Bush -y de los intereses que representa- hacia Cuba y sus riquezas de hidrocarburos en la Dona Oriental. Podríamos afirmar que el peligro de una operación contra la Isla se ha acrecentado como resultado de la 'nueva geografía petrolera' del Golfo de México, de la desmedida ambición y codicia por el petróleo cubano y mexicano, y de la peligrosa proclividad hacia el unilateralismo de la camarilla que hoy domina las decisiones de la Oficina Oval."[15]

De cualquier manera, en el interín, el Informe propone estudiar la posibilidad de una aplicación del Título III de la Ley Helms-Burton[16] que evoca la posibilidad de autorizar la celebración de juicios en cortes norteamericanas contra empresarios de terceros países que hagan negocios con Cuba...digamos algunas petroleras que operen en el Golfo de México; proceso mediante el cual, al menos se encajonaría y subordinaría la presencia de tales multinacionales en la Isla, al tiempo que se incrementa la capacidad de explotación del crudo en el lado estadounidense beneficiandose del efecto "popote". Lo primero ya es es una preocupación que ha expresado Repsol YPF al indicar que "espera que la tensión política no afecte su actividad".[17]

A lo anterior vale la pena agregar la consideración del Informe para elevar los esfuerzos para involucrar a gobiernos de terceros países en las campañas contra la Revolución Cubana.

Ahora bien, a modo de reflexión final vale hacer algunas precisiones sobre las implicaciones de la nueva geografía petrolera para los tres países involucrados y que sin duda alguna resultan ser de orden mayor.

En México, la actuación subordinada y entreguista de la cúpula mexicana está llevando a la privatización de facto del complejo petro-eléctrico-gasero del país (tal y como Saxe-Fernández lo analiza detalladamente en su libro La Compra-Venta de México. Plaza y Janés, 2002). El entusiasmo con el que México viene adjudicando Contratos de Servicios Múltiples a empresas extranjeras (particularmente estadounidenses) entre los que se incluyen la licitación de campos petroleros en la zona económica exclusiva del Golfo de México (entre otros como los emplazados en la Cuenca de Burgos) es un asunto de discusión urgente que debe ser sujeto de auscultación pública.

En Cuba, la molestia para EUA es que las reservas petroleras de ese país caribeño vienen siendo objeto de negocio de multinacionales no-estadounidenses que además, dan "aire" a la economía cubana, una "espinita en la garganta washingtoniana", en palabras de Saxe- Fernández, porque "…es un ejemplo inaceptable para Washington ya que si una pequeña isla con 11 millones de habitantes, localizada a sólo 90 millas, ha sido capaz de disuadir a la mayor potencia hemisférica de una invasión militar, aún después del colapso soviético y de toda su estructura internacional ¿qué pasaría si mañana llega al poder un gobierno decidido a defender el derecho al desarrollo económico, la industrialización, la soberanía y la independencia, por ejemplo de Brasil, país con más de 8 millones de km2, con el 20% de las reservas de agua del mundo, con la primera reserva de biodiversidad del orbe e importantes yacimientos de minerales; o de México con 100 millones de habitantes e importantes reservas de recursos naturales, de Venezuela con cerca del 70% de las reservas probadas de crudo hemisférico, o de naciones de tamaño medio pero de enorme importancia estratégica como Colombia, Perú, Bolivia, etcétera?"[18] La geopolítica petrolera imperial en el Golfo de México es pues un factor que da una nueva tonalidad a la proyección de los intereses estadounidenses sobre la región, afectando tanto a México como a Cuba pero también al resto de Latinoamérica. Las consecuencias a la soberanía y la seguridad nacional son de gran envergadura y de modo especialmente llamativo para el caso cubano por las razones antes indicadas.

Con o sin invasión, es claro que la escalada injerencista de EUA hacia Cuba es un puntal de acción tanto para Bush como para el candidato demócrata John Kerry. Pero, el grave error de ejecutar una operación militar contra la isla para "un cambio de regimen" antes o después de las elecciones, generaría como bien ha indicado Saxe-Fernández, un repudio regional e internacional y una resistencia cubana de insospechadas dimensiones. [19] Los costos políticos para EUA en Latinoamérica igualmente podrían ser considerables.

Desde Cuba, resistir a un escenario de fuertes costes económicos y políticos, pero sobre todo, sociales/humanos, producto de un recrudecimiento de la injerencia estadounidense o de una operación militar, claramente requiere de una fuerte cohesión y resistencia social (antes y después de dichos escenarios) pero también de una creciente labor de denuncia en el contexto internacional. Como bien un colega cubano me comentaba al respecto, más vale derramar una gota de sudor ahora que una gota de sangre mañana.

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Notas

[1] Gian Carlo Delgado Ramos es economista mexicano egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México y candidato doctoral en "Economía Ecológica y Gestión Ambiental" de la Universidad Autónoma de Barcelona. Autor de La Amenaza Biológica (Plaza y Janes, 2002) y de Biodiversidad, Desarrollo Sustentable y Militarización (Plaza y Valdés, 2004).

[2] La resolución indica textualmente que "ningún Estado puede aplicar o fomentar el uso de medidas económicas, políticas o de cualquier otra índole para coaccionar a otro Estado a fin de lograr que subordine el ejercicio de sus derechos soberanos y obtener de él ventajas. Todo Estado tiene el derecho inalienable de elegir su sistema político, económico, social y cultural, sin ingerencia en ninguna forma, por parte de ningún otro Estado." (UN General Assembly Resolution 2625 (XXV) Declaration on principles of international law friendly relations and co-operation among states in accordance with the charter of the United Nations. Nueva York, 24 de octubre de 1970.)

[3] Delgado-Ramos, Gian Carlo. "La invasión militar a Cuba, carta para una peleada reelección de Bush. América Latina en Movimiento (ALAI). 27 de febrero de 2004. Publicado también en:

Rebelión y Cuba Debate (Cuba, abril de 2004); Peace Link (Italia, abril de 2004); revista "AL Filo" (México, mayo de 2004).

[4] Léase: Palast, Greg. La mejor democracia que el dinero puede comprar. Crítica. España, 2003.

[5] Vale precisar, como bien lo recuerda Saxe-Fernández, que el término 'hoyo de Dona' "…se utiliza para denominar 'una línea extremadamente discontínua' consistente en dos porciones, la occidental y la oriental, que rebasaron las 200 millas correspondientes a México y EUA, y los límites, en estas porciones, que no se negociaron en el Tratado sobre la Zona Económica Exclusiva de 1977. Es decir, no se trata ni de 'hoyos', ni tienen forma circular o de dona" (Saxe- Fernández, John. "Cuba y los hoyos de dona." La Jornada. México, 1º de abril de 2004).

[6] Rodríguez, Israel. "Las reservas petroleras en el Golfo de México, segundas en importancia." La Jornada. México, 12 de marzo de 2004.

[7] En la lista de licitaciones se tienen para agosto de 2004 la venta 192 al Oeste del Golfo de México (GOM), para marzo de 2005 la 194 en el Centro del GOM, para agosto de 2005 la 196 al Oeste, para marzo de 2005 la 197 al este, para marzo de 2006 la 198 al Centro, para agosto de 2006 la 200 al Oeste y para marzo de 2007 la 201 al Centro del GOM.

[8] MMS. "Ultra-Deep Drilling Record Set Deepwater Energy Exploration Expands." News Realease # 3036. EUA, 4 de marzo de 2004.

[9] Ibidem.

[10] Ibidem.

[11] Casado, R. "Repsol YPF inicia la búsqueda de crudo en Cuba para elevar sus reservas." Expansión. España, 4 de mayo de 2004.

[12] Véase Barbosa, 2004. Citado en Saxe-Fernández, 2004. Op cit.

[13] Powell, Colin. Report to the President. Secretary of the State. Commission for Assistance to a Free Cuba. EUA, mayo de 2004: 267-268.

[14] Para una reflexión sobre la temática revise: Saxe-Fernánde, John y Delgado-Ramos, Gian Carlo. Globalización del Terror, Amenaza Bioterrorista. Centro Juan Marinello. Cuba, 2002.

[15] Saxe-Fernández, 2004. Op cit.

[16] Cuban Liberty and Democratic Solidarity Act o Ley Helms-Burton de 1996 que entre sus actores está Roger Noriega, Secretario Asistente de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental. Disponible en: http://usinfo.state.gov/regional/ar/us-cuba/libertad.htm

[17] Casado, 4 de mayo de 2004.

[18] Saxe-Fernández, mayo de 2004. Op cit.

[19] Ibidem
21/05/2004 02:50 Enlace permanente. Tema: El Criterio No hay comentarios. Comentar.

13/05/2004

Cuba y Estados Unidos: Se recrudece el bloqueo

L_Otero.jpgLisandro Otero, Premio Nacional de Literatura de Cuba
2004-05-12


En noviembre de 1805 Thomas Jefferson dijo al ministro inglés en Washington que Estados Unidos estaría dispuesto a una guerra con España para apoderarse de la Florida y de la isla de Cuba. Esa fue una de muchas gestiones emprendidas por el patricio para anexionarse el territorio cubano. Recomendó a Madison, su sucesor, que hiciese un pacto con Napoleón (entonces ocupante de España), para que le entregara Cuba a cambio de dejarle las manos libres para una expansión imperial francesa en América del Sur. Los hacendados cubanos, temerosos de una posible abolición de la esclavitud, formaron el Club de La Habana, que se reunía en casa del opulento Miguel Aldama, con el fin de promover la anexión a Estados Unidos. Pretendían repetir lo ocurrido en Tejas.

Son sólo antecedentes de la voracidad imperial que ha motivado el choque entre Cuba y Estados Unidos en los últimos cuarenta y cinco años. La identidad nacional se fue perfilando y profundizando a lo largo del siglo diecinueve y recibió un impulso decisivo con la obra y la prédica de José Martí. Pero los anexionistas no han cesado en su ambición de verse sometidos a una cultura y una lengua extrañas por algunos mendrugos de recompensa. Hoy, continúan en Miami, su tarea de subordinación.

En Cuba, el ataque al Moncada por un grupo de jóvenes revolucionarios influidos por las ideas martianas, marcó el inicio de la independencia definitiva. En 1961 el Presidente Kennedy, tras el fracaso de la invasión por Playa Girón, decretó lo que los norteamericanos llaman embargo y los cubanos, bloqueo. La Cuban American National Foundation fue la continuadora, en Miami, de los esfuerzos del Club de La Habana y los Aldama: la desaparición de la soberanía cubana y el sometimiento absoluto a Estados Unidos. Tienen dos grupos de apoyo en la Florida y New Jersey, pero sus contribuciones han mermado en los últimos tiempos. Una nueva generación de cubano-norteamericanos se muestra menos ansiosa de ejercer la venganza, de tomar represalias al retornar a un territorio que ya no consideran como suyo.

Las recientes medidas del gobierno de Bush de limitar las remesas, los encuentros familiares y los viajes a Cuba, de reducir el gasto posible de los visitantes aspiran a crear las condiciones para un colapso. Los gobiernos de México y España ya se han opuesto a este propósito injerencista.

Estas medidas no son nuevas. La CIA ha volcado millones de dólares en su tarea de subversión y sabotaje para derrocar al gobierno cubano. Muchos exiliados se han enriquecido con estas contribuciones de las cuales se han apropiado, en numerosas ocasiones, desviándolas de sus fines. En 1992 se promulgó la Cuban Democracy Act que prohíbe a negocios subsidiarios de compañías norteamericanas comerciar con Cuba. En 1996 la Ley Helms Burton otorgó el derecho a demandar judicialmente a inversionistas extranjeros que hiciesen uso dentro de Cuba de bienes nacionalizados. Sin embargo, en ese lapso las relaciones comerciales con China y Vietnam, países igualmente regidos por sistemas socialistas, se fueron normalizando con un ritmo creciente.

En Naciones Unidas cada año se somete el bloqueo a Cuba a una votación que siempre derrota el propósito anexionista de los exiliados. En 2001 el voto fue de 167 estados en contra y solamente tres a favor. Fuentes militares estadounidenses han declarado públicamente que Cuba no constituye un peligro para la seguridad nacional de Estados Unidos. En la Organización de Estados Americanos, que fue bautizada alguna vez como el Ministerio de Colonias de Estados Unidos, treinta y dos estados se han opuesto al bloqueo. En 2002 un grupo de cuarenta y ocho ex senadores del Congreso de Estados Unidos hizo una declaración pública oponiéndose al embargo. Los estados norteamericanos productores de bienes agrícolas se han opuesto a la continuidad del inútil cerco contra Cuba, deseosos de continuar un incipiente comercio que les ha resultado sumamente ventajoso.

El gobierno de Bush, con el mismo manto simulador con el cual llevó la agresión a Irak “para implantar la democracia y la libertad”, dice oponerse a la “dictadura” cubana. No fue eso lo que impidió a Estados Unidos tener excelentes relaciones con Pinochet, Ferdinand Marcos, Mobutu, Suharto, Batista, Trujillo y Somoza. En Cuba el pueblo se muestra cada vez más unitario en torno a su gobierno y reconoce los extraordinarios avances en materia de salud, educación cultura y deportes, demostrables estadísticamente con cifras avaladas por organismos internacionales. La calidad promedio de la vida, hoy, pese a las restricciones del bloqueo, es muy superior a la que se tenía en el momento de la caída de la dictadura batistiana. Por ello estos nuevos obstáculos no impedirán continuar el camino que los cubanos decidieron otorgarse en 1959. Solamente una voluntad indestructible, como la de Fidel Castro, ha sabido soportar durante tantos años el embate persistente del imperio y evadir obstáculos resistiendo las consecuencias de esta guerra no declarada.

gotli2002@yahoo.com
13/05/2004 02:26 Enlace permanente. Tema: El Criterio No hay comentarios. Comentar.

11/05/2004

ESPECIAL SOBRE CUBA (II):

1343.jpgChomsky: "Derrotado en Irak, Bush apunta a Cuba y arrastra a México"

Jim cason y David Brooks
La Jornada


El gobierno de George W. Bush intensifica su agresión retórica contra Cuba en la actual coyuntura, arrastrando a México en esta dinámica, en parte porque su ocupación de Irak está fracasando, la situación general de Medio Oriente está estallando y, por lo tanto, necesita un nuevo blanco, considera Noam Chomsky en un breve comentario para La Jornada. "Cuba es fácil de atacar, perfecto para la valentía estilo Texas", comenta Chomsky. "Es encontrar a alguien demasiado débil (en el ámbito internacional) para responder efectivamente, un gobierno que no obtendrá amplio apoyo, y así, cuando Washington está confiado de que es seguro, los patea en la cara con una retórica reaganiana". Agrega que "desafortunadamente están arrastrando a México en esto". El gobierno estadunidense "necesita destruir a alguien".

Para consumo interno en Estados Unidos, este tipo de ataque verbal contra Cuba siempre es fácil. "Esta clase de política funciona en el país (con el pueblo) más asustado en el mundo", afirma. Además, dice, los gobernantes estadunidenses están algo "enloquecidos" ahora, y el tema de Cuba es fácil de manipular. Por ejemplo, señala que no sólo Bush sino también su contrincante electoral presidencial, John Kerry, está en favor de mantener la retórica anticastrista y del bloqueo.

A la vez, el bloqueo no sólo se aplica contra Cuba, dice Chomsky, sino contra sectores estadunidenses. Señala que esfuerzos para impedir que estadunidenses visiten o tengan intercambios con Cuba es parte de la estrategia doméstica de este gobierno. "Es algo vergonzoso que esta gente (cuando viaja a Cuba) vea que las normas de salud en Cuba son mejores que las de aquí", subrayó.

Pero esta intensificación del control sobre el intercambio con Cuba también genera aquí problemas para el gobierno estadunidense. "Lo llevaron a tal extremo que provocaron la ira de toda la comunidad científica estadunidense. El Departamento del Tesoro difundió un edicto ordenando que las publicaciones científicas no editaran artículos enviados por cubanos. Pero tuvieron que anular esta orden después de enfrentar una masiva protesta de los científicos, aunque sí mantuvieron en vigor una prohibición repentina de viajes de científicos estadunidenses a conferencias internacionales sobre biología y salud en Cuba".

Chomsky, en entrevistas con La Jornada y otros medios, siempre ha recordado que la política de Estados Unidos hacia Cuba ha sido marcada por una serie de atentados "terroristas" empezando desde el inicio de la revolución. De hecho, ha señalado que las acciones de ese tipo contra Cuba casi siempre se han realizado desde territorio estadunidense, país donde se continúa albergando a conocidos terroristas como Orlando Bosch (bajo la protección de Jeb Bush, gobernador de Florida), el haitiano Emmanuel Constant, integrantes de la contra nicaragüense y otros. O sea, la supuesta nueva doctrina de Bush de que todo Estado que alberga a ese tipo de criminales es un Estado terrorista, no se aplica aquí.

"Estas doctrinas son unilaterales. No tienen la intención de ser líneas de ley internacional o normas de asuntos internacionales. Son doctrinas que otorgan a Estados Unidos el derecho de emplear la fuerza y la violencia, y albergar terroristas, pero para nadie más", comentó Chomsky en una reciente entrevista en The Progressive.

También en entrevistas anteriores, Chomsky ha subrayado que el gobierno estadunidense realiza esfuerzos sofisticados para definir al "enemigo" para consumo de la población de este país, por medio de campañas en medios y hasta fabricación de información, y así lograr el consenso para justificar guerras y agresiones contra "los malos", tal como lo hizo en el caso de Irak y desde hace mucho con Cuba.

De nuevo, señala Chomsky a La Jornada, Cuba es presentado como "ese país horrendo, el peor del mundo", o sea, con "el sadismo usual" con que obra Washington contra ese pueblo.

Es por todo esto, señala, que en esta coyuntura, Cuba es un blanco "fácil" para la retórica agresiva de Washington la cual, claro, como en Irak, siempre se decora con los adjetivos de la "libertad" y la "democracia" y el bien de la civilización como sus objetivos.
11/05/2004 01:04 Enlace permanente. Tema: El Criterio No hay comentarios. Comentar.

19/04/2004

Conferencia celebrada en el Ateneu Barcelonès el 7/4/2004, organizada por Defensem Cuba

h_dieterich.jpgLa izquierda y sus intelectuales

Heinz Dietrich
AVANT


El mismo tema requiere cierta aclaración, porque estamos hablando sobre la izquierda hoy y los intelectuales. Sin duda, es difícil definir y encontrar un concepto rápido sobre lo que es la izquierda. Hoy en día, tenemos el problema que muchos grupos y muchas personas se están definiendo de izquierdas y eso está generando muchos problemas.

LA IZQUIERDA

Quisiera aclarar un poquito el concepto.

Por izquierda se ha entendido históricamente la propuesta de un grupo frente a la civilización existente. En este sentido, en el parlamento de la revolución francesa, la izquierda fueron los jacobinos con su propuesta de liberté, égalité, fraternité, con la que va abarcaba una diferencia cualitativa con el estado existente, con el tipo de convivencia política y no democrática existente, y con la economía feudal, es decir, una propuesta civilizatoria definida por, identificada con el nombramiento de las instituciones básicas que sostienen una civilización. Posteriormente cuando Carlitos Marx y Federico Engels ven que la propuesta no es para la mayorías, diseñan un nuevo proyecto de izquierda, que es el proyecto que después Lenin realizó: El del socialismo con los medios de producción en manos de la sociedad, o del estado; la dictadura del proletariado.

De tal manera que, el concepto históricamente se ha utilizado con provecho cuando estaban claros los contenidos que representaba. En ambos casos era una propuesta antisistémica. El problema es cuando tratamos de entender la izquierda de hoy con esos conceptos, porque difícilmente vamos a encontrar que la gente que se nombra o se autonombra de izquierdas tenga una claridad sobre la civilización del futuro. Decir izquierda o centro izquierda, generalmente, se refiere a posiciones dogmáticas o a posiciones inmanentes al sistema. En la tradición histórica de entender por izquierda un nuevo proyecto histórico, en este caso de las mayorías, no está avalado por una nueva teoría económica, ni del estado, ni de la democracia, de tal manera que hoy día no hay izquierda realmente. Ni en América Latina, ni en Asia, ni en Europa, porque parece que no hay ningún grupo social, ni grupo de intelectuales que tenga una propuesta científicamente defendible y consistente sobre la nueva economía postcapitalista, sobre el estado postcapitalista, sobre la democracia postcapitalista que necesitemos.

En ese sentido, el concepto ha perdido su capacidad analítica y, en lugar de contribuir a discernir la realidad, lo que es la función de todo concepto, ayuda a confundir. Es un concepto propagandístico, básicamente. Sucede lo mismo que con la categoría democracia.

LOS INTELECTUALES

El otro concepto también requiere de alguna dilucidación. La gente piensa que los intelectuales son gente muy inteligente y los intelectuales poco hacen para aclarar esa equivocación. Y esto, por supuesto, es una equivocación porque si alguien dice que es un intelectual no está diciendo que es inteligente, sino que gana su dinero básicamente con el trabajo con símbolos en lugar de trabajo manual. Esencialmente con símbolos, como letras, como dígitos... Porque no hay ningún trabajo que no requiera un insumo intelectual. De la misma manera que el electricista que trabaja con las manos necesita un acervo de conocimientos teóricos al igual que el ingeniero de software. Por eso a los intelectuales no hay que confundirles con los inteligentes y tenerles un respeto a priori sino que, a mi juicio, hay que saludar el principio de la revolución francesa de que toda autoridad institucional, moral o intelectual, en este caso, tiene que ganarse sus loores demostrando que lo es. Entre los intelectuales, hay mediocres, inteligentes, trabajadores, flojos, como en cualquier profesión... Como albañiles o electricistas que no trabajan bien.

En algún sentido todos somos intelectuales. Es útil recurrir a la espistemología científica, viendo un poco la base común de la interpretación de la realidad en los tres conceptos espacio, tiempo, movimiento, base de la interpretación científica de la realidad y base de lo que llamamos sentido común, o inclusive pensamiento mágico, que todos tenemos como dotación genética. Todos somos intelectuales, lo que nos diferencia es el grado de especialización y de educación formal para formar determinados tipos de interpretación de la realidad como la ciencia, el sentido común y, en segundo lugar, el impacto que tiene lo que dice cada intelectual. No es lo mismo que Saramago diga "Hasta aquí he llegado", hasta aquí he acompañado a la revolución cubana, o que lo diga Eduardo Galeano, a que un maestro de primaria en una provincia de México lo diga. En este sentido, podemos diferenciar diversos accesos y capacidad de repercusión de los intelectuales en el mundo, que es una cosa muy importante y en segundo lugar, tenemos que diferenciar también entre los niveles en que actúan los intelectuales. Un maestro de primaria es un intelectual, sus capacidades deben estar altamente en lo didáctico y lo pedagógico, porque no es la generación de conocimiento nuevo, de conocimiento objetivo lo que le identifica. A otro nivel, un profesor normal en una universidad repite conocimientos existentes, porque hay muy pocos profesores universitarios que son creativos, generalmente repiten libros de las vacas sagradas de EEUU o Europa pero, generalmente, no genera nuevos paradigmas, es decir, su capacidad de innovación teórica es más bien raquítica en la mayoría de los casos. Y luego, por supuesto, están los grandes que hacen paradigmas, como Chomsky o Saramago, en literatura. En todos los campos del pensamiento humano los hay, y eso son los que dan la tónica, la direccionalidad de la discusió en la opinión pública.

GALLINAS Y TOPOS

Todo esto teníamos que tomar en cuenta para hablar sobre la izquierda y sus intelectuales. Quiero dejarlo aquí por razón de tiempo y empezar de una vez y entrar en el tema propiamente dicho de la izquierda y sus intelectuales.

Si hoy día George Orwell regresara y escribiera otra vez su sátira Rebelión en la Granja (Animal farm) sobre el régimen estalinista, utilizando como tópico de discusión la izquierda y los intelectuales, probablemente llegaría a un diagnóstico sorprendente, probablemente diría: "Bueno, si en mi sátira los animales dominantes eran los perros y los cerdos, hoy en día serían los topos y las gallinas, apoyados por los camaleones."

Por eso obviaba decir que hay una extraña moda intelectual que se ha apoderado de la inteligentsia a nivel mundial que consiste en decir que, lastimosamente, estamos parados en el neoliberalismo, que no nos satisface porque es una barbarie con la que nadie con ética puede estar de acuerdo, y, por tanto estamos en contra de un capitalismo salvaje diferenciándolo, obviamente, de un capitalismo no salvaje. Esa moda dice tanto en contra del neoliberalismo, que quisiéramos transformarlo, ser revolucionarios, al menos de la pluma. Aquí un pequeño Voltaire, un pequeño Beethoven, si llegamos lejos un pequeño Marx, pero la realidad no nos lo permite, porque la realidad es tan compleja que no sabemos por donde va el tiro, La ciencia no ha avanzado lo suficiente y la realidad no nos permite entender con claridad por dónde tenemos que tirar para llegar al nuevo socialismo o como dicen algunos a la democracia participativa postcapitalista. Pero ese deseo subjetivo de transformación que todo intelectual y persona de izquierdas que se precie tiene, ese deseo subjetivo de transformación no se empareja con el paradigma postcapitalista porque la ciencia no nos dice todavía cuál es la solución. Esa es la moda que impera hoy en día en el mundo intelectual.

Voy a citar a un intelectual brasileño, Emir Saab, que lo dijo de la siguiente manera. Preguntado sobre la alternativa al neoliberalismo dijo: "No lo tenemos claro, nosotros supimos resistir al neoliberalismo, pero no somos capaces hasta ahora de saber como se sale de este modelo, sabemos lo que no queremos". Eso es en cierto sentido representativo sobre un cierto sector de los intelectuales. Hay una cierta inmodestia porque si hay alguien que ha sido capaz de resistir al neoliberalismo han sido los pueblos no los intelectuales, porque los intelectuales han marchado alegremente a la retaguardia de los enfrentamientos, y han sido los campesinos de América Latina, los trabajadores, los estudiantes, las mujeres, que se han enfrentado y apenas ahora la intelectualidad está despertando, se está subiendo al tren.

Entonces, esto es una pequeña falta de modestia, en tanto en cuanto dice no sabemos todavía como salimos de esta bronca, ese pluralis majestatis, cuando yo intelectual no sé por dónde andará el tiro, nadie sabe, no sabemos todavía.

Entonces, éste es el primer problema, que es una actitud frívola, porque me parece que hoy en día tenemos ya una respuesta a esa incógnita, sabemos cuáles son las instituciones vitales de la nueva sociedad, qué tipo de estado, qué tipo de democracia y sobre todo, el tema más complicado, el problema de la economía. Por un lado se nutre esa actitud de la economía política de los intelectuales. La mayoría de los intelectuales viven bastante bien, sobre todo en el primer mundo, y, por lo tanto, no tienen motivo en romper con el sistema capitalista y en proponer una cosa diferente, diferente de Keynes, Stiglitz o la tasa de Tobin, porque mientras estés dentro del keynesianismo en sus distintas variantes el sistema no te va a agredir seriamente. El sistema te va a empezar a combatir seriamente en lo económico, matando tu imagen como intelectual y en el Tercer Mundo, matándote físicamente si es necesario; te van a empezar a combatir seriamente cuando tú empiezas a combatirlos seriamente y combatirlos seriamente significa proponer un Nuevo Proyecto Histórico a las mayorías.

Esto es importante simplemente porque yo no puedo levantar esta pluma si no hago una interpretación espacio, tiempo, movimiento sobre el objeto. Tengo que extender el brazo en el espacio, con cierto tiempo, cierto movimiento y si me equivoco no lo voy a levantar. Y si esto es cierto para este relativamente sencillo acto de elevar este pequeño objeto, mucho más necesaria será la interpretación adecuada espacio, tiempo, movimiento para la transformación de una sociedad. Nosotros hacemos todo el día esto, cuando salen de aquí se acerca un coche y ustedes hacen un cálculo extraordinariamente complicado espacio, tiempo, movimiento: cuál es el espacio que tienen que cruzar en la calle, cuál es la distancia del coche, cuál es la velocidad del coche, cuál es la velocidad de ustedes.. y todo ese el cálculo que el 99% de nosotros no puede hacer en términos físicos y matemáticos, lo hacemos en tan solo un instante, subconscientemente. Y ése es el maravilloso sistema de realidad virtual que es el cerebro, que analiza la información del exterior y el interior del sistema y optimiza las estrategias de sobrevivencia, por tanto lo mismo sucede en avances y en la estrategia de cambio de la sociedad.

A finales del S XVIII surge una propuesta de ese tipo, un proyecto histórico, el de los jacobinos y posteriormente aparece el segundo proyecto histórico, el de las mayorías que es el de Marx y Engels. Ambos proyectos caen básicamente, en los años 80, porque nadie ha podido pensar que el capitalismo algún día va a poder crear un mundo mas democrático, más justo, con calidad de vida para todos, pero tampoco nadie puede creer, a mi juicio, que el regreso a la participación del socialismo históricamente existente va a lograr un movimiento de masas y sin el movimiento de masas, por supuesto, nada se puede mover en una sociedad de clases.

Cuándo en los años 80 se cae el socialismo realmente existente, descubre grandes partes del planeta: Asia Central, Oriente Medio, Rusia, Siberia, con enormes recursos y aparece un vacío en el sistema bipolar mundial ¿Quién llena ese vacío? Ese vacío es llenado por el único sujeto que tiene la logística, el poder financiero y el poder político para reestructurar este mundo: Las empresas transnacionales, verdaderos arquitectos del mundo actual. Reestrucutran esas zonas llegando a hacer uso de la fuerza militar, como estamos viendo hoy día. Entonces, el gran capital recupera la visión de su misión histórica al caerse la Unión Soviética, la alternativa antisistémica, y no sucede lo mismo con el pueblo, las mayorías, y sobre todo las mayorías en el Tercer Mundo. Es obvio que es mucho más complicado.

Por lo tanto, estamos en un a situación de unilateralidad. Si quisiéramos hablar en términos militares tendríamos un ejército profesional organizado de un lado, el proyecto del capital organizado, y de otro lado, una masa de sujetos, pueblos, individuos, grupos, minorías que se enfrentan entorno a la construcción del mundo, y, por supuesto, un ejército profesional siempre va a acabar con una masa desorganizada sin una doctrina que le dé cohesión, ni armamento de boicot práctico. Esa situación de interregno al caer el Proyecto Histórico del Socialismo, tarda unos diez años. Y en el año 2001, con los atentados de Nueva York, termina. El llamado proyecto histórico de la gran burguesía, sobre todo en su fración más favorecida, Bush, Blair, Aznar, Berlusconi, Sharon, siente que es momento de dar el golpe definitivo y establecer el Tercer Orden mundial de la gran burguesía en este siglo. El problema es que por el lado opuesto no se regenera el proyecto histórico de las mayorías. Sólo quedan las cuestiones socialdemócratas que sólo funcionan en el polo explotador del sistema, en el primer mundo.

No hay una nueva respuesta que logre movilizar al 80% de la Humanidad contra el sistema capitalista y, por eso, es de extrema importancia la participación o la actitud que asuman los intelectuales frente a ese problema y, por lo tanto es bastante vergonzoso que un gran intelectual o, digamos, un intelectual mediano diga "hemos parado el neoliberalismo", confundiendo un poco los sujetos populares con los de la torre de marfil y no sabemos por donde vamos a acabar con el monstruo, porque esa es una actitud de coqueteo con el agnosticismo, una docta ignorancia, como se decía en la Edad Media. Una ignorancia que no quiere saber realmente porque las consecuencias de romper ese acuerdo tácito con el status quo son bastante serias.

Les voy a citar una frase de Petras que refleja ese dilema. Dijo recientemente, cito, "La izquierda ganaría más si emprendiera un análisis de las complejas y contradictorias realidades de las luchas nacionales y de clase, en vez de enzarzarse en grandiosas profecías globales de largo plazo desvinculadas de los movimientos populares". Si aceptamos esta determinación de Petras nos metemos en un serio problema, porque nos condenaría a navegar ente la Escilla del empirismo precientífico del S. XVII y la Caribdis del postmodernismo frívolo. La proposición de Petras no tiene mérito por dos razones, en primer lugar nosotros sabemos que la sociedad es lo que se llama en física un sistema dinámico complejo y sabemos también que la generalización de inferencias particulares, que es básicamente el método que utiliza Newton, no es capaz de entender la lógica y su evolución previsible; por eso, la idea de que tu puedes sacar, como insinúa Petras, como de esas muñecas rusas, esas matruskas, desde abajo una pequeña muñeca y después hacer una más grande y sucesivamente hasta que finalmente tienes un proyecto mundial de liberación anticapitalista, esto es una idea que es a priori inviable. Yo creo que aquí tenemos un ejemplo de la falta de formación epistetemológica y metodológica de esos intelectuales, que por otra parte, tienen una gran audiencia. El segundo problema de la afirmación de Petras es que no debemos caer en grandiosas profecías, la alternativa que tenemos hoy día no es la alternativa entre empirismo precientífico y ante los argumentos del postmodernismo burgués frívolo sobre las grandes narrativas o los metarelatos. Ese es una confusión entre la interacción entre el dato empírico y la capacidad de formación de paradigmas de teoría. Einstein no recababa datos para desarrollar su teoría, Newton no se pasaba la vida pegado al telescopio para hacer su teoría, no, los datos básicamente estaban. El arte está precisamente en reconfigurar los datos empíricos, las observaciones en una configuración mental capaz de entender la realidad. Este problema epistemológico del lugar del dato empírico y la teoría, del sujeto y de la realidad objetiva, se resuelve en los siglos XVI-XVII, Galileo lo resolvió en una carta a Kepler. Al formular esa alternativa entre dato empírico, trabajo de tipo topo, y la especulación ecléptica de los burgueses del postmodernismo, tiene un atraso intelectual de tres siglos.

La segunda posición es la posición de los topos, me refiero a los intelectuales que lo son en su interpretación por falta de conocimiento científico. Tenemos un gran problema en las universidades, en muchos casos lo que se hace en las Ciencias Sociales, Sociología, Ciencias Políticas y por supuesto en Economía no tiene mucho que ver con las ciencias, ni hablar de las Humanidades, Filosofía, Literatura, etc. Pero, probablemente muchos de los líderes de los movimientos sociales o son abogados, o han estudiado Literatura o son economistas. Es decir, toda la clase de gente que no ha pasado por el rigor del método científico. En nuestras universidades, tenemos una dicotomía en términos de epistemología, lo que en ciencias naturales se llama el protocolo de investigación, que se hace en los cinco casos del método científico, en las ciencias sociales y humanidades se sustituye, básicamente, por una cultura ensayística. Cuando usted se fija en las tesis que se entregan, generalmente hay un problema, antecedente del problema, desarrollo del problema, conclusión. Esta estructura del trabajo intelectual evita el problema de la hipótesis y el problema del rigor conceptual, y la vía gris de la ciencia está en la hipótesis y en su contrastación.

Entonces este tipo de trabajo en las Ciencias Sociales y en las Humanidades da lugar a un pensamiento impreciso, a un pensamiento especulativo.

Por supuesto, en la Edad Media, había una agenda de crédito para especular como a uno le diera la gana, siempre que estuviera dentro de pensamientos aristotélicos cristianos, no se necesitaba comprobar empíricamente los enunciados, el protocolo no tenía que ser transparente e intersubjetivo para poder ser repetido en cualquier parte del planeta. Es decir, toda una serie de requisitos, que hoy día no aceptaríamos como estándares mínimos del trabajo intelectual. Por lo tanto, uno de los problemas, además del aspecto de la economía política, de los liderazgos de los partidos políticos, de las cúpulas sindicales, de las organizaciones sociales, movimientos, etc.. es la falta de preparación científica.

Entonces, tenemos, por una parte, las gallinas que por intereses político-económicos no se enfrentan al sistema y esconden esa posición bajo un supuesto agnosticismo, objetivamente insuperable. La otra posición es la falta de formación científica. Estas son, a mi juicio, las dos grandes raíces de las cuales se nutre la falta de participación de los intelectuales y de los líderes sindicales, movimientos sociales, partidistas, etc. En la construcción de una nueva teoría al servicio de las mayorías.

EXÉGETAS DE LOS CLÁSICOS

Hay una tercera posición, por supuesto. El otro día recibí un correo electrónico diciendo no estoy de acuerdo en el Nuevo Proyecto Histórico que ustedes están proponiendo, la democracia participativa, porque antes de escribir esto hay que estudiar todas las obras de Marx, todas las obras de Engels, de Lenin... Si tú te pones a estudiar todas las obras de Carlitos Marx, que son como 60 tomos u 80, y Lenin, que tiene otro tanto, a lo cual tienes que agregar para ser plural a Rosa Luxemburgo, a Trotsky, etc entonces quiere decir que cuando hayas terminado no has corrido ningún riesgo, no has tirado ni una piedra a la policía. Entonces, ¿qué has hecho en tu vida? No has hecho política. Estabas buscando la piedra de la verdad en libros de hace 200 años.

Yo soy un gran admnirador de Carlitos Marx, de Lenin, pero hay que pensar una cosa: No puedes encontrar la solución a la sociedad global en lo que se hizo hace 200 años. Esa gente dice, por una parte, "vamos a buscar la respuesta en la sociedad del S XVIII cuando la gente se movía en mula o en carreta" mientras van en avión que vuela a 1000 km por hora. Imaginénse a Carlitos Marx que tenía que copiar afanosamente en la biblioteca del Museo Británico en Londres cuando hoy podemos tener acceso al conocimiento con una computadora desde cualquier punto del mundo.

Hay un problema de conocimiento en esos compañeros, la solución no es regresar a Marx y no hacer nueva teoría. No, eso sería como en física decir vamos a dejar a Einstein y regresar a Newton. La solución es la síntesis de ambos, esa es la clave. Marx no puede existir si no existe Hegel, y Hegel está parado sobre los hombros de Kant, y Kant no puede existir sin las discusiones anteriores, entonces no es que haya que elegir entre uno y otro sino que, cada paradigma científico se refiere a diferentes aspectos de la realidad. La física de Newton sigue siendo válida para movimientos con cierta masa y cierta velocidad, la física de Einstein es válida para movimientos cercanos a la velocidad de la luz a nivel atomal, y por tanto hoy día analizar sólo con las categorías de Marx lo que existe es irreal. El propio Marx sería el primero que se molestaría con esto, porque Marx diría: "¡Ustedes no han entendido que la nueva teoría sólo puede salir en la posición de vanguardia!."

Porque, ¿de qué vanguardia salió el marxismo? De la Economía Política inglesa, del pensamiento político racionalista francés, el más avanzado y revolucionario, y del método más avanzado en aquella época que era la dialéctica que, en el fondo, es el método de la verdad relacional, de la verdad de la fisica cuántica, que intuían que era más adecuada que la física de Newton para la sociedad. Carlitos Marx diría: "¡Qué ilusos son ustedes! ¿Cómo quieren hacer una teoría de transformación social del capitalismo del S. XXI si no saben de la física cuántica, de la biología avanzada, de la matemática avanzada?." Solamente desde las posiciones de vanguardia del arte, de la experiencia de las masas, de la ciencia vamos a poder hacer la nueva teoría.

LOS INTELECTUALES EN LA TRANSFORMACIÓN SOCIAL

Para terminar, creo que no debemos tolerar más esa posición frívola. Esa actitud agnóstica de que es imposible entender cuáles son las alternativas para una revolución humana. La ciencia nos da la respuesta en todo lo que sea accesible al conocimiento científico. Como se trata de un sistema objetivo, como la naturaleza y como entendemos, más o menos, las leyes de su evolución, la detección de esa nueva institucionalidad postcapitalista es una tarea de la ciencia, pero no una tarea en el escritorio, aislada, de intelectual privilegiado. La tarea de avanzar en el conocimiento objetivo es para dicutir con los movimeintos sociales, porque como decía Gramsci el intelectual entiende pero no siente, y el pueblo siente pero no entiende. La revolución se hace, la transformación profunda para quien se asuste con revolución, cuando el conocimiento del científico y de la científica se une con el sentir del pueblo.

Recuerdo el otro día, discutiendo con un amigo presidente latinoamericano, la obediencia al FMI y entonces Lula me dijo: "Tengo que pagar la próxima cuota del FMI porque si no voy a tener serios problemas con el riesgo país, la fuga de capitales, etc." Y yo le dije: "Mira Lula, tienes que entender que, al fin y al cabo, quien va a decidir tu futuro es el pueblo, porque tú puedes tratar de estar a bien con el FMI, pero cuando el pueblo se te levante te vas a tener que ir."

Entonces es la función de dos elementos:

1. El conocimiento real de las vías de evolución que tenemos

2. La capacidad de hacerlo entender a las mayorías y retroalimentarse con la sabiduría y las experiencias de las gentes que no pasaron por la universidad y los artistas, la que nos va a dar el Nuevo Proyecto Histórico, que va a tener muchos sujetos, que va a a querer desarrollar las tres dimensiones del ser humano: el conocimiento objetivo o ciencia, la ética y la dimensión estética.

FACTORES OBJETIVOS Y SUBJETIVOS DE LA ACTITUD DE LOS INTELECTUALES

Para cerrar, los intelectuales en este tiempo son herederos de una historia de agresión. En América Latina hubo una matanza tremenda. Algunos fueron al exilio, otros siguieron, otros cambiaron. Luego vino la compra masiva, en Venezuela y en México con la renta petrolera. En el Primer Mundo la castración de los intelectuales fue con medidas menos drásticas, pero el resultado es obvio. Las facultades de ciencias sociales son desiertos tanto en el Primer como en el Tercer Mundo. Si desarmas la teología de la economía burguesa, no ganas nada, no se ganan becas, no se ganan premios, no se ganan invitaciones de fundaciones, no se gana nada. Tenemos, por una parte, el establishment intelectual, con las vacas sagradas que organizan los grandes eventos que evitan la innovación teórica, y tenemos de otro lado a intelectuales como Marcos que están en el monte. Yo creo que un intelectual que es ético, hoy día, tiene que tomar partido.

En el mundo de la ciudad, porque no sólo es una cuestión de conciencia, el sistema te penetra como el agua, pues es el medio en que actúas. Me invitaron a un instituto de investigación en Hamburgo, una ciudad bonita, con cantidad de millonarios, y el centro estaba en la zona más rica de Hamburgo. Estando tres meses allá , me empecé a dar cuenta de cómo el cáncer me estaba invadiendo la seguridad, el buen nivel de vida de este Primer Mundo. Jamás en este ambiente vas a poder entender la situación del campesino de Bolivia o el trabajador en Honduras. Luego, no todo es subjetivo, no es que todos sean una pandilla de vendidos, sino que el ambiente en que uno se mueve le determina en gran medida. Podemos usar al viejo Mao Tse Tung: "El guerrillero tiene que nadar en el pueblo como el pez en el agua". Lo mismo vale para los intelectuales.

Transcripción Luis Juberías
19/04/2004 03:02 Enlace permanente. Tema: El Criterio No hay comentarios. Comentar.

13/04/2004

Conferencia de James Petras en la Inauguración de la Cátedra de Formación Política Ernesto Che Guevara

petras.jpgRebelión

Quiero agradecer a Claudia [Korol] y Néstor [Kohan] por esta invitación para volver a conocer y encontrar viejos y nuevos amigos y compañeros. Estoy muy contento de estar aquí esta noche con vosotros.

Hace 40 años que empecé con estos viajes a la Argentina y siempre me siento bien, a pesar de que algunos momentos son más duros que otros.

Bien, quiero empezar discutiendo algunos conceptos teóricos y políticos que están en circulación, y creo, no nos ayudan a entender la realidad. Entonces, frente a estos debates que voy a enumerar y comentar, vuelvo a reivindicar la pertinencia del concepto de "imperialismo".

Ahora andan muchos académicos de centro izquierda (hacia la izquierda) hablando de "hegemonía". Estados Unidos tiene "hegemonía" sobre América Latina. Estados Unidos tiene "hegemonía" mundial. Eso implica que las ideas del imperialismo norteamericano están asimiladas por los pueblos y los demás que los EE.UU. mandan, a través de la persuasión, a partir de la propaganda, a partir de la manipulación de los medios.

Si es así ¿Cómo explicamos el uso de fuerza?

Fuerza en Irak, fuerza en Afganistán, fuerza en los Balcanes, fuerza en Haití, golpes en Venezuela. Y podríamos multiplicar las amenazas de fuerza junto con el uso de la fuerza.

¡Eso no es hegemonía, eso es dominación! Con la violencia dominante en la acumulación y extensión del poder.

Entonces, hay un abuso del término "hegemonía". Y muchos citan a Gramsci: "Gramsci esto, Gramsci lo otro…", sobre hegemonía; cuando no se aplica el concepto de hegemonía en relación a la totalidad de los pueblos de América Latina. Y eso indica unas incapacidades específicas.

Es decir, tenemos muchos referentes en todas partes que rechazan las privatizaciones entre la población, ¿cierto? Impuestos, plebiscitos, etc. Entonces, obviamente la población no está hegemonizada, porque vota contra los intereses de EE.UU.

No se puede decir que el pueblo latinoamericano está hegemonizado. Pero sí podemos decir que los gobernantes están hegemonizados porque hacen la política a favor de EE.UU.

Pero incluso en este caso, tenemos que ecualizar el uso del término, porque muchos gobernantes y las clases dominantes no actúan así porque están "hegemonizados" por EE.UU., lo hacen porque sus intereses económicos, materiales, coinciden con los EE.UU., no necesitan ser incluidos desde afuera.

Entonces, es muy relativo especificar el tiempo y lugar en el que uno quiere aplicar la terminología de "hegemonía". Es una política reformista, en el fondo, porque implica que la lucha es solo una lucha ideológica y no una lucha de poder, de fuerza contra fuerza.

¿Todo es un problema de educación?. Yo concuerdo con Fidel Castro cuando dice que es una batalla de ideas. Pero no es la única. Hay que calificar el famoso llamado de Fidel. Estoy de acuerdo, debemos dar la batalla de ideas, por eso estamos aquí esta noche, en esta Cátedra de Formación Política Ernesto Che Guevara. Pero más allá, en otras esferas de la vida, hay otros métodos de lucha porque hay otras formas de dominación.

Otro punto sobre el que debemos discutir es sobre el concepto de "globalización"..., que, dicho sea de paso, sus partidarios han debilitado. Porque hace diez años (creo eran diez años, no recuerdo bien), cuando empezamos la polémica con los globalizadores por este lado, pocos éramos los que defendíamos el concepto de imperialismo. Claudia Korol era una de las pocas, recuerdo, en eso sí tiene mucho mérito. Y también tenemos al compañero Néstor Kohan, pero éramos un pequeño grupo al margen de los grandes debates de las ONG's...

Entonces, los académicos nos decían: "Ustedes están usando un lenguaje anacrónico, anticuado, viven todavía en los años '70. Ha pasado el mundo y no lo reconocen...".

Entonces, globalización: ¿Qué es la globalización?

Este capital circula por todo el mundo. Bien, ¡gran descubrimiento! que ya no hay barreras para la circulación en los ex países socialistas, en el Tercer Mundo, en África. Han tumbado las barreras de tribus, de grupos feudales, de lo que sea… Eso es cierto, que hay grandes multinacionales que funcionan en muchos países... ¡ Brillante, gran descubrimiento!

Pero, más allá de eso, empiezan a plantear otras cosas..., que estas empresas ya no tienen nacionalidad..., que el Estado también ha desaparecido... Y más allá de eso, agregan que estas empresas son autónomas, que no tienen casas matrices, que no hay centros de acumulación, que no hay tierras para facilitar la dominación y penetración de capitales.

Supuestamente, vivimos en un mundo donde "hay imperio de capital pero no hay imperialismo", dice un italiano [Toni Negri], amigo de los matones justicialistas aquí, en Argentina, con quienes se entrevistó alegremente cuando visitó el país.

Bueno, entonces yo decía ¿qué explica el uso del término "globalización"?

No explica las relaciones de poderes entre los Estados. No explica por qué hay multiplicación de conflictos violentos, no explica la conquista y la resistencia.

Resistencia que no sólo está dirigida a los capitales, también al Fondo Monetario Internacional (FMI) y a los que dirigen el Fondo: los Estados imperialistas.

No explica quienes son los dueños y los que controlan los principales bancos internacionales, las empresas multinacionales, las instituciones financieras internacionales.

Para ellos todo es, simple y sencillamente, "globalización" …

Pero no explican aquello que el diario "Clarín" [diario de la Argentina] de ayer [21/3/2004], muestra sobre la desproporción de votos - y el tema va más allá de simples votos e influencias - que tienen Europa y EE.UU. en las llamadas "instituciones internacionales" como el Fondo Monetario. En ese diario hay un gráfico que muestra las proporciones de esos votos, y ¡Eureka! : descubrimos que EE.UU. y Europa controlan, por lejos, las posibilidades de votos. Y también son los "contribuyentes" que a través de sus "contribuciones" dominan los votos.

Hay otro problema con la teoría de la globalización: no puede determinar la dirección de los flujos de ganancias, intereses, regalías, y beneficios comerciales. El capital no está "flotando" en todas partes. Hay modelos de acumulación dirigidos a capitalizar en los EE.UU. Hay transferencias en gran escala de dineros "lavados" , que van a Londres, Suiza, Israel y EE.UU.

Entonces, estos problemas no se pueden entender en un marco de capitales poco diferenciados, supuestamente "autónomos". Tienen una ubicación concreta, mantienen mecanismos de colaboración con las actividades del Estado imperial, que facilita la expansión de las multinacionales.

Un caso muy claro, que cualquier mudo, sordo o ciego puede entender: la ocupación de Irak, que abre paso a las privatizaciones y la desnacionalización. ¿Cómo podrían entrar las multinacionales en Irak sin el ejército y los Marines? ¿Cómo pueden construir un oleoducto sin controlar Afganistán?

¿Cómo entendemos que cuando Argentina tiene problemas con la deuda externa, corre Aznar hacia aquí, para proteger sus empresas frente a la crisis?

Cuando México no podía pagar la deuda, en el '94, sale Clinton, contra todas las leyes norteamericanas, y firma un cheque de 17 mil millones de dólares para proteger a los inversionistas norteamericanos.

¿Cómo explicar estos fenómenos del mundo contemporáneo?

Lo que sucede es que las multinacionales no son autónomas. El Estado no es autónomo. El Estado es esencial, para el imperialismo, para la política de expansión y conquista, y la protección de las grandes multinacionales. Son los matones que imponen y protegen al Fondo Monetario (FMI), porque son ellos mismos quienes eligen los representantes que vienen aquí…

Debemos entonces rechazar el concepto de "globalización" y reivindicar, como más riguroso y explicativo, el concepto de "imperialismo".

No porque - como dicen algunos conservadores- es una expresión "emotiva", de los "sangre-caliente" latinoamericanos…

La forma peyorativa de tratar el término "imperialismo" es una forma de oscurecer las relaciones de poder, e implantar en la mentalidad de la gente la idea de que "el mundo ha cambiado tanto..., que ha desaparecido el imperialismo". Esto se afirma alegremente, mientras las bombas están cayendo en este mismo momento sobre Bagdad…

Otro concepto que me molesta mucho es el de "centro - periferia".

¿Periferia? Periferia es Cuba. Pero ¿de qué forma podemos poner a Cuba frente a República Dominicana, o Cuba con Guatemala, por ejemplo?

Porque Cuba tiene que participar en el mercado mundial, y no es un país con un gran Producto Bruto. Entonces, estas distinciones cuantitativas, ocultan las profundas diferencias de clase entre países, en la mal llamada "periferia".

Y lo mismo acontece con el concepto de "centro": ¿Qué significa un "centro"? Es como astrología, o astronomía, o las dos cosas juntas: hay un Sol, y los planetas giran alrededor.

El término "centro" es muy abstracto. Es una extrapolación de los contenidos de clase dentro y fuera del sistema imperialista. Y sólo se puede entender la organización y la resistencia a partir de la destrucción de las relaciones de clase, no simplemente a nivel de producción y productividad entre los países.

Es razonable y lógico que el concepto esté derivado de Raúl Prebisch [(1901-1986) economista desarrollista argentino que fue presidente del Banco Central de Argentina (1935-1943). Participó además de diversas reuniones de la Comisión Económica para América Latina-CEPAL entre 1948 y 1962].

Porque Prebisch tenía un concepto desarrollista. No quería choques con sus patrones norteamericanos, pero sí quería una política de industrialización en América Latina. Y para evitar conflictos enfatizaba términos tecnocráticos, abstractos, que no provocan represalias…

Hizo críticas de las condiciones de comercio, que eran potables porque ya estaban reconocidos los efectos de la desigualdad. Pero después aparecen estos conceptos de "centro - periferia" y todas estas abstracciones, utilizados por algunos escritores autotitulados "progresistas", de "izquierda", para así evitar la discusión del problema central de nuestra época, que no es el "centro", es el imperialismo.

No son simplemente países que han acumulado más riquezas, sino el proceso de explotación y concentración de las riquezas.

Otro problema teórico-conceptual que tenemos: hay una literatura - entre "progresistas", otra vez - que habla de "la caída", del "declive" del imperialismo. Y argumentan que el imperialismo está en declive, porque está sobre-extendido, está metido en demasiadas partes del mundo. Entonces, esta sobre-extensión está poniendo en peligro la capacidad del imperialismo.

Yo creo que en el debate sobre si el imperialismo está en declive o todavía está en ascenso, hay que investigar otra cosa, que para mí es fundamental: la sustentablidad de las relaciones políticas que permiten funcionar al imperialismo.

¿Cómo entendemos entonces esta sustentabilidad? La capacidad de extraer recursos desde dentro de EE.UU. para financiar y poner ejércitos en otros países. Mientras el pueblo norteamericano esté dispuesto, o forzado, inconsciente, a seguir soportando recortes en el presupuesto y entregando sus hijos para la guerra, la guerra va a poder continuar, la expansión imperialista va a poder continuar, van a seguir exportando capitales para invertir en China o donde sea.

Entonces, todo depende de la lucha de clases interna. Hasta que el pueblo de EE.UU. diga ¡basta!, vamos a seguir sufriendo recortes en los programas sociales y de salud. Pero ya somos 50 millones sin ninguna cobertura, uno se puede morir en las escaleras de los hospitales. Lo mismo vale para cuando tenemos que casi el 80% de nuevos puestos de trabajo son por contratos, no fijos.

Pero mientras tanto, el imperialismo sigue funcionando.

Hay quien dice: "bueno, los heridos, los muertos en la guerra, ya llegará el punto…". Pero ¡ojo!, el imperialismo domina usando mercenarios de los países colonizados. Inglaterra dominó dos tercios del mundo usando tropas coloniales. Hay una frase famosa de George Orwell cuando era oficial colonial, y miraba una gran columna de soldados africanos, encabezados cada cien hombres por un caballero con casco colonial y en un caballo blanco. Decía: "¿Por qué no se levantan, y con su fusil matan a esos oficiales que los dirigen a conquistar otros pueblos?"

En la Segunda Guerra, un tercio de todo el ejército francés estaba compuesto por soldados coloniales: senegaleses y africanos de varios países. Ni hablar de Bélgica, de Holanda, que tenían soldados coloniales dominando Sumatra, etc.

Mientras EE.UU. pueda reclutar cipayos, se puede sostener el imperio. Cuando no puede hacerlo, se debilitan las relaciones y se facilita la derrota del imperialismo.

Mientras aumenta la resistencia en el Tercer Mundo, empieza a limitarse la capacidad del imperialismo de extender su inversiones y capitalizar sobre los gobiernos locales. Entonces, cuando se habla del declive o el ascenso del imperialismo, hay que analizar la sustentabilidad política dentro del país y en el exterior. El caso más claro es Irak, hoy.

Se metieron, con toda esta ideología que afirma que "los árabes son cobardes" (que venía de los sionistas) y llegan allá pensando en ser bienvenidos, que los árabes cobardes están escondidos, y encontraron en poco tiempo, una gran resistencia. Independientemente de la "guardia republicana" de Saddam, que desapareció, o el ejército, que algunos dicen fue comprado. Especulaciones…

En todo caso, encuentran una resistencia que está desgastándolos. A tal punto, que las tropas norteamericanas no entran en las calles de las grandes ciudades por las noches: territorio liberado.

Sólo algunos cipayos o patrullas entran y los neutralizan o los matan. Es un territorio conflictivo, que pasa a diferentes manos del día a la noche, como en Indochina.

¡Ellos sí están cuestionando al imperialismo! Esto determina el ascenso o "declive" del imperialismo, no los conceptos de sobre-extensión. Es la lucha de liberación nacional la que impone limitaciones a la sostenibilidad del imperio.

Quiero entrar en algunos detalles sobre el tema de las "multinacionales" Sabemos que casi el 85% de las multinacionales, empresas y bancos, están en manos de EE.UU. y Europa. Entre las cincuenta empresas más grandes del mundo, dos tercios son norteamericanas.

Entonces, ¿cómo hablar de "multinacionales"?

Veamos la estructura interna de las "multinacionales": la toma de decisión sobre tecnología, investigación, inversiones, y finanzas, están hechas en las casas matrices.

Esta estructura, y la ubicación de esta estructura de toma de decisiones no tienen nada que ver con este discurso falso de que "las multinacionales están en todas partes y han generado un nuevo sistema, más allá del imperialismo…".

Este imperialismo, presente en todas partes, está acompañado, cada vez más, por la militarización. EE.UU. tiene hoy tiene hoy tropas en 180 países. Tiene bases militares en 120 países. Estos son los núcleos del imperio militar.

Y estos efectivos militares tienen una función, que en líneas generales es generar condiciones favorables para la expansión del imperio económico. Algunas veces hacen bien el trabajo, otras veces lo hacen mal. Por ejemplo: si se meten en lugares como Irak, y generan mucho conflicto, y producen una inestabilidad en la región, los capitales no van a entrar…

Cuando los EE.UU. intentan tumbar a Chávez, generan un ambiente polarizado, conflictivo, que no permite la entrada de capitales. ¿No se opone esto a su política? Creen que pasado el tiempo de inestabilidad, cuando ganen, van a poder entrar y comprar todo a precios más baratos. Mientras tanto, no entran…

Entonces, no hay que pensar en una correlación exacta entre las movidas militares y la expansión del capital. A veces hay contradicción entre ellas, por lo menos coyuntural.

Las amenazas generalizadas del militarismo norteamericano tienen un denominador común: cualquier régimen - ya sea socialista, nacionalista o islámico - que pone restricciones sobre el movimiento de capitales, está tachado automáticamente de "enemigo" , "adversario", "eje del mal", lo que sea…

La política militarista sólo se puede entender en el contexto del imperio económico. Ahora bien: algunos dicen que hay un gran desequilibrio entre los gastos militares y las ganancias en algunas regiones del imperio. Pero, ¿por qué pensar en simetrías? Porque en una fase puede haber un mayor gasto militar, y la próxima fase - una vez que conquistan el territorio - cosechar las ganancias. No hay simetría, ni un patrón fijo. También puede ser al revés: conquistar muchas ganancias, y generar un polo de inserción que exige más gastos militares.

Entonces, buscar correlaciones del tipo de : "…mire, Petras, ¿cómo se puede hablar de imperialismo, estamos gastando tanto dinero público y pocos beneficios privados" , genera dos problemas.

Primero: los que pagamos los gastos del militarismo somos todos los ciudadanos, y los que cosechan los beneficios privados son las empresas. No se puede extrapolar y sumar en la misma columna naranjas y papas…

Entonces, ¿cómo funciona el militarismo norteamericano? Sólo puede funcionar con eficiencia en guerras prolongadas cuando cuenta con la colaboración de los ejércitos internos, esenciales en esta cadena. Los que piensen que el imperialismo sólo impone, no entienden la cadena con que funciona el imperialismo. Desde el Pentágono, pasando por las misiones militares, por los coroneles, las escuelas de adoctrinamiento, hasta el nivel operacional.

El militarismo no es sólo una fenómeno que llega desde afuera hacia adentro, hay una convergencia en su funcionamiento, a partir del entrenamiento de militares en la Escuela de las Américas y otros lugares, donde les enseñan las nuevas tecnologías militares, acompañadas de la ideología imperialista.

Este militarismo tiene un factor fundamental, que debemos conceptualizar. Hace cien años, Hobson, después Lenin, más tarde otros escritores, hablaban del imperialismo como forma de solucionar los problemas del empleo dentro de los países capitalistas. Yo creo que este paradigma no funciona. Creo que en los últimos veinticinco años, lo que sostiene al imperialismo son precisamente las transferencias de las ganancias hacia afuera, invirtiendo en otros países con tasas de ganancias más elevadas, y quedando los trabajos mal pagos en los Estados Unidos.

Subcontratando el año pasado 300 mil puestos de trabajo en informática a China e India, transformando 3 millones de puestos de trabajo de manufactura, bien pagos, a otros países de Asia, algunos a "maquiladoras". Incluso las maquiladoras de México ahora están en baja, han perdido casi 1 millón de puestos de trabajo porque es más barato en China.

Como consecuencia, más crece el imperio, más se deteriora la república en los Estados Unidos. Más crece el imperio, menos fuerza tiene la república. La república está en crisis, el imperio está en ascenso. Esta distinción es importante. ¿Por qué?

Enumeramos la expansión militar, las bases. Enumeramos la expansión de las multinacionales. ¿Cómo es que está en crisis? Porque se dice que el imperialismo está en crisis, se habla de la crisis mundial del capitalismo…¡Están en todas partes, y siguen extendiéndose!

Pero las cuentas son serias. El déficit norteamericano en el presupuesto es de 500 mil millones de dólares, el déficit de las cuentas externas de 300 mil millones. Necesitamos 2 mil millones de dólares por día para cubrir el déficit que viene de China, de Japón… Entonces, estos son los grises: la sustentabilidad de la economía doméstica que está pagando y fortaleciendo el empleo externo.

Esa es la gran contradicción que hay: mientras crece el imperio, los bárbaros están fermentando adentro…

Muchos me preguntan sobre las elecciones, Kerry y Bush.

Hay conflicto, hay competencia. Pero, ¿competencia sobre qué? Kerry apoya la guerra en Irak, apoyó la guerra en Afganistán, declaró hace una semana ser "incondicional" de Ariel Sharon. "Es la única democracia en Medio Oriente a la que debemos un apoyo incondicional", dijo.

¿Dónde están las diferencias? En política doméstica apoya el libre comercio, el ALCA, etc. Dice que va a reformar el sistema de despidos, que los patrones tendrán que dar tres meses de notificación, en lugar de un día…Entonces yo, un poco ignorante, un tanto viejo, pregunto: ¿cómo va a generar empleos? Si te vas en un día o en tres meses da igual: pierdes el trabajo, ¿no es así?

Entonces, ¿cuál es la propuesta de Kerry? Kerry apoya al FMI, apoya la política de los sectores financieros de Boston y New York, es el millonario más rico de todo el Senado de EE.UU., muy astuto en sus apuestas en el mercado…

Pero más allá de este conflicto, yo creo que existen algunas tensiones en los EE.UU. Una de ellas es la relación entre los militaristas y los imperialistas económicos. Estos son conflictos coyunturales, pero importantes. Los imperialistas económicos siempre piensan en los militares en función de sus metas, son "instrumentos". Pero los civiles militaristas - no estamos hablando de los militares profesionales , sino de quienes dirigen la política militarista hoy en los EE.UU. - como Rumsfeld, Wolfowitz, etc., tienen gran desprecio a los militares profesionales. Dicen de ellos que son cobardes - ¡ellos que nunca fueron a la guerra! -, que son demasiado prudentes, que no saben usar el poder que les entregaron. Tienen una ideología hitleriana: "cambiamos el mundo porque somos poderosos", dicen. Estos neo- conservadores abrazan el concepto imperialista, se sienten orgullosos de ser parte del imperio, y defienden al imperialismo frente a lo que ellos llaman "Estados fracasados". Hace dos años, el economista Don Bush decía que Argentina necesitaba un gobierno imperialista, para imponer la disciplina sobre la economía, para reconstruir un "Estado fracasado". El M.I.T. (Massachussets Institute Technology), una muy "prestigiosa" institución dice: "deben respetar la opinión de Don Bush"…

Pero hay un conflicto en la autonomía actual que tienen los militaristas, que comprometen las fuerzas sin pensar sobre el costo económico, sin las implicancias sobre la economía en su conjunto. Estos militaristas tienen aliados políticos, que están entre los fundamentalistas cristianos y los fundamentalistas sionistas. ¡Una alianza curiosa!

Los fundamentalistas tienen más de 40 millones de seguidores en los EE.UU., más de 200 emisoras de televisión. Tenían una novela, best-seller, con 50 millones en ventas.

No creen en la evolución - Darwin es alguien "terrible" para ellos - y un tercio de las escuelas en el Sur del país, enseñan la teoría del creacionismo, Esta curiosa alianza abarca desde las élites hasta las bases y tiene un efecto nefasto.

Pero ¿por qué no hay una ruptura entre los militaristas y los sectores del gran capital? Porque aparte de las diferencias, que son importantes, hay mucho en común. Por ejemplo: la administración Bush rechazó el tratado de Kioto, para que las grandes empresas no tengan que gastar en el cuidado del medio ambiente, con grandes ventajas sobre los que sí lo hacen. Reciben enormes subvenciones a las exportaciones, incluyendo exoneración de impuestos. También hay un gran sector atrasado, no competitivo, de EE.UU. que está protegido por el Estado con cuotas y subvenciones. Rebajaron los impuestos hacia los más ricos en una forma increíble.

Otro aspecto son las grandes estafas, que hacen a aparecer a Menem como un niño de kindergarden y jardín de infantes frente a los estafadores de EE.UU. ¿Quiénes están detrás?

Esto ayuda a entender las razones por las que no hay todavía una gran división entre los grandes capitales, que acaban de poner 200 millones, ya, en la campaña de Bush. Obviamente, algunos, los más astutos, van a poner dinero en los dos lados, previendo que si gana Kerry, tendrán de esa forma algún "acceso"…

Ahora bien, frente a América Latina, es obvio que las relaciones imperiales son muy desequilibradas. Se han transferido casi 900 mil millones de dólares en los últimos trece años, superando, incluso, las cifras obtenidas por exportaciones desde Potosí y México en varios siglos. ¡Enormes transferencias!

Mientras aquí se habla de "décadas perdidas" en Washington están descorchando botellas de vino de 300 dólares para almorzar. Según un colega de mis épocas de estudio, esta es "la época de oro". Con tantas privatizaciones, tantas ganancias, tantas elevadísimas tasas de interés, "hay que ser realmente ignorante para no ganar dinero", me decía.

Y eso viene de la época de los golpes de Estado, asesinatos, desapariciones; así surge el neoliberalismo. Con alguna participación de las clases medias, con consumismo, ilusiones, créditos baratos. Pero con el tiempo, este neoliberalismo expresado en esos regímenes violentos empezaron a desgastarse y caer: Venezuela, Ecuador, Brasil, Bolivia, Argentina, y se va debilitando.

¿Qué pasa entonces? En este proceso de desgaste de los clientes de Washington, había que consolidar este régimen neoliberal. Y tenía los núcleos formados en los círculos financieros, los expertos económicos, los tecnócratas, etc. Tenía aquí, en Argentina, una importante base social que podría servirle para la transición del neoliberalismo al colonialismo. Porque el ALCA crea un nuevo marco legal y político para tomar decisiones estratégicas sobre todas las dimensiones de la economía. Un verdadero colonialismo. Y estos núcleos que vienen del neoliberalismo son los instrumentos para pactar este "colonialismo por invitación" que les permita consolidar sus posiciones. ¿Cómo se pueden identificar? Son los agroexportadores que complementan el modelo de acumulación central en EE.UU., son los sectores financieros, y también los que facilitaron las privatizaciones: electricidad, petróleo, etc.

Llegado este punto del razonamiento, no cabe otra alternativa que analizar al actual gobierno de Argentina como parte del proceso de América Latina.

Por más progresista que sea Néstor Kirchner en el tema de derechos humanos, de la "limpieza" judicial y militar, no cambia nada en relación con el petróleo, la electricidad, las telecomunicaciones, y... ¡el ALCA!.

En Argentina, vamos a tener un gobierno con jueces rectos, administrando la justicia colonial.

Creo que debemos analizar las luchas en América Latina a partir de grandes cambios en las estructuras de clase.

Primero han reducido el tamaño y la estabilidad de la clase obrera industrial. Han bajado el número de obreros sindicalizados y debilitado, así, los cuadros sindicales combativos. Mientras tanto, han aumentado el número de desocupados y obreros con trabajo precario, los que se han multiplicado en forma geométrica. Y también, últimamente, han debilitado incluso a los trabajadores de las maquiladoras. Por lo menos en México, donde estuve el año pasado, en una reunión de mujeres maquiladoras, discutiendo la salida masiva hacia China, Vietnam y otros países. Frente a este fenómeno urbano, los sindicatos no han jugado un papel importante en los levantamientos. Únicamente lo han hecho en los países donde están amenazados por las privatizaciones: electricidad en México, petroleros en Ecuador, etc.

Pero mientras tanto, en las marchas convocadas en Brasil por los Sin Tierra (MST), aparecen sólo 2 mil funcionarios de la CUT [Central Única de los Trabajadores], cuando esta central obrera tiene 15 millones de afiliados. No tienen poder de convocatoria, son un gigante con pies de barro. Lo mismo sucede aquí, en Argentina, con la CGT [Confederación General del Trabajo]. Son invisibles en todos los grandes movimientos. Incluso la CTA [Central de los Trabajadores Argentinos] aparece muy tarde, o directamente no aparece, como organización, en los levantamientos de diciembre del 2001. Víctor De Gennaro [máximo dirigente de la CTA] estaba haciendo "consultas"... para ver si era o no legítimo comprometer el sindicato. Están inmovilizados, mientras otros se mueven.

En El Alto, una ciudad proletaria de las afueras de La Paz, lleno de inmigrantes, obreros jóvenes, sin trabajo, el 80% con trabajo precario o desocupados, levantaban barricadas al estilo de la Comuna francesa, luchaban calle por calle, casa por casa. Y luego los mineros, que en Bolivia todavía tienen conciencia de clase.

En Venezuela, la masa que apoya a Chávez son los desocupados y malpagados, mientras la pequeña capa sindicalizada y burocratizada se coloca en su contra. Los mal llamados "social-demócratas" son social-imperialistas.

Podemos citar otro ejemplo: el campo. Expertos como el historiador Eric Hobsbawm dicen: "ya pasó el tiempo para los campesinos" ¿Por qué? Él dice que han bajado demográficamente por debajo del 50%. ¿Cómo haces política con metodología de contador? ¿Qué importa si son 40 o 30% si están organizados, si son el sector más golpeado por el capitalismo y el imperialismo? Se han concentrado grandes extensiones de tierra, se ha concentrado todo el crédito a los sectores agroexportadores, que han desarraigado a millones de pequeños propietarios y a sus hijos. Mientras están desplazados, no pueden reubicarse en las ciudades cuando la industria está en crisis.

O tienen que salir del país, o quedarse y luchar. Es como Lenin decía: el eslabón más débil de toda esta cadena del imperio.

Ellos exigen más divisas para pagar la deuda externa. ¿De dónde sacar las divisas? En los sectores agroexportadores. ¿Cómo van a aumentar la exportación? Apretando y desplazando campesinos, pequeños propietarios y sin tierra.

Del otro lado: ¿cómo luchar contra el imperialismo? Ocupando terrenos, desplazando a los latifundistas, enfrentando a los paramilitares. Esa es la realidad de los integrantes de los sin tierra [MST], de los cocaleros, de los que apoyan a Chávez en el campo.

Una gran virtud de Chávez es que es el primer presidente que ofrece beneficios y tierras a los inmigrantes y jornaleros colombianos en Venezuela. Yo recuerdo en los años '60, cuando conversaba con dirigentes de la guerrilla venezolana, ellos me decían: "pero no son ciudadanos, son ilegales". Yo les respondía: "¿Cuándo empezaste a respetar las leyes burguesas? Son trabajadores". Entonces ellos contestaban: "…Sí, tienes razón, Petras... "

Chávez es el primero que rompe esta pared entre colombianos y venezolanos.

Entonces tenemos dos sectores dinámicos, y hay un tercer aspecto del imperialismo en la vida cotidiana, que genera la proletarización de los empleados públicos. Porque para pagar la deuda externa y facilitar concesiones, y exoneraciones de impuestos, han bajado los salarios de los empleados públicos, y han exprimido de ellos el máximo de su trabajo, extendiendo las jornadas laborables.

Junto a los demás sectores que mencionamos antes, los empleados públicos están entre los más combativos en toda América Latina. Cuando voy a Perú, hay una huelga general de los maestros; cuando voy a Ecuador, hay una huelga de médicos; cuando voy a Brasil, el primer sector que hizo denuncias y quemó sus tarjetas frente al señor Da Silva [Lula] fueron los empleados públicos. La revista de los universitarios sindicalizados fue la primera que publicó sus fuertes críticas a Lula. En Argentina, el sector público en las provincias tiene retrasos de pagos salariales de seis meses. Cuando estuve hace dos años en Tucumán [provincia argentina], vi la combatividad de esta gente. Con límites en sus horizontes políticos, pero muy violentos en sus confrontaciones. En San Luis [provincia argentina] lo mismo.

Entonces tenemos el triángulo de tres fuerzas afectadas directamente por el imperialismo. La lucha de clases aquí, pasa por la confrontación con las medidas e instituciones directamente vinculadas con el imperialismo. Eso da "otro color" a la lucha antiimperialista en América Latina.

Antes de ayer, 20 de marzo, hubo un gran acontecimiento. ¡Bienvenido! Pero es un acontecimiento, es un día… La gente fue, participó en la marcha [contra la guerra], escuchó los discursos, las denuncias, y se volvió a casa…Aquí, la lucha contra el imperialismo, está vinculada con los efectos en la vida cotidiana, de una manera constante. No sé si me explico bien…

Luchar contra los recortes sociales al presupuesto. Luchar contra el financiamiento a los sectores agroexportadores a costa de los campesinos, y el financiar la deuda externa en lugar de dar empleo masivo y genuino a los obreros. ¡Esto es parte de la lucha de clases! Y es constante, continua, una situación que afecta a las masas populares.

Los movimientos en EE.UU. y en Europa son de las clases medias, en solidaridad - ¡ Bienvenidos! - con los que están luchando en las colonias y tierras ocupadas. Pero cuando nos dicen que es un movimiento mundial… ¡Si y no! Si, en el sentido en que luchamos contra el mismo enemigo. No, en cuanto a la movilización, los participantes y el contenido de nuestra lucha aquí.

Entonces, ¿cuál es el futuro del imperialismo?

Primero, hay que reconocer algo: que el imperialismo no es omnipotente. Están derrotando al imperialismo en Irak. Hay una guerra civil con las tribus, clanes, narcotraficantes, nacionalistas, en Afganistán. Pero no consiguieron consolidar el mando, independientemente de las fuerzas en lucha. Tenemos el caso de tres derrotas en Venezuela: golpe, paro de los gerentes y referéndum.

También tenemos la gran derrota de febrero en Bolivia.

Tenemos el enorme éxito de Cuba, derrotando todas las presiones y amenazas, tanto terroristas como de mercenarios, agentes pagados, supuestamente "disidentes". ¿ Cómo se puede pensar en un "disidente" que recibe un salario, que la agencia USAID anuncie en su sitio web que pagaron 800 millones en proyectos a grupos que coinciden con sus intereses? Creo sinceramente que a estos supuestos "disidentes" querían "quemarlos". No eran algo clandestino, ¡está en una página en internet! Creo que los "quemaron" a propósito, para luego lanzar una campaña propagandística una vez que estuvieran encarcelados. Porque si van a organizar grupos clandestinos de agentes, no lo van a publicar en una página web… Van a decir que no tienen nada que ver con estos señores, que son totalmente independientes, "No los pagamos, no los financiamos, no los reunimos en la oficina de nuestro embajador"..., no harían campañas junto al embajador : ¡es demasiado obvio! Creo que los "quemaron" para después conseguir que los intelectuales "progresistas" que pierden sus papeles, firmen documentos…Y uno de los "independientes" en EE.UU. - la conozco - es Joan Landry. ¡ Toda su vida fue anticomunista! Nunca apoyó a la Revolución Cubana. Ella consiguió "progresistas" para que firmen, entre otros Noam Chomsky. Después Chomsky fue a Cuba, descubrió otro mundo y rectificó su crítica. También Saramago. El único que queda es nuestro amigo oriental…[en Argentina se denomina "oriental" al país vecino: Uruguay].

Entonces Cuba, Bolivia, Colombia, Venezuela… hay una contraofensiva, que muestra una capacidad para derrotar los ataques del imperialismo y sostener la lucha. Mientras tanto - y no voy a dar el usual "masaje psicológico a los argentinos - sí, hay razones en el mundo para ser optimista. Pero ¿cuál es el gran desafío?

Creo que el gran desafío es que las grandes movilizaciones populares han tenido una gran fuerza de veto sobre el poder existente, pueden tumbar gobiernos, pueden paralizar privatizaciones, pero ir más allá…el problema del poder político, tomar el poder político, no llegan. Grandes alcances, y frente al poder político…

Tenemos el ejemplo de Bolivia: 500 mil personas en La Paz, la policía desaparece, y a las puertas del palacio presidencial... entregan las llaves al seguidor de Sánchez de Losada. Estuve con los compañeros indios en Ecuador, y les preguntaba: "¿por qué apoyaron a este charlatán?". Dicen: "…ah, es que no podríamos gobernar…" . Pero ¿por qué no probar?

No es éste un simple problema socio-psicológico. Hay un problema político aquí que debemos tratar de entender: ¿por qué, si pudo haber un levantamiento tan poderoso en Argentina, no se pudo cambiar el poder político? Y no hay que culparse unos a otros..., hay que reflexionar sobre la necesidad de un proyecto político que lleve al poder. Pero no de una forma sectaria, sino desde los movimientos, desde los levantamientos, hasta la toma del poder.

Muchas gracias.

(21 de marzo de 2004)
13/04/2004 00:22 Enlace permanente. Tema: El Criterio No hay comentarios. Comentar.

21/03/2004

El imperio y la teoría marxista del imperialismo

Atilio A. Boron
CLACSO

Razones de un debate


Días atrás tomé conocimiento de una nota sumamente crítica de mis desacuerdos y radicales cuestionamientos a la teoría del "imperio" elaborada por Michael Hardt y Antonio Negri plasmados en mi libro Imperio & Imperialismo (Buenos Aires: CLACSO, 2002). Debo confesar que mi primera reacción luego de leer el trabajo de marras fue el de hacerlo a un lado y proseguir con mis labores. No me parecía que tuviera mucho sentido polemizar con una nota en donde la pasión puesta por su autor, un rasgo que sin duda juzgo como algo muy positivo cuando se juega en el terreno de la argumentación rigurosa, lamentablemente se agotaba en una tediosa sucesión de injurias y descalificaciones personales.

Sin embargo, poco después llegué a una conclusión diferente, y esto por dos razones. Primero, porque los argumentos esgrimidos en mi contra reflejaban, de manera cristalina, la preocupante confusión que prevalece en ciertos sectores de la izquierda, embriagada con los vapores del postmodernismo y ciega y sorda ante los desafíos que se desprenden de la realidad actual del imperialismo. Pese a su vehemente formulación la crítica no podía ser descifrada como la idiosincrática rabieta de un personaje solitario sino como un síntoma de un problema mucho más general: la confusión y desorientación que prevalece en la izquierda y que se refleja tanto en el terreno de la teoría como en el de la práctica política. Se trata, por consiguiente, de una cuestión que reviste una importancia que trasciende lo personal y anecdótico y la hace merecedora de una especial atención. En consecuencia, y esta es la segunda razón, pensé que mi silencio podría (mal)interpretarse como la tácita aceptación de dolorosas verdades que habían enmudecido mi conciencia y me habían dejado sin argumentos. Espero no herir demasiado la delicada epidermis de los postmodernos si me permito recordar una vieja frase de Lenin, más oportuna que nunca en los tiempos que corren: "el marxismo no es un dogma, sino una guía para la acción". Este debate de ideas no es una cuestión escolástica. No estamos discutiendo el sexo de los ángeles sino sobre un diagnóstico del capitalismo actual y las eventuales rutas de su superación. Y sin una descripción y análisis certeros del imperialismo "realmente existente", no del que imaginan algunos, no habrá posibilidad alguna de superar ese régimen de producción que ha colocado a la humanidad en una encrucijada que por su gravedad no tiene precedentes en su historia. Fue en virtud de estas consideraciones que decidí salir al ruedo y plantear mi más radical discrepancia con los planteamientos de un importante sector de la izquierda que aún se mueve en las tinieblas.

Discrepancia que comienza con las cuestiones formales. Porque, en los debates que necesita la izquierda, los asuntos formales son también cuestiones de fondo. El recurso a los insultos y las descalificaciones hablan de una exasperación y un estado mental difícilmente consistente con la serenidad que demanda una situación tan crítica como la actual, en donde el propio futuro de la especie humana es lo que se halla en juego. Un buen piloto de tormentas, y recordemos que un intelectual es en gran medida eso en los tiempos que corren, no puede pretender orientar el curso de la nave de la teoría simplemente insultando e injuriando a quienes no concuerdan con sus criterios. Se espera de él algo más que el uso de expresiones como "renegado", "revisionista", "pasa por marxista" (al no serlo, el sujeto en cuestión se convierte en un impostor), "enredos conceptuales", "comprensión mínima", "alucinado", y otras por el estilo que revelan la desesperación de quien oscuramente presiente que sus argumentos son endebles y que, por lo tanto, no le queda otro recurso que apelar a una vistosa pirotecnia verbal para paliar la inquietud que brota de su propia debilidad. La primera reflexión que se me ocurría al repasar, no sin una cierta tristeza, el texto en cuestión fue que, con defensores como García, Hardt y Negri estarán condenados a pasar muy malos ratos a manos de sus críticos.

Otra reflexión, también formal, motivó mi curiosidad. Hace apenas unas semanas estuve en Colombia, país del cual es ciudadano el Sr. García. Más exactamente, estuve en su universidad, la Universidad Nacional de Colombia, en Bogotá. La Carrera de Ciencia Política organizó allí una mesa redonda en torno al tema "Imperio no, Imperialismo" que despertó un extraordinario interés entre el estudiantado y los profesores de dicha casa de estudios. El Aula Magna de la Facultad de Derecho, donde tuvo lugar el evento, fue completamente desbordada por una concurrencia que superaba con creces las quinientas personas. Lamentablemente no tuve la posibilidad de conocerlo personalmente en esa ocasión, ni de escuchar, entre las múltiples preguntas que suscitó mi intervención, a nadie que compartiera siquiera remotamente las acusaciones de que soy objeto en su escrito. Pero esto no importa ya. Vayamos a los temas de fondo.

Una novísima lectura del marxismo

Permítase comenzar diciendo que dejaré de lado cuestiones menores que revelan el profundo desconocimiento que García tiene de mi pensamiento. Sería absurdo argumentar que tiene la obligación de conocer prolijamente mis escritos. Pero si alguien quiere darse el lujo de adjetivar a voluntad a su ocasional contrincante tiene que asegurarse primero de estar suficientemente familiarizado con su obra a fin de ahorrarse desagradables refutaciones. Decir que en alguna parte de mi obra yo habría dicho que "Maquiavelo es el instigador de la tortura" constituye una prueba del absoluto desconocimiento que mi crítico tiene de mis escritos (y por lo tanto de la liviandad con que los juzga y califica). Si hay algo que por años ha caracterizado mi lectura del teórico florentino, fuertemente influenciada por la interpretación gramsciana del mismo, es precisamente una lucha sin cuartel contra la leyenda negra levantada por la Iglesia y por la tradición liberal y que lo presenta como el maestro del mal y el inventor de cuanta infamia haya ocurrido en la vida política de las naciones. Para evitar futuros yerros recomiendo a mi crítico la lectura de un pequeño texto mío titulado "Maquiavelo y el infierno de los filósofos" (Cf. Tomás Varnagy, compilador: Fortuna y Virtud en la República Democrática, Buenos Aires, CLACSO, 2000).

Mi crítico me acusa de sectarismo porque no encuentro razón alguna para citar a una frase de Bill Gates: "en el mundo virtual todos somos criaturas iguales". Contrariamente a lo que García opina la causa por la cual rechazo la conveniencia de citar al zar de la informática no es, como él dice, porque sea neoliberal, que en realidad no sé si lo es o no, o porque sea un mega empresario monopólico, sino porque dice una tontería. Y resulta una flagrante contradicción que una obra como Imperio, que declara abiertamente su adhesión al comunismo, cite un lugar común de la ideología neoliberal para apuntalar sus argumentaciones. Me he referido a esta fábula in extenso en otro lugar de modo que no voy a insistir aquí sobre ella. Baste con señalar que esa igualdad de base que Gates ve en el mundo virtual y que Hardt y Negri ingenuamente aceptan oculta algunos hechos desagradables. Por ejemplo, es cierto que en la bucólica Suiza del secreto bancario existen 409 computadores personales por cada 1.000 habitantes y en los Estados Unidos 362 por mil. Allí el mundo virtual y el real se aproximan, aunque tampoco demasiado, y la sentencia de Gates tiene un alto grado de verosimilitud. Pero cuando nos trasladamos al convulsionado mundo de la periferia (y perdón por violar uno de los axiomas de Hardt y Negri, que han declarado la inutilidad de la anacrónica diferenciación entre centro y periferia) donde sobreviven las cuatro quintas partes de la humanidad el acceso a la información y al mundo virtual se torna un poco más problemático. Por ejemplo, en Ghana hay 1,2 computadores por cada mil personas. Y en la India, sede de una pujante industria del software, existe apenas 1,5 computador por cada mil indios. Poco más al Oriente, tres chinos de cada mil se disputan encarnizadamente su acceso a un computador. En Bangladesh la cifra es tan insignificante que ni siquiera puede registrarse. En el patio trasero del centro imperial hay una cierta mejoría, pero las cosas están lejos de ser lo que se dice: en Chile hay 45 computadores personales por cada mil habitantes, 34 en la Argentina, 29 en México, 18 en Brasil, 6 en el Perú, y menos de tres en Guatemala. La cita de Gates es "incitable" no porque venga de quien vino sino porque es un simple ideologema del neoliberalismo. Podemos comprender que el empresario la cite para dejar boquiabierto a un auditorio de ingenuos, pero no que la utilicen dos críticos del sistema. (Cf. "Dos fábulas perversas: la aldea global y la multitud nómada en el imperio". Ponencia presentada a las Terceras Jornadas de Teoría y Filosofía Política, Universidad Nacional Autónoma de México y Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, México, Septiembre del 2003).

García no ahorra elogios a la obra de Hardt y Negri, autores según él de una "relectura novísima del marxismo". Yo creo, humildemente, que no siempre lo novísimo es buenísimo. Una de las herencias más perniciosas de la Ilustración ha sido, precisamente, la de pensar que lo nuevo siempre es mejor. Una relectura novísima debe ser, por lo tanto, mejor que una lectura tradicional. Tal convicción refleja el error de los mentores de mi crítico, para los cuales el novísimo imperio debe ser mejor que el arcaico imperialismo de los estados, pueblos y naciones. Se trata de una visión excesivamente ingenua, infantilmente evolucionista, y que no tiene lugar en el pensamiento marxista. Por eso la he criticado.

Uno de los logros de esta "novísima relectura" del marxismo parecería ser la necesidad de luchar contra la dialéctica, pese a las reiteradas recomendaciones en contrario del propio Marx y, después de él, de todos los clásicos del marxismo. El abandono de la dialéctica significa, lisa y llanamente, adherir a una teoría de la historia concebida como una acumulación lineal y sin contradicciones de acontecimientos. Una tal concepción termina sacralizando todo lo existente, entre otras cosas el capitalismo, la propiedad privada de los medios de producción y el imperialismo. Uno de los más grandes triunfos ideológicos de la derecha ha sido precisamente el haber impuesto esta concepción que remata en la eternización del capitalismo y en el fin de la historia. Me resulta difícil concebir un argumento radicalmente crítico del presente al margen de la dialéctica. Me permito sugerir a mi crítico, tan interesado en mis palabras, la lectura de "Marxismo y filosofía política" y "Filosofía política y crítica de la sociedad burguesa: el legado teórico de Karl Marx" donde me dedico extensamente a examinar este problema (en Atilio A. Boron, compilador: Teoría y Filosofía Política. La Tradición Clásica y las Nuevas Fronteras y en La Filosofía Política Moderna. De Hobbes a Marx, ambos disponibles en librerías o en la Biblioteca Virtual de CLACSO, en http://www.clacso.edu.ar/ o http://www.clacso.org/).

Sobre clases y multidudes

Obnubilado por lo que Platón llamaba "el afán de novedades" y por la oscuridad propia del laberinto en el cual se ha perdido mi crítico descerraja a diestra y siniestra temerarias afirmaciones que lo distancian irreparablemente de toda la tradición marxista, situándolo en un universo teórico todavía inexplorado y plagado de yerros e inconsistencias. He aquí algunos ejemplos:

a) Se nos dice que "las clases fundamentales se han redefinido: el proletariado hacia la multitud y la burguesía hacia un poder cada vez más monárquico". ¿Qué significa esto? ¿Que el proletariado ya no es lo que era antes? Claro que no. Dado que la dialéctica histórica es incesante y todo lo cambia sería absurdo pensar en clases concebidas como entidades metafísicas o como esencias platónicas alojadas en el Topos Urano. Pero, ¿el proletariado "redefinido" en dirección de la multitud? ¿Qué es eso? Es indudable que el proletariado de hoy es una categoría mucho más amplia y heterogénea que la que existía en tiempos de Marx y Engels, y la referencia de García al "Capítulo Sexto (inédito)" de Marx es correcta. Pero, ¿convertido en multitud? Muy improbable. Tal afirmación requiere, antes que nada que alguien explique la constitución sociológica de la multitud. Ni García ni sus mentores lo han hecho satisfactoriamente. No se reemplaza el análisis riguroso de las categorías con vagas invocaciones a conceptos abstractos desprovistos de toda conexión con lo real. Además, cualquiera mínimamente informado en la tradición sociológica sabe que, por definición, el concepto de multitud alude a un agrupamiento inestable, efímero, de intermitente presencia y constituido con prescindencia de las articulaciones estructurales de sus componentes. ¿Esas son las características que hoy tiene el gran universo de los trabajadores asalariados? No me parece.

En relación con la tesis de que la burguesía se redefinió como un poder monárquico diría que, en primer lugar, tal proceso no atañe a las determinaciones fundamentales de la burguesía como clase y que remiten a la forma como se apropia de los medios de producción y del producto del trabajo social. Que su poder político se ejerza "monárquicamente" -cualquiera sea la forma en que éste se defina- está lejos de ser una novedad de nuestro tiempo. Ya había sido señalado por Marx y Engels en la segunda mitad del siglo diecinueve. El problema es ver qué es lo que esto significa hoy, en el aquí y ahora del capitalismo. Y, más allá de la metáfora, es poco y nada lo que sobre este tema podemos sacar en limpio del escrito de Hardt y Negri.

b) Una afirmación enigmática, para decirlo con mucha benevolencia, es la siguiente: "si decimos que el imperio es un poder global, sin límites aparentes, también decimos que no se puede luchar contra él. La multitud, los muchos, sería minúscula comparada con el poder soberano" (sic). Pero, ¿qué significa ésto? ¿Qué es eso de que no se puede luchar contra el imperio? ¿Qué es lo que ha hecho Cuba desde 1959? ¿Qué fue lo que hicieron los vietnamitas con las armas en la mano durante veinte años? ¿Qué han hecho hasta ahora la resistencia palestina, los combatientes iraquíes que rechazan la ocupación norteamericana, el pueblo y el gobierno venezolano que recuperó el control de una riqueza básica como el petróleo, los campesinos y trabajadores bolivianos que derrumbaron a un procónsul imperial que apenas si hablaba el castellano, los indígenas ecuatorianos y tantos otros en las más diversas latitudes del mundo? No hace falta ser un lector malintencionado para concluir que semejante "ocurrencia" (me resisto, por respeto a la filosofía, a otorgarle el rango superior de "idea") abona tersamente al pensamiento único cultivado con esmero por los ideólogos del neoliberalismo. En efecto, esa imagen, oculta en la oscuridad terminológica del libro de Hardt y Negri pero evidente en la interpretación de uno de sus más entusiastas admiradores, remata en un planteamiento políticamente claudicante. No hay alternativas a la primacía imperial, de modo que conviene resignarnos ante esa amarga realidad y tratar de sobrellevar esta desgracia lo mejor posible. El imperio es así representado como un Moloch omnipotente e invencible, como una fortaleza inexpugnable que, para colmo de las paradojas, en un alarde de masoquismo habría sido creada por la propia multitud. Si la subestimación de nuestras propias fuerzas es mala, la sobre-estimación de las del enemigo es todavía peor. La primera puede desembocar en una sobria y realista evaluación de nuestras posibilidades, mientras que la segunda nos desarma ideológicamente y perpetúa nuestra subordinación ante los poderosos.

c) Volvamos al tema de la multitud. En su escrito mi crítico dice, por ejemplo, que "por multitud se entienden todas y todos los potencialmente conflictivos, la base está conformada por los pobres, el sujeto más poderoso" (sic). La multitud, se nos dice además, es por definición no-representable. Revisemos cuidadosamente estos aportes derivados de la "novísima" relectura del marxismo promovida por Hardt y Negri. Para hacerlo vamos a tomar un ejemplo hipotético derivado de la realidad de Colombia, un país que nuestro crítico sin duda debe conocer muy bien. ¿Quiénes podrían ser estos sujetos potencialmente conflictivos que constituyen a la multitud? Bien. Comencemos por los que en Colombia se los considera sin dudas como los más conflictivos: los "paras", o los "paramilitares," para expresarlo en el lenguaje corriente. Luego habría que agregar a los "narcos," que como es bien sabido mantienen fraternales relaciones con los primeros. Estamos en presencia de una temible combinación de actores altamente conflictivos, y no hemos terminado. ¿Podríamos dejar de lado a los sicarios, que asesinan a los militantes populares y de izquierda? ¡De ninguna manera, si encima son pobres! Habría luego que agregar al lumpenproletariado, es decir, a los segmentos en descomposición de las clases populares y que suelen actuar como masa de maniobra de gobiernos reaccionarios, "paras" y "narcos" y de cuyas filas se reclutan los sicarios. Luego de esto tendríamos aportando a la multitud a los desplazados por la violencia y las campañas de erradicación del cultivo de la coca promovida y ejecutada por las fuerzas de ocupación norteamericanas en algunas regiones de Colombia. Agréguese también, por supuesto, a los pobres de la ciudad y el campo: campesinos, pobladores urbanos, ocupantes precarios de terrenos en las ciudades, trabajadores por cuenta propia, obreros precarizados, desocupados, obreros tradicionales en el sistema formal de relaciones de trabajo, empleados, y así sucesivamente.

Ante tan heteróclita configuración de grupos, categorías y clases sociales, ¿qué utilidad puede tener un concepto tan extenso, epistemológicamente hablando, que incluye a toda formación social que sea "potencialmente conflictiva"? Además, luego de lo que nos enseñaron Hegel y Marx, ¿hay alguna que no lo sea? Nuestro crítico, seguramente que entusiasmado por la sucesión de agravios que iban enhebrando su discurso, no reparó en una inteligente advertencia formulada por Michael Hardt cuando, en un reportaje efectuado con posterioridad a la aparición de Imperio, dijera que "en nuestro libro el concepto de multitud funciona más como un concepto poético que fáctico" (Cf mi Imperio & Imperialismo, p. 102). No hay duda que ciertos conceptos poéticos pueden ser poderosos instrumentos de análisis y de transformación social. Pero, por más admiración que la obra de Hardt y Negri suscite en nuestro crítico, ni el primero es Pablo Neruda ni el segundo es Bertolt Brecht. En consecuencia, pese a su belleza poética el concepto de multitud es una categoría teórica vacía, carente de sustancia sociológica y, por lo tanto, de escasa o nula utilidad práctica a la hora de cambiar el mundo.

Un par de observaciones finales sobre el tema de la multitud. Primero, relativa a su "irrepresentabilidad". No constituye sorpresa alguna que una categoría nominal tan amplia y omnicomprensiva carezca por completo de la posibilidad de ser representada, más allá de si es bueno o malo que un grupo social pueda ser representado o no. Por otra parte, lo que en la tradición sociológica se entiende por multitud -que no es lo mismo que entienden Hardt y Negri- es por su naturaleza un fenómeno transitorio, intermitente, que irrumpe de pronto en el escenario público y de la misma manera desaparece en muchos casos sin dejar mayores rastros. Confundir a esta categoría con el proletariado del siglo XXI, que por cierto implica una ampliación de la categoría desarrollada por el marxismo clásico, constituye un gravísimo error de interpretación. En síntesis: el problema de la representación de las clases subalternas no es una cuestión menor. La crisis de las formas tradicionales de representación: el partido y el sindicato no puede ser reemplazada por la exaltación romántica de la democracia directa y del basismo en las sociedades de masas.

Segundo, el tema increíble de la vocación masoquista de la multitud, a la cual nuestros autores, y mí crítico, le atribuyen nada menos que la creación del imperio. Mutatis mutandis esto equivaldría a plantear el disparate de que el proletariado industrial, nostálgico de la abyección y opresión característicos de la vida campesina en el modo de producción feudal se esmeró en crear una clase, los capitalistas, para que lo explotara y los mantuvieran en condiciones infrahumanas de vida. Creo que el argumento es tan absurdo que no merece más comentarios que estas breves líneas.

Estado, democracia, soberanía

a) Sobre la cuestión de la soberanía los planteos de mi crítico son igualmente asombrosos, razón por la cual me veo obligado a citarlos in extenso para facilitar su adecuada comprensión y evitar toda sospecha sobre cualquier posible tergiversación. Se me acusa de clamar, "cual Kautsky, por reconocerle a Estados Unidos el poder supermundial. Cosa que de cierta forma reconoce Negri: el gobierno republicano de Estados Unidos ocupa la cúspide del poder piramidal del imperio. Pero no es el único poder, hay otra serie de instituciones, BM, FMI, OMC y sus hermanas empresas transnacionales, alternas al poder capitalista conjuntamente con otros Estados y ONGs adscritos al imperio. Todo ello mina la soberanía estatal. Esa es una verdad de perogrullo hoy".

Primero, no creo que la primacía de los Estados Unidos en el mundo unipolar de hoy sea producto de los ruegos de Kautsky, y mucho menos de mi improbable clamor. La profundización de las injusticias e inequidades del modo de producción capitalista y la implosión de la Unión Soviética -que le ha dejado a los capitalistas el campo libre para cancelar las concesiones hechas durante su etapa keynesiana y retornar a sus tradicionales prácticas predatorias- es lo que explica la intensificación de los mecanismos de explotación imperialista y el ascenso de los Estados Unidos a esa condición que con mucha indulgencia Samuel P. Huntington llamaba "superpotencia solitaria". Este es un hecho objetivo, comprobable a simple vista y que no se produce por ruegos, lamentos o clamores de ningún tipo.

Segundo, la idea de que la Casa Blanca ocupa la cúspide del poder imperial y que lo "comparte" con otras instituciones como el FMI, el BM, la OMC, con las grandes empresas transnacionales y otros Estados y ONGs es sólo parcialmente correcta, y esto a condición de que se especifique la naturaleza de los "socios" imperiales. Suponer que el FMI y el resto de los mal llamados "organismos financieros internacionales" (mal llamados porque, como lo reconocen los grandes intelectuales del imperio tales instituciones son simples apéndices de los gobiernos del G-7, y principalmente del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, y su "internacionalismo" se refiere exclusivamente a su rol de policía mundial a cargo de la custodia de los intereses del capital) son algo distinto al puñado de gobiernos que constituyen el comité que administra los negocios conjuntos de la clase burguesa a nivel mundial demuestra un profundo desconocimiento de los rudimentos mismos de la teoría marxista del Estado. Toda esta proliferación de gobiernos, empresas e instituciones dizque "internacionales" constituyen el entramado a través del cual se procesa la dominación de la clase dominante global asentada en los países del capitalismo metropolitano y que lejos de minar la soberanía estatal no han hecho otra cosa que fortalecerla en los últimos veinte años. La literatura y la evidencia empírica es tan abrumadora que resulta difícil comprender, a no ser por una preocupante ofuscación ideológica, cómo se puede ignorar un hecho tan rotundo como ese. La soberanía estatal que ha sido minada, y esta sí que es una verdad de perogrullo, es la de los países de la periferia. Estados Unidos erradicando cultivos de coca con sus tropas en Colombia demuestra que su soberanía se proyecta con toda la fuerza de un hegemón imperialista, al paso que Colombia ve la suya seriamente mermada. Cuando el embajador de la Casa Blanca en Bolivia exige del gobierno la firma de un contrato leonino para la provisión del gas, y el gobierno cede desatando las iras populares, lo que se demuestra es que Bolivia tiene cada vez menos soberanía, no que Estados Unidos la ha perdido. Y que si la primera recuperó en algo lo que había perdido fue gracias a la impresionante movilización popular que acabó con un gobierno profundamente ilegítimo como el de Sánchez de Losada. Cuando Estados Unidos desconoce el fallo de la Corte Internacional de Justicia exigiéndole pagar a Nicaragua una cuantiosa suma como reparación por los daños producidos durante la guerra contra los sandinistas y Washington ni siquiera se digna a responder al comunicado oficial de la Corte no es la soberanía de Estados Unidos la que ha sido minada sino la de Nicaragua. Es asombroso cómo un latinoamericano puede desconocer realidades tan brutales (y cercanas) como éstas.

Una última reflexión sobre este punto. Nótese la flagrante contradicción (en realidad, una de las tantas que, razones de espacio, me han impedido enumerar en detalle) entre la rotunda afirmación de la pérdida de soberanía estatal referida más arriba y la que mi crítico plantea pocas líneas más abajo al decir que "la soberanía, según Negri, (es) monopolio de la comunicación, de la moneda y de la violencia. Lo que es lo mismo: el éter, el dólar y la bomba atómica. Por tal motivo Estados Unidos ocupa lugar preferencial". Nótese la conmovedora debilidad argumentativa: Estados Unidos ocupa "un lugar preferencial" en el sistema internacional, pese a que su soberanía, supuestamente, se está debilitando. La estructuración del dominio imperialista se decide, con modales cortesanos, estableciendo preferencias y sitiales de privilegio. El éter, el dólar y la bomba atómica son como las acartonadas indumentarias y las antiguas pelucas utilizadas por los cortesanos de Luis XIV mientras bailaban serenamente al compás del minué. Todo el horror, la sangre y el fango de la dominación capitalista y su proyección internacional quedan convenientemente dulcificados en la versión del diligente discípulo de Hardt y Negri. El monopolio de la comunicación, la moneda y la violencia es una minucia anecdótica que en nada debilita el argumento de la declinante soberanía estatal. ¡Y el imperialismo es una simple cuestión de "preferencias"!

b) Sobre el Estado. Mi crítico es presa de santa indignación porque no comparto la tesis de Hardt y Negri de que "el Estado ha sido derrotado y las empresas hoy gobiernan la tierra". Tal como he puesto en evidencia en Imperio & Imperialismo la idea de que las empresas transnacionales están gobernando el mundo y provocado la derrota y desordenada huída de los estados nacionales es de una superficialidad inadmisible en cualquier análisis serio de la realidad económica y política contemporánea. La expansión global de estos modernos leviatanes es simplemente incomprensible al margen de las activas políticas estatales que, desde los capitalismos metropolitanos, crearon las condiciones económicas, políticas e ideológicas que la hicieron posible. ¿Mediante qué mecanismos? Gracias a las políticas impulsadas por algunos estados nacionales, comandados por Estados Unidos, que impusieron contra viento y marea las reglas del neoliberalismo global: en los países metropolitanos más o menos pacíficamente, y en la mayoría del mundo apelando a dictaduras o corrompiendo a frágiles democracias que capitularon ante los señores del dinero. En ambos casos, pero, imponiendo políticas concretas, generadas por los estados (y no por los directorios de las empresas "transnacionales") y promovidas en la periferia gracias al accionar de los agentes y perros guardianes del imperialismo: el FMI, el BM, la OCM, el BID y otros por el estilo, encargados de imponer gracias a las "condicionalidades" con las que asfixian a los países endeudados las políticas de apertura comercial, desregulación financiera, liberalización económica, precarización laboral, privatizaciones y todo el decálogo del Consenso de Washington, utilizando para ellos el poder de chantaje que Estados Unidos dispone sobre todo en América Latina y el Caribe. En los países metropolitanos esta labor de disciplinamiento fue realizada de modo igualmente efectivo pero sin las estridencias conocidas en el Sur. Allí la tarea estuvo a cargo, principalmente, de los banqueros centrales y de los ministros de hacienda, con la vergonzante complicidad de las diversas fracciones (conservadores, socialdemócratas, democristianos, etc.) del partido del capital. A pesar de lo que piense nuestro crítico, la mediación estatal sigue siendo crucial e imprescindible para la dominación burguesa. En caso de que mis argumentos no le resulten persuasivos sugiero la lectura de un imprescindible texto de Ellen Meiksins Wood (Cf. Empire of Capital, Londres, Verso, 2003).

c) Acerca de la democracia. Mi crítico se encoleriza porque sostengo que no hay democracia posible al margen del estado. Tal vez no sepa que, según Marx, la democracia también es una dictadura por la cual una minoría se las arregla para explotar "pacífica y democráticamente", con métodos constitucionales, a una mayoría. Con el advenimiento de la sociedad comunista, es decir, con la desaparición de la sociedad de clases, el fin de la explotación del hombre por el hombre y la total expansión de la democracia, el estado simplemente se extingue. Pero mientras se llega a esa condición, toda democracia, aún la socialista, se asienta sobre las estructuras del estado. Una vez que el capitalismo haya sido superado históricamente, produciéndose la famosa aufhebung de Marx, entonces será posible pensar en un nuevo tipo de organización política, aquello que en la tradición marxista denomina "el autogobierno de los productores" y que hará que, siguiendo las enseñanzas de Engels, el estado vaya a parar al museo de antigüedades, junto con la rueca de hilar y el hacha de bronce. En las fases transicionales, aún el más democrático gobierno de las mayorías populares no dejará nunca de ser una dictadura, en el sentido más profundo del término: imposición de un orden legal, económico y político que instaura un nuevo régimen social de igualdad y libertad pero, que para lograrlo, debe transitoriamente consolidar una nueva estructura de dominación capaz de someter a las clases adversarias que no van a renunciar a sus seculares privilegios conmovidas por la creatividad de la democracia. Por si nuestro crítico tuviera dudas acerca del carácter profundamente dictatorial de los capitalismos democráticos pregúntese en qué país el capitalismo, un régimen económico que consagra el despojo del productor directo, se impuso como resultado de una votación con sufragio universal; o qué elección democrática decidió que en nuestras sociedades sus habitantes fueran desarmados y las armas monopolizadas por el estado. O algo más simple: ¿en qué país "democrático" de América Latina el pueblo fue llamado a votar en un referendum sobre qué hacer con la deuda externa? Sobre este tema en particular me permito recomendar a mi crítico la lectura de Tras el Búho de Minerva. Mercado contra Democracia en el Capitalismo de Fin de Siglo (Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica, 2002).

Pensar en un proyecto democratizador con prescindencia del estado es caer en un romanticismo inaceptable para cualquiera que haya pasado el período más fervoroso de la adolescencia. ¿O es que acaso nuestro crítico supone que se puede democratizar el mercado? Estas teorías la pusieron en boga los norteamericanos después de la Segunda Guerra Mundial y bien pronto cayeron en completo descrédito. ¿Piensa acaso, con Hardt y Negri, que se puede democratizar la sociedad civil, quintaesencia de la sociedad de clases? Le guste o no, el único ámbito efectivo de democratización es el estado, con todas sus limitaciones y, sobre todo, con todas las limitaciones que el modo de producción capitalista impone a cualquier proyecto democratizador. Creer, como García, que "la democracia es el gobierno de la multitud y que ésta es procedimiento absoluto" implica un profundo desconocimiento de la teoría y la historia políticas. Además, "puro procedimiento" es la fórmula preferida por la ciencia política norteamericana, heredera de la tradición elitista de Joseph Schumpeter que concebía a la democracia como un puro procedimiento. Esta era, según el economista austríaco en una afirmación que seguramente caerá bien en los oídos de mi crítico, un simple método para decidir quién habrá de gobernar, con total independencia del contenido de la decisión. Puro procedimiento, por ejemplo, que permite decidir "democráticamente" enviar a los judíos a un campo de exterminio, a las brujas a la hoguera y a los trabajadores al genocidio. No sólo se trata de una tontería reaccionaria sino que, además, escamotea intencionalmente, y esto es algo que me resulta difícil de comprender en Hardt y Negri, el hecho de que la democracia, como cualquier régimen político, es incomprensible al margen del modo de producción sobre la cual se sustenta. Por eso me perturba profundamente el silencio de Hardt y Negri sobre la revolución y la necesidad de construir una sociedad post-capitalista. Parafraseando a Hegel cuando decía que el estado era el jeroglífico de la razón, la democracia es el jeroglífico del modo de producción. Quien quiera hablar de democracia absoluta de la multitud no tiene derecho a hacerlo si primero no dice cómo se trasciende al capitalismo y se construye la sociedad comunista.

Final sobre las guerras del imperio: ¿"justas", "humanitarias", o de rapiña?

Quiero terminar esta ya excesivamente larga respuesta mencionando apenas un tema que mi crítico ha captado con total justeza cuando dice que "Boron no se acerca ni de lejos al concepto de 'guerra justa'. Le parece que lo relevante es que Estados Unidos es el hegemón del mundo y que sus intervenciones no son para edificar un nuevo derecho internacional. Según Imperio las guerras justas (Irak 1990, Kosovo 1999) se hacen para ampliar el consenso de la justicia humanitaria. Verbigracia, la guerra contra Irak en 2003: los vamos a liberar anunciaba Bush hijo en su guerra contra el terrorismo" (sic). Efectivamente, García tiene razón. Ni ebrio ni dormido podría yo admitir que (i) las guerras imperialistas son "guerras justas"; (ii) que tales aventuras de saqueo y pillaje fueron lanzadas para edificar un nuevo derecho internacional o, como dicen Hardt y Negri, respondiendo a un clamor internacional para fortalecer la justicia humanitaria; (iii) que los Estados Unidos actúan por otra cosa que no sea su afán de perpetuarse como el hegemón mundial, como el jefe indiscutido de la coalición imperialista, y que esto es de lejos lo más relevante; (iv) y mucho menos podría yo creer que los Estados Unidos van a liberar a nadie, o que las masacres perpetradas en las guerras del Golfo, en Kosovo, en Bosnia y ahora en Irak fueron motivadas por el afán de construir un orden internacional más justo, libre y democrático. Discrepo profundamente tanto con Negri cuando declara que "la guerra de Irak es un golpe de estado de los Estados Unidos contra el Imperio", lo que me parece un monumental error, como con los halcones norteamericanos que dicen que sus aventuras de rapiña imperialista son "guerras humanitarias", concepto éste que constituye un insanable oxímoron.

Debido a que las tesis de la "guerra justa" han reaparecido con fuerza últimamente conviene aclarar algunos puntos para evitar nuevas confusiones. Tal como lo advierte Ellen Meiksins Wood en el libro arriba mencionado la tradición de la "guerra justa" se caracteriza por su extraordinaria versatilidad, que le ha permitido ser utilizada por las clases dominantes como un instrumento legitimador de toda clase de aventuras imperialistas. No obstante ello, la doctrina de la "guerra justa" tiene una serie de premisas básicas incompatibles con la ligera caracterización que nuestro crítico hace de las atrocidades sistemáticas llevadas a cabo por los representantes del "mundo libre y la civilización occidental" en las regiones periféricas. Ellas son las siguientes: (i) debe haber una causa justa; (ii) la guerra debe ser declarada por una autoridad legítima; (iii) con un propósito moral y políticamente correcto; (iv) una vez que todos los otros medios no violentos de resolución del conflicto hayan sido agotados; (v) la guerra debe tener altas probabilidades de alcanzar los fines deseados; y (vi) los medios utilizados deben guardar proporción con los fines.

Como bien lo señala esta autora, cada aventura belicista de los Estados Unidos y sus aliados fue precedida por una especiosa manipulación de las primeras cuatro condiciones de la "guerra justa": tenemos una causa justa, la guerra fue declarada con la aprobación del Congreso, queremos el bien -llámese llevar la democracia, la libertad y los beneficios del libre mercado a pueblos atrasados y sometidos a crueles tiranías- y hemos agotado todas las instancias diplomáticas antes de hacer hablar a las armas. Este es el discurso corriente de los Bushes, Aznares y Blairs de todo el mundo. Cualquier análisis riguroso demostraría cómo estas cuatro condiciones son violadas -sutilmente violadas, es cierto- pero aún así podría decirse que se salvan las apariencias. Sin embargo, lo que es insalvable, y descalifica frontalmente el argumento de quienes pretenden justificar estas tropelías en nombre de la tradición de la "guerra justa", es la violación que se verifica con relación a las últimas dos premisas. ¿Por qué? Primero, porque no hay "solución militar" capaz de erradicar el terrorismo de la faz de la tierra. La así llamada "guerra contra el terrorismo" es un sinsentido. Nada garantiza mejor la sobrevivencia y reproducción incesante del terrorismo que la respuesta militar. Y los hechos que acaban de acontecer en Madrid el 11 de Marzo son una prueba más de la criminal futilidad de intentar resolver los desafíos que plantea el terrorismo aplicando otro terrorismo, esta vez oficial y legal, y organizado por los estados. Como bien recuerda Gore Vidal, la guerra es el nombre que se le da al terrorismo de los ricos. Segundo, porque en el caso de las guerras imperiales de nuestro tiempo la desproporción entre los medios aplicados y los fines que se pretende alcanzar es tan descomunal que da por tierra con la doctrina. No se puede, moralmente hablando, arrasar países enteros -como Afganistán, Irak, Palestina, por ejemplo- sembrando muerte y destrucción entre millones de inocentes con el objetivo de desarticular una red de fundamentalistas islámicos que tiene sus miembros esparcidos en más de sesenta países.

Por eso lo que plantea la Casa Blanca, con la criminal complicidad de los gobiernos de España y el Reino Unido, poco y nada tiene que ver aún con la ambigua tradición de la "guerra justa". Es, por el contrario, algo mucho peor: como dijera Richard Perle, uno de los más agresivos halcones de Washington, se trata de llevar hasta sus últimas consecuencias una guerra total e infinita. Una guerra sin fin, sin claros propósitos y sin un período siquiera mínimamente acotado. Por eso rechazo el uso de la categoría de "guerra justa" que tanto entusiasma a mi crítico. Por eso dicha categoría no puede ocupar lugar alguno en el seno de una teoría marxista del imperialismo.
21/03/2004 00:16 Enlace permanente. Tema: El Criterio No hay comentarios. Comentar.

La guerra, después de la guerra

20-M.jpgEmir Sader
Servicio Informativo "alai-amlatina"


El gobierno norteamericano declaró terminada la guerra de Iraq hace exactamente un año, tiempo que ya dura la ocupación del país por las tropas lideradas por Estados Unidos. Desde entonces murieron dos veces más soldados norteamericanos que durante el tiempo de la guerra -según los criterios de los estrategas de EE.UU.-, el mundo está más inseguro sin Sadam Hussein en el poder, su aliado Aznar acaba de caer, derrotado por las mentiras sobre la lucha "contra el terrorismo", y el propio Bush ve amenazada su reelección.

Se trató, en la segunda guerra de Iraq, de la aplicación más coherente y consecuente de la nueva estrategia político-militar de EE.UU., formulada en el segundo semestre de 2002, que reivindica para ese país el derecho de utilizar todos los medios para mantener su superioridad militar, así como el derecho de actuar como "policía del mundo", al teorizar la necesidad de un nuevo "poder imperial", que imponga orden en regiones y países del mundo incapaces de autogobernarse, en el marco de lo que reivindica también el derecho de "guerras preventivas", que prevengan ataques "terroristas". Se militarizan los conflictos, que pasan a ser tratados por medio de la fuerza, simultáneamente al retiro de cualquier acuerdo internacional por parte de EE.UU. - como quedó claro en su decisión unilateral de atacar a Iraq, incluso sin apoyo de la ONU-, porque ataques preventivos y unilaterales solo son posibles con el uso de la fuerza y no de un imposible consenso en torno a una doctrina legitimadora de la superioridad militar norteamericana.

El carácter "preventivo" de la guerra de Iraq ni siquiera se confirmó, porque las "armas de destrucción masiva" no fueron encontradas, el argumento pasó a ser el de que "el mundo está más seguro sin Sadam". Hoy los mismos dirigentes son obligados a reconocer que elaboraron informes con el fin de imponer la necesidad de una guerra que era perfectamente evitable. Pero ella proyectó a Bush y a Blair como cabezas de la "guerra contra el terrorismo" a escala mundial y forzó a sus aliados a adaptarse a esa prioridad estratégica norteamericana.

Las guerras, sin embargo, no acaban cuando los que se consideran vencedores así lo decretan, porque les conviene. La guerra regular terminó, EE.UU. triunfó, pero tiene enormes dificultades para imponer su "paz". El país, ya dividido en términos religiosos y políticos, quedó todavía más con la presencia de las fuerzas de ocupación. Si no hay formas alternativas que pudieran reunificar Iraq, tampoco parece haber coalición suficiente de fuerzas para estabilizar la ocupación. De ahí que el país se desangra, con una resistencia activa, que golpea no solamente a militares de ocupación, sino también a los que ella considera colaboradores de esas fuerzas, así como a la población en general, como para probar que el orden no puede reinar en un Iraq ocupado.

Terror en Madrid

Los atentados de Madrid, dos años y medio después de los de Nueva York y Washington, pueden estar demostrando que finalmente los grupos islámicos están preparados para golpear otros blancos frágiles -ciudades de países como España, Italia e Inglaterra-, por la participación de sus gobiernos en la guerra y ocupación de Iraq. Serían blancos fáciles, pero facilitarían la misión norteamericana de comprometer a esos aliados con su política de privilegiar el "combate al terrorismo".

Sin embargo el resultado electoral de España, castigando a Aznar y su partido de la "nueva derecha", el Partido Popular (PP), por la mentira, por la tentativa de instrumentalización de los atentados para obtener ganancias electorales y por dejar a la población del país vulnerable por el apoyo incondicional a Bush, llevó a la caída de uno de los gobiernos más estrechamente aliados de EE.UU. y puede indicar una dirección peligrosa para los que estrechen todavía más sus alianzas con Washington.

Los atentados de Madrid pueden significar un debilitamiento o un fortalecimiento de la nueva candidatura de Bush. El se debilita, en la medida en que se constata que el mundo es más vulnerable que hace dos años y medio a los ataques terroristas y que los aliados de Bush, como Aznar, tienen dificultades para mantenerse en el poder, cuando se comprometen fuertemente con la estrategia belicista de los Estados Unidos. Pero Bush se puede fortalecer, en tanto se tome a los atentados como confirmación del riesgo que Al Qaeda representa para todo el mundo y de la necesidad de privilegiar la "guerra contra el terrorismo", lo que favorece la reelección en el plano interno.

Desafíos para la izquierda

Ese cuadro plantea un duro desafío para los que luchamos por "otro mundo posible". Los fundamentalistas islámicos retoman su ofensiva para polarizar contra el poder imperial norteamericano, buscando ocupar el lugar central de resistencia, dándole un carácter religioso e imponiendo métodos de terror. La resistencia iraquí, de mucho valor como expresión de la forma de resistencia contra la ocupación de su país, extiende cada vez más sus atentados, afectando ahora no solamente a soldados extranjeros, sino a acusados de colaboración y, más que eso, de forma indiscriminada, haciendo acciones que involucran a la sociedad civil, buscando demostrar que EE.UU. no es capaz de garantizar el orden interno.

Los que luchamos por la resolución pacífica y negociada de los conflictos mundiales y locales tenemos que ser capaces de proponer no solamente una política de democratización de las relaciones políticas mundiales, sino también un plan de paz para Iraq y otras zonas de mayor conflicto hoy en el mundo. Tenemos que saber demostrar que otra vía, que no es la del terror de lado y lado, es posible, necesaria y urgente.

Las guerras actualmente tienen en los pueblos desarmados sus víctimas principales, de la misma forma que los atentados terroristas. Ellas representan el triunfo de los más fuertes, que se valen de los recursos que lograron acumular para transformarlos en fuerza técnica y militar para oprimir a los pueblos y a las naciones que no se someten a sus designios. La línea de acción de EE.UU., de militarizar los conflictos, es la de tratar de imponer su superioridad material sobre los otros, haciendo de ella el instrumento esencial de su dominación.

La hegemonía norteamericana en el mundo, un año después del fin oficial de la guerra en Iraq, ¿está en crisis? ¿Cuáles son los elementos de fuerza y de debilidad en la construcción de una hegemonía alternativa? Estas son cuestiones fundamentales para nuestra lucha hoy. Cualquier sobrestimación o subestimación de la fuerza de cada uno de los campos nos alejara de la correlación real de fuerzas existente en el mundo y nos dejará indispuestos para enfrentar los desafíos presentes y futuros.

Fuerza de los valores americanos

Hoy la mayor fuerza de EE.UU. en el mundo no está en su superioridad militar. Vietnam y Cuba ya demostraron que ella puede ser vencida. La superioridad norteamericana, responsable por su hegemonía mundial, está en la fuerza de su ideología, de los valores cotidianos que propagan por el mundo, en la forma de vida que fabrican, practican y exportan hacia todos los rincones del planeta. En eso reside su fuerza mayor. Con la desaparición del "campo socialista", EE.UU. prácticamente ocupa solito el espacio de las formas de vida en sociedad en el mundo de hoy. El contrapunto viene de formas de organización social más atrasadas, como las del fundamentalismo islámico, conservadoras, religiosas, represivas. Hasta China se deja influenciar por las formas de vida norteamericanas, después de haber pasado siglos cerrada en su cultura y forma de vida. Se Apoya no solamente en la crisis del socialismo, sino también en una maquinaria publicitaria e informativa mundial, con una poderosa capacidad de influencia en todo el mundo.

La economía de EE.UU., aunque no tenga hoy el ímpetu que tuvo hace algunas décadas, es más fuerte comparada con las otras -la soviética desapareció, la japonesa y la alemana se debilitaron-, constituyéndose en la locomotora de la economía mundial, aunque con graves debilidades y dependiendo mucho del mundo exterior. Pero prácticamente todos los otros países también dependen de la economía norteamericana.

No debemos sobrestimar la fuerza de EE.UU., pero tampoco creer que se trata de un "tigre de papel", que tiene "dominación sin hegemonía", esto es, que tiene el poder por la fuerza. Estas son versiones simplistas, que no dan cuenta de la fuerza del enemigo y, al subestimarlo, no se puede acumular la fuerza suficiente para derrotarlo. Esto aconteció en el pasado reciente, con las versiones del tipo "el mundo camina al socialismo", como si los destinos de la humanidad caminasen independientemente de la capacidad de organización, de conciencia y de lucha de los hombres y mujeres concretamente existentes.

Tenemos que dar combate en todos los frentes, pero privilegiando la movilización popular, la conciencia y la creación y formas de vida alternativas, que configuren el tipo de sociedad que queremos. La lucha contra la hegemonía norteamericana es así una lucha global -económica, política, militar, ideológica-, por la construcción de un tipo de mundo alternativo. La fuerza de EE.UU. queda más clara ante la debilidad de las otras fuerzas, muchas de ellas con divergencias secundarias con Washington - como los países europeos y Japón, por ejemplo- o porque predican formas retrógradas de vida -como los fundamentalistas islámicos- .

De ahí el desafío de retomar nuestra lucha, a partir del día 20 de este mes, para apropiarnos de la lucha antiimperialista, con banderas de paz, de solidaridad, de humanismo -aquellas que caracterizan nuestra lucha por "otro mundo posible". Esta es nuestra guerra, la guerra por la paz y por la fraternidad entre los pueblos, por la igualdad y por la justicia.

* Emir Sader es profesor de la Universidad de São Paulo (USP) y de la Universidad del Estado de Río de Janeiro (Uerj). Publicado en Jornal "Brasil de Fato" 17 de marzo.
21/03/2004 00:13 Enlace permanente. Tema: El Criterio No hay comentarios. Comentar.

19/03/2004

Nueva campaña mediática contra Venezuela

blanca_1.jpgEl rebaño perplejo domesticado por los medios

Marta Harnecker
Rebelión


1. En un artículo del 24 de febrero(1) anuncié que la oposición venezolana se preparaba "para desconocer al árbitro y producir una situación de caos en el país." Tres días después, las fuerzas antichavistas realizan una marcha tratando de aproximarse al lugar donde se llevaba a cabo la reunión del Grupo de los 15(2) sabiendo que estaba expresamente prohibido hacerlo. La Guardia Nacional los detiene pero pequeños grupos de exaltados empiezan a quemar cauchos y a provocar a las fuerzas del orden. La jornada termina con un saldo de 2 muertos y 21 heridos.

2. Al día siguiente los medios nacionales e internacionales, en una orquestada campaña, abren sus primeras planas con grandes titulares adjudicando la culpa de lo ocurrido al gobierno y a la Guardia Nacional. La oposición no logró llevar a cabo una gran movilización como lo esperaba, pero sí logró las imágenes de caos y de violencia que necesitaba para alimentar esa campaña.

3. Los brotes de violencia continúan durante cinco días. El humo de la quema de cauchos y los gases lacrimógenos invaden las elegantes casas de los barrios del Este de Caracas.

El Consejo Nacional Electoral en nuevo compás de espera

4. En medio de esta situación, la tarde del 2 de marzo, Carrasquero, presidente del CNE (árbitro electoral venezolano), revela que la oposición sólo cuenta con 1 millón 832 mil 493 firmas seguras de las 2 millones 452 mil 179 requeridas y que 816 mil 017 deben ir a revisión de acuerdo al reglamento por cuanto existen dudas acerca de la autenticidad de dichas firmas por presentar idéntica caligrafía. Eso quiere decir que la oposición debe lograr que 619 mil 686 personas vuelvan a presentarse en una de las 2 mil 700 mesas que se distribuirán por el país, para hacer constancia de que ellas sí firmaron.

5. Poco tiempo después los observadores de la OEA y el Centro Carter se pronuncian sobre lo planteado por el CNE y la situación en el país.

6. Según ellos el proceso de recolección de firmas ha tenido suficientes mecanismos de control tales como: 1) el uso de papel de seguridad en las planillas; 2) la inclusión los números seriales de las planillas en las actas; 3) la identificación plena del ciudadano mediante la solicitud de firma y huella se identidad; 4) la verificación física de las planillas, incluso los nombres de los ciudadanos con los datos del registro electoral permanente; 5) el examen de actas para verificar que las planillas estén debidamente relacionadas en la misma; y finalmente, 6) la presencia de testigos de ambos lados y de personal entrenado y designado por el CNE.

7. Reconocen también la buena voluntad del CNE al haber acogido sus recomendaciones y manifiestan su apoyo a "los esfuerzos del poder electoral para buscar garantías necesarias para los ciudadanos" que quisieran ir a revisar sus firmas, "exhortándolos a continuar en esa dirección."

8. Pero, al mismo tiempo, deciden hacer públicas sus discrepancias en cuanto a la decisión del ente arbitral de pasar a revisión las planillas "planas", es decir, aquellas en que los datos han sido escritos por una misma mano en toda una planilla. Usan como argumento lo observado en sus recorridos por las mesas durante el "firmazo". Recuerdan haber visto casos en los que la persona de la mesa se ofrecía para escribir los datos del firmante y luego éste ponía su firma y su huella.

9. Consideran por ello que hay que "partir de la buena fe del ciudadano como principio universal" y que, por lo tanto, no se debe cuestionar todas esas firmas como lo estableció el ente electoral, sino sólo aquellas en que alguna persona expresamente pidiera ser excluida.

10. Lo que estos observadores internacionales no saben, porque nunca se ha hecho público, es que la sexta condición y uno de los elementos claves para garantizar la voluntad de los firmantes: la presencia de testigos de ambas partes durante todo el proceso de recolección de firmas, no se cumplió a cabalidad, tanto por inexperiencia de los testigos chavistas que no fueron suficientemente vigilantes de las maniobras fraudulentas opositoras, como por la frecuente ausencia de testigos partidarios del proceso en los recorridos que hacían las planillas itinerantes, es decir, aquellas que salían fuera del área en que estaban instaladas las mesas para hacer un recorrido por el barrio buscando firmas.

11. Habría sido evidentemente más fácil explicar por qué se duda de las planillas llamadas "planas" si el Comando Ayacucho, responsable político del proceso por parte del chavismo, hubiese reconocido una vez terminada la recolección de firmas estas debilidades.

12. La ausencia o incompetencia de los testigos chavistas, la posibilidad de que la oposición hubiese mantenido en su poder las planillas físicas durante alrededor de un mes, y la tradición de fraude de los partidos tradicionales cuyas dimensiones han sido pocas veces vistas en la historia de otros países, hacen absolutamente comprensible y deseable que todas esas firmas sean revisadas.

13. Al decidir esto el CNE no está dudando de la "buena fe" de los firmantes, de lo que se duda, y con razón, no es de la buena fe de los firmantes sino de la buena fe de los operadores políticos de la oposición acostumbrados por décadas a "fabricar voluntades."

14. No cabe duda que al no tener en cuenta estos elementos y revelar sus discrepancias con las recientes decisiones del CNE de llevar a reparo las planillas "planas", la OEA y el Centro Carter han dado elementos a la oposición para desconocer al CNE y seguir poniendo obstáculos al proceso de validación de las firmas.

15. Habría que preguntarse por qué la oposición pone tantos problemas para ir a una ratificación de las firmas de las planillas planas si ha dicho reiteradamente que tiene más de 3 millones de firmas? La única explicación plausible es que no cuenta con el número necesario de firmas.

16. Actualmente el CNE está entrampado porque aún no hay acuerdo entre todas las partes en cuanto a cómo realizar el proceso de revisión de las firmas (el reparo). Por otra parte, envalentonado con estas declaraciones, un sector de la oposición está buscando directamente que el Tribunal Supremo de Justicia, la máxima instancia en este terreno, se pronuncie contra la decisión del CNE y considere válidas las firmas de las planillas planas. Si esto llegara a suceder la oposición contaría con las firmas necesarias para ir a réferendum revocatorio contra el presidente de la República.

17. Hay quienes sostienen que la mejor forma de salir del actual impasse que vive el país es que Chávez acepte el desafío de medirse en las urnas. Aunque todo hace pensar que saldría como triunfador de esta contienda electoral, el problema es que nadie puede asegurar que una oposición, que ha pasado sin escrúpulos por encima de las reglas del juego institucional cuando conviene a sus intereses, vaya a aceptar el veredicto del pueblo en tal referéndum si éste se muestra favorable al actual mandatario.

La violencia se revierte contra la oposición

18. Negativas en cuanto al proceso revocatorio, las declaraciones de los observadores de la OEA y Centro Carter fueron muy positivas en cuanto a que condenaron la violencia desatada en Venezuela y justificaron la participación de la Guardia Nacional en la mantención del orden público.

19. Jennifer McCoy, representante del Cetro Carter, rechazó "cualquier solución violenta" e hizo un llamado "a los ciudadanos, a los medios, a la fuerza pública para evitar la violencia y proteger la vida humana de todos los venezolanos". Fernando Jaramillo, observador de la OEA, por su parte, dijo al respecto textualmente: "los miembros de la GN están recibiendo órdenes y cumpliendo una misión, [...] es difícil pensar que la GN o las fuerzas militares no puedan combatir la anarquía en un país, y por eso también hacemos un llamado a los ciudadanos como lo hicimos aquí que, con todo respeto por su derecho a protestar, consagrado en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, obviamente lo hagan de una forma pacífica, eso es lo más importante."

20. La estrategia opositora de provocar focos de violencia para amplificar y difundir masivamente una imagen de caos e ingobernabilidad en el país que prepare el terreno para una potencial injerencia extranjera, sufre así un duro golpe.

21. Pero no solo los observadores internacionales rechazan la violencia, más rechazo aún provoca ésta en los habitantes de los barrios acomodados. Sus propios espacios sufren las consecuencias. La quema de cauchos, destrucción de semáforos y todo tipo de señalización, el corte de árboles y vuelco de basura para quemarlos y hacer barricadas, los gases lacrimógenos, todo ello produce un ambiente de guerra y desvastación. Cientos de millones de bolívares costará reparar los daños causados por los "grupúsculos foquistas" azuzados por alcaldes y líderes políticos opositores. Encuestas realizadas luego de los hechos de violencia reflejan que más del 80 % de la población de la capital rechaza este tipo de enfrentamientos.(3)

Los derechos humanos en el centro de la nueva campaña mediática

22. Frente al obvio fracaso en el intento por ganar fuerzas internas para su proyecto violentista, el comando político opositor decide entonces hacer un viraje en la campaña: evitar actos de violencia, manifestar pacíficamente en las calles e iniciar una nueva ofensiva mediática.

23. Con imágenes de las víctimas de la violencia que ellos mismos desataron, sintomáticamente ocurridas en lugares donde existían cámaras de televisión, se monta una muy bien orquestada campaña mundial contra el actual gobierno venezolano -uno de los gobiernos más democráticos y menos represivos del mundo- acusándosele de violador de los derechos humanos.

24. La renuncia de Milos Alcalay, embajador en la ONU(4), a su cargo el 4 de marzo acusando a las autoridades venezolanas de abuso de los derechos humanos, servirá de alimento a esta campaña.

25. La imagen filmada por el canal televisado de noticias Globovisión el primer día de las manifestaciones violentas, el 27 de febrero, de una mujer joven arrojada al suelo por la Guardia Nacional luego de haber marchando desarmada pero con paso firme hacia las primeras líneas de defensa de este cuerpo de orden interno, calza como un anillo al dedo a esos objetivos.

26. Lo que esos medios no transmiten es que la joven mujer golpeada es una karateca -basta mirar con atención su forma de andar y su forma de caer al suelo para darse cuenta de su entrenamiento en estas artes marciales- que recibió previamente instrucciones para avanzar y provocar a la Guardia Nacional. ¿Por qué Globovisión está precisamente a esa hora en ese lugar? ¿Por qué edita la imagen trasmitida inicialmente cortando aquella parte en que ella insulta y escupe en la cara a esos militares? ¿Por qué no dice que quienes respondieron a sus provocaciones fueron inexpertas mujeres de uniforme que cometieron el error de no controlarse frente a semejante provocación?

27. ¿Por qué no informan que uno de los muertos fue víctima de disparos de un arma casera (la llamada metra) usada por los provocadores a sueldo de la autoproclamada "oposición democrática?

28. ¿Por qué no dicen que 6 miembros de la Guardia Nacional fueron heridos de bala, uno en el rostro, otro en las piernas, tratando de preservar el orden en Venezuela?

29. ¿Por qué se acusa al gobierno de la detención de varios activistas políticos y no se informa que Carlos Melo, dirigente del partido Causa R, fue detenido cuando portaba dos fusiles automáticos livianos, conocidos como FAL, arma de guerra de exclusivo uso militar desechada ya por los ejércitos del primer mundo porque un cartucho de ese calibre es capaz de partir una persona en dos?

30. ¿Por qué no se difunde que se detectó mediante el uso de la técnica del ATD la presencia de pólvora en las manos de dos policías de Baruta (policía municipal de un alcalde opositor al gobierno de Chávez), testificándose así que fueron miembros de este cuerpo policial y no de la Guardia Nacional los que estuvieron manipulado armas de fuego contra los manifestantes?

31. ¿Por qué no se proyectan las imágenes del allanamiento a una casa particular donde se descubren uniformes militares y diferentes tipos de armas?

32. ¿Por qué silencia las imágenes de evidente brutalidad con la que provocadores a sueldo -así los testifican varios detenidos- destruyeron las sedes del Movimiento Quinta República y del Comando Ayacucho, ubicadas en la Avenida Libertador y Los Caobos respectivamente?

33. ¿Cómo pueden justificar que el propio alcalde antichavista de Chacao, municipio residencial de Caracas, aparezca tirando piedras en la avenida Libertador y cargando un arma de 9 mm en una marcha pacífica, cuando está prohibido nacional e internacionalmente asistir a las marchas con armas de fuego? ¿Cómo se explica que este personaje no haya tomado las medidas que le competen para impedir que la simbólica plaza Altamira -plaza en que suele reunirse la oposición- fuera arrasada destruyéndose avisos, semáforos, rejas, cercas?

34. ¿Por qué los medios no se han hecho eco de las declaraciones de Chávez y otros miembros de su gobierno donde han manifestado su disposición a investigar cualquier exceso en el uso de la fuerza pública contra los manifestantes?

35. ¿Por qué no se ha destacado que el presidente de la República y el ministro de Comunicaciones se han expresado públicamente valorando muy positivamente la importante movilización pacífica realizada por la derecha el viernes 5 de marzo donde tanto la Policía Metropolitana (compuesta por una mayoría antichavistas) como la Guardia Nacional se mantuvieron en sus respectivos puestos sin verse obligadas a intervenir?

36. Respuestas a estas preguntas debería tener la comunidad internacional antes de pronunciarse acerca de la situación de los derechos humanos en Venezuela. Es desolador ver cómo esta campaña está prendiendo en muchos países. A nuestro entender esto refleja el escaso distanciamiento crítico que connotados políticos y personalidades del mundo tienen frente a las informaciones difundidas por los medios. Cuesta imaginar que muchos de ellos hayan pasado tan fácilmente a formar parte del "rebaño perplejo" domesticado por los medios del que habla Chomsky en uno de sus libros.

14 de marzo 2004

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Notas

1. Venezuela: la oposición se prepara para desconocer al árbitro y producir una situación de caos, http://www.rebelion.org/harnecker.htm , 24 febrero 2004.

2. Este grupo reúne a 19 países del Sur.

3. La encuesta fue ralizada por el North American Opinión Research, INC. Flash Gran Caracas, 1-2 marzo 2004. El 89 % de los encuestados no quiere que le bloqueen las vías de comunicación de residencia; un 59% está de acuerdo en uso de la FA.

4. Este señor apoyó a los golpistas en las jornadas del 11 y 12 de abril de 2002 y sólo por la benevolencia de Chávez se mantuvo en funciones.
19/03/2004 00:58 Enlace permanente. Tema: El Criterio No hay comentarios. Comentar.

16/03/2004

Debacle de Aznar

Final de un pelele

Lisandro Otero
Rebelión


Cayó envuelto en lodo y sangre, mancillado por su servilismo, deshonrado por sus falsedades, con las manos manchadas de los asesinos. José María Aznar ha tenido el final que merecía.

Los once millones de votos recibidos por los socialistas colocan al pueblo español a la altura de sus tradiciones históricas. Ese es el pueblo del alzamiento del dos de mayo, de las batallas de Lepanto y Bailén, de Teruel y el Ebro: un pueblo que reacciona con hidalguía y legítimo orgullo nacional ante las afrentas. El compromiso de Aznar con el gobierno de Bush, su envío de tropas a la injusta guerra neocolonial en Irak por el petróleo del Oriente Medio, las doscientas víctimas inocentes que cayeron por esta insania, han sido los clavos de su ataúd.

Aznar se empeñó en desconocer la voluntad del 90% de los españoles que desaprobaban su aventura guerrerista, su entrega al servilismo más indigno, y le han cobrado la cuenta. Al Quaeda calculó adecuadamente la oportunidad del golpe para alcanzar el máximo efecto político, aunque el arma terrorista sea injustificable. Los socialistas recibieron tres millones de votos más que en los comicios del 2000, lo cual es una prueba irrebatible de la voluntad de los españoles. Este terremoto político ha dejado al PP con la mitad de los escaños de que disponía en el parlamento dejándolo inerme, ni siquiera apto para hacer una oposición efectiva. El descalabro de Aznar ha sido brutal, su derrota ha tenido dimensiones colosales.

Muchos atribuyen el fracaso a la manipulación informativa del atentado. Pero desde hace mucho tiempo en España se maniobra con la verdad, se la esconde, disfraza y adereza para servir al poder de los neofalangistas. Todos los periódicos se han plegado a la dirección derechista de la opinión. Hasta diarios que en otro tiempo fueron liberales, como El País, han caído en el pozo del fascismo aznariano. La televisión también distorsiona la exposición objetiva de los hechos. Se puede engañar al pueblo una parte del tiempo, pero no todo el tiempo.

Como siempre los norteamericanos no han comprendido nada. Condoleezza acusa a los españoles de haber cedido a la intimidación, al duelo añade insultos. Pero el New York Times califica estas elecciones españolas como "un golpe a Bush" que puede influir en Italia y Gran Bretaña para desembarazarse de los gobiernos de extrema derecha de Berlusconi y Blair. En todo caso el gobierno de Zapatero tendrá ahora mejores relaciones con Francia y Alemania que han asumido una tímida autonomía de los dictados del imperio.

El PSOE se enfrenta a los fantasmas de su pasado, a los errores del felipismo, al GAL y la corrupción que le hicieron perder el poder. Zapatero tendrá el buen juicio de apartarse de ese sendero fementido y andar con pies propios. Con el 44% de los votos a su favor, un aumento notable desde el 34% obtenido en las últimas elecciones, el PSOE cuenta con un amplio apoyo y un parlamento mayoritario que le permitirá gobernar holgadamente. Los carcas del PP se verán reducidos a dimensiones más que modestas desde donde observarán con sus ojos de fósiles vivientes el decursar de la España moderna.

Cuba se libra de un enemigo feroz, de un militante del odio contrarrevolucionario. Aznar ha sido promovido por los terroristas cubanos de Miami y se ha reunido con ellos en diversas ocasiones estimulándolos de obra y de palabra. Fue el arquitecto principal de la resolución de la Unión Europea uniéndola al bloqueo yanqui contra la isla. Gracias a él se otorgó el Premio Cervantes a alguien que no lo habría recibido jamás de no estar los franquistas en el poder: Guillermo Cabrera Infante.

El vasallaje de Aznar a Bush lo llevó hasta a organizar giras de reclutamiento por México y Centroamérica para engrosar las tropas de ocupación yanqui en Irak y fomentar el sometimiento al imperio. Significativa fue la negativa de Aznar a responder la definición que le solicitaba el diputado Llamazares sobre su postura ante el franquismo y el alzamiento falangista de 1936. Tácitamente confesó su adhesión ideológica a la dictadura que ensangrentó España con un millón de cadáveres, algo que no era un secreto para nadie. Cuando el país gallego recibió la catástrofe ecológica de la marea negra con el naufragio del vapor Prestige, Aznar se desentendió del calamitoso desastre. Ni siquiera accedió a visitar de inmediato las áreas afectadas. La arrogancia nepotista de Aznar le llevó a postular a su mujer para un cargo público y esa misma soberbia insolente le condujo a celebrar la boda de su hija en la capilla real del palacio del Escorial, queriendo con ese gesto prepotente igualarse a la monarquía a la cual sirve.

España es hoy el feudo indiscutido de los magnos grupos económicos ligados a las transnacionales, de las grandes familias, de los cuadros superiores de la administración pública que se distribuyen entre ellos las responsabilidades máximas del Estado y de la empresa privada. Aquél país es el mandarinato de una élite absolutista con una máscara institucional. Zapatero le devolverá su respiración democrática.

gotli2002@yahoo. com
16/03/2004 20:59 Enlace permanente. Tema: El Criterio No hay comentarios. Comentar.

10/03/2004

Cuando de Cuba se trata: ¿Opinar o calumniar?

blanca_1.jpgAbner Barrera Rivera
Rebelión


Cuando se escriba la historia del periodismo en América Latina, se encontrará que éste ha sufrido la mediatización del imperio yanki y el colonialismo interno de nuestros propios países. La libertad de prensa ha estado afectada por esos factores, y a ellos se ha sumado el concepto empresarial y comercial de los órganos de prensa. Con estas armas es que funciona el mecanismo de desinformación del amo exterior y los traidores locales; posee una orientación execrable de tratar de arrebatar el alma latinoamericana. Para ello usan la mentira reiterada, sistemática y cotidiana.

Se trata del engaño organizado para vender la imagen de un sistema cruel, genocida, y de políticos obedientes a la orden del exterior del gran dueño (como la sumisión de los presidentes de Uruguay y El Salvador al presidente de Estados Unidos en la pasada Cumbre Iberoamericana en Monterrey, México), presentada a colores, en monólogo ampliado, mediante tecnologías de punta en todos y cada uno de los medios. El colonialismo informativo que durante años se venía padeciendo, ahora, por esa concentración de la propiedad de los medios y el control de las tecnologías, se acomoda ventajosamente a un renacido colonialismo económico y militar. A ella pertenece la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP); un club de los dueños de los principales diarios de nuestro continente, cómplice del más extraordinario alud de campañas mentirosas contra todos los procesos políticos contrarios al imperialismo estadounidense. La SIP fue secuestrada por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en 1950, un engendro del macartismo y la Guerra Fría; como tal demuestra su esencia antidemocrática al hacer declaraciones que incluyen a los periodistas asalariados que trabajan en sus diarios, sin preguntarles jamás lo que opinan, sin reconocer nunca que son solo negocios lucrativos con la misión de imponer la censura permanente que les permite el poder económico.

Una muestra de esas campañas embusteras contra los procesos políticos antiimperialistas es el caso del periódico La Nación, principal medio comercial de Costa Rica, miembro también de la SIP. En este se ejerce un periodismo reaccionario - en sus editoriales y páginas de 'opinión'- hacia los movimientos políticos latinoamericanos que se oponen a los intereses estadounidenses. Se trata de un periodismo barato o periodismo basura, que al igual que la comida chatarra o rápida no alimenta, sino envenena y mata; derrocha ponzoña secuestrando la verdad. No entiende la información como un bien social, sino como una mercancía; no busca mantener la objetividad informativa y el respeto a la verdad. Ha hecho del periodismo un negocio, una publicidad comercial, al servicio de los intereses de los ricos y poderosos de este mundo. La actitud de editores y directores de este medio ha estado orientada a ignorar ciertos temas, no por el miedo a una denuncia sino al temor a la opinión pública. De ahí que las ideas no oficiales, puedan verse marginadas y los hechos desagradables silenciarse sin necesidad de prohibición oficial alguna.

En ese medio se facilita espacios para la publicación de algunos "escritores" que -al igual que la publicidad- mienten y calumnian para vender. No son honestos en lo que dicen y no tienen el más mínimo respeto, ni por la historia ni por los lectores. No es posible encontrar un tratamiento responsable de la noticia y una opinión fundada en criterios y/o razones. Esto sucede, especialmente cuando se trata de hablar de la Revolución Cubana, tema con el que varios han hecho "carrera política" en América Latina, Estados Unidos y Europa, no pocos han amasado dólares viviendo cómodamente con discursos cacofónicos y otros han ascendido a la categoría de "académicos" y de "intelectuales". No tiene otra cosa qué decir, que no sea difamar y calumniar a la Revolución Cubana y a su Presidente. Han hecho de esto una forma de vida; un negocio. Viven de la mentira y los agravios.

Vale señalar que, compartimos el criterio de que los medios deben contribuir a la creación de opinión; pero una cosa es generar opinión y otra muy distinta es utilizar la "opinión" para mentir (tergiversar los hechos), insultar y difamar. ¿Es esta la libertad de prensa que pregonan las democracias de algunos países capitalistas?

Queremos ilustrar lo que venimos diciendo, con un artículo publicado en este diario (04/01/04), en el que específicamente se alude a la Revolución Cubana y a su Jefe de Estado el Dr. Fidel Castro Ruz.

El autor es nada menos que Carlos Alberto Montaner, "escritor" estrella de ese periódico. Cuando escribe, siempre hace referencia a la Revolución Cubana para insultarla, atacarla y proponer una invasión militar; no es extraño que pueda estar hablando de la economía japonesa y termine insultando al Jefe del Estado cubano. Este personaje suele visitar con frecuencia Costa Rica, donde siempre es bien recibido por los políticos y la prensa de derecha. Gracias a este 'respaldo' presume de intelectual y democrático, y aparece en ese medio como un defensor de los derechos humanos. Todo esto porque nadie en Costa Rica se ha molestado en desenmascararlo e informar lo que realmente es: un agente de la CIA, vinculado a los grupos cubanoamericanos terroristas de Miami y que desde Madrid -donde reside- ha estado inventando y financiando a los grupúsculos de disidentes (automarginados sociales) en Cuba, quienes estuvieron dispuesto a hacer lo que se les exigiera a cambio de algunos dólares, y de la ilusión de llegar algún día al paraíso estadounidense.

Sin ningún pudor y pretendiéndose un entendido en medicina, diagnóstica los supuestos males que el Presidente cubano -en su opinión-, sufre. Se trata de un dictamen grave. Si el lector no supiera a quien se está refiriendo, podría pensar que se trata del Papa Juan Pablo II. Al agotársele las invenciones clínicas, procede por su cobardía intelectual, a lo que como buen agente de la CIA, mejor sabe hacer, que es insultar. Cualquier persona sensata que lea sus escritos, los tomaría -únicamente- como la expresión visceral de la ignorancia del "doctor" Montaner.

Los lectores críticos de los medios, identificados con un periodismo responsable y honesto se preguntan: ¿Si la salud del Presidente cubano fuera como prescribe este galeno, entonces quién fue el que habló el pasado 5 de diciembre de 2003 en la escuela primaria "Marcelo Salado", de Cárdenas con gran pedagogía y lleno de vitalidad?¿Quién fue el que pronunció el discurso del 45 aniversario del triunfo de la Revolución Cubana, en el teatro "Carlos Marx", el 3 de enero de 2004 con tanta lucidez? Ambos, por su contenido histórico, analítico y por su significado político generaron reacciones positivas de los sectores intelectuales de América Latina, USA y Europa. ¿Ignorará el médico Montaner estos discursos y reacciones?

Interroguemos sobre algo más reciente: ¿Si así fuera de grave la salud del Presidente cubano, entonces por qué el 21 de enero de este año sostuvo un animado y fluido diálogo de cuatro horas con los 630 estudiantes y profesores de 234 universidades y de otros altos centros de estudios norteamericanos participantes en el Programa Semestre en el Mar, en el Palacio de las Convenciones? Esta fue la séptima oportunidad que el Presidente cubano se reunió con un contingente de estadounidenses de este Programa educacional auspiciado por la Universidad de Pittsburg, que por décima vez visita a Cuba.

Pregúntense el lector ¿qué otro Presidente en el mundo es solicitado para este tipo de encuentros? De esto no hablan, ni la prensa ni los periodistas cautivados por el imperio. Montaner y su séquito de terroristas se defraudaron al saber que los visitantes dijeron sentirse sumamente honrados por la reunión con el Comandante en Jefe, catalogada de oportunidad especial, y satisfechos por haber conocido hospitales, museos, escuelas, lugares históricos, culturales, y sobre todo, por la interrelación con el pueblo y el mundo universitario. Hasta la fecha casi siete mil estadounidenses han visitado Cuba mediante el Programa Semestre en el Mar. Y sobre estas visitas, el académico Brandt transmitió su certeza de que irán dando luces al pueblo estadounidense sobre la verdadera realidad de Cuba. Pero el agente de la CIA no habla de esto.

Si el Presidente de la Mayor de las Antillas padeciera de todos los males dictaminados por el médico Montaner, entonces ¿por qué Fidel Castro en sus visitas a algunos países (Brasil, Venezuela, Paraguay, Argentina) sigue dando muestras de vitalidad física y mental, no solamente por el tiempo en el uso de la palabra, sino también por la rigurosidad del contenido de sus discursos? ¿Por qué despierta enormes simpatías y ovaciones de los pueblos como ningún otro presidente? Llama la atención que, en cada país que visita, es recibido por gente que expresan su solidaridad hacia la Revolución Cubana. Mientras que, cuando Bush hijito (amigo de Montaner) visita algún país, la gente lo 'recibe' con manifestaciones de protestas, iras, insultos y repudios (como sucedió recientemente en México). Más de un presidente desearía tener los conocimientos y la cultura que posee el Presidente cubano y de saber exponerlos como él los hace.

Si Fidel fuera como señala la "fortuna juvenil" de Montaner, entonces ¿por qué él y sus socios terroristas de la CIA y de Miami se han desvelado tanto por asesinarlo, y ya llevan más de 600 planes de atentados contra el Jefe del Estado cubano? Insultar como hace este mozo es propio de quienes carecen de ideas, de aquellos que no pueden demostrar sus afirmaciones con razones, de los que se han quedado huérfanos de pensamiento y los domina la sequía mental y el odio asesino. A este tipo de escribidores, un medio como La Nación -que presume de prestigioso- le da espacio para mentir, calumniar e insultar. Sus artículos son un completo desprecio por la verdad histórica y no poseen una mínima seriedad intelectual.

Al referirse a los acontecimientos de abril del año pasado en Cuba, dice el iluso Montaner: "fusilaron a tres muchachos negros por robarse un bote y cayeron como una tromba sobre casi un centenar de opositores pacíficos, condenándolos en juicios relámpagos a penas hasta de 28 años de cárcel. El más notable era Raúl Rivero, el principal poeta de Cuba, pero las biografías de los 75 demócratas internados en las prisiones eran todas parecidas: periodistas, escritores, bibliotecarios, economistas, activistas de derechos humanos"

Miente cuando señala que fueron fusilados por robarse un bote. Los hechos nos revelan que fueron sancionados a la pena de muerte, por secuestrar una embarcación con 36 personas a bordo, entre ellos mujeres y niños, a quienes amenazaron de muerte con armas blancas o de fuego, eran personas con prontuarios penales pésimos. Estos secuestradores nunca desistieron de sus propósitos a pesar de las advertencias y el esfuerzo que se hizo en ese sentido. Las 36 personas que mantenían como rehenes pudieron ser rescatadas sin una sola herida gracias a la habilidad de una de las dos turistas francesas que se arrojó al agua y a la serenidad y responsabilidad con que actuaron las autoridades cubanas. ¿Si se hubiera usado la fuerza para detener a los secuestradores cuántas personas hubieran sido lesionadas? ¿Cuántos hubieran perecido en alta mar si la embarcación hubiese anegado?

De manera que no se les fusiló por ser negros, como insinúa el escritor estrella. Tampoco eran unos ladroncitos como trata de minimizar el "analista". Darles este calificativo solamente es propio de personajes siniestros como Montaner acostumbrado a atentados terroristas de mayor envergadura, como las que suelen hacer sus amigos de la mafia cubanoamericana de Miami y de la CIA. ¿Por eso se olvida que el secuestro es un delito de terrorismo según la propia legislación internacional?

Los 75 detenidos tampoco eran opositores pacíficos; todos estaban comprometidos -lo admitieron en los juicios- en planes subversivos para dañar la soberanía nacional cubana a favor del imperio (Estados Unidos). Esto es severamente sancionado en cualquier país de derecho. Tampoco fueron juicios relámpagos; se efectuaron 29 juicios a 75 personas, a los que los tribunales impusieron entre 6 y 28 años de privación de libertad. Estos juicios se hicieron con respeto absoluto a la legalidad y a las garantías de los procesados. Los procesos penales se instruyeron con carácter sumario, en virtud de la Ley 5 de 1977, o Ley de Procedimiento Penal, procedimiento que no es exclusivo de Cuba, sino que está en más de 100 países, incluido Estados Unidos. Este tipo de proceso no niega las garantías de los acusados, sino que todos tuvieron un debido proceso, garantizado por las leyes cubanas. Todos los inculpados conocieron de los cargos que les imputaban y tuvieron la posibilidad de alegar en cada uno de los juicios. Todos tuvieron representación legal, con abogados defensores elegidos por ellos o de oficio. En total fueron 54 los letrados, de ellos 44 designados por los acusados y sus familiares y solo 10 de oficio. Cada abogado tuvo el derecho de ser escuchado, por tribunales que ya existían, o sea, que no fueron creados especialmente para estos casos y por jueces que ya estaban en sus cargos desde antes. Todos tuvieron su vista oral, donde además de exponer sus ideas, respondieron preguntas, ya que en Cuba estas vistas orales son obligatorias. Pero no solo tuvieron vista oral, sino que fueron públicos, ya que participaron cerca de 100 personas en cada uno de ellos, un total de casi 3.000 personas, entre familiares, testigos y peritos. Fueron los tribunales los que autorizaron a las personas que participarían. Los abogados por su parte tuvieron acceso a los expedientes antes del juicio. Ninguno fue sometido a celda de castigo y ahora todos tienen derecho a recurrir las sentencias.

El "letrado" Montaner, exabruptamente habla de Raúl Rivero como el principal poeta de Cuba. ¡Una verdadera novedad! Podrá ser el principal (poeta) de aquel grupo de automarginados sociales con escasa educación, o del convulsionado Montaner que por lo que dice es un gran indocto de la poesía cubana. A los otros mercenarios, los declara demócratas, y miente cuando dice que son periodistas, escritores, bibliotecarios, economistas y activistas de derechos humanos. En realidad esta gente vivía en completa falsedad. Supuestamente eran 37 los periodistas encausados, pero los que estudiaron o lo ejercieron en algún momento fueron solo 4. Se demostró que la mayoría de los inculpados no trabajaba, en algunos casos, por años. El "analista" se olvida de que Cuba es un Estado de derecho y por eso a los enjuiciados se les aplicaron las leyes por dañar la soberanía nacional cubana a favor de una potencia extranjera. Pretende identificar como periodistas a quienes bajo ese ropaje - verdaderos harapos de la indignidad- trabajaban en la Oficina de Intereses de Estados Unidos, a sueldo de un país extranjero.

El escribidor no dice nada de los documentos donde se demuestra la culpabilidad de cada uno de los encausados, cómo recibían dinero y regalos, así como materiales. Es tanto el apoyo brindado, que esta gente contaban con pases para entrar a cualquier hora en la Sección de Intereses de Estados Unidos, y por diferentes vías recibían dinero. A uno de los inculpados se le descubrieron 13.600 dólares en el forro de un traje, mientras otro escondía casi 5.000 dólares en una frasco de medicina. Uno de los acusados, Osvaldo Alfonso, declaró durante el juicio que él y los otros habían sido utilizados por la Sección de Intereses en trabajos a favor de los Estados Unidos. En carta recibida por Osvaldo y remitida por Carlos Alberto Montaner, este le manda dinero y le dice que lo llamarán "unos amigos españoles de alto nivel para hablar del Proyecto Varela". A este cacareado Proyecto Varela se le ha dado bastante publicidad en algunos países de Europa, pero no es sino parte del plan de subversión contra Cuba y no tiene el menor asidero en las leyes cubanas.

Sin duda que al trastornado Montaner y a su fauna les debe seguir perturbando la publicación del libro "Los disidentes", en el que los autores Rosa Mirian Elizalde y Luis Báez, con los testimonios de doce agentes de la Seguridad del Estado cubano -infiltrados durante años en los grupúsculos mercenarios y contrarrevolucionarios que el imperialismo financiaba- aportan pruebas contundentes del engaño y servilismo, donde son recurrentes los términos de dinero, egoísmo, ambición y hasta la vergonzosa cesta que en la SINA provocaba desorden entre los mercenarios. En el texto el mismo el "demócrata" Montaner queda complemente desenmascarado por su participación en planes subversivos contra Cuba.

Como puede verse estamos ante un "escritor" falaz, que por ejemplo no dice nada del financiamiento de más de 1.200 horas semanales de radio contra Cuba; que calla del envío de materiales a los grupos contrarrevolucionarios, a los que se han enviado unos 22 millones de dólares para estos fines (aunque las propias autoridades estadounidenses reconocen que la cifra es solo una mínima parte de los fondos canalizados con ese fin, porque la mayor parte para la subversión se hace por vía secreta.)

¿Por qué este individuo no dice nada de los más de 2.000 presos en cárceles norteamericanas de los cuales no se les conoce ni siquiera el nombre? ¿Por qué este defensor de los derechos humanos -con La Nación y la SIP- no han dicho nada al respecto?¿Por qué este agente de la CIA no dice nada de la ejecución a Charle Singleton, de 44 años, en Arkansas (USA), a quien se le había diagnosticado una esquizofrenia paranoide? Se le ejecutó con inyección letal pese a los ruegos de organismo de defensa de los derechos humanos, como la Unión Europea y Amnistía Internacional, que subrayaron la crueldad de quitar la vida a alguien con problemas mentales.

Como sabemos, los traidores no tiene patria y éste es uno de ellos, por eso calla -y La Nación con él- el injusto encarcelamiento de los cinco héroes cubanos que estaban insertados en distintos grupos terroristas de Miami, desde donde obtenían informaciones sobre sus planes para enviarlos a su país, con el objetivo de impedir esas acciones que tenían como fin producir muerte y dolor en Cuba. ¿Cuándo leeremos algunas observaciones de este "analista internacional" sobre sus compinches, la mafia terrorista cubanoamericana, dirigidos por la CIA, cuyo objetivo durante 44 años ha sido destruir por cualquier medio el proyecto socialista con cientos de actos terroristas con el financiamiento y conocimiento de autoridades estadounidenses? Las cifras señalan que los atentados contra el pueblo cubano costó la vida de 3.478 personas y causó la incapacidad de 2.099. En la década de los 90 los grupos terroristas realizaron más de 200 acciones contra Cuba.

Por eso surgen las preguntas ¿Por qué La Nación publica las vilezas de un terrorista? ¿Por qué propaga las ignorancias y extravíos de este servil individuo? ¿Por qué tanta infamia y odio contra Cuba en sus páginas?

Abner Barrera Rivera
Profesor de Estudios Latinoamericanos
10/03/2004 19:01 Enlace permanente. Tema: El Criterio No hay comentarios. Comentar.

08/03/2004

Mujer y trabajo: La crisis de los cuidados: precariedad a flor de piel

mujer.jpgSira del Río(*)
Rebelión

Introducción


Las reflexiones que se plantean en este texto están vinculadas a una visión de la precariedad que no sólo tiene en cuenta la situación que atraviesa el mercado laboral y las cada vez peores condiciones que sufren las asalariadas y los asalariados.

Si bien consideramos que ésta es una forma de precariedad que no sólo es muy grave en sí misma, sino que incide en muchos otros aspectos de la vida de las personas, no queremos centrar nuestra mirada exclusivamente en las relaciones laborales, dando por sentado que el nudo de los problemas sociales que padecemos sólo puede ser desatado interviniendo sobre los mercados.

Más bien al contrario. Creemos que el pensamiento hegemónico nos marca unos estrechos límites, un falso imaginario que deja fuera de nuestra mirada una gran parte de la infraestructura que sustenta este patriarcado capitalista blanco que padecemos. Si en nuestras sociedades occidentales los mercados capitalistas han conseguido convertirse en el epicentro de la organización social y han erigido a la economía como único principio de realidad, esto ha sido posible, en gran medida, por su habilidad para camuflar la realidad y convencernos para que viéramos sólo aquello que debíamos ver. O que queríamos ver, porque en el mismo proceso se han ido recreando nuevas formas para mantener la subordinación y opresión de las mujeres, algo a lo que la otra mitad de la población no es en absoluto ajena.

La visión dicotómica de la realidad de la que partimos, la idea de que existen espacios sociales diferenciados y que lo "público" (el estado, los mercados, el trabajo asalariado...) tienen poco o nada que ver con lo "privado" (los grupos familiares, las redes sociales, el trabajo de cuidados...) no es más que una falacia que nos impide ver los íntimos mecanismos que hacen funcionar en todo su esplendor la estructura del sistema.

Creemos que es absolutamente necesario romper esta dicotomía y empezar a plantearnos una visión integral del mundo en que vivimos, no sólo para poder entenderlo, sino para poder imaginar un mundo diferente, una sociedad organizada en torno a las necesidades humanas, y luchar para conseguirla. Dejar de considerar a los mercados como epicentro supone, también, dejar de considerarlos como el único escenario de intervención, tanto teórica como práctica.

En los siguientes apartados iremos viendo el enfoque de precariedad del que partimos y, sobre todo, lo que hemos denominado la "crisis de los cuidados", cuyos efectos consideramos no sólo como una de las formas de precariedad más severas(1), sino como un elemento crucial en el despliegue y legitimación de otras formas de precariedad. Pero también hay que ver las crisis desde un punto de vista positivo. La crisis de los cuidados tiene la virtud de permitirnos visualizar y poner en cuestión algunos elementos centrales sobre los que se constituye nuestra sociedad y generar nuevos imaginarios, nuevas propuestas de transformación y nuevas formas de lucha. En ello estamos.

(Re)pensando la precariedad

Para pensar la precariedad rompiendo el estrecho marco de los mercados e intentando abarcar la vida en su conjunto (la pública y la privada, la de los hombres y la de las mujeres) hemos dirigido nuestra mirada, en primer lugar, a lo que consideramos debería ser el objetivo social por excelencia: la satisfacción de las necesidades humanas.

Partir de esta perspectiva, a pesar de la dificultad que entraña determinar qué consideramos como necesidades humanas, nos permite visualizar la precariedad de una manera muy amplia, tanto de las formas en las que se manifiesta, como de las personas o grupos sociales que la padecen.

Una primera proposición es entender la precariedad como la inseguridad de poder acceder a aquellos recursos que necesitamos para vivir. Pero ¿qué necesitamos para vivir? Excede a la extensión y al objetivo de este texto abordar el complejo debate sobre las necesidades humanas, pero sí creemos necesario señalar algunas ideas.

Las necesidades tienen un carácter multidimensional. Existe una dimensión material de las necesidades: necesitamos comida, vivienda, abrigo, agua... pero también una dimensión inmaterial que hace referencia a los afectos, las relaciones sociales, la libertad, la autonomía... Estas dos dimensiones no son escindibles y no pueden comprenderse por separado. Si padecemos una enfermedad grave necesitamos medicinas y un hospital, pero también afecto y apoyo emocional para superarla. Necesitamos relacionarnos socialmente, pero para relacionarnos necesitamos un espacio material en el que hacerlo.

Tener en cuenta estas dimensiones es muy importante para comprender que también la precariedad es multidimensional y afecta de forma combinada a elementos materiales e inmateriales. Una persona joven que no puede asegurarse recursos monetarios suficientes para independizarse puede tener garantizadas muchas de sus necesidades (casa, comida, afecto...), sin embargo carece de algo que consideramos indispensable: la autonomía. Una persona inmigrante puede disponer de dinero, pero puede tener serias dificultades para que le alquilen una vivienda o para relacionarse con el vecindario. Una trabajadora sexual puede tener asegurados recursos monetarios suficientes para vivir, pero la persigue un estigma social que precariza no sólo sus condiciones laborales sino su vida entera. Una persona presa tiene garantizada la satisfacción de las necesidades materiales más inmediatas, pero no tiene libertad ni puede disponer cotidianamente del afecto y el apoyo de las personas que le quieren.

Como podemos ver, los recursos a los que nos referimos para poder satisfacer nuestras necesidades, para vivir una vida que merezca la pena ser vivida, son de índole muy diversa. Equiparar bienestar con ingresos monetarios, capacidad de satisfacer necesidades con capacidad de consumo o satisfacción de necesidades con empleo es una visión reduccionista que no tiene en cuenta que muchas de las necesidades humanas (y en algunos casos las más importantes) se resuelven desde ámbitos que poco tienen que ver con el mercado. Éste es el caso de las necesidades de cuidados, que se satisfacen mayoritariamente desde el trabajo no remunerado.

Pero cuando hablamos de necesidades no sólo estamos hablando de recursos, también estamos hablando de derechos. Y ésta es nuestra segunda proposición: la precariedad también se manifiesta por la falta de derechos sociales, que apenas son reconocidos como tales en la actualidad, sobre todo en el caso de algunos colectivos. De este modo hemos llegado a la siguiente definición de precariedad: desigualdad institucionalizada en el reconocimiento, el acceso y el ejercicio de derechos, lo que supone la imposibilidad real de disponer de un modo sostenido de los recursos adecuados para satisfacer necesidades(2). La precariedad, por lo tanto, indica siempre un déficit en derechos y recursos.

Tomamos esta definición como un punto de partida que no sólo nos está permitiendo tener una visión amplia de la precariedad en la vida, sino que nos facilita introducir en nuestro análisis diferentes ejes de poder (clase, raza, país de origen y género) y por tanto diferentes formas y contenidos de la precariedad. Incluso diferentes imaginarios.

En este sentido, tenemos que poner de relieve que la precariedad no es algo nuevo, sino que se inserta en un proceso de feminización del trabajo en el cual los empleos adquieren cada vez más las características propias de los trabajos (remunerados y no remunerados) tradicionalmente realizados por las mujeres. Las formas más precarias de inserción laboral (peores condiciones, salarios más bajos o fluctuantes, temporalidad, entradas y salidas constantes del mercado laboral...), la incertidumbre en el acceso a recursos económicos, la exclusión de los derechos sociales, la limitación de la capacidad de autodeterminación ... han sido formas de precariedad históricamente vividas por muchas mujeres. La precariedad no es un fenómeno nuevo para el conjunto de las mujeres, aunque en las condiciones actuales se agrave cada día más. Lo nuevo es que está empezando a afectar de forma generalizada al colectivo masculino.

Sobre los cuidados. Algunas ideas a tener en cuenta

La necesidad y el trabajo de cuidados

Cuando hablamos de cuidados nos estamos refiriendo a una necesidad de todas las personas.

Necesitamos alimentarnos, y que sea de forma conveniente; necesitamos vivir en un lugar lo más cómodo y aseado posible; necesitamos compañía y afecto; necesitamos cuidar de nuestra salud y de nuestras enfermedades... Sería difícil enumerar todas las actividades que realizamos diariamente para nuestra sostenibilidad y la de las personas que nos rodean.

La necesidad de cuidados requiere para su satisfacción de un trabajo: el trabajo de cuidados.

Este trabajo es el que se ha denominado tradicionalmente "trabajo doméstico" cuando lo que se enfatizaba era el componente material de estas actividades (limpiar la casa, hacer la compra y la comida, lavar la ropa...) y no se percibía que incluso en estas actividades que pueden considerarse tan mecánicas estaba presente un componente afectivo y relacional. La idea de trabajo de cuidados es mucho más compleja y no sólo resalta sus facetas inmateriales, sino que incorpora una visión multilateral que muestra cómo se entrelazan muy diversas actividades(3), que se desarrollan en diferentes espacios, con un único fin: la sostenibilidad de la vida.

Quienes necesitan los cuidados.

Todas las personas necesitamos cuidados. En algunos casos pueden ser resueltos por una/o mismo, en lo que denominamos autocuidado(4), pero otras no, como puede ser la necesidad de compañía, afecto o reconocimiento. Además, las personas somos seres sociales y formamos parte de redes donde se da el cuidado mutuo(5).

Sin embargo, hay determinados grupos de personas que no pueden hacerse cargo de gran parte de su autocuidado, ni pueden participar de forma recíproca en lo que hemos denominado "cuidado mutuo". Es el caso de las personas dependientes(6). Cabe destacar que todas las personas pasamos, a lo largo de nuestra vida y en diferentes facetas, por fases de dependencia. Es decir, la dependencia no es una condición absoluta de un grupo social frente a otro.

Sobre las personas dependientes queremos hacer una primera salvedad. Normalmente se entiende por tal aquellas personas que por su edad (niñas y niños o mayores) o por situaciones de enfermedad o discapacidad (temporal o definitiva) tienen que depender de otras personas para tener cubiertas sus necesidades de cuidados. Sin embargo, también queremos llamar la atención sobre lo que hemos denominado "dependientes sociales". En este grupo situamos a un gran número de hombres (todavía la inmensa mayoría) que son dependientes porque no tienen ni la formación para cuidarse ni quieren hacerlo(7).

Dependientes vs independientes. Un problema de lógicas.

Queremos detenernos en este punto, no sólo porque nos parece errónea la idea de independencia que se maneja habitualmente, sino porque está directamente relacionada con las dos lógicas antagónicas que subyacen en la falsa dicotomía público / privado que mencionábamos al principio de este texto.

Los seres humanos somos seres sociales y como tal interdependientes(8). El concepto de autonomía de la retórica liberal del contrato, en la que se fundamenta la sociedad moderna, está basado en un ser fantástico: el ciudadano, un ser autónomo, autosuficiente y libre de ataduras. Un propietario (por lo menos de su cuerpo para poder vender su fuerza de trabajo) que puede contratar libremente con otros propietarios. Un intercambiador en búsqueda de rentabilidad, que puebla los mercados y que, persiguiendo su beneficio individual, organiza la sociedad. Un ente que no necesita ser cuidado y que no tiene que cuidar de nadie. Un individuo que huye del reino de la necesidad para llegar al reino de la libertad. Este ser humano imposible, construido por y para los varones blancos(9), es el modelo social por excelencia y constituye el sujeto de los mercados capitalistas. Hablamos de un ciudadano de mercado, regido por su misma lógica implacable de acumulación y por el único objetivo de obtener beneficios.

Pero este modelo de ciudadano no deja de ser una abstracción que excluye las facetas humanas que no pueden expresarse en las relaciones mercantiles. Por ello es imprescindible la existencia de otro espacio donde pueda reconocerse la materialidad de los seres humanos: sus cuerpos, su subjetividad y, por tanto, sus necesidades. Un espacio regido por una lógica humana, en el que se desarrollen los cuidados, los afectos y las relaciones de reciprocidad. Un espacio para las mujeres, las no-ciudadanas, que tenga como objetivo prioritario la sostenibilidad de la vida. Y este espacio y quienes lo habitan son considerados dependientes, de los mercados, de los ingresos que vienen del empleo etc. Otorgar la categoría de autónomo al ciudadano de mercado frente a la condición de dependiente de la no-ciudadana cuidadora no es una maniobra inocente, sino que pretende ocultar el conflicto existente entre la lógica de acumulación y la de cuidado de la vida.

Esta visión dicotómica de la sociedad no sólo establece un escenario dual, sino que "los diversos pares que forman la estructura binaria del pensamiento occidental se unen y retroalimentan: público/privado, mercado/familia, egoísmo/altruismo, empleo /cuidado, autonomía/dependencia, racionalidad/emotividad, civilización/naturaleza... Pero la valoración social sólo recae en el primer elemento de cada par"(10) ('Precarias a la Deriva', 2003). Lo que se prioriza, en definitiva, son los mercados capitalistas y su lógica de acumulación, que se constituyen como eje de la organización social. Las necesidades humanas quedan relegadas a un segundo plano y serán resueltas siempre que exista una demanda solvente que procure beneficios a los mercados.

Pero también esta formulación sitúa a mujeres y hombres en distintos espacios y les asigna distintos roles y distintas posiciones de poder. Las habitantes del espacio privado, responsables de la familia y dedicadas a los cuidados, quedan subordinadas a los varones ciudadanos(11), a los que deben garantizar sus servicios mediante otro contrato: el contrato sexual(12).

Cuidados, mercado y familia

Este modelo, que ha servido de base para la constitución de la sociedad moderna, queda patente en la estructura mediante la cual se han resuelto tradicionalmente los cuidados: la familia. En el conjunto del mundo occidental y también en el estado español, los años dorados del capitalismo que vinieron tras la II Guerra Mundial se basaron en lo que llamamos la familia nuclear fordista (hombre ganador de ingresos monetarios – mujer ama de casa dedicada a los cuidados) que ha sido una forma de organización social imprescindible para el funcionamiento de la sociedad de mercado.

A pesar de que la familia fordista ha sido más que una realidad un ideal social(13), lo cierto es que este modelo consiguió que las mujeres se hicieran cargo de forma obligatoria, aunque naturalizada, de los cuidados, resolviendo mediante su trabajo no remunerado la responsabilidad social de sostener la vida.

Para hacernos una idea del volumen que representa este trabajo, en el siguiente cuadro pueden verse los millones de horas que se dedican anualmente en nuestro país a cuidar de forma no remunerada, así como los millones de empleos a los que equivaldría(14):

Cuidados no remunerados Horas anuales (millones) Equivalente en empleos (millones) Realizado por mujeres %
Cuidado de niñas y niños 14.500 8,7 82,3
Cuidado de personas ancianas 4.295 2,5 79,8
Cuidado personas enfermas 4.780 2,7 80,3
TOTAL 23.589 14,1 80,9

El trabajo no remunerado de las mujeres no sólo ha sido crucial para resolver la demanda social de cuidados, sino que ha sido imprescindible para que pudiera producirse el desarrollo capitalista tal y como lo conocemos. Ideas como estado del bienestar o pleno empleo se han formulado sin tener presentes el papel determinante del trabajo no remunerado de las mujeres, ni su exclusión mayoritaria del empleo.

La crisis de los cuidados

El modelo de familia fordista al que nos hemos ido refiriendo entra en una crisis paulatina en los países capitalistas avanzados, que se hace plenamente manifiesta en la década de 1970. Uno de los elementos centrales de esta crisis es el giro que para la forma de vida de las mujeres suponen los logros de la lucha feminista. Por eso, cuando hablamos de esta crisis no podemos hacerlo sólo en sentido negativo, porque también es resultado de la lucha contra un modelo que se sustenta en la opresión de la mitad de la población. Otra cosa son los límites de esta lucha de las mujeres, que si bien ha posibilitado grandes avances y el que las mujeres pudieran acceder a terrenos de autonomía y libertad que les habían sido negados, no es menos cierto que no ha conseguido transformaciones sociales de suficiente calado en el terreno de los cuidados. Esto ha supuesto que, como en un efecto boomerang, las consecuencias negativas de la crisis hayan vuelto a repercutir en las mujeres, sobre todo en aquellas de las clases más desfavorecidas y en las inmigrantes. Por tanto, estamos hablando de un modelo que se tambalea, pero también de una tendencia al restablecimiento del equilibrio bajo unas pautas bastante parecidas: negar la responsabilidad social de los cuidados y seguir atribuyéndola en exclusiva a las mujeres. Pero, sobre todo esto, hablaremos más adelante.

Efectivamente, el modelo mediante el cual se resolvían las necesidades de cuidados se tambalea. Las mujeres, que habían dedicado todo su tiempo y energías a este trabajo no remunerado, se empiezan a incorporar masivamente a un mercado laboral masculino, cuya estructura está diseñada para personas que no tienen que cuidar de nadie. De este modo, la tensión entre la lógica del mercado y la lógica del cuidado emerge con gran intensidad y las mujeres empiezan a experimentar esta tensión en su propio cuerpo, que se convierte en lugar de batalla entre las exigencias de uno y otro escenario. Este hecho, que no pasa desapercibido para casi nadie, pretende solventarse con políticas y leyes denominadas de "conciliación". Pero difícilmente puede conciliarse lo irreconciliable. En este caso, la centralidad de los mercados en la organización social se traduce en la priorización absoluta de los imperativos del mercado laboral frente a cualquier otro argumento. Sus necesidades productivas organizan el tiempo social y son inapelables frente a las necesidades de cuidados.

Y, sin embargo, hay que cuidar. Como hemos ido viendo, la necesidad de cuidados es algo crucial para las personas y, si tenemos en cuenta que los cuidados se resuelven fundamentalmente desde el denominado sistema doméstico, podemos hacernos una idea de la magnitud que puede alcanzar este problema. Por poner sólo un ejemplo, podemos decir que, en el caso de cuidados por enfermedad, para la que existe una amplia infraestructura sanitaria, ésta sólo facilita el 12% de los cuidados necesarios(15). El resto se facilitan desde el sistema doméstico.

Pero, además, la crisis de este modelo de cuidados se despliega en un contexto muy marcado por otros factores que hacen que se incremente en intensidad. Por un lado nos encontramos con una serie de cambios demográficos: la tasa de natalidad cae y la esperanza de vida se incrementa. En el año 2010 habrá en nuestro país entre 1.725.000 y 2.352.000 personas mayores dependientes y la población cuidadora se reducirá potencialmente en un millón de personas(16). Cada vez hay más personas que cuidar y menos personas que puedan hacerlo. Por otro lado, las políticas neoliberales que impulsan la globalización generan cada día mayor precariedad en el empleo, en la vivienda, en la alimentación, en la salud, en las prestaciones sociales, en las formas de vida... ... Esta precariedad generalizada no sólo se manifiesta en las dificultades para cuidar o cuidarse, sino también en el incremento de la necesidad de cuidados. Por ejemplo, la precariedad laboral está disparando los accidentes de trabajo. En este caso, como en el resto de los cuidados por enfermedad y tal y cómo veíamos antes, la mayoría se prestan desde el sistema doméstico. Las empresas se siguen desentendiendo, como han hecho tradicionalmente, de la mayor parte del cuidado que necesitan las personas accidentadas. La transferencia de esta responsabilidad a las familias se hace sin ningún empacho, considerando inalterable e inalterado el modelo mediante el cual las mujeres debían dedicarse en exclusiva y de forma no remunerada al cuidado.

En nuestra vida cotidiana podemos comprobar las enormes dificultades con las que nos encontramos para satisfacer tanto nuestras necesidades de cuidados como las de aquellas personas que dependen de nuestra atención. El caso de las ancianas y ancianos es quizá ahora el más visible socialmente, pero este problema recorre todas las edades: ¿Cómo vamos a cuidar a las personas discapacitadas?; ¿qué hacer cuándo un niño enferma y no puede ir al colegio?; ¿quién podrá cuidarme cuando la que enferme sea yo? Se generaliza la inseguridad de que podamos cuidarnos, cuidar de otras personas o recibir cuidados cuando lo necesitamos. Creemos que esta forma de precariedad es muy grave. ¿Para qué sirve una sociedad que ni siquiera puede garantizar el cuidado de las personas que la componen?

Los cambios ante un modelo en crisis

La grave situación planteada, que pone de manifiesto algunos de los mecanismos básicos de la irracional e injusta organización social en la que vivimos, no sólo no está generando una dura crítica social a este sistema, sino que se percibe como un asunto que pertenece al mundo de lo "privado" y no llega a interpretarse en clave colectiva. En este escenario, la crisis de los cuidados no se convierte en desencadenante de una batalla para exigir un modelo de organización social que priorice las necesidades de las personas y que garantice el derecho a cuidarse, a cuidar de otras personas o a recibir cuidados, sino que, por el contrario, se está convirtiendo en un motor de generación de más precariedad. Como decíamos antes, el modelo tradicional para resolver los cuidados se tambalea, pero desde luego no sucede lo mismo con el sistema social en el que se ha desarrollado ni con las relaciones de poder que lo sustentaban. De este modo, los cambios (o resistencias al cambio) que la crisis de los cuidados está originando se mueven en las mismas coordenadas, como podemos ver a continuación.

Los mercados

El papel de los mercados se está viendo reforzado. Por un lado, la necesidad social de cuidados se mercantiliza y empieza a aparecer como un nuevo escenario para los negocios. Así, nos encontramos, por ejemplo, con la proliferación de empresas que prestan este tipo de servicios, caracterizadas por la extrema precariedad de sus condiciones laborales y por ser un sector muy feminizado. Estas empresas suelen operar a través de instituciones públicas, que en lugar de ofrecer directamente estas prestaciones, las privatizan mediante la subcontratación. Por otro lado, se mantiene la falacia de que los mercados son totalmente ajenos a los cuidados que necesita la población, cuando debería ser evidente para cualquiera que se nutren de una fuerza de trabajo que ha sido cuidada en la niñez y sigue siendo cuidada en la edad adulta y en la vejez por medio del trabajo no remunerado que mayoritariamente realizan las mujeres. Que la organización autorreferente del mercado laboral impide satisfacer las necesidades de cuidados es algo que constatamos cotidianamente, pero esto ni es cuestionado ni condiciona el agravamiento que supone su acelerada desreglamentación.

El Estado

Ante la envergadura del problema, el Estado y sus instituciones empiezan a poner en práctica algunas políticas, que tienen más de propagandístico que de real. La cobertura social no sólo es absolutamente insuficiente, sino que, además, la tendencia es a congelar, disminuir o privatizar las prestaciones. El desmantelamiento del "estado del bienestar" significa que las instituciones públicas tienden a hacerse cada vez menos cargo del bienestar de la población y, por tanto, de sus cuidados. Hay que añadir, además, que en algunos casos la orientación de los servicios prestados desde las instituciones tienen poco que ver con las necesidades de las personas que deben ser cuidadas y mucho con la disponibilidad temporal impuesta por el mercado laboral a sus cuidadores y, sobre todo, cuidadoras. En este sentido consideramos necesario revisar la lógica con la que habitualmente nos planteamos este tipo de reivindicaciones: no debemos exigir servicios sociales que nos sustituyan en nuestra responsabilidad de cuidar para poder mantener un empleo ajustándonos a las jornadas que se nos exigen desde el mercado laboral. Debemos exigir la priorización de las necesidades de las personas dependientes y de nuestro derecho a cuidarlas, si queremos hacerlo. Es el mercado laboral el que debería adaptarse a la necesidad social de cuidados y no a la inversa.

El colectivo masculino

Entre los hombres, como colectivo, no sólo encontramos pocos cambios, sino muchas resistencias para asumir su responsabilidad en los cuidados. La ruptura que las mujeres han producido en el modelo de familia fordista con su incorporación al mercado laboral no ha tenido correspondencia por parte de los hombres. El modelo tradicional de resolución de los cuidados se tambalea, pero ellos, como colectivo, no se sienten interpelados, aportando sólo alrededor del 20% de los cuidados no remunerados.

Ver aquí en el siguiente cuadro(17)la distribución por géneros del tiempo dedicado a trabajo remunerado y no remunerado

Por tanto, a nivel colectivo no se ha producido una redistribución por géneros de los trabajos de cuidados. Los hombres se mantienen en el modelo de "trabajador asalariado/ganador de ingresos monetarios", sin que sea puesto en cuestión por otras responsabilidades.

Paradójicamente, el trabajador asalariado, considerado como el sujeto por excelencia de la lucha obrera, defiende con uñas y dientes el modelo construido desde el liberalismo para la constitución y desarrollo del capitalismo, encarnando una de las versiones del ciudadano de mercado.

El colectivo femenino

Cómo hemos ido viendo, a pesar de la crisis que intentamos poner de manifiesto, los mercados, el estado y los hombres como colectivo siguen sin considerarse responsables de la satisfacción de la necesidad de cuidados de la población. En estas condiciones, han sido las mujeres las que han seguido respondiendo a esta necesidad con todo tipo de estrategias, donde queda patente el incremento de la precariedad:

- Reorganización de los tiempos vitales de cada mujer para compatibilizar, en lo posible, sus empleos con sus responsabilidades no remuneradas. La suma de ambos trabajos da lugar a jornadas interminables, a lo que hay que añadir la intensificación en el ritmo de trabajo. Pero no sólo hablamos de doble jornada(18), la denominada doble presencia da cuenta de la exigencia de simultanearlas, de estar a la vez aquí y allí, respondiendo a las obligaciones de ambos escenarios. Los problemas de salud y los costes emocionales se multiplican entre las mujeres cuidadoras a las que ¿quién va a cuidar?

- Redistribución intergeneracional entre mujeres: los cuidados se distribuyen entre todas las mujeres de la familia extensa. A veces, la presión que se origina conduce a situaciones de enfermedad grave, como el denominado "síndrome de la abuela esclava". Este síndrome, es muy frecuente y constituye una de las más extendidas pandemias sufridas por las mujeres en el siglo XXI(19).

- Redistribución por clases y etnias. En este caso hablamos del trabajo de cuidados remunerado(20). Tanto en el caso de que se preste a través de una empresa de servicios o se contrate directamente a personas individuales, las empleadas son mayoritariamente mujeres y las condiciones extremadamente precarias. En el caso de las empleadas domésticas se acentúa notablemente esta situación de precariedad(21), sobre todo cuando se trata de mujeres inmigrantes, que suelen estar sometidas a condiciones verdaderamente abusivas. Entre la mujer empleada y la empleadora se establece una relación jerárquica, las diferencias entre mujeres crecen y se recrean antiguas relaciones de poder (señora – criada). Los hombres, desentendidos de los cuidados, aparecen aquí como situados fuera del conflicto y por encima del bien y del mal.

La necesidad de cuidados de la población sigue considerándose un asunto de mujeres y el trabajo para su satisfacción sigue moviéndose en un contexto de desigualdades de género, clase y etnia, a menudo imbricadas entre sí y dentro de otras desigualdades regionales e internacionales.

Si en los países del Norte hablamos de crisis de los cuidados, en los países del Sur podemos hablar de una crisis de la posibilidad misma de la sostenibilidad de la vida(22). La globalización y las políticas liberalizadoras están llevando al límite las posibilidades de subsistencia de sus poblaciones y provocando un fenómeno migratorio de gran magnitud. En lo que Arlie Russell(23) denomina "las cadenas mundiales de afecto y asistencia" se produce el cruce entre ambas crisis: mujeres que tienen que salir de sus países dejando a sus hijas e hijos al cuidado de alguna mujer de la familia, para venir aquí a cuidar a nuestras hijas e hijos, o a nuestras personas mayores, a cambio de un salario. Esa familia repartida por diversas partes del mundo, pero en contacto constante, es lo que se ha denominado familia transnacional. Las cadenas globales de cuidados están llenas de tensiones y en ellas se escenifican desde relaciones de poder profundamente jerárquicas y verticales hasta otras que pretenden ser más horizontales, aunque tampoco están exentas de dinámicas de poder(24).

Algunas reflexiones finales

Como hemos ido viendo a lo largo de este texto, la precariedad no sólo se extiende mucho más allá del ámbito de los mercados, sino que es un proceso en el que se entrecruzan numerosos ejes de poder: la clase y el género, pero también la etnia y el país de origen o de residencia, entre otros. Estos ejes de poder no sólo determinan aquellos colectivos sociales que sufrirán en mayor medida la precariedad, ni las distintas formas en que ésta puede manifestarse, sino que forman parte de la estructura misma del sistema en que vivimos, actuando de forma combinada.

En el caso de la crisis de los cuidados, no sólo queda de manifiesto la subordinación de las necesidades humanas a las necesidades de los mercados, sino cómo el modelo tradicional para resolverlos estaba basado en la opresión de las mujeres y que esta opresión, además de garantizar la continuidad de la sociedad patriarcal, era esencial para el desarrollo de la sociedad de mercado y de su lógica. Una vez que este modelo entra en crisis, situación en la que nos hallamos en la actualidad, la ausencia de cambios estructurales hace que los cuidados sigan en manos de las mujeres y que se precaricen progresivamente. En este nuevo escenario, cada día toma mayor carta de naturaleza la "familia transnacional", por lo que aparece con renovada fuerza un tercer eje: la etnia y el país de origen o de residencia de las mujeres.

La lucha contra la precariedad en los cuidados debe necesariamente contener todos estos elementos, debe sacar a la luz esos complicados entramados de relaciones de poder. Ni la lucha contra la precariedad implica unos intereses únicos de esa supuestamente homogénea clase obrera, ni el tema de los cuidados puede identificarse como un conflicto de géneros en el que unas mismas políticas de conciliación "resolverán la papeleta" para todas las mujeres. Es necesario oponerse frontalmente a cualquier modelo para resolver esta necesidad social que se base en la opresión o explotación de ningún colectivo, aunque esto suponga cuestionar posiciones de privilegio que, en distintas dimensiones, podemos estar ocupando. Entender los cuidados como una responsabilidad del conjunto de la sociedad -de los hombres y de las mujeres, de todas las clases y etnias- y como un objetivo social prioritario, significaría llevar hasta sus últimas consecuencias el conflicto entre el mercado y los cuidados, haciéndolos pasar de un asunto "privado" a un problema político de primer orden. Por eso consideramos que esta lucha contra la precariedad en los cuidados debe constituirse en uno de los ejes centrales de la lucha contra la precariedad.

Notas
1.- Borrego, C.; Pérez Orozco, A. y Río, S. del, "Precariedad y cuidados", en Materiales de Reflexión n° 7, Rojo y Negro, septiembre 2003

2.- CGT. Comisión Confederal contra la Precariedad. "Precariedad y exclusión, ¿cómo enfrentarnos?", en Materiales de Reflexión n° 5, Rojo y Negro, junio 2003

3.- Cuidar de la salud, por ejemplo, requiere tener en cuenta numerosos factores combinados, de los que señalamos algunos: alimentación, limpieza, forma de vida saludable, equilibrio emocional, prevención de accidentes, labores formativas en el caso de niños y niñas..., llevar a cabo muy diversas tareas: informarse, planificar, comprar, cocinar, lavar, limpiar, conversar, aconsejar... y establecer las relaciones necesarias en cada uno de los casos.

4.- Como autocuidado puede entenderse, por ejemplo, desde asearse (algunas personas dependientes no pueden hacerlo) hasta autodiagnosticarse una enfermedad leve y resolverla.

5.- Por cuidado mutuo entendemos los cuidados que se dan y se reciben de forma recíproca. Las redes en este tipo de cuidados son muy diversas y también las formas de reciprocidad, que no tienen porque ser homogéneas.

6.- Del mismo modo que el autocuidado y el cuidado mutuo suelen darse de forma simultánea, la dependencia tampoco suele ser absoluta, salvo en el caso de personas con discapacidades muy severas, que afecten a la capacidad de raciocinio, o en el caso de las y los bebés.

7.-Estos dependientes sociales son todavía muy numerosos en nuestro país. No saben cocinar, ni lo que es una dieta sana, no lavan la ropa, no planchan, no limpian la casa... algunos ni tan siquiera son capaces de llevar el control de su medicación cuando están enfermos, ni de comprar su propia ropa interior. No hacen falta muchas investigaciones ni estadísticas para constatar esta realidad que nos rodea.

8.- La idea de interdependencia no niega el derecho a la autonomía, sino que la sitúa en el contexto de la sociabilidad humana. Entre ambas existe una tensión que no ha sido resuelta, ya que se tiende a la negación de una o de otra, lo que hace que operen sumergidas en una maraña confusa de prácticas sociales, en las que se recrean relaciones de poder altamente opresivas.

9.- Cómo señalan Fraser y Gordon la ciudadanía civil no sólo no fue un derecho de todos los individuos, sino que, por el contrario, fueron paradigmáticamente derechos de varones blancos, propietarios y cabezas de familia. La subordinación de las mujeres y la clasificación legal de las esclavas y esclavos como propiedad, no son simples exclusiones, sino los hechos que contribuyeron realmente a definir la ciudadanía civil. (Fraser, N. y Gordon, L. "Contrato versus caridad: una reconsideración de la relación entre ciudadanía civil y ciudadanía social", en Isegoría num. 6, 1992)

10.- Precarias a la Deriva, "Cuidados globalizados", A la deriva... por los circuitos de la precariedad femenina, Traficantes de sueños, Madrid, próxima publicación

11.- Así nos encontramos con que este ciudadano libre e independiente es, paradójicamente, lo que hemos denominado en este texto como "dependiente social".

12,. Pateman, C. El contrato sexual, Anthropos, 1995

13.- "Este modelo de familia nuclear con esa división de roles sólo ha estado plenamente accesible para las familias blancas, burguesas, heterosexuales. Mujeres de otras razas o de clase baja han estado siempre presentes también en el mercado laboral" Precarias a la Deriva, op. cit.

14.- Datos de Durán, M.A. "El análisis de exhaustividad en la economía española", en Carrasco, C. (ed), Tiempos, trabajos y género, Publicacions de la Universitat de Barcelona, Barcelona, 2001.

15.- Durán, M. A. Los costes invisibles de la enfermedad, Fundación BBV, Bilbao, 1999.

16.- Fuente: Asamblea Mundial sobre Envejecimiento, marzo 2002

17.- Datos de Durán (2001), op.cit.

18.- Por no hablar de las triples jornadas de las mujeres que, por ejemplo, quieren intervenir en organizaciones políticas, sindicales o sociales y las cuádruples jornadas cuando añadimos la militancia feminista.

19.- Guijarro Morales, A. El síndrome de la abuela esclava, Zócalo Ediciones, 2001

20.- El trabajo remunerado supone el 10,58% de los cuidados realizados en el hogar. El 4,58 es prestado a través de empresas y el 6% corresponde a empleadas de hogar contratadas directamente por la familia. Cuatro de cada cinco de estas empleadas son mujeres autóctonas. Una exigua minoría de españolas y casi la mitad de las inmigrantes trabajan como internas. (Borrego et al., 2003, op.cit.)

21.- En 1985 se le reconoció el carácter de relación laboral con el Real Decreto 1424/1985 pero con "carácter específico" debido al ámbito donde se realiza el trabajo: los hogares. Esta normativa legaliza una especie de apartheid ocupacional, excluye de la igualdad de derechos a las personas trabajadoras en el servicio doméstico: no es obligatorio el contrato escrito, la relación laboral puede extinguirse por la pura arbitrariedad de la persona empleadora y las indemnizaciones por despido son ínfimas; la jornada laboral es indeterminada al no existir límites para el número de horas en las que la trabajadora debe estar disponible si es requerida, no da derecho a subsidio por desempleo ni por enfermedad profesional. El 36% de las inmigrantes trabaja sin estar dada de alta. Entre las autóctonas la cifra alcanza el 79%.

22.- Precarias a la Deriva, op.cit.

23.- Russel Hochschild, A., «Las cadenas mundiales de afecto y asistencia y la plusvalía emocional», en Giddens y Hutton, En el límite, Tusquets, 2001.

24.- Precarias a la Deriva, op. cit.

(*)Feminista. CGT-Comisión Confederal contra la Precariedad
08/03/2004 22:50 Enlace permanente. Tema: El Criterio No hay comentarios. Comentar.

07/03/2004

EEUU, SANTUARIO DE TERRORISTAS

eeuu.jpg• La Administración de Bush acoge a activistas y conspiradores de Cuba, Haití o Venezuela

Noam Chomsky
Profesor de Lingüística en el Massachusets Institute of Technology.

El Periódico-07/0304.


Todo presidente que se precie tiene una doctrina unida a su nombre. El principio básico de la doctrina de Bush hijo es que Estados Unidos debe "librar al mundo del mal", tal como dijo el propio presidente inmediatamente después del 11-S. Declarar la guerra contra el terrorismo, con el corolario de que todo Estado que da refugio a terroristas es un Estado terrorista y debería ser tratado en consecuencia, comporta una responsabilidad especial.
Vamos a plantearnos una cuestión simple y oportuna: ¿Cuáles serían las consecuencias de tomarnos en serio la doctrina de Bush, y tratáramos a los estados que dan cobijo a terroristas como estados terroristas, susceptibles de ser bombardeados e invadidos? Durante mucho tiempo, EEUU ha sido un santuario para una galería de delincuentes cuyas acciones les califican como terroristas, y cuya presencia compromete y complica los principios proclamados por EEUU.

EXAMINEMOS
el caso de los Cinco Cubanos, ciudadanos cubanos condenados en Miami el año 2001 como integrantes de una red de espionaje. Su recurso de apelación se verá el próximo 10 de marzo en Miami. Para comprender el caso, que ha suscitado protestas internacionales, hay que considerar la sórdida historia de las relaciones EEUU-Cuba (dejando aquí de lado el asunto del aplastante embargo estadounidense durante varias décadas).
EEUU ha llevado a cabo ataques terroristas a pequeña y gran escala contra Cuba desde 1959, incluyendo la invasión de la Bahía de Cochinos y los estrambóticos complots para matar a Castro. La participación directa del Gobierno norteamericano en los ataques se dio por terminada a finales de los 70, al menos oficialmente. En 1989, el presidente George Bush, padre del presidente actual, indultó a Orlando Bosch, uno de los terroristas anticastristas más notorios, acusado de ser el cerebro del atentado contra un avión cubano en 1976. Bush invalidó la decisión del departamento de Justicia de rechazar la petición de asilo de Bosch, concluyendo: "La seguridad de esta nación se ve afectada por su capacidad para instar de manera creíble a otras naciones a que nieguen su ayuda y protección a terroristas cuyo objetivo, con frecuencia, también se centra en nosotros".
Sabedores de que EEUU iba a dar refugio a terroristas anticastristas, agentes cubanos se infiltraron en esas redes. En 1998, oficiales de alto nivel del FBI fueron enviados a La Habana, donde les entregaron miles de páginas de documentación y cientos de horas de grabaciones en vídeo sobre acciones terroristas organizadas por células en Florida.
El FBI reaccionó arrestando a quienes habían proporcionado la información, entre los que se encontraba un grupo conocido como los Cinco Cubanos. A los arrestos siguió lo que llegó a ser un juicio espectáculo en Miami. Los Cinco fueron declarados culpables (tres condenados a cadena perpetua por espionaje; y el líder, Gerardo Hernández, por conspiración para asesinato).
Entretanto, personajes considerados por el FBI y el Departamento de Justicia como terroristas peligrosos viven alegremente en EEUU y siguen conspirando y llevando a cabo actos criminales. La lista de terroristas residentes en EEUU también incluye a Emmanuel Constant, de Haití, conocido como Toto, un antiguo líder paramilitar de la época de Duvalier. Constant es el fundador del FRAPH (Frente Revolucionario para el Avance y el Progreso de Haití), el grupo paramilitar que consumó la mayor parte del terrorismo de Estado a principios de los años 90 bajo la junta militar que derrocó al presidente Aristide. Según informaciones recientes, Constant está viviendo en Queens, Nueva York.
EEUU ha denegado la solicitud de extradición que presentó Haití. La razón, según el análisis general, es que Constant podría revelar vínculos entre Washington y la junta militar que asesinó de 4.000 a 5.000 haitianos, hecho en el que las fuerzas paramilitares de Constant desempeñaron el papel principal. Entre los gánsteres que lideran el golpe actual en Haití se encuentran los dirigentes del FRAPH.

CUBA HA SIDO,
durante mucho tiempo, la principal preocupación de EEUU en el hemisferio. Un documento desclasificado del Departamento de Estado con fecha de 1964 declara que Fidel Castro es una amenaza intolerable, porque, señala el texto, "representa un desafío de éxito contra EEUU, la negación de toda nuestra política hemisférica durante casi un siglo y medio", desde que la doctrina Monroe declaró que no se toleraría ningún desafío a la dominación de EEUU en el hemisferio.
En la actualidad, Venezuela presenta un problema similar. Un artículo publicado recientemente en The Wall Street Journal dice: "Fidel Castro ha encontrado un benefactor clave y un sucesor evidente para la causa de desbaratar la agenda de EEUU en Latinoamérica: el presidente de Venezuela Hugo Chávez".
Da la casualidad de que, el mes pasado, Venezuela solicitó a EEUU la extradición de dos exoficiales del Ejército que están pidiendo asilo en aquel país. Ambos habían tomado parte en un golpe militar apoyado por la Administración de Bush, que se echó atrás en medio de la indignación de todo el hemisferio. Sorprendentemente, el Gobierno venezolano cumplió una decisión del Tribunal Supremo de Venezuela, salvo el procesamiento de los líderes del golpe. Posteriormente, ambos oficiales se vieron implicados en un atentado terrorista y escaparon a Miami.
La indignación ante el desafío está profundamente arraigada en la historia de EEUU. Thomas Jefferson condenó implacablemente a Francia por su "actitud de desafío" al mantener Nueva Orleans, que él codiciaba. Jefferson advirtió: "El carácter de Francia está situado en un punto de eterna fricción con nuestro carácter, que si bien ama la paz y la búsqueda de la riqueza, es altruista".
"El desafío de Francia exige que nos unamos a la flota y a la nación británica", recomendó Jefferson, variando su primera actitud, que reflejaba la crucial contribución de Francia a la liberación de las colonias de la dominación británica.
Gracias a la lucha de liberación de Haití, sin ayuda y con una oposición casi universal, el desafío de Francia ha terminado pronto. Pero, entonces como ahora, los principios rectores se mantienen, determinando quiénes son amigos y quiénes enemigos.

©Noam Chomsky
Distribuido por The New York Times Syndicate
Traducción de Xavier Nerín.
07/03/2004 13:36 Enlace permanente. Tema: El Criterio No hay comentarios. Comentar.

Venezuela: la contrarrevolución se subleva en el Tercer Golpe de Estado (I)

1044.jpgHeinz Dieterich
Rebelión


Con una magna manifestación de quinientos mil bolivarianos, el domingo 29 de febrero, y un discurso trascendental del Presidente Hugo Chávez, la Revolución Bolivariana de Venezuela entró en su fase abiertamente antiimperialista.

Su discurso, que equivale a una segunda declaración de independencia, tildó a George Bush de "muy pendejo" y debatió públicamente varios escenarios de guerra, bloqueo y confiscaciones, del imperio; entre ellos, una comunicación interceptada a los gringos, que se refiere a un planeado acercamiento de buques militares estadounidenses a las costas venezolanas, en los próximos días y la revelación del hecho de que durante el golpe militar del 12 de abril del 2002 no sólo hubo la invasión de aguas territoriales venezolanas por una nave de guerra estadounidense, sino también el aterrizaje de helicópteros militares de Estados Unidos en el aeropuerto de Caracas.

Este discurso fue el equivalente político del discurso de Fidel Castro, pronunciado el primero de mayo en la Plaza de la Revolución en La Habana, cuando el Comandante advirtió ante un millón de ciudadanos reunidos, que existía el peligro real de una agresión militar de parte de los neofascistas de la Casa Blanca.

En su magistral intervención, Fidel logró hacer lo que una auténtica vanguardia tenía que hacer ante la terrible perspectiva de una guerra con el imperio: reafirmar a los valientes, fortalecer a los tímidos y reconfortar a los temerosos, convirtiéndolos a todos en un gran megaguerrero, dispuesto a enfrentar y vencer a la bestia.

Y algo semejante había sucedido en la boca de la Avenida Simón Bolívar en Caracas, cuando el Comandante Hugo Chávez, después de dos horas de apasionada y profunda arenga, bajó cansado y sudado de la improvisada tarima y, tomando la mano de su nieta, se retiró del campo de batalla - por ahora, verbal.

La respuesta del imperio no se ha hecho esperar. En el caso de la isla revolucionaria, se hizo pronto visible en la imposición de varias medidas de agresión contra Cuba. Estas, sin embargo, son sólo la punta del iceberg. La agresión principal está preparada para los meses de abril y mayo, después del fallo de la Comisión de Derechos Humanos de la UNESCO sobre la situación en Cuba.

Entre los escenarios de los planificadores de Bush se encuentran los de índole militar que ahora se verán favorecidos por la existencia de un gobierno títere estadounidense en el flanco oriental de la isla, en Haití.

En el caso de Venezuela, el imperio tampoco está dando la respuesta de manera diplomática, sino por la vía de los hechos, y en dos teatros de operaciones diferentes: en Haití, en contubernio con el imperialismo francés, un comando militar estadounidense simplemente secuestró al presidente electo Jean-Bertrand Aristide y lo deportó a Africa del Sur.

En la patria de Bolívar, a su vez, Washington activó el plan del tercer golpe de Estado. Con el pretexto de protestar contra el fallo del Consejo Nacional Electoral (CNE) que no le fue favorable a los mercenarios, se iniciaron de manera planeada disturbios en varias partes de la ciudad de Caracas que incluían francotiradores con la misión, de matar tanto a miembros de las fuerzas del orden público, como de manifestantes propios, a fin de generar "mártires" de la "dictadura" de Chávez.

Ya en el manual de la CIA, escrito en 1983 para los mercenarios de Ronald Reagan ("la contra") que trataron de destruir al gobierno sandinista en Nicaragua mediante el terrorismo paramilitar, se advertía a los líderes de los mercenarios, de que todo movimiento de protesta social necesita mártires, de tal manera que era vital organizar manifestaciones que produjeran víctimas fatales entre los participantes.

Para el día de hoy, miércoles, cuando el CNE debe presentar el fallo definitivo sobre el referendo revocatorio de los mercenarios, se ha planeado reactivar esta estrategia. Los francotiradores asesinos serán proporcionados por sectores de los policías municipales del conurbano caraqueño que actuarán detrás de las líneas de los manifestantes, tal como hicieron en los asesinatos políticos del 12 de abril del 2002, y, nuevamente, el 29 de febrero del presente.

El 29 de febrero, la Policía Municipal de Sucre (Caracas) había despejado un puente de la autopista Francisco Fajardo de mercenarios que querían bloquear dicha avenida y que habían sostenido un enfrentamiento con vendedores informales. A pocos minutos de haberse retirado los mercenarios, aparecieron alrededor de treinta y cinco miembros de la Policía Metropolitana en motos, vestido de civil y portando chalecos anti-balas y armas de fuego quienes dispararon contra las personas presentes en el puente, matando a José Guevara Reyes.

Una vez que los asesinos uniformados y no-uniformados de esas policías municipales hayan realizado su "trabajo" sucio, las cadenas televisivas Globovisión, Venevisión y CNN se encargarán de divulgar la noticia de los muertos con las debidas interpretaciones de "testigos testimoniales" y las consabidas técnicas de manipulación, para que a nivel mundial nadie tenga duda de que el autoritarismo del régimen de Chávez cobró nuevas víctimas a través de su represividad indebida.

La tercera sublevación de la contrarrevolución nace de la desesperación del agotamiento de las vías institucionales de remoción del presidente constitucional Hugo Chávez. Para iniciar el procedimiento de su remoción, mediante el referendo revocatorio, tenían que haber recabado alrededor de 2.437.000 firmas. Sin embargo, sólo unas 1.700.00 firmas han sido reconocidas como válidas por el CNE; 600.000 fueron anuladas por no cumplir con los requisitos legales y alrededor de 800.000 van a reparo, es decir, a la verificación de su validez, del 11 al 14 de marzo.

La probabilidad, de que los mercenarios hayan recogido la cantidad de firmas validas necesarias para iniciar la remoción del Presidente, es, por lo tanto, cercana a cero. Y esta es la razón por la cual han optado por el intento de la sublevación mediante bandas armadas, delincuentes, jóvenes sin conciencia y gente marginal pagada en efectivo, para que les hagan el trabajo sucio que, ni por la vía legal, ni por la vía golpista han podido lograr.

Si esta noche los sicarios de Washington activan el plan reseñado, a la Revolución Bolivariana no le queda otro remedio que intervenir las municipalidades ocupadas por los terroristas de Estado y enjuiciar a sus alcaldes por abandono de funciones, contubernio en la preparación y ejecución de actividades criminales y atentados contra la paz y el orden público del país.

Hacer valer la ley y la constitución con medios institucionales es, en este momento de desafío de Washington y sus sicarios, una condición de sobrevivencia del proceso de democracia popular, dentro del país.

Solidaridad sin condiciones es el componente internacional que tiene que complementar esa firmeza interna de la Revolución. No es el momento de claudicaciones liberales.

Apoyar a la Revolución Bolivariana, sin caer en las manipulaciones de los medios internacionales del capital, es el deber ético y político de todo patriota latinoamericano, en esta hora de peligro.
07/03/2004 13:37 Enlace permanente. Tema: El Criterio No hay comentarios. Comentar.

01/03/2004

Estados Unidos y Cuba: Kabul, Bagdad... ¿La Habana?

Rebelión.
29-02-04.

Fernando Montiel T.1
mafemoti@yahoo.com.mx - mafemoti@hotmail.com

Cuba: ¿fruta madura o manzana podrida?


Puede ser un gigante con pies de barro. La América Latina por la que todos los días luchan los herederos de Bolivar puede tener su talón de Aquíles en el Caribe. Si el ánimo intervencionista de Washington se ha topado -con el talento político de Fidel Castro, con la verdad sin oropeles de Hugo Chávez y con la valentía y la firmeza de Nestor Kichner- con un muro de contención en América del sur, en el Caribe la Casa Blanca ha encontrado el eslabón más débil de la cadena y la oportunidad para desarticular el engranaje geopolítico latinoamericano que amenaza con la emancipación.

El Caribe hoy, como la Indochina de ayer, es al mismo tiempo una amenaza y una oportunidad para los Estados Unidos. Los resultados de la “Teoría del Dominó” -con la que se justificó el paseo de los cuatro jinetes del Apocalipsis por el sureste asiatico a lo largo de dos décadas- hablan por si mismos: “hacia 1970 habían sido arrojadas más toneladas de bombas sobre el pequeño país de Vietnam que sobre Alemania y Japón durante toda la segunda guerra mundial”2, es decir, algo así como “7 millones de toneladas de bombas y explosivos equivalentes a 270 kg de TNT por sudvietnamita, equivalentes a 450 bombas de Hiroshima”3. Y aún así, el ejercito imperial resultó humillado. ¿Qué motivó la ferocidad del ataque? Fácil: el que un pequeño país pudiera mostrar que existía una forma de ser independiente. “Una manzana podrida que podía contaminar al resto de la canasta” (Chomsky). Vietnam fue en la década de los cincuenta y sesenta para Johnson, Kennedy y Nixon, lo que América Central fue en los ochenta para Reagan y lo que el Caribe puede ser para Bush en la entrada del siglo XXI: su peor pesadilla hecha realidad.

Cuba en el Caribe es la punta de lanza del dominó americano. Paradójicamente, pequeña, agredida por décadas, sin recursos económicos y sorteando toda clase de eventualidades, la mayor de las Antillas está derrotando a Washington al erigirse más como la “manzana podrida” que amenaza con contaminar al resto de la canasta que como la “fruta madura” que -según John Quincy Adams- caería con el tiempo bajo la férula de la potencia americana. Desde el Departamento de Estado, el Pentágono y la Casa Blanca se analiza correctamente que los gobiernos de Chávez, Kichner e incluso el de Luis Ignacio da Silva son prueba de esta podredumbre. El virus se ha extendido y la “vacunación” del vecindario es necesaria para evitar que la “infección” se siga propagando. Para un imperio liberación es igual a subversión o terrorismo, y por lo tanto la prioridad que tienen estos eventos político-sociales no debe subestimarse, y menos todavía cuando ocurren en el back yard imperial.

Ante la cada vez mayor articulación de la resistencia anti-estadounidense en la América continental, la desvinculación de los movimientos de oposición en el Caribe se muestra como la base sobre la que es posible diseñar un proyecto para contener el “Dominó Bolivariano” latinoamericano. Si a este aislamiento orgánico de la oposición en las Antillas (salvo por Cuba) se suma la crisis y la inestabilidad coyuntural que sufren algunos de los países en la zona (Haití), la ya de por sí extensiva presencia militar estadounidense en la región en lugares como Guantanamo (Cuba), Aruba y Curazao (Antillas Holandas), Fort Buchanan y Roosevelt Roads en Vieques (Puerto Rico) y las oportunidades que ofrece el tener gobiernos clientes vecinos del Caribe (México, Colombia, Honduras por mencionar algunos) lo que resulta es un escenario ideal para iniciar una fuerte contraofensiva política e incluso militar que podría derrumbar lo que con sangre, sudor y lágrimas se ha construido a favor de los más desposeídos del continente. Para decirlo en pocas palabras: Cuba está en peligro.

De las muchas cabezas de la hidra latinoamericana, la cubana tiene una importancia capital: si la isla cae, se desploma el resto de América Latina. El David caribeño ha derrotado ya a varios Goliats estadounidenses (uno por cada presidente). El peso sicológico que esto tiene en la clase política imperial es considerable. Si en Vietnam la Casa Blanca no escatimó el uso extensivo de la violencia con fines políticos (fascismo para acabar pronto) con el objeto de conjurar la humillación que de todas formas sufrió –y eso que Vietnam está a miles de kilómetros de distancia- no es difícil imaginar los proyectos que se cocinan en los pasillos imperiales para subordinar a La Habana, afrenta de largo aliento al orgullo anglosajón, a tan solo 90 millas de distancia.

Desde el nacimiento del gobierno revolucionario, la nueva Roma le ha atacado con dos tipos de estrategias: el desgaste y la agresión quirúrgica.

El desgaste

La primera de estas estrategias es extensiva en su margen de acción y permanente en su dimensión temporal, y es tan inhumana socialmente como inútil en tanto instrumento político. Torricelli y Helms-Burton son los nombres infames que sintetizan su escencia. Sobre la base del acoso y la privación, esta primera pauta de agresión es aderezada de cuando en cuando por actos de hostilidad complementaria cuyo objeto es afianzar la percepción desinformativa de que lo que se tiene en Cuba es “la última dictadura del hemisferio occidental” (George W. Bush), dictadura que -siempre dentro del discurso del neofacismo americano- “desestabiliza la región... impidiendo los procesos democráticos libres y justos en América” como dijo Adam Ereli, portavoz adjunto del Departamento de Estado (5.1.2004). Tan solo un día después, Roger Noriega (Subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisfeio Occidental) remató diciendo que “tenemos fuentes de información que describen una imagen inquietante de la implicación cubana en el respaldo a elementos en varios países que buscan desestabilizar gobiernos democráticamente elegidos”. Dardos como estos son moneda corriente de la diplomacia estadounidense y su cantidad se antoja infinita desde 1959. La razón por la que estos mecanismos no han funcionado para socavar los cimientos del gobierno revolucionario es, entre otras cosas, porque las acusaciones son falsas en su contenido pues no resisten la comprobación empírica. Veamos.

Sin duda Erely y Noriega tienen razón en lo que respecta a la asistencia que brinda Cuba a otros países de América Latina, aunque su interpretación de las razones es erronea por ignorancia o por conveniencia. La Heritage Foundation -“tanque pensante” de ultraderecha, conservador al extremo y de amplias credenciales anti-castristas- recientemente liberó un documento que da cuenta de lo que hace Cuba en América Latina: “...Fidel Castro has sent more than 10,000 doctors, teachers and intelligence specialists to Venezuela...” (Strengthening America´s Southern Flank Requires a Better Effort, Carafano, James J & Johnson Stephen. Backgrounder No. 1727. Feb. 20, 2004). ¿Qué tan amenazadores pueden ser doctores y maestros? Mucho si consideramos que precisamente la atención de las necesidades básicas y la capacitación son la base de la movilización popular que tiene hoy en jaque al imperio en su flanco sur. ¿Y que hay de los especialistas en inteligencia? Pues contra lo que señala Noriega están ahí, no para “desestabilizar a un gobierno democráticament elegido” sino para afianzarlo, porque en los hechos –y una breve revisión de los procesos político-electorales de la última década en el continente daría cuenta de ello- eso es el régimen de Chavez en tanto es resultado de uno de los índices de votación más elevados registrados en la región, índices que además, se obtuvieron en uno de los procesos electorales más limpios y concurridos de la historia de Nuestra América.

Noriega ataca a Castro, y la Heritage Foundation hace lo propio con Chávez. El documento de marras además de calificar al presidente venezolano de “regional troublemaker” lo acusa de estar “fanning flames of social unrest by encouraging indigenous activists in Bolivia and Ecuador to rise up against elected leaders”. Cuando habla el texto de la Heritage de líderes electos ¿Se refiere en Ecuador al corrupto gobierno de Jamil Mahuad o al gobierno de Lucio Gutiérrez que por traidor perdió toda su base popular?, ¿y en Bolivia se refiere al gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada mejor conocido como el “Presidente mata-gente”?. En ambos casos los ejemplos escogidos por la inteligentzia conservadora le hacen un muy flaco favor a su causa. En todo caso Cuba envía médicos, maestros y especialistas en inteligencia para apoyar gobiernos con pleno respaldo popular, es decir, a gobiernos legítimos. Washington hace lo suyo enviando agentes de la CIA, torturadores y militares para afianzar a regimenes represivos e ilegítimos (lease Colombia y un largo e histórico etc.). Los ejemplos sobran, negarlo tan sólo es evidencia de ignorancia o complicidad. Para la democracia como se entiende desde el Potomac, sin duda maestros y doctores son un semillero de conspiradores y desestabilizadores: sólo con esta luz es que cobran algún matiz de realidad las declaraciones de Bush, Noriega, Powell y su pandilla de “expertos”.

¿“...Fidel Castro has sent more than 10,000 doctors, teachers and intelligence specialists to Venezuela...”?. ¿Y que hay de los Estados Unidos? La Habana no sólo no ha agredido a Washington sino que incluso, les ha asistido de la misma forma en que asiste a Venezuela: durante el trance del 11 de Septiembre Fidel Castro dijo al día siguiente de la tragedia que Cuba “siente el dolor y la tristeza junto al pueblo norteamericano” y que ofrecía “apoyo médico, plasma o cualquier cosa que puedan necesitar”. ¿Intelligence specialist to Venezuela?, Cuba ha prestado ayuda también al FBI –que no a la CIA- en las tareas de recolección y análisis de información sobre verdaderas actividades terroristas al interior de los Estados Unidos (como aquellas que se desarrollan en el seno de la Fundación Cubano-Americana con sede en Miami), aun corriendo el riesgo de que dichos análisis e información no solo no sea utilizados por el FBI para impedir estas actividades, sino que incluso sea utilizada por la CIA para alentarlas. ¿Cuándo hicieron esto?, ¿cómo? ¿son mentiras?: El 16 y el 17 de Junio de 1998 “Las autoridades de la Seguridad del Estado Cubano, en un intercambio con el FBI, le entregaron 230 páginas sobre actividades terroristas contra Cuba, cinco videocasetes con conversaciones e informaciones transmitidas por las cadenas de televisión sobre acciones terroristas contra Cuba y ocho cassetes de audio ascendentes a dos horas y 40 minutos, sobre llamadas telefónicas de terroristas centroamericanos que estaban detenidos con sus mentores en el exterior. El FBI reconoce estar impresionado por la abundancia de pruebas y responde que dará respuesta en dos semanas”. Esta información fue liberada tanto en Cuba (Mesa redonda informativa, 28 de Junio, 2001. CIP) como en los Estados Unidos (El Nuevo Herald, 13.1.2001). ¿Cómo ha respondido la Casa Blanca? Irónicamente, arrestando y encarcelando a los especialistas autores de esta colaboración bajo los paradójicos cargos de “conspiración”, “terrorismo”, “subversión” y “atentados contra la seguridad nacional”. Respecto a todo esto la Heritage Foundation, Bush y su séquito no tienen una sola palabra.

Pero ¿qué no entonces Noriega y la Heritage tiene razón?, después de todo el gobierno estadounidense es el que más gobiernos democráticamente elegidos ha desestabilizado a lo largo de la historia, y entonces el apoyo prestado por Cuba la convierte en cómplice criminal. No es así. Mientras que el apoyo en materia de inteligencia a Venezuela es para afianzar a uno de los gobiernos aliados más legítimos del continente, la colaboración en el mismo rubro que se ha prestado a los Washington es un acto de autodefensa en el entendido de que el anti-castrismo en Miami es la principal fuente de agresión y subversión que enfrenta la isla: en ambos casos el objetivo último es defender los intereses del Estado cubano en sus tres dimensiones básicas: población, territorio, gobierno. (La historia sería diferente si por ejemplo Cuba, como hace Israel, asistiera los esfuerzos que hace la CIA para crear bandas paramilitares en Colombia, Ecuador o Perú, pero no es el caso). Por su parte, las ofertas de asistencia humanitaria a Venezuela y Estados Unidos demuestran la fidelidad, la congruencia y el compromiso de la revolución cubana con sus principios fundamentales al tender la mano a los débiles y los que sufren independientemente de la bandera que los cobija: la solidaridad en este plano es con los pueblos, no con los gobiernos.

Además del acoso político y económico, y de los ataques directos de la diplomacia estadounidense, esta primera estrategia también contempla el fomento de la agresión multilateral complementaria como las condenas que año con año promueve la potencia imperial en contra de La Habana en el seno de la Organización de Estados Americanos (OEA), o en la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra a través de sus Estados lacayos. Las acciones de la OEA no merecen mayor comentario considerando que el organismo, en sí mismo, es la mesa de té del Departamento de Estado. Más interesante en cambio es la dinámica de la Comisión de Derechos Humanos en Ginebra. El fondo de lo que ocurre en este foro lo explicó con mucha claridad y sencilléz Jorge Bolaños -Embajador de la Cuba en México- el 27 de Mayo del 2003 en un acto conmemorativo al 50 aniversario del Movimiento 26 de Julio. “Si la votación es abierta, hay países que votan en contra de Cuba por miedo a los Estados Unidos, sin embargo, cuando la votación es secreta, Cuba es apoyada por amplias mayorías”. Desde 1989, Cuba ha permanecido de forma ininterrumpida como miembro de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas; Estados Unidos en cambio lo había sido por un espacio de 54 años. Mientras que el 10 de Mayo de 2001 la Casa Blanca sufrió la humillación de verse expulsados de esta instancia, la permanencia de Cuba fue ratificada, y -por si quedara alguna duda- todavía el 29 de Abril del 2003 su presencia fue aplaudida nuevamente por la comunidad internacional al asegurarle un asiento en esa instancia para el periodo 2004-2006. ¿Cómo se explica todo esto? Fácil: las votaciones para condenar a Cuba son abiertas mientras que las votaciones para la permanencia de los miembros de la Comisión son secretas. Luego entonces cabe una pregunta incómoda ¿cuál es la verdadera opinión de la comunidad internacional sobre lo defensa de los derechos humanos en Cuba? Ante muestras tan evidentes de apoyo los funcionarios estadounidenses sólo alcanzan a balbucear patéticas explicaciones como la que esgrimió el Embajador Kevin E. Moley el 10 de Febrero del 2003, cuando Libia –país “terrorista” según Washington- resultó electa para presidir la vigesimoquinta sesión de la Comisión: “Esto no es una derrota para los Estados Unidos, es una derrota para la Comisión de Derechos Humanos”. ¿De verdad?. Incluso en la OEA –en donde rara vez ocurre algo interesante- se brincó la cereza del pastel: En Junio de 2003, los Estados Unidos fueron también expulsados de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. ¿También es derrota de la Comisión en lo particular y de la OEA en general?

A los actos permanentes y sistemáticos de terrorismo político, económico y comercial que llevan impreso el sello Made in the USA, se deben agregar gestos hostíles que sólo contribuyen a tensar la relación entre como la cancelación unilateral por parte de Washington de las pláticas migratorias semestrales bilaterales “única instancia oficial de diálogo entre ambos” (La Jornada, 7.1.2004).

La frecuencia, variedad y permanencia en el uso de esta primera estrategia por parte de la Casa Blanca ha provocado en la dirigencia isleña el desarrollo de un talento diplomático excepcional. Al mismo tiempo, la agresión permanente ha despertado en el régimen cubano una intensa dinámica de análisis introspectivo, de evaluación permanente y de proyección política respecto de las debilidades, las fortalezas, las oportunidades y las amenzas que implica tener al imperio más extenso, más poderoso y más agresivo de la historia como vecino y enemigo a tan sólo 90 millas de sus costas.

A pregunta expresa respecto de “el futuro de la Cuba de Castro”, un ex representante por muchos años del Vaticano en la isla llegó a decir a Walter Astié-Burgos (actual Embajador de México en Honduras) que “nada puede crecer a la sombra del gran árbol”. El nuncio estaba equivocado (como lo estuvo también la iglesia cuando negaba la existencia del alma “india”). Los resultados están a la vista: De Eisenhower y Kennedy a Clinton y Bush, pasando por Johnson, Nixon, Ford, Carter y Reagan entre otros, Cuba hoy sobrevive, vive, crece, destaca y trasciende en la historia, el tiempo y el espacio. La inutilidad política de esta primera estrategia se demuestra con la sola existencia del régimen cubano tal y como es: tan legítimo, soberano, justo y humano como es posible serlo “a la sombra del gran arbol” imperial.

La agresión quirúrgica

¿En que consiste la “desestabilización quirúrgica? Un ejemplo por demás elocuente ocurrió entre el 13 y el 23 de Mayo del 2003. El 13 de mayo se anunció la declaración de persona non grata de 14 diplomáticos cubanos y la expulsión de territorio estadounidense de 7 de éstos por el cargo de espionaje. Diez dias después, cuando los ánimos estaban todavía muy exaltados y las relaciones entre ambos países habían entrado en una nueva espiral de crisis, aeronaves de la fuerza aérea estadounidense violentaron el espacio aéreo cubano en un acto flagrantemente ilegal. ¿Algo más? una de las aeronaves comenzó a transmitir señales de radio y televisión invitando a la subversión en Cuba. ¿Eso es todo? No, ésta aeronave era seguida por aviones caza de la fuerza aérea de aquél país. Prácticamente todas las normas legales aplicables al caso fueron quebrantadas en este episodio, incluso -dada la naturaleza de la relación bilateral, de los aviones invasores, y de los contenidos de los mensajes que se transmitían- la operación en su conjunto podría ser tipificada –de acuerdo con el derecho internacional- como un acto de guerra de agresión. El incidente ocurrido 10 días antes tenía la intensión de “sensibilizar” a los cubanos, es decir, herirlos con el objetivo de que perdieran el control con la operación de guerra sicológica que llevó a cabo la fuerza aérea el día 23. La reacción que esperaba -y que deseaba- la Casa Blanca era una similar a la que tuvo el régimen de Fidel Castro el 24 de Febrero de 1996, cuando dos avionetas de la organización “Hermanos al Rescate” fueron derribadas por aviones de combate cubanos tras violentar el espacio aéreo de la isla para invitar, también en esta ocasión, a la subversión. Más allá de la verdad y de consideraciones morales o legales, una reacción en el 2003 como la de 1996 habría resultado la excusa perfecta para desatar una intervención armada por parte de Washington con la excusa de haber sufrido en su contra una “agresión militar unilateral e injustificada” por parte de La Habana. El objetivo de las aeronaves que escoltaban al que transmitía era dar una respuesta inmediata a cualquier “acto hostil” cubano. La provocación y las intensiones eran evidentes, La Habana no cayó en la trampa y con ello desarticuló todo el plan. Sin embargo, el mismo día de la crisis, el presidente cubano abiertamente habló de la posibilidad de una intervención armada de el imperio contra la mayor de las Antillas.

Con un coeficiente intelectual por debajo de la media (y disiminuido todavía más por sus antecedentes de adicción al alcohol, a las drogas y por su todavía vigente fanatismo religioso al discurso del reverendo Graham) George W. Bush dio por sentado que la mentalidad del Comandante Castro (cuya genio política y militar reconocen incluso sus más acérrimos detractores) era igual de simple y mecánica que la suya: estaba equivocado.

Ignorando olímpicamente todos estos hechos, James Cason (jefe de da Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana) ha hecho eco de las declaraciones de Bush, Powell y Rumsfeld en el sentido que Washington no tiene ninguna intensión de invadir Cuba. Declaraciones que no solo no empatan con los hechos, sino que incluso parecen una repetición del pasado: haciendo honor a la memoria, es importante recordar que mientras Roosvelt presentaba urbi et orbi su “política del buen vecino” (no intervención, no agresión), Estados Unidos tenía tropas estacionadas en Haití, República Dominicana y Nicaragua y no mantenía relaciones diplomáticas con México. Esta es una enseñanza histórica: en términos militares y geopolíticos, si los Estados Unidos dicen que no van a hacer algo, lo más prudente es prepararse para lo peor.

La amenaza...

Ante el fracaso y el cinismo de la estrategia de desgaste, las operaciones que se enmarcan dentro de los lineamientos de la agresión quirúrgica tienen muchas más posibilidades de éxito en tanto su alcances y repercusiones son más altos, impredecibles y planificables con largo tiempo de anticipación (además de la ventaja que representa el factor sorpresa). Su importancia y peligrosidad no deben ser subestimadas ni por un momento, no debemos olvidar que, después del de Adolfo Hitler, el de George W. Bush es uno de los pocos gobiernos que ha lanzado dos guerras de agresión al hilo: si Cuba -con toda la experiencia que tiene lidiando con los proyectos de subversión estadounidenses- llegara a caer en alguna trampa de este tipo, su aplicación extensiva en otras naciones del continente es altamente probable. Vietnam en el pasado, pagó –y paga todavía- con sangre y lágrimas los avatares de ser “manzana podrida” y no “fruta madura”. Cuba por su parte se regodea –no sin problemas- en el siglo XXI, como lo hizo durante la segunda mitad del siglo XX, de las alucinaciones decimonónicas de John Quincy Adams que todavía permean el pensamiento político estadounidense. Esto es todo lo que importa en los pasillos de la Casa Blanca: Quieren y buscarán forma de ponerle un remedio. La pequeña isla es pues, un laboratorio y la primera línea de defensa en América Latina: En Cuba se juega el futuro del continente. “En situaciones extraordinarias, los actos extraordinarios son ordinarios” dijo Viktor Frankl en su momento, esta frase describe con precisión las relaciones Washington-La Habana: Nada nos debe extrañar, aquí todo es posible. ¿Invasión a la isla? Con elegancia y como en Henry V, Shakespeare respondería “La expectación flota ahora en el aire”.

1 Editor, analista y consultor en relaciones internacionales y resolución de conflictos.

2 Degler, Carl N., et al. Historia de los Estados Unidos: La experiencia democrática, Edit. Noriega, México, 1992. p. 631.

3 Gonzales, Mónica. Citada en Montiel T., Fernando, De Irak a Vietnam: La lógica del corazón y la lógica de la razón. Rebelión. 9.9.03).
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09/01/2004

Cuba en el punto de mira; a casi medio siglo de terror

1343.jpgNoam Chomsky
ZNet

(En su nuevo libro, "Hegemony or survival, America's quest for global dominance", Noam Chomsky continúa con su profundo análisis de la violencia y el terror de estado, recordándonos que "terror" no constituye aquello que pequeños grupos apátridas acometen sobre naciones grandes y fuertes. En cambio, Chomsky sugiere que la historia es, en cierta medida, una historia de terror de estado y que EEUU ha destacado en su práctica desde hace tiempo. Uno de los objetivos favoritos de EEUU es Cuba, país que ha sido víctima de una incesante campaña del terrorismo de estado por parte de EEUU durante casi medio siglo.

El mundo presenció "el momento más crítico de la historia" durante la crisis cubana de los misiles. Sin embargo para Cuba, dicho momento en realidad comenzó poco después de que las fuerzas guerrilleras de Fidel Castro derrocaran la dictadura de Fulgencio Batista, y continúa hasta hoy. Ahora que el gobierno de Bush en su afanosa "guerra contra el terrorismo" ha colocado a Cuba en el punto de mira estadunidense como el nuevo miembro del "eje del mal", este extracto del nuevo libro de Chomsky, el cual apareció anteriormente en TomDispatch.com http://www.tomdispatch.com/ resulta especialmente relevante.)

La dictadura de Batista fue derrocada por las fuerzas rebeldes de Castro en enero de 1959. Para marzo, el Consejo Nacional de Seguridad de EEUU (NSC) ya exploraba la manera de forzar un cambio de régimen. En mayo la CIA comenzó a armar guerrilleros dentro de Cuba. "Durante el invierno de 1959-1960, hubo un aumento considerable de atentados organizados por la CIA y de ataques incendiarios capitaneados por exiliados cubanos" con base en EEUU. No es difícil imaginar las intenciones de EEUU y sus clientes ante tales circunstancias. Sin embargo, Cuba no respondió con acciones violentas dentro de EEUU por venganza o disuasión. Al contrario, Cuba decidió apegarse al protocolo que exige el derecho internacional. En julio de 1960, Cuba acudió a la ONU, remitiendo al Consejo de Seguridad documentación sobre aproximadamente veinte bombardeos, incluyendo nombres de pilotos, números de matrícula de los aviones, bombas sin explotar y otros detalles específicos, acusando daños considerables, pérdida de vidas y exigiendo una resolución diplomática al conflicto. El embajador estadunidense Henry Cabot respondió asegurando que "EEUU no tiene planes bélicos contra Cuba." Cuatro meses antes, en marzo de 1960, su gobierno había tomado secretamente la decisión formal de derribar el gobierno de Castro y los preparativos para invadir Bahía de Cochinos ya estaban bien avanzados.

A Washington le preocupaba la posibilidad de que los cubanos fueran capaces de defenderse. Allen Dulles, director de la CIA, rogó entonces a Inglaterra que no le facilitara armas a Cuba. Su "motivo principal," informó el embajador británico a Londres, "era que eso llevaría a los cubanos a solicitar armas a Rusia o al bloque soviético," un acto que "traería graves consecuencias," según Dulles, permitiendo a Washington presentar a Cuba como un riesgo para la seguridad del hemisferio, de acuerdo con el guión que había funcionado tan bien en Guatemala. Dulles se refería al éxito obtenido por Washington en desmantelar el primer experimento democrático en ese país, que supuso un respiro de diez años de paz y progreso muy temido en Washington debido al enorme apoyo popular que revelaron los servicios de inteligencia de EEUU y al "factor ejemplo" de cómo ciertas medidas sociales y económicas benefician a la gran mayoría. La amenaza soviética se invocaba cotidianamente, a causa de la petición de armas que hizo Guatemala al bloque soviético después de que EEUU amenazara con atacar y suprimir otras fuentes de abastecimiento. El resultado fue casi medio siglo de terror, peor aún que la tiranía anterior apoyada por EEUU.

Para Cuba, las intrigas por parte de los pichones de Washington eran parecidas a las de Dulles, el director de la CIA. Arthur Schlesinger advirtió al presidente Kennedy acerca de las "inevitables repercusiones políticas y diplomáticas" que ocasionaría el plan de invadir Cuba con un ejército mercenario y a su vez sugirió intentar inculpar a Castro en algún tipo de operación que pudiera servir como pretexto a la invasión: "Se podría concebir una operación fantasma, digamos en Haití, que a su tiempo pudiera inducir a Castro a enviar tropas a una playa haitiana, lo cual pudiera ser interpretado como un intento de derrocar el régimen haitiano... entonces la cuestión ética se diluiría y la campaña anti estadunidense tropezaría desde el principio". Cabe señalar que el régimen del sanguinario dictador Papa Doc Duvalier recibía el apoyo de EEUU (aunque con ciertas reservas), de manera que cualquier tipo de ayuda para que los haitianos lo destituyeran sería considerado un crimen.

El plan de Eisenhower de marzo de 1960 proponía el derrocamiento de Castro para instituir un régimen "más fiel a los verdaderos intereses del pueblo cubano y también más adecuado para EEUU," e incluía apoyo para una "operación militar en la isla," y para "el desarrollo de una competente fuerza paramilitar fuera de Cuba". Fuentes de inteligencia informaron de que el apoyo popular a Castro era elevado; aún así, EEUU determinaría los "verdaderos intereses del pueblo cubano". El cambio de régimen se ejecutaría "de manera que se ocultara la evidencia de la intervención estadunidense", debido a la esperada reacción en Latinoamérica y a los problemas de la administración doctrinaria dentro de EEUU.

Operación Mangosta

La invasión de Bahía de Cochinos vino un año más tarde, en abril de 1961, después de que Kennedy llegara al poder. Fue autorizada bajo un clima de "histeria" hacia Cuba en la Casa Blanca, como testificó posteriormente Robert McNamara ante el comité Church del senado. Durante la primera reunión del gabinete tras la fallida invasión, el ambiente era "algo feroz," como reveló en privado Chester Bowles: "había una exhortación casi frenética por un plan de acción." Dos días después, en la sesión del NSC, Bowles percibió el ambiente "igualmente tenso" y le impresionó "la enorme falta de integridad moral" que imperaba. Esa actitud era evidente en los discursos de Kennedy: " las sociedades conformistas, auto indulgentes y débiles serán arrastradas con los deshechos de la historia. Solamente los fuertes...prevalecerán," declaró al país, marcando la pauta que sería utilizada con éxito por Reagan durante sus propias campañas de terror. Kennedy estaba al tanto de que los aliados "nos consideran algo obsesivos" por nuestra fijación por Cuba; una opinión que persiste hasta hoy en día.

Kennedy llevó a cabo un aplastante embargo difícil de soportar para un pequeño país el cual había pasado a ser una "simple colonia" de EEUU sesenta años después de haberse "liberado" de España. También ordenó intensificar la campaña terrorista: "Le pidió a su hermano, el fiscal general Robert Kennedy, que dirigiera el conglomerado de agencias de alto nivel que supervisó la Operación Mangosta, para ejecutar una campaña de operaciones paramilitares, hostilidad económica y sabotaje lanzada a fines de 1961 a fin de conjurar los "horrores del mundo" sobre Fidel Castro y, en breve, derrocarlo."

La campaña terrorista no era "ninguna broma," expresa Jorge Domínguez en su análisis de ciertos documentos desclasificados sobre operaciones bajo el mandato de Kennedy; materiales que han sido "intensamente saneados" y que constituyen "sólo la punta del iceberg," añade Piero Gleijeses.

La Operación Mangosta fue "la pieza central de la política estadunidense hacia Cuba desde finales de 1961 hasta el comienzo de la crisis de los misiles en 1962", informa Mark White del programa sobre el cual los hermanos Kennedy "llegaron a basar sus ilusiones". Robert Kennedy comunicó a la CIA que el asunto cubano conllevaba "la máxima prioridad para el gobierno de los Estados Unidos; lo demás es secundario. No vamos a escatimar ni tiempo, ni esfuerzo ni recursos humanos" en el intento de destituir el régimen de Castro. El jefe de operativos de la Operación Mangosta, Edward Lansdale, elaboró un calendario que culminaría con la "sublevación masiva y el derrocamiento del régimen comunista" en octubre de 1962. La "resolución final" del programa comprendía "una victoria rotunda que precisaría la decisiva intervención del ejército estadunidense" una vez que el terrorismo y la subversión se hubieran establecido. Ello indicaba que la intervención militar de EEUU tendría lugar en octubre de 1962, justamente cuando irrumpió la crisis de los misiles.

En febrero de 1962 la Junta de Estado Mayor impulsó un plan más drástico que el de Schlesinger: se utilizarían "técnicas de encubrimiento... para engatusar o provocar a Castro, o a un subordinado impulsivo, a cometer un acto abiertamente hostil en contra de EEUU; lo cual serviría de justificación para que EEUU no solamente tomara represalias sino que eliminara a Castro con rapidez, violencia y determinación". En marzo, a instancias del Proyecto Cuba del Departamento de Defensa, la Junta de Estado Mayor envió un memorando al Secretario de Defensa Robert McNamara esbozando los "pretextos que ellos consideraban que pudieran usarse para justificar una intervención militar estadunidense en Cuba". El plan se llevaría a cabo "si una revuelta civil resulta imposible de conseguir en los próximos nueve o diez meses", pero antes de que Cuba estableciera relaciones con Rusia que pudieran "implicar directamente a la Unión Soviética".

Un prudente uso del terror debería evitar riesgos al responsable.

El plan de marzo era fabricar "sucesos sin relación aparente a fin de ocultar el principal objetivo y crear a gran escala la indispensable imagen de una Cuba temeraria e irresponsable, para proyectarla hacia otros países así como a los propios EEUU, "colocando a EEUU en la comprometida posición de soportar afrentas injustificadas [y desplegando] la imagen de Cuba a nivel internacional como una amenaza para la paz del hemisferio". Las medidas propuestas incluían hacer explotar un navío estadunidense en Guantánamo con el objetivo de crear "un incidente del tipo recuerden el Maine'", publicando listas de bajas en periódicos para "motivar una eficaz oleada de indignación nacional", mostrando las investigaciones cubanas como "evidencia bastante confiable de que el navío había sido atacado", ejecutando una "campaña de terror cubano comunista [en Florida] e incluso en Washington", empleando incendiarios del bloque soviético para invadir y quemar campos de caña en países vecinos, derribando un aeroplano por control remoto haciéndolo pasar por un avión civil lleno de estudiantes en vacaciones y otras estratagemas igualmente ingeniosas que no se realizaron, pero que denotan el clima "feroz" y "frenético" que prevalecía.

El 23 de agosto, el presidente emitió el Informe de Seguridad Nacional 181, "una llamada a diseñar la rebelión civil que antecedería a la intervención militar de EEUU", empleando "importantes programas, maniobras, y transporte de tropas y pertrechos del ejército estadunidense" bastante bien conocidos por Cuba y Rusia. En agosto también se intensificaron los atentados terroristas, incluyendo el acribillamiento desde una lancha rápida de un hotel de costa cubano "donde se sabía que se reunían técnicos militares soviéticos, matando muchos rusos y cubanos"; ataques a cargueros ingleses y cubanos; contaminación de remesas de azúcar; y otras atrocidades y sabotajes, en su mayoría realizados por grupos de exiliados cubanos que gozaban de gran libertad de operación en Florida. Unas semanas después sobrevino el "momento más crítico de la historia."

"Mala prensa en países amigos"

Las operaciones terroristas persistieron durante los momentos más graves de la crisis de los misiles. Fueron formalmente canceladas el 30 de octubre, unos días después del acuerdo entre Kruschev y Kennedy, pese a que continuaron . El 8 de noviembre, "un comando secreto de sabotaje formado por cubanos pero enviado por EEUU logró volar una instalación industrial en Cuba," matando a cuarenta trabajadores, según el gobierno cubano. Raymond Garthoff relata que "para la Unión Soviética ese ataque solamente podía significar que se estaba dando marcha atrás a la cuestión que para ellos era la más importante: la promesa de EEUU de no atacar Cuba." Dichas acciones, concluye, denotan una vez más que "el riesgo y peligro entre ambos bandos pudiera exacerbarse, sin excluir una catástrofe".

Tras la crisis, Kennedy renovó la campaña de terrorismo. Diez días antes de su asesinato, aprobó un programa de la CIA de "operaciones de destrucción" a cargo de fuerzas aliadas de EEUU " contra una importante refinería petrolera, instalaciones de almacenaje, una importante planta eléctrica, refinerías azucareras, puentes de ferrocarril, estructuras portuarias, y destrucción submarina de muelles y navíos". El día del asesinato de Kennedy se propuso un plan para matar a Castro. Ese plan se suspendió en 1965, pero una de las primeras órdenes que dio Nixon al tomar el poder en 1969 fue indicar a la CIA que se incrementaran las acciones clandestinas contra Cuba".

Resulta de peculiar interés la sagacidad de los intrigantes. Al revisar los documentos recién divulgados sobre el período del terrorismo bajo Kennedy, Domínguez observa que "en tan solo una ocasión durante casi un millar de páginas de documentación, un funcionario estadunidense muestra algo parecido a una leve objeción moral acerca del terrorismo subsidiado por EEUU": un empleado del NSC sugiere que Rusia pudiera reaccionar de cierta manera y que los ataques "indiscriminados en contra de inocentes... pudieran ocasionar mala prensa en países amigos". Una postura similar prevalece durante las discusiones privadas, como demuestra Robert Kennedy al advertir que una invasión frontal resultaría en "la muerte de una terrible cantidad de gente, y se nos condenaría por ello".

Los actos terroristas continuaron durante el mandato de Nixon, alcanzando un punto crítico a mediados de los setenta: hubo ataques a botes de pesca, embajadas, agencias cubanas en el exterior, así como el bombardeo de una aeronave de Cubana de Aviación, matando a sus setenta y tres pasajeros. Tanto éstas como subsecuentes operaciones terroristas, fueron llevadas a cabo desde territorio estadunidense; aunque en ese entonces se consideraban actos criminales por el FBI.

Y así siguieron las cosas; ciertas editoriales acusaban a Castro de tener "un campamento armado, a pesar del pacto de no agresión de 1962 firmado con Washington." La promesa debería haber bastado, a pesar de lo que acabó ocurriendo; y qué decir de las promesas anteriores, ya para entonces bien documentadas, así como información sobre cómo se podía confiar en ellas:: v.g., el "momento Lodge", en julio de 1960.

En el treceavo aniversario de la crisis de los misiles, Cuba denunció un ataque con ametralladoras contra un hotel turístico cubano-español; un grupo de Miami se hizo responsable. Las explosiones de 1977 en Cuba fueron rastreadas hasta Miami. Los atacantes eran criminales salvadoreños que actuaban bajo el mando de Luis Posada Carriles y eran financiados desde Miami. Posada, uno de los más infames terroristas internacionales, se había fugado de una cárcel venezolana donde estaba preso por la explosión de la aeronave de Cubana, asistido por Jorge Mas Canosa, un empresario de Miami quien dirigía la Fundación Nacional Cubano-Americana (CANF en sus siglas en inglés), un grupo libre de impuestos. Posada viajó de Venezuela a El Salvador, donde fue instalado en la base militar de Llopango para organizar ataques terroristas contra Nicaragua bajo la dirección de Oliver North.

Posada ha detallado sus actividades terroristas, así como su financiamiento por parte de exiliados y la CANF en Miami, confiando que el FBI no lo investigaría. Él era un veterano de Bahía de Cochinos, y sus siguientes maniobras durante los sesenta fueron supervisadas por la CIA. Cuando más tarde se incorporó a las filas de la inteligencia venezolana con ayuda de la CIA, logró reunirse con Orlando Bosch, un antiguo colega de la CIA a quien se halló culpable en EEUU de la explosión de un carguero con destino a Cuba, y lo invitó a reunirse en Venezuela para organizar futuros ataques contra la isla. Un ex empleado de la CIA familiarizado con el ataque de Cubana identifica a Posada y a Bosch como los únicos sospechosos del atentado, el cual Bosch califica como "un legítimo acto de guerra". Bosch, considerado el instigador del ataque a la aerolínea, ha sido responsable de otros treinta actos terroristas según el FBI. Se le otorgó perdón presidencial en 1989 al empezar el mandato de Bush I, tras fuertes presiones por parte de Jeb Bush y otros dirigentes cubano estadunidenses del sur de Florida, ignorando al Departamento de Justicia, el cual había concluido que dicha decisión "ciertamente resulta en perjuicio del interés público de EEUU al otorgar asilo a Bosch, [dado que] la seguridad de esta nación se ve afectada en su capacidad de instar otras naciones a que nieguen recursos y abrigo a terroristas".

Hostilidad económica

Las propuestas por parte de Cuba de cooperar y compartir información para prevenir ataques terroristas han sido rechazadas por Washington, aunque algunas causaron reacciones. "Oficiales del FBI fueron a Cuba en 1998 a reunirse con sus homónimos cubanos, quienes entregaron [al FBI] expedientes de lo que consideraban era una red de terroristas con base en Miami: la información había sido en parte reunida por cubanos que infiltraron grupos de exiliados". Tres meses después, el FBI arrestó a los cubanos que habían infiltrado el grupo terrorista en EEUU. Cinco de ellos recibieron sentencias largas de prisión.

El pretexto de la seguridad nacional perdió toda traza de credibilidad después del colapso de la Unión Soviética en 1991, pero no fue sino hasta 1998 cuando agencias estadunidenses anunciaron formalmente que Cuba no constituía una amenaza para la seguridad de su país. Sin embargo la administración de Clinton insistió en que la capacidad militar de Cuba fuera minimizada hasta el punto de ser "insignificante," aunque no tenía forzosamente que desaparecer. A pesar de tal clasificación, la evaluación de los servicios de inteligencia eliminó el peligro identificado por el entonces embajador mexicano, que rechazó la intentona de JFK de organizar una acción colectiva en contra de Cuba por la sencilla razón de que "si declaramos públicamente que Cuba constituye amenaza contra nuestra seguridad, cuarenta millones de mexicanos se van a morir de la risa."

Sin embargo, debemos admitir que los misiles en Cuba eran un riesgo. Los hermanos Kennedy expresaron en discusiones privadas su preocupación por que la presencia de misiles rusos en la isla pudiera obstruir la invasión de EEUU en Venezuela. Por tanto, lo de " Bahía de Cochinos fue una buena idea", concluyó JFK.

El gobierno de Bush I reaccionó a la desaparición del pretexto de la seguridad decretando un bloqueo mucho más austero, presionado por Clinton, quien había rebasado a Bush por la derecha en la campaña presidencial de 1992. La hostilidad económica arreció en 1996, causando furor aún entre los más fieles aliados de EEUU. El bloqueo fue también objeto de abundantes críticas internas ya que afectaba exportaciones e inversiones estadunidenses las únicas víctimas del bloqueo ya que, según la opinión pública, a los cubanos no les afecta. Las investigaciones efectuadas por especialistas estadunidenses contradicen esto. En un detallado estudio elaborado por la American Association for World Health (AAWH) se determina que el bloqueo acarrea severas consecuencias para la salud y que solo debido al óptimo sistema de salud pública de Cuba se ha podido evitar una "catástrofe humanitaria"; ésto, prácticamente, no se menciona en EEUU.

El bloqueo ha obstruido incluso alimentos y medicinas. En 1999 la administración de Clinton eliminó dichas sanciones a todos los países de la lista oficial de "naciones terroristas" menos a Cuba, merecedora de un singular castigo. Cabe mencionar que Cuba no es la única en su caso; después de que un huracán devastara las antillas en agosto de 1980, el presidente Carter rechazó ofrecer auxilio a menos que se excluyera a la isla de Granada, como castigo a ciertas iniciativas no especificadas que llevaba a cabo el gobierno reformista de Maurice Bishop. Cuando los países afectados rechazaron la exclusión de Granada, ya que no habían entendido el alcance real de la amenaza del mayor productor mundial de nuez moscada, Carter bloqueó la ayuda. Después de que otro huracán , golpeara de forma similar a Nicaragua en octubre de 1988, ocasionando hambruna y graves daños ecológicos, los gobernantes de turno en Washington vieron que su campaña terrorista pudiera beneficiarse del desastre negando ayuda incluso a los países en la costa atlántica vinculados a EEUU y con clara animosidad en contra de los sandinistas. E hicieron lo mismo cuando, en septiembre de 1992, una marejada arrasó aldeas pesqueras nicaragüenses dejando cientos de muertos y desaparecidos. En esa ocasión se ofreció ayuda, pero, escondido entre los detalles, se hallaba el hecho de que aparte de un espléndido donativo de veinticinco mil dólares, el monto se deduciría de fondos de asistencia previamente establecidos. Aún así, se garantizó al congreso que la miserable ayuda no afectaría a la suspensión de más de cien millones de dólares en ayudas al gobierno nicaragüense apoyado por EEUU, ya que éste aún no había logrado demostrar un nivel satisfactorio de sometimiento.

La hostilidad económica de EEUU contra Cuba ha sido condenada energéticamente en la gran mayoría de los foros internacionales de importancia, siendo aún declarada ilegal por la Comisión Judicial de la normalmente sumisa Organización de Estados Americanos (OEA). La Unión Europea instó a la Organización Mundial de Comercio a que impugnara el bloqueo. La respuesta del gobierno de Clinton fue que "Europa ha desafiado 'tres décadas de política entre Cuba y EEUU que data desde el gobierno de Kennedy,' e intenta forzar un cambio de gobierno en La Habana". Dicho gobierno asimismo declaró que la OMC no tiene capacidad de injerencia sobre los asuntos de seguridad nacional ni puede obligar a los EEUU a cambiar sus leyes. Washington entonces se retiró de las discusiones, dejando el asunto en un punto muerto.

Un auténtico desafío

Los motivos detrás de los ataques terroristas y del ilegal bloqueo económico a Cuba se encuentran delineados en el historial interno, y a nadie debería sorprender descubrir que encajan en un patrón similar, por ejemplo, al de Guatemala unos años antes.

Desde el punto de vista temporal resulta claro que el temor de un ataque ruso no pudo ser un factor decisivo. Los planes para forzar un cambio de régimen habían sido formulados e implementados mucho antes de que hubiera una conexión relevante con Rusia y, tras la retirada de ésta el castigo se intensificó. Es cierto que la amenaza rusa sí llegó a existir, pero fue consecuencia y no motivo del terrorismo y la agresión económica por parte de EEUU.

En julio de 1961 la CIA anunció que "la amplia influencia del 'castrismo' no es una función del poderío cubano... la sombra de Castro se extiende debido a que las condiciones sociales y económicas a lo largo de Latinoamérica incitan a combatir la autoridad dominante e instigan a la rebelión con fines de cambio radical", para lo cual la Cuba de Castro marca la pauta. Anteriormente, Arthur Schlessinger había entregado su informe de la Misión Latinoamericana al presidente electo Kenneddy, donde le advertía acerca de la susceptibilidad de los latinoamericanos a la "idea de Castro de ocuparse uno mismo de sus asuntos". El informe identificó cierta conexión con el Kremlin: la Unión Soviética "ronda entre bastidores, suministrando cuantiosos préstamos para infraestructuras y presentándose como modelo para lograr modernizarse en una sola generación". El peligro de la "idea de Castro" es particularmente grave, según Schlessinger, cuando "la distribución de tierras y otros bienes del patrimonio nacional favorecen a las clases acaudaladas" y "los pobres y los marginados, movidos por el ejemplo de la revolución cubana, exigen entonces oportunidades para llevar una vida digna". Kennedy temía que el apoyo de Rusia pudiera presentar a Cuba como un "modelo" de desarrollo, dando a los soviéticos ventaja a lo largo y ancho de Latinoamérica. A principios de 1964, el Consejo de Planificación Política del Departamento de Estado se extendió también sobre estas preocupaciones: "el principal peligro que Castro representa radica... en el impacto que la sencilla existencia de su régimen ha tenido sobre los movimientos de izquierda en los países latinoamericanos... La simple realidad es que Castro representa un auténtico desafío a los EEUU, una contradicción a nuestra política en el hemisferio por más de un siglo y medio". En pocas palabras, escribe Thomas Patterson, "Cuba, ya sea en realidad o simbólicamente, desafió la hegemonía estadunidense en Latinoamérica". El terrorismo internacional y la hostilidad económica con fines de forzar cambio de régimen se justifican no por lo que Cuba hace, sino por su "mera existencia", su "auténtico desafío" ante el legítimo dueño del hemisferio. Tal desafío pudiese justificar acciones aún más violentas como en Serbia, tal y como fue reconocido, o como también se ha visto en Irak cuando los pretextos se agotaron.

Indignación ante los desafíos es algo común en la historia de EEUU. Hace doscientos años, Thomas Jefferson recriminó duramente a Francia por su "actitud desafiante" al retener a Nueva Orleáns, que él codiciaba. Jefferson advirtió que "el comportamiento de Francia [se encuentra] en un estado de perpetua fricción con el nuestro; nosotros, más que amantes de la paz y el afán de crecimiento, somos de nobles ideales". El "desafío de Francia nos obliga a unir fuerzas con la armada y la nación británica", advirtió Jefferson, abandonando sus convicciones anteriores que reconocían la crucial contribución de Francia durante la emancipación de las colonias del dominio británico. Debido a la lucha de liberación de Haití, aislada y ampliamente antagonizada, la desafiante Francia pronto capituló, pero las directrices permanecen vigentes distinguiendo entre amigos y enemigos.

(Nótese que el presente pasaje, páginas 80-90, está profusamente anotado en Hegemony or survival. La discusión de Chomsky respecto a la crisis de los misiles cubanos en sí se puede encontrar en otro lugar, en el mismo capítulo del libro.)

Aparte de Hegemony or survival, America's quest for global dominance (The American Empire Project, Metropolitan Books), Noam Chomsky es autor de numerosos libros de lingüística y política exterior estadounidense.

Reimpreso con el permiso de Metropolitan Books, una imprenta de Henry Holt and Company, LLC.
09/01/2004 02:22 Enlace permanente. Tema: El Criterio No hay comentarios. Comentar.

08/01/2004

De Gusanos y Talibanes

guanosytalibanes.jpgErick Fajardo Pozo
2004-01-06


-Las concepciones de patriotismo en la política informativa norteamericana y en el contradiscurso de lo subalterno

México, Corea, Vietnam, Panamá, Afganistán, Iraq, todas las ocupaciones militares de la época moderna han sido protagonizadas por USA y en todas esas perpetraciones contra la soberanía de otros estados - salvo variaciones de forma y soporte técnico - a la administración de la violencia física militar, siempre le ha precedido un ejercicio aún más traumático de violencia simbólica a través de los medios de legitimación del poder.

El pasado 22 de diciembre se cumplían 14 años de la intervención militar norteamericana de Panamá, y una feroz campaña mediática, similar a la que precedió a la ocupación de la isla caribeña, ha empezado a difundirse por todas las extensiones sensibles y nervios que comunican a Washington con las provincias del imperio en Latinoamérica. Su propósito declarado es la estigmatización de las demandas y la ideología del movimiento social de reforma en Bolivia como "fundamentalista" y la descalificación de la transición que el país ha iniciado hacia un estado más ecuánime, como "talibanización".

Horas y horas de los carísimos minutos en el aire de las cadenas norteamericanas en lengua hispana son dedicadas a desmenuzar, con parcialismo e intolerancia, el problema boliviano. Andrés Oppenheimer y su invitado de rigor, Carlos Alberto Montaner, elucubran lo que se les venga a la cabeza en la intención de damnificar la elocuente voluntad ciudadana de cambiar sustancialmente la inecuánime estructura jurídica, política y económica impuesta en el país por los monopolios comerciales capitalistas y sus agentes políticos.

Ya van tres programas en los que Oppenheimer -y su inseparable Montaner- tipifican a los líderes sociales bolivianos dentro los más nefastos y execrables estereotipos globalofílicos, mientras justifican a los representantes de las minorías acomodadas, en una clara intención de darle legitimidad, palestra política e imagen internacional a los candidatos que la economía transnacional y el orden social mundial promueven para la próxima elección presidencial en Bolivia. El eje discursivo en torno al que giran las argumentaciones en contra de los sectores sociales es el Patriotismo. Un formulismo "patriotista", contaminado de simplismo y maniqueísmo, que reduce el ejercicio político internacional a una lucha bíblica entre el bien y el mal y así divide al mundo en gusanos y talibanes.

-Los gusanos y el patriotismo según USA.

La política informativa pro imperialista tiene su propia interpretación sobre el significado del "patriotismo" y sobre qué actitudes son patrióticas y cuáles no lo son, e intenta situar el referente de la acción política continental en torno a las actitudes funcionales al sistema y al respeto a una estructura jurídica que garantiza la impunidad del poder, justificando sus acciones cual "patrióticas". La sumisión a un imaginario de desarrollo y progreso, que pasa por la consolidación de una economía de libre mercado que miserabilizaría a Latinoamérica y Bolivia, es el complemento de esa política informativa "patriótica".

En esta concepción hegemónica de patriotismo, la cultura, la estructura social y el modus vivendi de los Estados Unidos de Norteamérica son los objetos- estereotipo de devoción y respeto "patrióticos". El simplismo niega al mundo la comprensión del patriotismo a cambio de una asociación conductista de ideas que enlaza irreflexivamente dicho patriotismo con símbolos, colores, tonadas y actitudes pseudoheroicas difundidas por la media.

Desde hace 50 años la media transcontinental intenta correlativizar esa idea de "patria" con el nombre genérico de "Norteamérica", y desde hace una década pretende introducirla en nuestro imaginario como sinónimo de "América". Así, el proceso lógico se hace simple: Los Estados Unidos de Norteamérica, canonizados genéricamente por la media como "Norteamérica" y hoy promovida como "América", es la capital de una inmensa nación de la cual deberíamos sentirnos parte y cuyas reglas se constituyen en el único orden jurídico válido.

De acuerdo a lo anterior, el prototipo de un patriota latinoamericano terminan siendo los llamados "gusanos", o disidentes cubanos anticastristas, refugiados en Estados Unidos y en actividad política constante y sediciosa contra el gobierno de su país. Un gusano es el ideal del patriota para la política exterior de Washington y por eso su política mediática está orientada a la formación de un imaginario social que desconozca la identidad cultural, política y social de sus países de origen, para "representar" actitudes socializadas por la media en franca elegía del conformismo con la imposición, a título de "respeto a la patria". La estrategia informativa de los Estados Unidos cultiva el gusano en el ideario social latinoamericano.

-Los talibanes y el patriotismo según el resto del mundo.

Esta claro que en el escenario mediático del actual conflicto la noción de patriotismo se corresponde más con la demanda del mercado y con el imaginario político estadounidense, pero existe otro concepto de "ser patriota", que es el que administra un movimiento subalterno mundial, y que distingue bien las genuinas actitudes patrióticas de los arraigos artificiales a la utopía desarrollista que la enajenación mediática occidental suele suscitar en los sectores más volubles de las sociedades latinoamericanas.

Contrariamente a lo que podría pensarse estos sectores más "volubles" no están en las capas medias bajas, menos instruidas, sino en los estratos medios altos, que encuentran identidad económica, cultural y hasta étnica en los estereotipos y arquetipos mediáticos. Es más, elaboran su discurso social sobre la retórica del drama social televisivo y usan sus presupuestos, lugares comunes y frases hechas en el intento de consolidar y difundir su percepción de la realidad en los circuitos más inmediatos de su accionar social, una percepción evasiva y positivista que sólo las elites pueden darse el lujo de tener. Pero lo subalterno ha conseguido un importante nivel de experiencia, organización y conciencia de su proyecto político y su rol histórico, al punto de hacerle frente a esa concepción enajenante de patriotismo a la "american way".

En una entrevista televisiva para la Red Uno de Bolivia, el segundo hombre de la Central Obrera Boliviana, Luis Choquetijlla, declaró que para el movimiento social existe una diferencia fundamental entre Sánchez de Lozada y Saddam Hussein: "Hussein era un patriota que cayó defendiendo el patrimonio de su país de la expropiación, mientras que Sánchez de Lozada hizo todo lo contrario", manifestó Choquetijlla ante una intencionada presión del conductor que insistía en sugerir que existían diferencias de índole favorable a Sánchez de Lozada en la comparación.

Esto nos mostrará hasta dónde las concepciones que articula un mismo término pueden haber sufrido desplazamientos semánticos que relativicen políticamente su aplicación a ciertas realidades y su exclusión por antonomasia de otras. La media pro imperialista ha resignificado el concepto de patriotismo y hoy demanda que además de comulgar con él, se extingan sus paralelos en el mundo y se penalice las disidencias en su comprensión.

Así, el modelo del comportamiento patriótico está en la actitud apologética del capitalismo de los aristócratas cubanos refugiados en USA desde la revolución, de los empresarios antichavistas ocultos desde el fallido golpe y de los oligarcas bolivianos fugados con los fondos del Tesoro de la nación y con la culpa de la masacre de octubre. En cambio, las actitudes "antipatrióticas", entendidas como todas aquellas que riñen con los intereses y conveniencia de los Estados Unidos, incluyen aún a los reclamos más básicos como trabajo, alimento, salud, justicia o soberanía.

-Gusanos y talibanes en Bolivia.

No hace mucho advertimos - y hoy ratificamos sin temor - que el discurso de la intelectualidad y la industria cultural imperialista había empezado, desde dentro y fuera de nuestras fronteras, a preparar el terreno para una eventual intervención militar en territorio boliviano.

Estados Unidos ha jugado casi todas sus cartas en Bolivia y la última que queda en su baraja es la ocupación militar del país que se ha convertido en el talón de Aquiles de su política exterior. No de otra forma se puede interpretar la sincronía en el juego retórico que ejercitan los "intelectuales" y la media neoliberal a lo largo y ancho del primer mundo y sus colonias: Desde los análisis políticos de Andrés Oppenheimer y su inseparable Carlos Alberto Montaner, hasta el lamentablemente camuflado apologismo local de Cayetano Llobet y la mucho mejor disimulada - pero aún tendenciosa - "interpretación" política de Mario Espinoza, la media ataca diariamente a la opinión pública nacional y extranjera con un mismo y armonioso discurso de tres ejes: "Bolivia-narcotráfico", "Bolivia-fundamentalismo indígena" y "Bolivia- terrorismo".

En todas las líneas del frente, los ideólogos y agentes mediáticos del capitalismo neoliberal, han empezado a seguir un guión; el de la descalificación del país, su estigmatización frente a la comunidad internacional y la "fabricación" de situaciones de crisis que justifiquen - a mediano plazo - la intervención militar de USA. Esta nueva "maravilla" de la estrategia imperialista tiene a su director de orquesta en Sánchez de Lozada.

-¿Qué hace Goni en Miami?

No hace mucho que Gonzalo Sánchez de Lozada, ex presidente de Bolivia depuesto por la insurrección popular de octubre, consiguió asilo en Miami, donde hasta ahora evade la justicia boliviana, que día que pasa agrega un cargo más al grueso file de demandas contra él y sus coadyuvantes en la masacre de octubre y el descalabro económico del país.

Empezó en 1967 con Cuba, cuando los remanentes oligarcas desplazados por la revolución escogieron como enclave a Miami para desde allí perpetrar cinco décadas de hostil asedio sobre la isla. Siguió Venezuela, cuyo empresariado antichavista buscó refugio después del frustrado golpe de estado. Sánchez de Lozada es el último de los agentes norteamericanos en replegarse tras el fracaso de octubre en Bolivia.

Precisamente en Miami, donde la mayoría de los depuestos dictadores, perpetradores y conspiradores de Latinoamérica se refugian usualmente de la justicia de sus países, Sánchez de Lozada consiguió parapetarse y reorganizar su tropa en desbandada, así como el replanteamiento de su estrategia para mantener el control del poder en Bolivia mediante un socavamiento pernicioso y mitomaniaco de la credibilidad internacional del país.

Sus comentarios enormizan los conflictos y minimizan las posibilidades del país de administrarse políticamente autónomo. Sánchez de Lozada está caotizando el país mediante las actitudes antidemocráticas de su partido, que ejecuta desde el parlamento toda una estrategia de boicot a la Asamblea Constituyente, a los juicios de responsabilidades, al saneamiento de latifundios y a las reformas políticas que despojarían de sus privilegios e impunidad a la casta política boliviana.

En esta indigna labor le es vital la asistencia del aparato mediático de la disidencia cubana anticastrista y de los agentes intelectuales de la economía de libre mercado para América Latina, que entraron en alerta apenas los números en la casilla de réditos de las transnacionales con intereses en el país, empezaron a decaer. También existe otro motivo a parte del espíritu de cuerpo de los capitalistas cubanoamericanos para apoyar a Sánchez de Lozada y es que los anticastristas resienten el papel en la insurrección boliviana, del dirigente indígena y aliado incondicional de Fidel Castro, Evo Morales, por considerar su liderazgo una amenaza de fortalecimiento de la Cuba castrista, acorralada desde hace un decenio por el bloqueo comercial norteamericano.

Sean cuales fueren sus razones, los capitalistas y tecnócratas detrás de la industria mediática imperialista se han involucrado con la situación de Bolivia al punto de dedicar los carísimos minutos de la TV internacional, en "analizar" y "evaluar" la situación social y política del país, resolviendo casi de manera uniforme en que Bolivia está en una crisis de narcotráfico, terrorismo y racismo indígena que la hace merecedora de la salvadora intervención del "mundo civilizado".

-La contraintelectualidad y el discurso contrahegemónico.

Simultáneamente, aunque sin la posibilidad de poblar los escenarios que monopolizan los intelectuales funcionales al poder, grupos de intelectuales militantes se reúnen para una reflexión que busca conjurar a través de los medios alternativos la hegemonía mediática imperialista.

En este cometido existen tareas más relevantes que otras. Es prioritario desenmascarar los mecanismos lógicos con que la media manipula conductualmente nuestras reacciones, a partir de estímulos que precualifican las actitudes políticas alternativas, dentro nuestros prejuicios más denostables y evitan así que simpaticemos con ellas. Advirtamos entonces la manera en que estos resortes lógicos son oprimidos dentro de nuestra lógica cultural preelaborada, siempre útil al sistema:

1.- La talibanización de las actitudes políticas es un recurso discursivo imperialista que pretende la resemantización del concepto "talibán" como criminal político, terrorista, extremista y - sobre todo - antidemócrata. La radicalidad de Al Kaida ha sido extrapolada de su contexto y el sustantivo talibán, es adjetivizado en el discurso imperialista como la propensión a un extremo delincuencial al que se estarían asomando las protestas de la subalternidad boliviana. El mensaje en lógica del sentido común se traduce en: "Si talibanes son fundamentalistas, entonces criminales, terroristas y antidemócratas. Si cocaleros son fundamentalistas, entonces son "talibanes".

2.- La intencionada pretensión de adjudicar lo ocurrido en octubre de forma exclusiva al movimiento indígena, busca marginar a las clases medias de su participación en la insurrección. Pero los actores urbanos militantemente presentes en el conflicto fueron tantos, que los únicos ausentes fueron las elites económicas y políticas contra las que se subvirtió la bolivianidad.

El foco de insurrección en el campo quedó aislado con el sitio militar de Warisata y Sorata en el Altiplano, pero la insurrección surgió en los escenarios urbanos de El Alto y La Paz, donde Juntas Vecinales, Comités Cívicos, minorías discriminadas, trabajadoras sexuales, pequeños comerciantes, obreros, universitarios y ciudadanos sin militancia o filiación alguna se subviertieron contra el poder. Aún así a USA le interesa aislar esas actitudes como "salvajes" y reducir así su ámbito de ejercicio a quienes históricamente son sindicados de "salvajismo" y "resistirse a la modernidad": Los indígenas.

El mensaje parece ser: "Los indígenas son salvajes, anarquistas y radicales, mientras el ciudadano es civilizado, respeta el orden y es moderado. Octubre fue salvaje, anarquista y radical, ningún hombre civilizado, respetuoso de la ley y moderado pudo participar de octubre".

3.- La penalización de que una perspectiva de sociedad fuera del modelo económico global se consolide en el imaginario boliviano, pasa por la elegización apocalíptica de su inminencia y la afirmación de la supuesta irrebatibilidad de su conveniencia como única vía "racional" de acceso a la "modernidad", el "desarrollo" y la "riqueza" para el tercer mundo.

Así, considerar otra perspectiva de organización política o - peor aún - económica frente a la globalización y el capitalismo, no sería oponerse a los Estados Unidos, sino a la racionalidad, al progreso y a la democracia.

Así, el mensaje es: "Si el indigenismo es esencialista, entonces representa exclusión y retroceso. Si la integración global es contraria a los esencialismos, entonces representa inclusión y progreso".

-Del Imperio de la ley a la Ley del imperio.

No existe tarea más urgente que exponer la manera en que los mecanismos del poder estimulan nuestras construcciones mentales para manejar nuestra opinión a partir de prejuicios y preconceptos que nos mantienen encadenados a la idea fatalista de que otro orden mundial no es posible. En los hechos si lo es y Bolivia demostró que la eficiencia del aparato de persuasión ideológica está empezando a fallar. Pero conforme Bolivia se ha constituido en un paradigma de la acción y el pensamiento político disidentes, el riesgo de una brutal intervención militar crece.

Los últimos bastiones del poder establecido en Bolivia son dos: El orden jurídico, que es tarea de la Constituyente revertir y el orden informativo, que es desafío de los intelectuales deconstruir. El orden jurídico es un pesado mecanismo burocrático, administrado por un grupo de agentes políticos de la coalición de gobierno de Sánchez de Lozada, cuya tuición sobre la justicia está devaluada, pero aún pesa en el imaginario boliviano. En cambio el orden informativo guarda legitimidad merced a la dependencia mediática creciente que la integración global ha generado en las capas medias urbanas de Bolivia y repolitizar la información, posicionar el consumo de canales informativos e inculcar una cultura selectiva de la información es aún más importante que la Insurrección de Octubre o la Asamblea Constituyente. En esa labor estamos.
08/01/2004 01:11 Enlace permanente. Tema: El Criterio Hay 2 comentarios.

04/01/2004

Los delirios de Toni Negri

1044.jpgHeinz Dieterich
2004-01-03

A Carlos Morillo y la Unión Latinoamericana por la Democracia Participativa

Dentro del mercado de esotérica pseudocientífica, donde suele hacer su shopping ideológico la actual izquierda, Antonio Negri es una de las mercancías más sobrevaluadas. Esto explica probablemente, porque fue invitado a una sesión plenaria del Foro Social Europeo (FSE), en noviembre del 2003, en Paris.

Sin embargo, como no hay mal que por bien no venga, el discurso del "filósofo" italiano ofrece in nuce la posibilidad, de entender la terrible confusión de su pensamiento, sin tener que pasar por las indigeribles cuatrocientos cincuenta páginas de su Empire, que escribió junto con el estadounidense Michael Hardt.

Negri inició su discurso en el FSE con un lamento sobre los soldados italianos muertos en Irak. "Quisiera comenzar recordando con mucha piedad, con muchísima piedad... a los muertos de mi país en Irak", decía, para después declamar patéticamente, como si estuviera en una opera de Giuseppe Verdi, "¡Malditos! ¡ Malditos! ¡Malditos!", refiriéndose a aquellos que mandaron "a esos hombres a morir en Irak".

Si bien es lamentable toda vida que se pierda en la guerra de Irak, no hay que olvidar que el contingente italiano es parte de una fuerza de agresión militar al servicio de la primera guerra del gran capital imperialista, del siglo XXI, que evoca el derecho a la legítima autodefensa nacional. Es revelador, que Negri lamente las bajas en las fuerzas imperialistas, sin decir una sola palabra sobre los iraquíes muertos.

La guerra determina una "terrible ruptura" entre las fuerzas de paz y todos aquellos que en Italia la apoyaron, que incluye "buena parte de la izquierda". ¿Qué sentido tiene, calificar a los oportunistas socialdemócratas, los sectaristas y los liberales notoriamente invertebrados, de "izquierda italiana"? ¿Qué tiene de izquierda esa fauna política que cubre el globo desde Argentina hasta Alemania, y desde Brasil hasta España?

Después, Negri nos alecciona que la guerra es "constituyente", lo que significa que la "forma de la guerra ya no es simplemente la legitimación del poder". Aquí, nuestro filósofo tiene las cosas al revés. Es, por lo general, el poder que legitima a la guerra, no viceversa, porque ante la carnicería mercantilista, las elites dominantes que mandan a la grex a morir, requieren de apologías para las víctimas.

De esta manera aparece el iustum bellum, la guerra justa, en la cual mueren las víctimas por los fetiches construidos por los intelectuales del poder: los cruzados cristianos ad maiorem Dei gloriam; los musulmanes por la jihad; los estadounidenses por "la democracia"; los sionistas por el Yitzak Israel y los nazis por la liberación del pueblo alemán, de la tiranía del "capital financiero judío".

La guerra "quería presentarse" no ya como "guerra entre los estados, sino contra un enemigo público, contra una realidad interna". ¿Los líderes de los Estados en guerra no se convierten, automáticamente en el enemigo público número uno del Estado contrincante? ¿Puede hacerse la guerra de agresión, sin demonizar al otro?

Es más: ¿Ha habido en la historia de las guerras de agresión alguna elite que no haya aprovechado el supuesto peligro de una quinta columna interna? ¿Que no haya explotado la reducción militar de los derechos democráticos para reprimir a sectores de la población ---socialistas, cristianos de base, nacionalistas independientes, trabajadores, intelectuales críticos--- que definía como peligro para el status quo ?

Después viene el obligatorio sometimiento al poder ---"Todo lo que Ignacio Ramonet decía en un principio acerca de la sobreposición de guerra económica, social y militar es perfectamente correcto"--- que introduce el salto mortale hacia la capitulación ideológica total.

"Veis que ya no se trata de la guerra imperialista que va a expandir los poderes de las naciones singulares; se hace en nombre del capital global." ¡Muy profundo! Lastima, que no tiene nada que ver con la realidad.

Alguien debería regalar a Negri para el año nuevo una suscripción del The Washington Post y del The New York Times, para que se entere de la "expansión de los poderes de las naciones singulares". Cuando sucedieron los atentados del 11 de septiembre, la responsable del Consejo de Seguridad Nacional, Condoleeza Rize, convocó a su equipo y les dijo que resolvieran la siguiente tarea: "¿ Cómo se capitalizan esas oportunidades para una potencia mundial? ... Creo que este periodo es análogo al de 1945 a 1947... Las placas tectónicas de la política internacional están reacomodándose y es importante tratar de aprovechar esto y posicionar los intereses e instituciones estadounidenses... antes de que las placas vuelvan a inmovilizarse."

George W. Bush y Colin Powell, presidente y secretario de Estado de la Unión Americana, concordaban plenamente, como reportó el The Washington Post en enero del 2002, afirmando que Bush y Powell vieron a los ataques como "una oportunidad para reconfigurar las relaciones mundiales" (reshape relationships throughout the world).

Mientras Bush y Blair procuraban ocultar la "reconfiguración de las relaciones del mundo" mediante delirantes discursos de democracia, paz y desarme, los planificadores del sionismo revelaban sin rubor la esencia de la Operación Irak: "Tenemos un gran interés en estructurar el Medio Oriente el día después de la guerra", afirmó antes de la guerra el Ministro de Defensa israelí, Shaul Mofaz y agregó, que después de haber derrotado a Irak, Washington debería "generar presión política, económica y diplomática sobre Irán".

El asesor de seguridad nacional del Primer Ministro Ariel Sharon, y exjefe del servicio secreto Mossad, Efraim Halevy, dijo que Israel esperaba de un Bagdad post- Saddam "profundos efectos en Teheran, Damasco y Ramallah", es decir, "una mayor estabilidad y confianza, desde el Golfo Pérsico hasta las costas atlánticas de Marruecos". En la misma tónica, el ex Primer Ministro israelí Ehud Barak afirmó que "el camino a la paz en Palestina pasa por Bagdad".

Se trata, en pocas palabras, de un megaproyecto de modernización-destrucción capitalista estadounidense-sionista, inspirado en el Zeitgeist (la lógica) de Hitler, del cual Bush y su camarilla no se han apartado ni un ápice, como Negri se puede informar en el diario del Gran Capital liberal estadounidense, The New York Times (NYT), de ayer, leyendo el artículo de Colin Powell: "What we will do in 2004".

Otro vocero del sionismo israelí y del gobierno de Bush, el columnista del NYT , William Safire, comentando "la capitulación preventiva" de Gaddafi en abrir sus instalaciones nucleares a Washington y atraer de nuevo a las transnacionales petroleras estadounidenses, afirma que la política exterior post-9/11 de Bush está teniendo éxito y que los dominós están cayendo; cayendo, se entiende, hacia donde Washington los hace caer.

Los nuevos dominós son Siria, que tendrá que salir de Líbano para entregárselo a Washington-Tel Aviv a fin de ser convertido en otro protectorado de sus voraces transnacionales, e Irán. Y las grandes ganancias del negocio imperial serán para los súbditos y vasallos de Washington. Alemania, Francia y Rusia están excluidos de los 18 mil millones de dólares de reconstrucción de Irak. Será, ¿que no forman parte del "capital global", en nombre del cual, según nuestro filósofo, se realiza la barbarie bélica en Medio Oriente?

En otra de sus mistificaciones de la agresión bélica, Negri afirma que se trata de una guerra "que se mueve como el capital global". La dinámica del movimiento del capital global, tanto en la esfera de la acumulación como de la circulación, y ejecutada esencialmente por entes privados dentro de vías institucionales no- violentas, es determinada por la interminable búsqueda de las mejores tasas de ganancia, en torno al planeta entero.

La guerra en Irak, en cambio, es el uso concentrado de las fuerzas de destrucción físicas de los Estados de las elites anglo-sajonas al servicio de esos intereses capitalistas. El supuesto paralelismo entre la dinámica de ambos fenómenos, que son, cada uno, de naturaleza sui generis, sólo existe en la cabeza de Negri.

No podía faltar la negación abstracta del nacionalismo. "Estos valores de patria, nación, nunca han estado en la verdadera tradición comunista y hoy ya no lo estarán más, no lo estarán nunca", dice Negri. Al igual que el grupo "Crisis" de Robert Kurz en Alemania, que proclama que la ruptura con la "nacionalidad" y con "la jaula de la identidad nacional" (Kurz) es la "pregunta decisiva" para la izquierda, Negri es incapaz de diferenciar entre la función del nacionalismo en el polo dominador del sistema y el polo dominado.

En su escandalosa ignorancia de la epistemología científica, se le ha pasado por alto que Albert Einstein y Werner Heisenberg descubrieron hace mucho tiempo lo que podría denominarse, la verdad relacional. O, si su alma mater, la filosofía se le hace más congénita, pudiese consultar con el gran Georg W.F. Hegel el tema de la verdad dialéctica.

En la negación abstracta del nacionalismo y de la Patria, la "izquierda" eurocentrista se encuentra en perfecta sintonía con los señorítos intelectuales neoliberales latinoamericanos y los intereses transnacionales, a que sirven. La guerra cultural de los neoliberales contra la educación pública, la pequeña y mediana empresa, los indígenas y todo vestigio de la herencia nacional, tiene como blanco principal destruir a la identidad nacional, es decir, la defensa del patrimonio cultural y material de la Patria Grande que es, hoy día, junto con la cuestión social, el último dique ante el colapso total de las sociedades latinoamericanas.

"El problema fundamental de la reconstrucción de la izquierda" es, que sepa proponer "lo común a todos" y que sepa "ser pacífica". Bravo Maistro. "Lo común a todos" se propuso de manera pacífica justo en la fase prebélica de Irak, cuando las abrumadoras mayorías de España e Italia se manifestaron contra la agresión planeada por Bush, Blair, Aznar y Berlusconi. Lastimosamente, ninguno de los cuatro Presidentes demócratas, ni los diputados y senadores respectivos, escucharon la plegaria de la vox populi. ¿Considera Usted posible, Maistro, que le falte algún ingrediente en su plan maestro para llegar a un mundo mejor?

"Hoy, el desarrollo capitalista usa la guerra para organizar el mundo", afirma Negri, en otra de sus burdas falsificaciones de la historia. Procediendo de tierras del Imperium Romanum, ¿cómo se le puede olvidar al filósofo, que todos los imperios, desde el romano hasta el estadounidense, siempre han utilizado la violencia militar como medio de apropiación del plusproducto de otros pueblos?

Pero, si la premisa de Negri es fatal, la inferencia está peor. El supuesto hecho, de que "hoy, el desarrollo capitalista usa la guerra para organizar el mundo", dice Negri, obliga a la izquierda a "transformar también nuestra lucha por la paz en lucha social", siempre que sepa "ser pacífica".

En primer lugar, la transformación de la guerra en "lucha social" es un proceso objetivo, como muestran interminables ejemplos históricos, entre ellos la Comuna de Paris, las revoluciones rusas de 1905 y 1917, y la Revolución Alemana de 1918. Como tal tiene, en palabras de uno de los últimos filósofos que merecían este calificativo, Immanuel Kant, su "condición de la posibilidad", es decir, su causalidad.

La causalidad que transforma una guerra en "lucha social", hasta el extremo de la guerra civil, es de triple naturaleza. En lo objetivo, el factor constituyente es el sufrimiento de las masas, tanto en el frente como en la retaguardia. Dado que las masas en Italia, ni en ninguna otra parte del Primer Mundo, no sufren por la guerra en Irak, no existen las condiciones objetivas para convertir el bandidaje imperialista en revolución social. Una vez más, una frase vacía de Negri, sin sentido alguno dentro de las condiciones objetivas.

En lo subjetivo, todo sujeto social tiene que resolver el aspecto material ( materialiter) y el aspecto formal (formaliter) de su postura, ante la guerra. Materialmente, es decir, en términos de contenido, la pregunta es, ¿qué Proyecto Histórico puede concretizar la oportunidad de transformación social que ofrece una guerra imperialista? Siendo los holocaustos bélicos congénitos al sistema capitalista, la respuesta es obvia. El proyecto solo puede ser no-capitalista.

De ese contenido antisistémico, il condottieri italiano no dijo nada en el magnífico Foro Social Europeo de Paris, donde tenía la posibilidad de concientizar a decenas de miles de jóvenes europeos que estaban literalmente sedientos de verdad teórica y alternativas prácticas. En lugar de aprovechar el Foro, confundió la teoría material sobre el fenómeno ---el Nuevo Proyecto Histórico anticapitalista--- con su dimensión formal, es decir, sus formas de lucha, y pontificó que el sendero luminoso de los oprimidos es el saber "ser pacífico". Nietzsche ha de reírse en la tumba, ante esta magnífica ilustración de la "moral esclava cristiana".

No tiene nada de malo que Toni Negri quiera andar como Francisco de Asís o la Madre Teresa, mendigando urbi et orbi por la paz y un mundo mejor. Al fin y al cabo, toda su estructura mental es teológica. Se trata de un mundo mental en el cual los hechos (factum) y los estándares básicos de la intelección científica, no tienen cabida.

Tampoco hay problema de que se llame filósofo. En vista de la miseria de la filosofía actual, cuyos protagonistas son esencialmente empleados directos del Estado en las facultades de filosofía, es decir, burócratas; o coolíes de pluma freelance de las élites económicas, se trata, de hecho, de una descripción bastante exacta de la docta ignorancia, que caracteriza a los "amantes de la sabiduría" contemporáneos. Con contadas excepciones, han regresado al oscurantismo escolástico que les da venia legendi (licencia) para fantasear sobre lo que les dé la gana.

Lo que sí preocupa, es el estado de la clase política e intelectual europea que permite, como en el caso de Italia, que un piccolo duce conduzca la política nacional de una de las potencias imperialistas más importantes del presente, y un Rásputin teórico figure como líder ideológico, a quien se invita a foros europeos alternativos.

Peor aun es que alguien en América Latina les haga caso. Cada hora que pierda un estudiante latinoamericano leyendo las tonterías de Toni Negri o la propaganda barata de Samuel Huntington, es una hora perdida para la transformación real de nuestra realidad.

Pero, carentes de conocimientos de la metodología científica y de nociones básicas de las ciencias económicas, como "costos de oportunidad" y "economía de tiempo", profesores mediocres, oportunistas e inescrupulosos, gastan el tiempo de nuestra juventud en la chatarra ideológica del Primer Mundo.

Negri, que viene de las ilusiones anarquoides de Autonomía Operaia italiana, es un farsante del Capital. Como lo es también, el flamante promotor del megaproyecto hitleriano en Medio Oriente, Daniel, "el rojo" Cohn-Bendit, quien viene del grupo Revolutionaerer Kampf (Lucha Revolucionaria), de Frankfurt, Alemania.

Solo los tontos y los pillos pueden hacerle caso a esas figuras patéticas de la opera buffa del Gran Cap
04/01/2004 21:19 Enlace permanente. Tema: El Criterio No hay comentarios. Comentar.

03/01/2004

Martí y Marx, raíces de la Revolución Socialista de Cuba

martimarx.gifArmando Hart Dávalos. Director de la Oficina del Programa Martiano


Cuando procuramos establecer una relación entre el pensar de Martí y el de Marx, lo hacemos por dos razones, la primera, porque en el siglo XX ambas corrientes de pensamiento se articularon en la Re‑ volución Cubana y ello reviste una gran importancia para la formación política y cultural de las nuevas generaciones; y la segunda, porque la necesidad de alcanzar la síntesis de diferentes corrientes del pensamiento socialista es una exigencia para la evolución intelectual y moral de la humanidad.

Es tal el caos intelectual y la carencia de ideas nuevas que para reconstruir la evolución filosófica de lo que llamaron Occidente se hace necesario investigar y relacionar los hilos principales del tejido ideológico de los últimos dos siglos. Para los cubanos, Car‑ los Marx y José Martí representan los planos más altos del saber filosófico y humanista de la cultura europea y latinoamericana del siglo XIX, respectivamente.

No subestimamos las posibilidades de otras búsquedas con diversas personalidades de la cultura filosófica política y social, por el contrario, no solo nos parece útil, sino indispensable hacerlo. Es nuestra aspiración que así se haga para arribar a una orientación válida en la búsqueda del camino certero para la liberación humana.

En los siglos anteriores, las pugnas ideológicas venían impues‑ tas por las necesidades del enfrentamiento cultural. Desde luego, se llevó a la exageración. En ello, obviamente, influyeron las pasiones humanas, pero en nuestro siglo XXI constituye un requerimiento intelectual y moral alcanzar la integralidad del pensamiento y ello solo es posible con la interrelación de las diversas ramas y la búsqueda de una síntesis cultural universal. Los cubanos encontramos dicha síntesis a partir de estos dos gigantes del pensamiento: Martí y Marx. Sobre tales fundamentos estamos dispuestos, como ordenó Martí, a injertar al mundo en nuestras repúblicas, pero que el tronco sea el de ellas. Nos orientamos por el método electivo de la tradición filosófica cubana y el postulado de Luz y Caballero todas las escuelas y ninguna escuela, he ahí la escuela, así también entendemos nosotros la concepción dialéctica de Marx y de Engels.

La dispersión intelectual presente en la llamada postmodernidad revela, en los comienzos de un nuevo siglo, el agotamiento cultural del sistema burgués imperialista que ha fragmentado hasta convertir en polvo todos los valores o diseños conceptuales que durante dos milenios conformaron el llamado pensamiento occidental.

El dogmatismo ha servido siempre de sombrilla ideológica al egoísmo individual. Por ello, los espíritus egocéntricos proclaman la imposibilidad de todo esquema que pueda presentarse para el estudio de la realidad. Ya no tienen, siquiera, capacidad para establecer nuevos dogmas e invalidan la búsqueda de diseños teóricos, sin embargo, estos son imprescindibles para encontrar los caminos a favor de la justicia universal y salvar a la humanidad de catástrofes de proporciones incalculables.

José Martí nos habló precisamente de la necesidad de una filosofía de las relaciones. La tradición intelectual anterior al Apóstol nos planteó a su vez el método electivo que comporta una elección a favor de la justicia que Luz y Caballero caracterizó como el sol del mundo moral. Para la cultura cubana esto no resulta antagónico con el pensar materialista dialéctico de Marx, muy por el contrario, se complementan, a partir de asumir el ideal de redención del hombre en la Tierra, el más alto desde el punto de vista ético.

Para iniciar nuestro análisis partiremos de la siguiente premisa: las aspiraciones a la liberación universal del hombre y el trabajo socialmente organizado están insertadas, de un modo u otro, en la larga evolución intelectual, moral y religiosa de la civilización desde hace dos mil años.

Las debilidades del sistema imperialista norteamericano se hallan, en buena medida, en la ignorancia, desinformación y el tratamiento anticultural de esas claves. La pregunta es la siguiente: ¿Es posible dominar el mundo que llaman unipolar sin una sólida base cultural y filosófica? Es el desafío que tienen ante sí los hombres que vivirán bien entrado el siglo XXI y aquellos que trabajamos para una vida superior en la centuria recién iniciada, que muchos de nosotros individualmente no nos será posible disfrutar, pero será el siglo de nuestros hijos y nietos.

Es bueno puntualizar que la idea del socialismo con este nombre o aquel no surgió con Marx. El mérito del autor de El capital consistió en darle contenido y proyección científico-social a una antigua aspiración utópica presente en diversas etapas de la historia de la humanidad. Ejemplos sobresalientes los tenemos en el cristianismo durante sus inicios y en la utopía socialista que podemos representarnos, entre otros muchos, en Tomás Moro.

Precisamente en el cristianismo primitivo estaban idealmente presentes los dos elementos esenciales ya mencionados, es decir, la aspiración a la liberación del hombre en la Tierra y la de aso‑ ciarse en comunidad y ellos constituyen las semillas de la tradición utópica de lo que más tarde llamaron Occidente. En la historia de las sociedades clasistas durante estos dos mil años han venido siendo tergiversados y aplastados por una civilización nacida y desarrollada a partir de la codicia, la ambición personal y el egoísmo. Hoy, la exacerbación de estos factores negativos amenaza aplastar definitivamente todos los valores creados por esa civilización.

Para enfrentar esta amenaza, los cubanos edificamos y perfeccionamos la república con todos y para el bien de todos que soñó Martí y que identificamos hoy con el ideal socialista. En Marx y Engels estaba presente la aspiración de alcanzar la liberación radical del hombre y la igualdad social. Lo planteaba sobre el presupuesto de la revolución y del análisis científico de las diversas vías y formas para alcanzarlo asumiendo el desafío de promover la redención del hombre y propiciar las facultades humanas de asociarse. Al someter a un examen crítico profundo la historia de las sociedades clasistas de Europa fundamentó su inmensa obra filosófica y científico-social. Ese pensamiento, el más elevado del viejo continente, es objeto hoy de juicios críticos, pero las limitaciones que como toda obra humana tiene, son las propias de su espacio y tiempo histórico. Lo cierto es que el pensamiento socialista en general representa la cumbre más alta de la cultura de los últimos dos siglos.

Una cuestión esencial en el análisis que se debe hacer en el siglo XXI acerca del materialismo histórico se refiere a la aspi-ración utópica y su papel en la lucha de la humanidad por la igualdad social y la solidaridad universales. Este propósito en sí mismo es una utopía en el sentido que debemos considerarlo actualmente

En este tiempo, que muchos llaman postmoderno, continúan manifestándose las dos corrientes fundamentales del pensar occidental y que en el lenguaje de la filosofía de Marx y Engels se conoce como oposición entre idealismo y materialismo. Pero busquemos una fórmula más comprensible para entender el problema. Esas corrientes son:

1. La evolución del pensar científico que concluyó en su más alta escala con el pensamiento científico racional y dialéctico. A este respecto, después de Marx y Engels no se ha alcanzado nada más elevado en filosofía, a no ser por aquellos que partieron de sus fundamentos y los enriquecieron.

2. La tradición del pensamiento utópico que tiene raíces asentadas en las ingenuas ideas religiosas de las primeras etapas de la historia humana y que en la civilización occidental se nutrió inicialmente, y en su ulterior evolución, de lo que conocemos por cristianismo.

Ambas tendencias, necesarias para el desarrollo y estabilidad han venido siendo desvirtuadas y tergiversadas a lo largo de la historia por la acción de los hombres. Unas veces cayendo en el materialismo vulgar y otras en el intento de situarse fuera de la naturaleza ignorando sus potencialidades creativas. Martí hablaba de la necesidad de relacionar la capacidad intelectual del hombre y sus facultades emocionales. Por esto hablamos del pensamiento filosófico de un lado, sobre el respeto a lo mejor y más depurado de las ideas científicas, y del otro, lo que se ha llamado pensamiento utópico. Es decir, las esperanzas y posibilidades de realización hacia el mañana.

Una filosofía que se corresponda con los intereses de los pueblos será aquella que articule uno y otro plano partiendo de la idea leninista de que la práctica es la prueba definitiva de la verdad. Y del principio martiano de procurar la fórmula del amor triunfante.

¿Por qué el amor no va a situarse como una fuerza real de consecuencias objetivas si, como se observa, genera y enriquece la vida real? ¿Por qué no se traslada esta verdad históricamente comprobada al campo de la vida social? Porque el egoísmo es también una fuerza real. Toda utopía supone un ideal y no se invalidan en los forjadores del socialismo científico los móviles ideales, la utopía en sí, sino que se plantea la necesidad de estudiar sus orígenes económicos, sociales y culturales.

Martí afirmó que no había poesía mayor que la que observaba en los libros de ciencia. Einstein aseguraba que la confirmación de sus leyes matemáticas muchas veces la encontraba en la belleza estética de la conclusión. En el siglo XXI se deben exaltar la utopía y las razones científicas que puedan ayudar a su confirmación en la realidad.

Examinemos este aspecto clave para relacionar el pensamiento de Marx con el de Martí a la luz del propio pensamiento del autor de El capital. Él sostenía que la poesía de la revolución europea del siglo XIX solo podía generarse desde el futuro y afirmaba:

Entonces no habrá dudas de que el mundo ha poseído durante largo tiempo el sueño de una cosa, de la cual sólo le basta la consciencia para poseerla realmente. Entonces no habrá duda de que el problema no lo constituye el abismo que se abre entre los pensamientos del pasado y los del futuro, sino la realización de los pensamientos del pasado.1

Hay en estas formulaciones doble poesía, la de soñar con el futuro y la de procurarlo por vías científicas. Se trata de un sueño profético.

Continuando esta línea de pensamiento Antonio Gramsci afirmaba: En la acumulación de ideas que se nos ha trasmitido a través de un milenio de trabajo y pensamiento, existen elementos poseedores de un valor eterno, los cuales no pueden ni deben perecer. La pérdida de la conciencia de estos valores es uno de los signos más alarmantes de degradación que ha ocasionado el régimen burgués, porque para éste todo es convertible en objeto de transacción comercial y el arma bélica, y nuestra tarea consiste en recuperarlos y hacerlos brillar con una nueva luz.2

Con relación a la utopía, Engels decía que la inconsecuencia no estaba en mantener móviles ideales, sino en no analizar sus causas fundamentales. Analicemos ahora las relaciones del pensamiento de Marx con la cosmovisión martiana.

El acento científico predomina en los análisis de Marx, el sentido utópico y poético en el de Martí, pero en ambos hay utopía y hay ciencia, y, sobre todo, en ambos se aspira a la liberación universal del hombre y a desarrollar formas colectiva de orga-nización de los hombres para lograrlo.

Las diferencias entre la forma de presentar la cuestión entre Marx y Martí están determinadas por el espacio geográfico y la tradición cultural en que cada cual se movía. Marx es la expresión del movimiento redentor del siglo XIX en Europa donde el capitalismo había alcanzado su más alto desarrollo incluyendo las contradicciones clasistas que le son inherentes y Martí asume y representa la tradición emancipadora de nuestra América. Desde su estancia como emigrado en Estados Unidos analizó el drama que se incubaba en el seno de esa sociedad durante las últimas décadas de ese siglo, es decir, cuando se gestaba el imperio estadounidense. El Apóstol llegó a su cosmovisión enfrentándose directamente a la esclavitud y a la opresión colonial y asumiendo el pensamiento revolucionario moderno europeo y la tradición bolivariana; recogió la tradición ética de la cultura de raíz cristiana en su acepción más pura y original.

Marx y Engels, forjadores de las ideas socialistas, asumieron el pensamiento de liberación y de la modernidad sobre el fundamento de la larga evolución intelectual y filosófica que culminó en Hegel. Ellos lo trascienden y lo sitúan en una escala superior, lo llevan a la acción, pero enfrentándose a las concepciones reaccionarias que sobre la espiritualidad venían de la peor herencia medieval y de la Inquisición y, por tanto, de las concepciones metafísicas conservadoras que trazaban radical divorcio entre lo que llamamos materia y lo que denominamos espíritu.

Si hacemos una comparación acerca de cómo Marx y Engels trataron la cuestión de la subjetividad desde la primera crítica al materialismo de Feuerbach, y lo comparamos con el pensamiento filosófico de José de la Luz y Caballero, encontraremos nexos que a muchos pueden parecerles sorprendentes.

Dicen Marx y Engels en la primera crítica al materialismo anterior: El defecto fundamental de todo el materialismo anterior —incluido el de Feuerbach— es que sólo concibe las cosas, la realidad, la sensoriedad, bajo la forma de objeto o de contemplación, pero no como actividad sensorial humana, no como práctica, no de un modo subjetivo.3

Por su parte, Medardo Vitier al exponer los aspectos esenciales de las ideas de José de la Luz y Caballero, señala que para este el criterio de la verdad: no radica objetivamente en el mundo exterior, no radica subjetivamente en nosotros; surge, se organiza como una congruencia entre lo objetivo y lo subjetivo.4

El error o la insuficiencia presente desde el origen de las ideas filosóficas estuvo en trazar un abismo infranqueable entre lo que se llamó objetivo (materia) y lo que se llamó subjetivo (espíritu) cuando ambos planos tienen una profunda interrelación, forman parte de la unidad material del mundo —para decirlo en el lenguaje de Marx— o la unidad de la naturaleza —para expresarlo en términos que empleaba José Martí.

En la tradición filosófica cubana sobresalen estas ideas de Luz y Caballero:

[...] A torrentes han de llover las luces de todas las ciencias humanas sobre el más privilegiado entendimiento, antes que se dé un solo paso en el primero de los estudios en el orden de la importancia, pero el último en el orden del tiempo y la dificultad. Deslindar los fenómenos del instinto y de la inteligencia, examinar las causas que pueden alterar dichos fenómenos, o lo que es igual, marcar la influencia de las edades, de los climas, de los temperamentos, de las enfermedades, conocer al hombre sano y al enfermo [...]sólo el capítulo de la enajenación mental es un episodio que respecto de los conocimientos auxiliares que requiere, se vuelve otro asunto principal; [...]. Y más adelante señala: [...] Fisiología, y quien tal dice, dice Física, Historia natural, Anatomía comparada, Medicina, Matemáticas (porque es menester notar la marcha del espíritu humano en todos sus ramos). Psicología y por descontado Ideología, Gramática, Lógica; y quien así se explica, ya incluye todos los recursos de la Crítica y Filología, y por cima de todo y para todo una razón sumamente fortificada y maestra en el ejercicio de la investigación; en una palabra, para el estudio del hombre es menester más que el hombre, toda la naturaleza.5

Luz exige de las ciencias intelectuales o espirituales y por tanto de la moral, su comprobación práctica, es decir, su confirmación con el ejemplo. El valor de sus ideas se halla en que solo con la integralidad de las diversas ramas de la cultura se puede alcanzar la racionalidad y la comprensión científica acerca de la importancia de la ética. Porque esta última se interrelaciona con todas las formas del actuar tanto en lo individual como en lo social.

En carta de Engels a José Bloch, sumamente esclarecedora, señala: ...Según la concepción materialista de la historia, el factor que en última instancia determina la historia es la producción y reproducción de la vida real. Ni Marx ni yo hemos afirmado nunca más que esto. Si alguien lo tergiversa diciendo que el factor económico es el único determinante, convertirá aquella tesis en la frase vacua, abstracta, absurda. Y seguidamente explica lo siguiente: La situación económica es la base, pero los diversos factores de la superestructura que sobre ella se levanta —las formas políticas de lucha de clases y sus resultados, las Constituciones que, después de ganada una batalla, redacta la clase triunfante, etc., las formas jurídicas e incluso los reflejos de todas estas luchas reales en el cerebro de los participantes, las teorías políticas, jurídicas, filosóficas, las ideas religiosas y el desarrollo ulterior de éstas hasta convertirlas en un sistema de dogmas —ejercen también su influencia sobre el curso de las luchas históricas y determinan, predominantemente en muchos casos, su forma.6

La historia de la sociedad humana es en efecto un combate muchas veces abierto y otras encubierto entre explotadores y explotados, esto es así por factores económico sociales, y además, porque, como decía el Apóstol, los hombres van de dos bandos, los que aman y funda, y los que odian y destruyen. Esto también es una verdad científica; es decir, junto a los condicionamientos económicos que determinan, en última instancia, la división clasista, están presentes las ambiciones individuales que por naturaleza posee el hombre. En un mundo idealizado donde todos fueran altruistas, triunfaría el socialismo de manera natural, pero ese mundo no existe, sin embargo, hay que entender, a su vez, que los hombres no solo poseen ambición y egoísmo, también tienen, sobre todo potencialmente, enormes posibilidades de generar la bondad, la solidaridad y la inteligencia en su más pleno alcance y esta es otra verdad científica. Estos sentimientos y facultades están presentes en la naturaleza social de los hombres y pueden ser estimulados con la educación y la cultura.

Engels decía que las sociedades clasistas habían generado riquezas enormes apelando a las ambiciones más viles de los hombres a costa de sus mejores disposiciones. Con este pensamiento del genial compañero de Marx y la dolorosa experiencia del siglo XX, podemos comprender que el desafío ético es un elemento sustantivo para edificar una sociedad socialista, es decir, para estimular las mejores disposiciones humanas a favor de la solidaridad universal.

¿Y cuáles son las mejores disposiciones humanas? Obviamente la solidaridad y la cooperación entre los hombres y Engels tenía que considerarlas como consustanciales a la propia naturaleza del hombre. En la Europa de entonces, alcanzarlas era posible solo en el otro mundo. La tradición cultural cubana, al situar el tema de la creencia en Dios en el arbitrio de cada cual, aquí en la tierra, despejó este importante problema. Al no considerar la creencia religiosa como antagónica con las ciencias le abrió un camino decisivo al pensamiento científico, filosófico y social cubano. Hoy, en el siglo XXI, estamos en condiciones de probar prácticamente, con las experiencias positivas o negativas del siglo XX, que las mejores disposiciones humanas solo se pueden alcanzar pro‑ piciando un cambio radical de los fundamentos económicos, políticos y sociales. Esto es posible con un alto nivel de desarrollo económico, una organización social socialista de la producción y distribución de la riqueza y el apoyo decisivo de la educación, la cultura y la política culta. Para ello es necesario establecer el principio ético de que la justicia es el sol del mundo moral y en el fomento de una cultura general integral y masiva.

Hay un pensamiento de Fidel que resulta síntesis de todos estos nobles propósitos:

El gran caudal hacia el futuro de la mente humana consiste en el enorme potencial de inteligencia genéticamente recibido que no somos capaces de utilizar. Ahí está lo que disponemos, ahí está el porvenir [...] 7

Una concepción de la inteligencia como la presente en Martí, confirmada por los modernos progresos de las ciencias psicológicas, nos subraya su integralidad de forma tal que penetra y se sintetiza no solo en la capacidad intelectual del hombre, sino, también, en las emocionales y en su voluntad orientada hacia la acción transformadora. Pensamiento, acción, sentimiento y vocación de servicio están presentes en la naturaleza humana.

Toda inteligencia genuinamente creadora va inclinada hacia la acción y se expresa en una síntesis de informaciones que van integrándose en forma de sentimientos que mientras sea más amplia, abarca mayor número de personas. Por lo tanto, la inteligencia se orienta hacia una ética superior y en ella están protegidos todos sin excepción. De esta forma considera Martí que la inteligencia se vincula con la bondad y la brutalidad con la maldad. Los modernos avances de la psicología confirman este pensamiento martiano.

Esto se relaciona con las preocupaciones o advertencias que Martí hacía acerca de los posibles peligros del triunfo de las ideas socialistas. Señala en carta a Fermín Valdés Domínguez:

Una cosa te tengo que celebrar mucho, y es el cariño con que tratas; y tu respeto de hombre, a los cubanos que por ahí buscan sinceramente, con este nombre o aquél, un poco más de orden cordial, y de equilibrio indispensable, en la administración de las cosas de este mundo: Por lo noble se ha juzgar una aspiración: y no por esta o aquella verruga que le ponga la pasión humana. Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras —el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas— y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados. Unos van, de pedigüeños de la reina, —como fue Marat cuando el libro que le dedicó con pasta verde— a lisonja sangrienta, con su huevo de justicia, de Marat. Otros pasan de energúmenos a chambelanes, como aquellos de que cuenta Chateaubriand en sus “Memorias”. Pero en nuestro pueblo no es tanto el riesgo, como en sociedades más iracundas, y de menos claridad natural: explicar será nuestro trabajo, y liso y hondo, como tú lo sabrás hacer: el caso es no comprometer la excelsa justicia por los modos equivocados o excesivos de pedirla. Y siempre con la justicia, tú y yo, porque los errores de su forma no autorizan a las almas de buena cuna a desertar de su defensa. Muy bueno, pues, lo del 1° de Mayo. Ya aguardo tu relato, ansioso.” 8

Obsérvese que Martí concreta los peligros de las ideas socialistas —como tantas otras— en la incultura y la maldad humanas, es decir, en factores subjetivos.

¿Dónde están las profundas raíces filosóficas de tantos errores y horrores? Nacen de una interpretación dogmática de la relación entre forma y contenido. No se entendió que ambas categorías carecen de existencia independiente, se trata de una relación dialéctica. Estúdiense las ideas de Engels en su famosa carta a José Bloch, 22-23 septiembre de 1890, y en la dirigida a Francisco Mehring en 1893 y se comprobará lo que afirmamos. En la referida carta a Mehring señala Engels con tono autocrítico:

Falta, además, un solo punto, en el que, por lo general, ni Marx ni yo hemos hecho bastante hincapié en nuestros escritos, por lo que la culpa nos corresponde a todos por igual. En lo que nosotros más insistíamos —y no podíamos por menos de hacerlo así— era en derivar de los hechos económicos básicos las ideas políticas, jurídicas, etc., y los actos condicionados por ellas. Y al proceder de esta manera, el contenido nos hacía olvidar la forma, es decir, el proceso de génesis de estas ideas, etc. Con ello propor cionamos a nuestros adversarios un buen pretexto para sus errores y tergiversaciones.” 9

No obstante estas advertencias del ilustre amigo de Marx, se continuó cometiendo el error y se cayó en un materialismo tosco en que se simplificaban hasta el absurdo las relaciones entre la estructura y la superestructura, es decir —para usar la expresión del propio Engels— se pasó por alto la importante cuestión de la génesis de las ideas. Precisamente en ello estuvo el fundamento de la diferencia y aproximaciones entre la cultura de Marx y de Martí, recogían una evolución intelectual anterior con distintos matices pero, en esencia, expresan el mismo drama social del hombre y la necesidad de utilizar la ciencia y la cultura para abordarlo y la necesidad de asociarse para ponerle fin.

En las ideas de Marx y las de Martí se observan diferencias en la forma de plantear esta aspiración, pero hay una comple‑ mentación entre ambas que nos orienta a tomar en cuenta los factores económico-sociales en que insiste Marx y, a la vez, asumir a plenitud la importancia de los que, en lenguaje marxista, se denominan de la superestructura, y en los cuales Martí hizo especial énfasis.

Otro aspecto sustantivo está en el estudio que Martí hizo del imperialismo norteamericano, en gestación durante su estancia en ese país (1880-1895). Como se sabe, esta no es una cuestión tratada por Marx, fue Lenin, quien tres o cuatro décadas después caracterizó al imperialismo desde el punto de vista del materialismo histórico. El análisis realizado por Lenin desde Europa sobre el imperialismo tiene importantes coincidencias con las formulaciones martianas hechas desde Nueva York cuando se estaban produciendo en Estados Unidos profundos cambios económicos y sociales y hacen su aparición los monopolios y el capital financiero.

Un estudio de la obra de Martí y en especial su denuncia sobre los gérmenes funestos que se gestaban en Norteamérica en las décadas finales del siglo XIX, permite establecer un paralelis‑ mo con los análisis posteriores de Lenin. Martí estudió al imperialismo y lo caracterizó económicamente. Existe copiosa literatura al respecto, entre ella, sus comentarios a la Conferencia Panamericana de Washington de 1889. El elemento esencial del planteamiento martiano con relación al imperialismo radica en la constatación de un desarrollo económico-material orientado hacia el individualismo en una sociedad que frenaba o desviaba el desarrollo cultural y espiritual. Este es el drama del imperialismo que en el siglo XXI se manifiesta con mayor fuerza.

El fenómeno del paso del capitalismo de libre concurrencia al capitalismo monopolista es analizado por Martí que lo denuncia y caracteriza de modo ejemplar: El monopolio está sentado como un gigante implacable, a la puerta de todos los pobres. Todo aquello que se puede emprender está en manos de corporaciones invencibles formadas por la asociación de capitales desocupados a cuyo influjo y resistencia no puede sobreponerse el humilde industrial [...] Este país industrial tiene ya un tirano industrial.10

Con precisión asombrosa describe el asalto al poder económico y político por parte de la oligarquía de los banqueros con todas sus ramificaciones en la sociedad norteamericana de esa época. En 1885 escribe: Forman sindicatos, ofrecen dividendos, compran elocuencia e influencia, cercan con lazos invisibles al Congreso, sujetan de la rienda la legislación, como un caballo vencido, y, ladrones colosales, acumulan y reparten ganancias en la sombra. Son los mismos siempre; siempre con la pechera llena de diamantes; sórdidos, finchados, recios: los senadores les visitan en las horas silenciosas; abren y cierran la puerta a los millones: son los banqueros privados. 11

Tres años más tarde, en abril de 1888, con todo ese proceso más avanzado y más visible aún va al fondo y sentencia: ... se ve como todo un sistema está sentado en el banquillo, el sistema de los bolsistas que estafan, de los empresarios que compran la legislación que les conviene, de los representantes que se alquilan, de los capataces de electores, que sobornan a estos, o los defienden contra la ley, o los engañan; el sistema en que la magistratura, la representación nacional, la Iglesia, la prensa misma, corrompidas por la codicia, habían llegado, en veinticinco años de consorcio, a crear en la democracia mas libre del mundo la más injusta y desvergonzada de las oligarquías.12

En el terreno social no vacila en señalar las terribles condiciones laborales que les son impuestas a los obreros y desde luego toma partido denunciando que los salarios de los trabajadores del ferrocarril no pasan de un mendrugo y una mala colcha, para que puedan repartirse entre sí dividendos gargan‑ tuescos los cabecillas y favorecidos de las compañías...13

El expansionismo fuera de las fronteras que ese desarrollo imperialista generaba fue también analizado por Martí y asume la denuncia de los peligros que representaba para la independencia de Cuba y para los países de Nuestra América. En artículo para La Nación de Buenos Aires, escrito en octubre en 1885, caracteriza a la “camarilla” financiera y sus propósitos del siguiente modo: Como con piezas de ajedrez, estudian de antemano, en sus diversas posiciones, los acontecimientos y sus resultados, y para toda combinación posible de ellos, tienen la jugada lista. Un deseo absorbente les anima siempre, rueda continua de esta tremenda máquina: adquirir: tierra, dinero, subvenciones, el guano del Perú, los Estados del Norte de México.14

Cuatro años más tarde en 1889, en carta a Serafín Bello, le expone sus temores sobre Estados Unidos que son en esencia los mismos que expresara, en víspera de su muerte, a Manuel Mercado: Llegó ciertamente para éste país, apurado por el proteccionismo, la hora de sacar a plaza su agresión latente, y como ni sobre México ni sobre Canadá se atreve a poner los ojos, los pone sobre las islas del Pacífico y sobre las Antillas, sobre nosotros.15

Otro aspecto clave de la relación entre el pensamiento del Apóstol y el autor de El capital radica en que tanto en la filosofía de Marx, como en el pensamiento del prócer cubano, podemos encontrar una concepción orientada a proyectar la cultura hacia la transformación del mundo. Eso es muy importante porque la tra-dición europea en el terreno filosófico —como dijo Marx— se había limitado a una función descriptiva.

En cuanto a Martí, toda su vida fue un empeño para la transformación del mundo y por una interpretación cultural que ayudara para tal propósito. El gran escritor y poeta que dominaba a la perfección y enriquecía las formas del lenguaje, llegó a afirmar: Hacer es la mejor manera de decir.

Para asumir la defensa de los intereses de las masas explotadas y de la humanidad en su conjunto, es necesario orientarse por una fundamentación cultural. Muchas veces se suele actuar sin ella, pero el propósito de liberación humana requiere objetivamente de la cultura. Los que desdeñan una elaboración de este carácter, lo hacen para proteger intereses inmediatos sin tomar en consideración una perspectiva de largo alcance. Relacionar los intereses inmediatos con tal perspectiva es, precisamente, labor de la cultura. Se suele incurrir, a la vez, en un error a la inversa al hacer elaboraciones teóricas sin tener en cuenta la práctica. Este es un aspecto cardinal de la historia de las ideas y Cuba asumió la línea de transformar el mundo a partir de la cultura. El pensamiento socialista de Marx y Engels se lo planteó también de esta manera.

Pasemos ahora a examinar cómo valoró Martí la figura de Marx en su carta al periódico La Nación fechada el 29 de marzo de 1883 en ocasión de su muerte:

Ved esta gran sala. Karl Marx ha muerto. Como se puso del lado de los débiles, merece honor. Pero no hace bien el que señala el daño, y arde en ansias generosas de ponerle remedio, sino el que enseña remedio blando al daño. Espanta la tarea de echar a los hombres sobre los hombres. Indigna el forzoso abestiamiento de unos hombres en provecho de otros. Mas se ha de hallar salida a la indignación, de modo que la bestia cese, sin que se desborde, y espante. Ved esta sala: la preside, rodeado de hojas verdes, el retrato de aquel reformador ardiente, reunidor de hombres de diversos pueblos, y organizador incansable y pujante. La Internacional fue su obra: vienen a honrarlo hombres de todas las naciones. La multitud, que es de bravos braceros, cuya vista enternece y conforta, enseña más músculos que alhajas, y más caras honradas que paños sedosos. El trabajo embellece. Remoza ver a un labriego, a un herrador, o a un marinero. De manejar las fuerzas de la naturaleza, les viene ser hermosos como ellas.16

Para Martí la cuestión social era un componente esencial de la política. Quien escribió: [...] con los pobres de la tierra/quiero yo mi suerte echar, quien postuló: [...] como se viene encima, amasado por los traba­jadores, un universo nuevo; quien a su vez subrayó —refiriéndose a Carlos Marx— que: [...] no fue sólo move­dor titánico de las cóleras de los trabajadores europeos, sino veedor profundo en la razón de las miserias humanas, y en los destinos de los hombres, y hombre comido de ansia de hacer bien; quien destacó que [...] Marx estudió los modos de asentar al mundo sobre nuevas bases, y despertó a los dormidos, y les enseñó el modo de echar a tierra los puntales rotos, y quien se convirtió en el dirigente de los obreros tabaqueros de Tampa y se planteó la independencia de Cuba como un deber de carácter continental y universal, incluía necesariamente en su ideario político la cuestión social e internacional.

El partido que constituyó tenía como base social original a los trabajadores de Tampa y Cayo Hueso; no formulaba su radicalismo social en la forma en que se exponía en la cultura europea, sino en la mejor tradición literaria de nuestra América. En la esencia de sus concepciones estaba el drama social del hombre presente también en la tradición obrera y socialista del viejo continente.

En relación con la idea de que espanta lanzar unos hombres contra otros, hay que tomar en cuenta que en esa misma época Martí preparaba la guerra necesaria contra el poder español en América para evitar a tiempo la expansión del imperio yanqui. Martí no vaciló en convocar esa guerra necesaria que aún cuando aspiraba a que fuese “humanitaria y breve” estaba consciente que traería también enfrentamiento, muerte y destrucción.

En cuanto a la crítica que él formula sobre el extremismo es necesario tener en cuenta que entonces en Nueva York las ideas anarquistas estaban muy confundidas con las concepciones marxistas que prevalecían en Estados Unidos. Engels, desde Europa, señalaba severamente que en Norteamérica no se estaban aplicando consecuentemente las ideas de Marx. Es sabido que ambos alertaron siempre contra los extremismos y las formulaciones de los anarquistas.

En 1886, Engels refiriéndose a las deformaciones y malas interpretaciones de la teoría de Marx en Estados Unidos señaló:

A mi juicio, muchos alemanes que viven en Norteamérica han cometido un grave error cuando, al verse cara a cara con el poderoso y glorioso movimiento fundado sin su participación, intentaron convertir su teoría importada y no siempre entendida correctamente, en algo así como una elleinse ligmachendes Dogma (un dogma que lo salva todo) y se mantuvieron apartados de todo movimiento que no aceptaba ese dogma. Nuestra teoría no es un dogma, sino la exposición de un proceso de evolución que comprende varias fases consecutivas. Esperar que los norteAmericanos emprensan el movimiento con plena conciencia de la teoría formada en los países industriales más antiguos es esperar lo imposible.17

La cuestión que Marx expresó en la célebre frase de que la violencia es la partera de la historia, la entendemos hoy de la siguiente manera. Quienes generan la violencia son los reaccionarios y conservadores que se resisten a los cambios y obligan a los pueblos a lanzarse a la revolución. Así lo entendió José Martí cuando organizó la guerra necesaria, así lo entendemos nosotros y así, puedo suponer yo, lo entendía Carlos Marx.

La clave de la cuestión está en que la violencia no está generada por los socialistas, sino por las condiciones económico-sociales y la alientan los reaccionarios. Por ello, debemos trabajar siempre como lo ha hecho la Revolución Cubana por mostrar que la violencia es siempre responsabilidad del enemigo. Esto, teniendo en cuenta, además, el principio de que la mujer del César no tiene solo que ser honrada, sino también debe parecerlo.

Podemos apuntar también otro elemento en Martí que muestra un acercamiento al ideal socialista. Señaló que el secreto de lo humano estaba en la facultad de asociarse. Me parece que el principio de liberación radical del hombre que enunciaran los forjadores del socialismo científico y que estaba presente también en el centro del ideal martiano, son puntos de coincidencia bastante profundos que permitieron, en el siglo XX, que los primeros comunistas cubanos surgieran del pensamiento martiano, y estas ideas las podemos defender hoy como martianos y socialistas.

Las revoluciones populares del siglo XX han mostrado una y otra vez que es condición de su éxito que el ejército popular actúe bajo la dirección de una vanguardia política; lo que no hace sino comprobar que “la guerra” —como había dicho Martí— “es un pro­cedimiento político”. Pero a finales del siglo XIX, sin ningún precedente en nuestra América, el propósito de que el partido influyera en la orientación de la guerra, no podía sino sorprender. Solo que lejos de ser, por ello, un continuador de los “civilistas” del 68, Martí era un precursor de los revolucionarios radicales del siglo XX. Habría que esperar a que el desarrollo de la historia echara una luz reveladora sobre el hecho para que esto se viera con toda claridad.

Si estudiamos las formas, métodos y principios organizativos del Partido Revolucionario Cubano, comprobare­mos la precisión que Martí alcanzó con respecto a cómo apoyar políticamente la guerra. Asimismo, si analizamos las bases del partido de Martí observamos cómo la práctica le llevó a aplicar principios de organización, algunos similares a los desarrollados por Lenin en el Partido Socialdemócrata Ruso.

El Partido Revolucionario Cubano no era una simple suma de afiliados, sino que era, propiamente, un com­plejo de organizaciones. Los Estatutos Secretos del Partido Revolucionario Cubano, establecen textualmente:

El Partido Revolucionario Cubano se compone de todas las asociaciones organizadas de cubanos independientes que acepten su programa y cumplan con los deberes impuestos en él. Más adelante señalan: El Partido Revolucionario Cubano funcionará por medio de las asociaciones independientes, que son las bases de su autoridad [...] 18

Es decir, el Partido Revolucionario Cubano de Martí era un complejo de organizaciones, poseía bases programáticas y estatutos democráticamente aprobados y una definida política antimperialista.

Esto, en la Cuba de 1892 ,era realmente extraordinario. Recuérdese, que en los años iniciales del siglo, Lenin debió desarrollar una polémica por imponer dentro de la social democracia rusa el principio de que el partido debía ser un complejo de organizaciones. Por otra parte, fue en pleno siglo XX que la fase imperialista del capitalismo fue denunciada y explicada por Lenin.

No constituye un hecho casual que la fundación del Partido Revolucionario Cubano tuviera lugar en Cayo Hueso, donde se encontraban los obreros tabaqueros emigrados. Asimismo, la presencia, conocida y valorada por Martí, de marxistas, socialistas utópicos y anarquistas en el seno del partido es cuestión sobresaliente. También es significativo que fuera precisamente a Carlos Baliño a quien Martí le dijera: Revolución no es la que vamos a hacer en la manigua, sino la que vamos a realizar en la República.

Los hechos del Primero de Mayo en Estados Unidos tuvieron una repercusión inmediata en nuestro país. En 1889 se acuerda por primera vez conmemorar la fecha con manifestaciones obreras. Se convoca para el Primero de Mayo de 1890 una jornada internacional de los trabajadores. En esa conmemoración inicial estuvo presente la todavía incipiente clase obrera cubana. Estos hechos de gran significado no pasaron inadvertidos para Martí. Sus amigos socialistas le escribían desde Cuba acerca de sus ideas. Martí les alentaba a continuar estudiando los problemas sociales y elogiaba estas inquietudes.

Pero, desde luego, la tarea y el papel de Martí eran otros. Tenía que organizar y dirigir la guerra por la independencia de Cuba para evitar a tiempo la expansión yanqui por América. Las condiciones históricas que prevalecían en América y en el mundo al terminar la guerra de independencia, hicieron que el programa del Partido Revolucionario Cubano no pudiera ser realizado.

En 1925 se había producido en el país un desarrollo de la clase obrera. Había tenido lugar en el mundo el triunfo de la Revolución de Octubre. La influencia del leninismo se proyectaba sobre nuestra patria. Julio Antonio Mella y Carlos Baliño buscan las raíces de su programa político en el Partido Revolucionario Cubano, en el partido al que pertenecían los obreros tabaqueros de Cayo Hueso, y piensan en él como la gran necesidad inmediata.

Julio Antonio Mella comprendió como pocos las raíces martianas de la Revolución Cubana y apreció su papel movilizador en las luchas que estaban por librarse. Como se ha señalado, nuestro Héroe Nacional era tan revolucionario que, no pudiendo admitir sosegadamente los obstáculos y limitaciones de su época, lanzó sin embargo para el porvenir una bandera y un programa que aun hoy constituyen un ideal a alcanzar por muchos pueblos de América.

La historia, en el caso de nuestra patria, mostró con ejemplaridad que el programa del Partido Revolucionario Cubano era un antecedente necesario del programa socialista de nuestra Revolución. iAsí lo vio Mella; así lo vio Fidel!

Esto explica el hecho de que al transcurrir tres décadas de su muerte, quienes mejor comprendieran el pensamiento de Martí fueran los fundadores del primer Partido Comunista de Cuba: Julio Antonio Mella y Carlos Baliño.

No podían los sectores burgueses criollos del siglo XX, vacilantes y subordinados al imperialismo yanqui, entender el pensamiento humanista, popular, ultrademocrático y antimperialista de José Martí. Ello hubiera rebasado sus propios intereses de clase.

[...] Consiste, en el caso de Martí y de la Revolución, tomados únicamente como ejemplos, en ver el interés económico-social que “creó” al Apóstol, sus poemas de rebeldía, su acción continental y revolucionaria: estudiar el juego fatal de las fuerzas históricas, el rompimiento de un antiguo equilibrio de fuerzas sociales, desentrañar el misterio del programa ultrade­mocrático del Partido Revolucionario, el mila­gro —así parece hoy— de la cooperación estrecha entre el elemento proletario de los talleres de la Florida y la burguesía nacional; la razón de la existencia de anarquistas y socialistas en las filas del Partido Revolucionario etcétera. 19

La Revolución de Martí, triunfadora del Primero de Enero de 1959, y la lucha victoriosa de nuestro pueblo, permiten hoy comprender mejor estos fenómenos. No hubiera sido posible entender en toda su profundidad la cuestión sin las luchas de nuestro proletariado, de los campesinos y estudiantes cubanos. No se hubiera entendido sin las batallas libradas por el propio Mella, Martínez Villena, Guiteras, Menéndez; por los combatientes del Moncada, de la Sierra, de la clandestinidad y de Girón.

La razón de estos hechos hay que encontrarla en la estrecha relación entre las luchas por la independencia y por la justicia social.

Ya en 1868 se había vinculado el problema de la independencia con la cuestión social de la esclavitud. En 1895, se empieza a relacionar el problema de la independencia con el de la tierra. En 1925, la necesidad de combatir la dominación imperialista va unida al problema de la tierra y a la lucha por la liberación de la clase obrera contra la opresión burguesa.

En los años de la fundación del primer Partido Comunista no fue posible que se cumpliera el programa de Martí. Habrían de transcurrir 30 años, para que el programa de Martí se comenzara a cumplir. En 1953, Fidel Castro plasma el programa del Partido Revolu­cionario Cubano en La historia me absolverá. El programa del Moncada era, en esencia, el programa del Partido Revo‑ lucionario Cubano. Con el triunfo de la Revolución ese programa se fue cumpliendo con toda fuerza, energía y valor. Abrió para siempre los caminos de la independencia nacional y de la liberación de la clase obrera y de las masas explotadas.

Martí estuvo con su influencia en la fundación del primer Partido Comunista. Estuvo también presente en las leyes nacionalistas y antimperialistas de Antonio Guiteras. Estuvo presente en el Granma, en la clandestinidad y en la Sierra. Sus ideas triunfaron el Primero de Enero de 1959. En esa fecha gloriosa alcanzó la victoria la Revolución de Martí. Una Revolución que conquistó, para siempre, la independencia nacional, la liberación de los explotados, la democracia plena y que abrió el camino del socialismo en nuestra patria.

Y si alguien considera que la Revolución Cubana se salió del esquema de Marx, diríamos que el tal esquema no es ni de Marx, ni de Engels ni de Lenin, y a modo de confirmación repasemos el siguiente texto de Marx y Engels:

Las fases sociales y económicas que estos países tendrán que pasar antes de llegar también a la organización socialista, no pueden, creo yo, ser sino objeto de hipótesis bastante ociosas. Una cosa es segura: el proletariado victorioso no puede imponer la felicidad a ningún pueblo extranjero sin comprometer su propia victoria.20

Resulta muy esclarecedor para este estudio desde el mate‑ rialismo histórico de las aproximaciones y diferencias entre el pensamiento de Marx y Martí las ideas expuestas por Marx en su Carta a la Redacción de los Anales de la Patria:

A todo trance quiere convertir mi esbozo histórico sobre los orígenes del capitalismo en la Europa occidental en una teoría filosófico-histórica sobre la trayectoria general a que se hallan sometidos fatalmente todos los pueblos, cualesquiera que sean las circunstancias históricas que en ella concurra, para plasmarse por fin en aquella formación económica que, a la par que el mayor impulso de las fuerzas productivas, del trabajo social asegura el desarrollo del hombre en todos y cada uno de sus aspectos. (Esto es hacerme demasiado honor y al mismo tiempo, demasiado escarnio.)

Más adelante señala:

Estudiando cada uno de estos procesos históricos por separado y comparándolos luego entre sí, encontraremos fácilmente la clave para explicar estos fenómenos, resultado que jamás lograríamos, en cambio con la clave universal de una teoría general filosófica de la historia, cuya mayor ventaja reside precisamente en el hecho de ser una teoría suprahistórica.21

Engels por su parte señala:

Según la concepción de Marx, toda la marcha de la historia —trátase de los acontecimientos notables— se ha producido hasta ahora de modo inconscientes, es decir, los acontecimientos y sus consecuencias no han dependido de la voluntad de los hombres; los participantes en los acontecimientos históricos deseaban algo diametralmente opuesto a lo logrado o, bien, lo logrado acarreaba consecuencias imprevistas. Más adelante agregaba: [...] toda concepción de Marx no es una doctrina, sino un método. No ofrece dogmas hechos, sino puntos de partida para la ulterior investigación y el método para dicha investigación.22

No obstante tan claras conclusiones, Marx y Engels han venido siendo atacados de dogmáticos. Es importante analizar las raíces de estas acusaciones, incurren en un error de dogmatismo los que así se expresan; se produce una transferencia de fundamentos sicológicos. El mal del que padecen ellos se lo adjudican a estos sabios.

No sucede solo con los forjadores del socialismo científico, también en cuanto a otras grandes personalidades de la cultura cuando se les acusa de dogmáticos; se está demostrando que quienes lo sufren son sus impugnadores. Ocurre también que algunos que se consideran continuadores de estos filósofos hacen un reduccionismo de sus ideas y se comportan como dogmáticos. El pensamiento de Marx y Engels es por esencia antidogmático, allí está su clave verdadera.

Hoy se requiere una síntesis universal de cultura que articule lo mejor de las más diversas corrientes para el futuro humano. El materialismo histórico y la tradición filosófica cubana pueden servirnos para conformar, con las mejores ideas y sentimientos universales de los últimos dos siglos, dicha síntesis con el rigor crítico y la visión que corresponde al XXI. Esto puede hacerse desde la cultura cubana.

Fernando Ortiz caracterizó la cultura nacional como un ajiaco señalando la profunda interrelación de las diversas culturas que en Cuba se han conjugado. Estudió sus manifestaciones en el terreno sociológico y del arte. Hoy podríamos decir que, en el orden de las ideas filosóficas, también tenemos un ajiaco, pero con sabor a justicia. Es que en Cuba se sintetizaron en estos dos siglos corrientes fundamentales de lo que se llamó civilización occidental y las asumimos desde la autoctonía caribeña y latinoamericana para revolucionarlas. Y en esa síntesis intervienen los siguientes aspectos:

El inmenso saber de la modernidad europea, tal como la habían interpretado creativamente los maestros forjadores que nos representamos en Varela y Luz Caballero.

La más pura tradición ética de raíces cristianas que, como he dicho en otras ocasiones, en Cuba nunca se situó en antagonismo con las ciencias.

La influencia desprejuiciada de las ideas de la masonería en su sentido de universalidad y solidaridad humana que ejerció una gran influencia en la forja de la epopeya del 68 y en especial en las ideas de nuestros padres fundadores.

La cultura de raíz inmediatamente popular que nos simbllizamos en el pensamiento y sentimiento de la familia de los Maceo y Grajales y, especialmente, del Titán de Bronce. La caracterizamos como la forma y el sentido con que la población esclava del Caribe asumió las ideas de la modernidad.

La tradición bolivariana y latinoamericana que Martí enriqueció con su vida en México, Centroamérica y Venezuela, de donde partió hacia Nueva York en 1880 y proclamó: De América soy hijo: a ella me debo.

Las ideas y sentimientos antimperialistas surgidos desde las entrañas mismas del imperio yanqui. La presencia del Apóstol durante más de 15 años en Estados Unidos (más de la tercera parte de su vida) completó su inmenso saber y sintetizó el pensamiento político, social y filosófico desde la óptica de los intereses latinoamericanos y fue contribución decisiva a la conformación del pensamiento cubano. Martí se consideró siempre discípulo de Bolívar.

El pensamiento socialista de Marx, Engels y Lenin, tal como lo interpretaron Mella, Villena, el Che y Fidel Castro.

En otras latitudes, estas tendencias estuvieron encontradas y se expresaban de forma antagónica y en choques dramáticos. En la tradición cubana se produjo, durante los dos últimos siglos, una síntesis de ellas; no es que hayamos estado exentos de contradicciones y antagonismos, a veces agudos y peligrosos pero, como señalábamos, la resultante histórico cultural repre‑ sentó tomar de cada una lo que fuera útil para la emancipación humana, la solidaridad de nuestra América y los más vastos principios de universalidad.

Dijo Engels que el marxismo es un método de investigación y de estudio y Lenin lo calificó de guía para la acción. Se elige e investiga y nos guiamos hacia la acción con algún objetivo o propósito. Este se expresa en el ideal universal de justicia y en la República con todos y para el bien de todos del pensamiento martiano.

A este fin solo se llega a partir del concepto de integralidad de la cultura que la escuela cubana, y en especial Martí, nos enseñaran y que el pensamiento de Marx y Engels nos confirma.

Esta es la revolución socialista y martiana que Fidel está promoviendo y ella se expresa en la forma de hacer política. Es necesario estudiar las fórmulas prácticas de hacer política presentes en Martí, desarrolladas en el siglo XX por Fidel Castro, es decir, la Cuba de hoy. Esto se relaciona con los vínculos entre cultura y política. Estudiar los factores que determinaron el alejamiento e incluso el divorcio de estos dos planos de la vida social es el primer deber de quienes, en el siglo XXI, se propongan luchar por la redención del hombre, único camino para salvar a la civilización del colapso que la amenaza. Debe hacerse sobre la base de la cultura general integral que a los cubanos nos viene de la mejor tradición nacional y que tiene también fundamentos en el materialismo histórico. La mayor dificultad está en que esto solo se logra sobre el presupuesto ético de la lucha por la justicia y la solidaridad humana.

El movimiento de reformas universitarias iniciado en Córdoba, Argentina, en 1918,que contó entre otras figuras con José Ingenieros y Aníbal Ponce, se extendió por el continente, llegó a nuestro país y fue asumido por Julio Antonio Mella y los estudiantes universitarios. Pero pronto Mella comprendió que para realizar reformas académicas había que hacer una revolución social. Fue, por tanto, el fundador en Cuba del Partido Comunista y de la Liga Antimperialista.

En nuestro país a lo largo del siglo XX el pensamiento socialista mantuvo un gran respeto por la tradición de José Martí y la cultura cubana. El ideario cultural cubano del siglo XIX nutrió y enriqueció, durante el XX, las ideas socialistas en Cuba. Tras al asalto al Moncada el 26 de julio de 1953, Fidel Castro declararía que José Martí había sido el autor intelectual de la Revolución que triunfara en enero de 1959 y cuyo carácter socialista se proclamó en 1961. Es decir, la cultura cubana decimonónica fue elemento esencial para la comprensión entre nosotros de las ideas socialistas. Por eso insistimos en que si el ideario revolucionario de Mella y sus compañeros pudo rescatar de la mutilación y el olvido en que había caído en las primeras décadas del siglo XX el pensamiento patriótico y antimperialista de nuestro pueblo, hoy, en los inicios del XXI, trabajamos para fortalecer en nuestra patria el pensamiento socialista y ayudar a rescatarlo internacionalmente, a partir de la cultura cubana de dos siglos de historia, en la cual se destaca la figura de José Martí. Para arribar a conclusiones teóricamente válidas es necesario profundizar en los conceptos de cultura general integral y masiva en que viene insistiendo el compañero Fidel Castro.

A este fin solo se llega a través del concepto de integralidad de la cultura presente en el pensamiento de Carlos Marx, Federico Engels y de todos los grandes humanistas de la historia. Esta es la revolución humanista, socialista y martiana que Fidel está pro‑ moviendo.

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1 Carlos Marx: “Correspondencia de 1843”, en K. Marx: Obras escogidas, D. Mc. Lellan, Oxford University Press, 1977, p. 38.

2 A. Gramsci: “El príncipe moderno y otros escritos”. International Publishers, N. Y., 1957, p. 20.

3 Carlos Marx: “Tesis sobre Feuerbach.” Obras escogidas, Editorial Progreso, 1973, t. 1, p.7.

4 Medardo Vitier: Las ideas y la filosofía en Cuba, Editorial de Ciencias Sociales, 1970, p. 214.

5 J. Luz y Caballero: “Cuestión de Método si el estudio de la Física debe o no proceder al de la Lógica”. La Polémica Filosófica,Vol. I, p. 87, Biblioteca de Clásicos Cubanos, 2000.

6 F. Engels: “Carta a José Bloch” , en C. Marx, F. Engels, Obras escogidas, Editorial Progreso, Moscú, 1974, t. III, p. 514.



7 Fidel Castro: “Discurso pronunciado en la Universidad Estadual de Río de Janeiro, Brasil el 30 de junio de 1999”, periódico Granma, suplemento especial, 10 de junio de 1999.

8 J. Martí: “ Carta a Fermín Valdés Domínguez en mayo de 1894”, Obras completas, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1975, t.3, p. 167.

9 F. Engels “Carta a F. Mehring, Carlos Marx y Federico Engels”, Obras escogidas, t. III, p. 523.

10 J. Martí: Obras completas, t. 10, p. 84.
11 Ibídem, t. 13, p. 289.
12 Ibídem, t.11, p. 437.
13 Ibídem, t.10, p. 413.
14 Ibídem. t.13, p. 290.
15 Ibídem. t.9, p. 388.
16 Ibídem, t. 9, pp. 388-389.
17 F. Engels: “ Carta a Florence Kelley‑Weschnewetzky, C. Marx, F. Engels”, Obras escogidas, t. III, p. 509.



18 J. Martí. Obra citada, t. 1, p. 279
19 J. A. Mella: “ Glosas al pensamiento de José Martí”, en Siete Enfoques Marxistas sobre José Martí, Colección de Estudios Martianos, Editora Política, La Habana, 1978, p.13.



20 F. Engels:“Carta a Carlos Kautsky” en Obras escogidas, p. 508.

21 Carta a los Anales de la Patria, 1887.



22 F. Engels: “Carta a Werner Sombart”, en C. Marx, F. Engels: Obras Escogidas, t. III, pp. 533-534.
03/01/2004 05:54 Enlace permanente. Tema: El Criterio No hay comentarios. Comentar.

La derecha suele fijar el calendario de las luchas de la izquierda

harnecker.jpgMarta Harnecker
Rebelión

1. En el artículo anterior decíamos que una gran parte de la izquierda partidaria, en las últimas décadas, ha tenido muchas dificultades para trabajar con los movimientos sociales y acercarse a los nuevos actores sociales. Esto se ha debido, a mi entender, a varios factores.

2. Mientras la derecha ha demostrado una gran iniciativa política, la izquierda suele estar a la defensiva. Mientras la primera usa su control de las instituciones del estado y de los medios de comunicación de masas, y su influencia económica para imponer el nuevo modelo, servil al capital financiero y a los monopolios, precipitando las privatizaciones, la desregulación laboral y todos los demás aspectos del programa económico neoliberal; la fragmentación social y el fomento del antipartidismo, la izquierda partidaria, en cambio, al limitar el trabajo político casi exclusivamente al uso de la institucionalidad vigente, sometiéndose a las reglas del juego del enemigo, casi nunca lo toma por sorpresa. Se cae en el absurdo de que el calendario de las luchas de la izquierda lo fija la derecha.

3. ¿Cuántas veces no hemos escuchado quejas de la izquierda contra las condiciones adversas en las que tuvo que dar la contienda electoral, luego de constatar que no ha logrado los resultados electorales esperados en las urnas? Sin embargo, esa misma izquierda muy pocas veces denuncia en su campaña electoral las reglas del juego que se le imponen y plantea como parte de esa campaña una propuesta de reforma electoral. Por el contrario, suele ocurrir que en búsqueda de los votos -en lugar de hacer una campaña educativa, pedagógica, que sirva para que el pueblo crezca en organización y conciencia- utilice las mismas técnicas para vender sus candidatos que las que usan las clases dominantes.

4. Por otra parte, las propias reglas del juego impuestas por las clases dominantes dificultan la unidad de la izquierda y fomentan el personalismo. Obligan en algunos países a trabajar por el propio partido en lugar de por un frente más amplio, porque si eso no se hace ese partido tiende a desaparecer del escenario político.

5. Y esto determina que, en caso de un fracaso electoral, además de la frustración, el desgaste y el endeudamiento productos de la campaña, el esfuerzo electoral no se traduzca en un crecimiento político de quienes fueron receptores y actores, dejando la amarga sensación de que todo ha sido en vano. Muy distinta sería la situación si la campaña se pensase fundamentalmente desde el ángulo pedagógico, usando el espacio electoral para fortalecer la conciencia y la organización popular. Entonces, aunque los resultados en las urnas no fuesen los mejores, el tiempo y los esfuerzos invertidos en la campaña no serían algo perdido.

6. Con razón algunos sostienen que el culto a la institución ha sido el caballo de Troya que el sistema dominante logró introducir en la misma fortaleza de la izquierda transformadora logrando minarla por dentro.

7. El trabajo de la militancia se delega progresivamente en las personas que detentan cargos públicos y administrativos. El esfuerzo prioritario deja de ser la acción colectiva para convertirse en la acción parlamentaria o en la presencia mediática.

8. La acción militante ha tendido a reducirse a la fecha electoral, pegadas de carteles y algún que otro acto público.

9. Y, lo que es peor aún, el financiamiento de los partidos proviene cada vez más de la participación de sus cuadros en las instituciones del estado: parlamento, gobiernos locales, tribunales de control electoral, etcétera; con todo lo que ello entraña de dependencia y de presiones.

10. La actividad política de la izquierda no puede reducirse a la conquista de las instituciones, debe estar dirigida a cambiar las instituciones para poder transformar la realidad. Debe crear nuevas correlaciones de fuerzas que permitan realizar los cambios requeridos. Debe entender que no puede construir fuerza política sin construir fuerza social.

11. Debe, asimismo, evitar "partidizar" todas las iniciativas y los movimientos sociales con los que se relaciona, por el contrario debe esforzarse por articular sus prácticas en un proyecto político único.

12. Por otra parte, a la izquierda partidaria le ha costado mucho abrirse a las nuevas realidades Muchas veces se ha mantenido aferrada a esquemas conceptuales que le han impedido apreciar la potencialidad de los nuevos sujetos sociales, centrando su mirada exclusivamente en los actores que tradicionalmente se movilizaban como los sindicatos, hoy muy debilitados producto de diferentes factores.

13. Por último, una de las mayores dificultades de la izquierda política para trabajar con la izquierda social ha sido la consideración de los movimientos sociales como correas de transmisión del partido. La dirección del movimiento, los cargos en los organismos de dirección, la plataforma de lucha, en fin, todo, se resolvía en las direcciones partidarias y luego se bajaba la línea a seguir por el movimiento social en cuestión, sin que éste pudiese participar en la gestación de ninguno de los asuntos que más le atañían.

14. Sintetizando, para que la izquierda partidaria logre acercarse a la izquierda social, es necesario que se renueve ideológicamente, cambie su cultura política y estilos de trabajo, e incorpore a su arsenal las formas de lucha y de resistencia innovadoras implementadas por la izquierda social.

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Bibliografía de Marta Harnecker sobre el tema

- La izquierda después de Seattle, Siglo XXI España, 2002.

- La izquierda en el umbral del Siglo XXI. Haciendo posible lo imposible, Publicado en: México, Siglo XXI Editores, 1999; España, Siglo XXI Editores, 1ª ed., 1999, 2ª ed., 2000 y 3ª ed., 2000; Cuba, Editorial de Ciencias Sociales, 2000; Portugal, Campo das Letras Editores, 2000; Brasil, Paz e Terra, 2000; Italia, Sperling and Küpfer Editori, 2001; Canadá (francés), Lantôt Éditeur, 2001; El Salvador, Instituto de Ciencias Políticas y Administrativas Farabundo Martí, 2001.
03/01/2004 05:24 Enlace permanente. Tema: El Criterio No hay comentarios. Comentar.

01/01/2004

Una batalla cubana contra los demonios

bloqueo_.jpgRandy Alonso
2003-12-31


Cuba vivió en el 2003 el influjo en el mundo de las pretensiones hegemónicas de la actual administración norteamericana de imponer una dictadura fascista mundial.

El arreciamiento de la campaña política y mediática contra la isla, el endurecimiento del bloqueo, la andanada de mentiras y amenazas orquestada por altos funcionarios de la Casa Blanca, la actividad descaradamente injerencista y provocadora del jefe de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana, el intento de condenar a Cuba en diversos foros internacionales y el acompañamiento de la Unión Europea a la política anticubana de la administración Bush, conforman el cerco brutal tendido desde Washington contra la isla rebelde y diferente.

Pero los más rabiosos y agresivos planes contra la Revolución se han estrellado frente a la voluntad mayoritaria de nuestro pueblo, el prestigio creciente del país por su incuestionable obra social y el liderazgo indiscutible de Fidel.

Con esas poderosas armas morales, hemos derrotado el intento de aislarnos. Cuba abrió en el 2003 nuevas oficinas diplomáticas en el exterior (son más de 100) y acogió en La Habana nuevas Embajadas de otras naciones.

Las visitas de Fidel a Brasil, Ecuador, Argentina y Paraguay para la toma de posesión de sus nuevos Presidentes y su recorrido por varias naciones asiáticas (Viet Nam, Malasia, China y Japón) tuvieron un extraordinario impacto en esos países y el mundo y desbarataron el conjuro de odio contra nuestra nación. Memorable fue el discurso del Presidente cubano en la Escalinata de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires ante decena de miles de personas que desafiaron el frío y la convocatoria de solo 2 mil invitados para un acto bajo techo.

Delegaciones de alto nivel estuvieron presentes en meses recientes en la Cumbre Iberoamericana de Bolivia y la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información donde recibieron numerosas muestras de solidaridad y simpatía. El Canciller cubano fue acogido oficialmente en Rusia, Guatemala, Venezuela, Bahamas, Ucrania, Armenia y otras naciones.

Cuba fue sede en el año de la VI Conferencia de los Partes de la Convención de Naciones Unidas contra la Desertificación y La Sequía y la Reunión de OPANAL, donde se declaro oficialmente a la región como Zona Libre de Armas Nucleares, entre otros eventos importantes.

A nuestro suelo, pese a presiones de Washington y sus embajadores, llegaron destacadas visitas este año: la presencia de Lula, Chávez y el canciller argentino Rafael Bielsa en diferentes momentos de estos 12 meses, fueron muy simbólicas y representativas de los nuevos tiempos que se viven en Latinoamérica. También llegaron a La Habana, en muestra de solidaridad y lazos históricos, 8 Jefes de Estados o Gobierno y 16 cancilleres africanos.

Una batalla por la vida

Con el acompañamiento del mundo, libramos una victoriosa batalla contra el bloqueo. La Asamblea General de la ONU condeno en histórica votación record de 179 países el genocida cerco económico, financiero y comercial de Estados Unidos contra nuestro pueblo. La Cumbre Iberoamericana y la Cumbre Mundial Sobre la Sociedad de la Información también recogen declaraciones finales condenas explicitas al bloqueo.

Unido a ello, comienza a erosionarse el bloqueo dentro de los propios Estados Unidos. Casi 300 delegaciones de empresarios norteamericanos visitaron Cuba este año; por primera vez ambas cámaras del Congreso estadounidense se aprobaron iniciativas similares sobre la Libertad de viajes a Cuba; se creo el Grupo de Trabajo sobre Cuba en el Senado; crecen las declaraciones publicas de empresarios y políticos estatales a favor del fin del bloqueo y en igual sentido se expresan numerosos medios de comunicación; casi 80 mil norteamericanos han visitado la isla en el 2003, en franco desafío a las prohibiciones que les impone su gobierno.

Tres traspiés del imperio

Pese a la tremebunda y concertada campaña mediática y el imponente acoso político, fracasaron este año los intentos de condenar a Cuba en los foros internacionales. El gobierno de Estados Unidos no pudo imponer en la Comisión de Derechos Humanos de Ginebra una resolución presentada por Costa Rica, bajo su orientación, para condenar a Cuba por las medidas legítimamente adoptadas por nuestros tribunales contra 75 mercenarios al servicio del imperio y 3 criminales secuestradores de una embarcación de pasajeros.

Las frenéticas presiones yankys no sirvieron para mas que aprobar una aguada declaración invitando a Cuba a aceptar la visita de una relatora especial de la Comisión; algo que nuestro gobierno rechaza por constituir un claro intento de singularizar la situación de Cuba, bien lejos de las graves violaciones de los derechos de los seres humanos que se cometen en el Irak ocupado y en otras partes del mundo.

La administración Bush tampoco pudo hacer efectiva sus pretensiones de condenar a Cuba durante la Cumbre Iberoamericana de Bolivia, pues ningún gobierno, ni siquiera sus mas fieles lacayos, se presto para su bochornosa componenda.

Pero lo mas increíble para el imperio fueron sus tres fracasos en el seno de la OEA, su “Ministerio de Colonias” como lo llamo Raúl Roa, donde pese a realizar presiones colosales, cambiar los textos de los proyectos y también sus patrocinadores, no pudo lograr ninguna condena a la Isla en un escenario del cual es dueño absoluto y del que Cuba fue expulsado hace casi cuatro décadas. La dignidad de las naciones caribeñas y de otros países latinoamericanos fueron claves en el estrepitoso fracaso norteamericano.

Con las ideas y con las armas

Como resultado de una política consecuente y de la verdad como estandarte, Cuba logro desbaratar los intentos para justificar una agresión norteamericana. Los propósitos de la extrema derecha, la mafia anticubana y sus mercenarios en la Isla de provocar una crisis migratoria y la difusión del embuste de la producción de armas biológicas fueron derrotados con inteligencia, con efectivas medidas y con la voluntad de los cubanos de defender su independencia y soberanía.

El año que se va ha sido uno de los mas complejos para la Revolución cubana en sus cuatro décadas y media de enfrentamiento al más poderoso enemigo de la historia. Pero ha sido también tiempo para fortalecer la conciencia y los ideales del pueblo, para que crezca la economía y haya pleno empleo, para que se multipliquen los planes sociales, para que se acrecente la solidaridad con Cuba y con la causa de Nuestros Cinco Héroes presos políticos en Estados Unidos y sobre todo para reforzar aun más la capacidad defensiva de una nación dispuesta a cobrarle al enemigo una cuota impagable si osara agredir nuestro suelo.

Las ideas y las armas están prestas para iniciar el 2004. En el Aniversario 45 de la Revolución de nuestros sueños y esperanzas, Cuba seguirá batallando contra los demonios.
01/01/2004 12:44 Enlace permanente. Tema: El Criterio No hay comentarios. Comentar.

30/12/2003

Razones del escepticismo popular respecto a la política y a los políticos

harnecker.jpgMarta Harnecker
Rebelión

1. Decía en un artículo anterior que para luchar eficazmente contra el neoliberalismo es necesario lograr articular a todos los que sufren sus consecuencias, y para conseguir este objetivo debemos empezar por la propia izquierda que en nuestros países suele estar muy dispersa. Pero no son pocos los obstáculos que se nos interponen en esta tarea. Estar conscientes de ellos y preparase para enfrentarlos es el primer paso para poder superarlos.

2. Uno de estos obstáculos es el creciente escepticismo popular en relación con la política y los políticos.

3. Esto tiene que ver entre otras cosas con las grandes limitaciones que hoy tienen nuestros sistemas democráticos, muy diferentes a los que existían a antes de las dictaduras militares.

4. Estos regímenes de democracia tutelada, limitada, restringida, controlada o de baja intensidad limitan drásticamente la capacidad efectiva de las autoridades electas democráticamente. Las principales decisiones son tomadas en órganos de carácter permanente, no elecos, y, por lo tanto, no sujetos a cambios producto de los resultados electorales, como el Consejo de Seguridad Nacional, el Banco Central, las instancias económicas asesoras, la Corte Suprema, la Contraloría, el Tribunal Constitucional.

5. Grupos de profesionales y no de políticos son los que hoy adoptan las decisiones o tienen una influencia decisiva sobre éstas. La aparente neutralidad y despolitización de dichos órganos oculta una nueva manera de hacer política de la clase dominante. Sus decisiones se adoptan al margen de los partidos. Se trata de democracias controladas, cuyos controladores no están sometidos a ningún mecanismo democrático.

6. Por otra parte se han perfeccionado enormemente los mecanismos de fabricación del consenso, monopolizados por las clases dominantes, que condicionan en un alto grado la forma en que la gente percibe la realidad. Sólo esto explica que sean los partidos más conservadores, que defienden los intereses de una ínfima minoría de la población, los que hayan logrado transformarse cuantitativamente en partidos de masas y que la base social de apoyo de sus candidatos, al menos en América Latina, sean los sectores sociales más pobres de la periferia de las ciudades y del campo.

7. Otros elementos que explican el escepticismo reinante son, por un lado, la apropiación inescrupulosa por parte de la derecha del lenguaje de la izquierda : palabras como reformas, cambios de estructura, preocupación por la pobreza, transición, forman hoy parte de su discurso habitual; y, por otro, la adopción bastante frecuente por parte de los partidos de izquierda de una práctica política muy poco diferenciada de la práctica habitual de los partidos tradicionales.

8. Tenemos que tener muy presente que cada vez más la gente rechaza las prácticas partidarias clientelistas, poco transparentes y corruptas, de aquellos que sólo se acercan al pueblo en momentos electorales, que pierden energías en luchas intestinas, de fracciones y pequeñas ambiciones; donde las decisiones son adoptadas por las cúpulas partidarias sin una real consulta con las bases y prima el liderazgo unipersonal sobre el colectivo. Repudia crecientemente los mensajes que se quedan en meras palabras, que no se traducen en actos.

9. La gente común y corriente está harta del sistema político tradicional y quiere cosas nuevas, quiere cambios, quiere nuevas formas de hacer política, quiere una política sana, quiere transparencia y participación, quiere recuperar la confianza.

10. Esta decepción de la política y los políticos que crece día a día -y que permea también a la izquierda social- no es grave para la derecha, pero para la izquierda sí lo es. La derecha puede perfectamente prescindir de los partidos políticos, como lo demostró durante los períodos dictatoriales, pero la izquierda no puede prescindir de un instrumento político -sea éste un partido, un frente político u otra fórmula-.

11. Otro obstáculo para la unidad de la izquierda es que -luego de la derrota del socialismo soviético, la crisis del estado benefactor impulsado por la socialdemocracia europea y del desarrollismo populista latinoamericano-, ésta tiene grandes dificultades para elaborar una propuesta alternativa al capitalismo -socialista o como se la quiera llamar- rigurosa y creíble, que pueda asumir los datos de la nueva realidad mundial.

12. El capitalismo ha revelado su gran capacidad de reciclarse y de usar la nueva revolución tecnológica a su favor; fragmentando a la clase obrera, limitando su poder de negociación, sembrando el pánico de la desocupación, mientras la izquierda se ha quedado muchas veces anclada en el pasado. Existe un exceso de diagnóstico y una ausencia de terapeútica. Solemos navegar políticamente sin brújula.

13. La mayor parte de los obstáculos aquí señalados provienen de realidades que se nos imponen desde fuera, pero hay también obstáculos que dificultan los intentos por articular a toda la izquierda que provienen de su propio seno.

14. Por una parte, la izquierda partidaria, en las últimas décadas, ha tenido muchas dificultades para trabajar con los movimientos sociales y acercarse a los nuevos actores sociales Y, por otra, en la izquierda social ha habido una tendencia a descalificar a los partidos y a magnificar su propio papel en la lucha contra la globalización neoliberal, actitud que no ha ayudado a superar la dispersión de la izquierda. Nuestro próximo artículo se abocará a examinar estas cuestiones.

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Bibliografía de Marta Harnecker sobre el tema:

- La izquierda después de Seattle, Siglo XXI España, 2002.

- La izquierda en el umbral del Siglo XXI. Haciendo posible lo imposible, Publicado en: México, Siglo XXI Editores, 1999; España, Siglo XXI Editores, 1ª ed., 1999, 2ª ed., 2000 y 3ª ed., 2000; Cuba, Editorial de Ciencias Sociales, 2000; Portugal, Campo das Letras Editores, 2000; Brasil, Paz e Terra, 2000; Italia, Sperling and Küpfer Editori, 2001; Canadá (francés), Lantôt Éditeur, 2001; El Salvador, Instituto de Ciencias Políticas y Administrativas Farabundo Martí, 2001.
30/12/2003 19:24 Enlace permanente. Tema: El Criterio Hay 5 comentarios.

29/12/2003

Necesidad de articular la izquierda política y la izquierda social


Marta Harnecker
Rebelión

1. Cada vez es más intenso el rechazo de la mayoría de la gente contra el modelo de globalización que se impone en nuestro continente, por su incapacidad para resolver los problemas más acuciantes de nuestros pueblos. Las políticas neoliberales, implementadas por el gran capital financiero transnacional respaldado por un gran poderío militar y mediático, y cuyo centro hegemónico son los Estados Unidos, no sólo no han resuelto estos problemas sino que han agudizado vertiginosamente la miseria y la exclusión social, mientras las riquezas se concentran en cada vez menos manos.

2. Entre los primeros que sufren las consecuencias económicas del neoliberalismo están los sectores tradicionales de la clase obrera urbana y rural. Pero sus efectos nefastos no se limitan a ellos sino que afectan a muchos otros sectores sociales como: los pobres y marginados, los estratos medios empobrecidos, la constelación de pequeños y medianos empresarios y comerciantes, el sector de los informales, los productores rurales medianos y pequeños, la mayoría de profesionales, la legión de los desocupados, los cooperativistas, los jubilados, la policía y los cuadros subalternos del ejército (suboficiales y cuadros que les están subordinados). Por otra parte, no sólo debemos tener presente a los sectores económicamente afectados, sino también a todos los discriminados y oprimidos por el sistema: mujeres, jóvenes, niños, ancianos, indígenas, negros, determinadas creencias religiosas, homosexuales, etcétera.

3. El neoliberalismo empobrece a la gran mayoría de la población de nuestros países, los empobrece desde el punto de vista socioeconómico y desde el punto de vista de su subjetividad.

4. Algunos de estos sectores se han transformado en poderosos movimientos. Entre ellos están los movimientos de mujeres, de indígenas, de consumidores, los que luchan por los derechos humanos y la protección del medio ambiente.

5. Estos movimientos difieren en muchos aspectos del clásico movimiento obrero. Sus plataformas tienen un fuerte acento temático y su convocatoria es policlasista y multigeneracional. Sus modos de organización son menos jerárquicos y más en red que en el pasado y sus formas concretas de acción son muy variadas.

6. Aparecen también en el escenario nuevos actores sociales. Es sorprendente, por ejemplo, la capacidad de movilización que han manifestado los jóvenes, organizados fundamentalmente por vía electrónica, con el objetivo de repudiar la actual globalización; resistir a la aplicación de medidas de corte neoliberal, desarrollar poderosísimas manifestaciones contra la guerra y ahora contra ocupación, y difundir experiencias de luchas revolucionarias, rompiendo el cerco informativo al que habían sido siempre sometidas las ideas progresistas y de izquierda.

7. Este creciente rechazo se expresa a través de prácticas plurales y alternativas de resistencia y de lucha.

8. La consolidación de partidos, frentes o procesos políticos de izquierda que se oponen al neoliberalismo es innegable en varios países: Venezuela, Brasil, Colombia, Uruguay, El Salvador, Bolivia. En otros, como Brasil, Argentina, Bolivia, Ecuador y México surgen poderosos movimientos sociales, que se transforman en destacados actores políticos, asumiendo la crítica y ocupando las primeras líneas de combate contra la globalización neoliberal.

9. Sin embargo, a pesar de la profundidad de la crisis que este modelo provoca, la amplitud y variedad de los sectores afectados que abarcan a la inmensa mayoría de la población, la multiplicidad de las demandas que surgen desde la sociedad y permanecen desatendidas, hechos que producen una situación altamente favorable para la creación de un bloque social antineoliberal muy amplio y con enorme fuerza social, la mayor parte de las expresiones crecientes de resistencia y de lucha están todavía muy lejos de significar una verdadera amenaza para el sistema.

10. Pienso que una de las razones para explicar esto es que junto a las condiciones objetivas favorables para conformar un gran bloque social alternativo al neoliberalismo, se dan condiciones subjetivas muy complicadas, que tienen que ver con un problema de fondo: la dispersión de la propia izquierda.

11. Y por ello que considero de importancia estratégica para una lucha eficaz contra el neoliberalismo la necesidad de articular a los diferentes sectores de la izquierda y entiendo por izquierda el conjunto de fuerzas que se oponen al sistema capitalista y su lógica del lucro, y que luchan por una sociedad alternativa humanista y solidaria, construida a partir de intereses de las clases trabajadoras.

12. La izquierda no se reduce, entonces, a la izquierda que milita en partidos u organizaciones políticas de izquierda, sino que incluye a actores y movimientos sociales. Estos son muchas veces más dinámicos y combativos que los primeros pero no militan o rechazan militar en partidos u organizaciones políticas. Entre los primeros hay quienes apuestan a acumular fuerzas por la vía del uso transformador de las instituciones, otros mediante la lucha guerrillera revolucionaria; entre los segundos hay quienes buscan ir construyendo movimientos sociales autónomos y distintos tipos de redes.

13. Para simplificar he decidido denominar izquierda política a los primeros e izquierda social a los segundos, aunque reconozco que esta separación conceptual no se da siempre así en la práctica. De hecho los movimientos sociales más desarrollados adquieren dimensiones socio políticas.

14. Para concluir, pienso que sólo la unión de los esfuerzos militantes de las más diversas expresiones de la izquierda permitirá cumplir a cabalidad la tarea de construir el gran bloque social antineoliberal que necesitamos La tarea estratégica sería, entonces, articular la izquierda política y social, para, a partir de ella, reunir en una sola gran columna a la creciente y dispersa oposición social. Las dificultades de esta empresa y las formas de superarlas serán analizadas en próximos artículos.

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Bibliografía de Marta Harnecker sobre el tema:

- La izquierda después de Seattle, Siglo XXI España, 2002.
29/12/2003 23:52 Enlace permanente. Tema: El Criterio No hay comentarios. Comentar.

25/12/2003

Afganistán debate su futuro

L_Otero.jpgLisandro Otero
Rebelión

Libia acaba de anunciar su decisión de suprimir sus armas de destrucción masiva, incluidas las nucleares y químicas, así como el desmantelamiento de su cohetería de un alcance mayor a 300 kilómetros cuadrados y capaces de transportar cargas mayores de 500 kilogramos. El anuncio fue hecho con júbilo en la Casa Blanca por el mismo George Bush, atribuyéndose el logro con vistas a su campaña electoral. Es decir, se obtiene lo mismo que en Irak pero sin el empleo de armamento. De inmediato la Santa Alianza integrada por Estados Unidos, Gran Bretaña, Italia, España e Israel ha impartido su bendición al ofrecimiento, seguidos de cerca por Rusia.

Libia ha sido un país en cuarentena política y económica desde 1992, tras el atentado al avión de pasajeros sobre Lockerbie, que produjo centenares de muertos y un repudio mundial al terrorismo indiscriminado que produce víctimas inocentes.

Ello significa que Muamar el Kadafi se ha sometido mansamente tras haber declarado en 1977 a Libia como una república de masas, es decir, un régimen de carácter popular y de beneficio social. El ejemplo de lo ocurrido en Irak puede que le haya asustado lo suficiente como para no querer pasar por un riesgo similar. ¿Quiere esto decir que desde ahora se integra dócilmente al mundo neoliberal? ¿ Habrá un sometimiento a los dictados del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional?

Libia es un país subpoblado, subdesarrollado y subeducado. Con un vastísimo territorio de un millón 775 mil kilómetros cuadrados solamente cuenta con cinco millones y medio de habitantes. El noventa por ciento de su espacio vital está integrado por desiertos. Sin embargo produce 1.3 millones de barriles de petróleo por día lo cual eleva su PIB a 32 mil millones de dólares anuales. Cuentan con el 3% de las reservas mundiales de combustible. Tiene la ventaja, a diferencia de Irak, que mantiene una homogeneidad religiosa: el 99% son sunitas.

Sin embargo, si este país árabe ha caído bajo los efluvios tentadores del capitalismo retrógrado de nuestro tiempo, ello no quiere decir que el resto del mundo árabe esté siguiendo el mismo camino. En Afganistán la Loya Jirga, o asamblea popular, está reunida por convocatoria del títere Hamid Karzai. Dos años después de su ocupación colonial por Estados Unidos el país sigue exportando derivados de opio y continúa sumido en la más espantosa miseria. Allí, como en Irak, la resistencia patriótica se enfrenta a los ocupantes que oprimen su soberanía.

En Afganistán continúan imperando los señores de la guerra, los poderosos cabecillas tribales y los narcotraficantes. En la Loya Jirga se sienta como una figura de opereta el ex rey Zahir, a quien se le ha dado el título de "Padre de la Nación". La tarea principal del cónclave es decidir si tendrán un régimen político parlamentario o un Poder Ejecutivo centralizado. Karzai es un figurón americanizado que guarda un estilo occidental que lo aleja de su cultura y sus compatriotas.

Estados Unidos gastó 17 mil millones de dólares en destruir Afganistán. Ese fue el costo de todos los artefactos destructivos, combustible, municiones, envío de portaaviones y bombarderos para la devastación total del infortunado país. Afganistán había sufrido años de ocupación rusa y una aniquiladora guerra anterior, alentada por la CIA, que armó a los mujaidines para que hostigaran al oso soviético. Fueron esos mismos guerreros pronorteamericanos los que incurrieron en el feroz extremismo talibán al denegar la educación a las mujeres y prohibir la música y el cine. La salud, la educación son prácticamente inexistentes. Los suelos erosionados por la metralla no son productivos para la agricultura. El país se encuentra envenenado por millones de toneladas de explosivos que han sido detonados.

La posesión del área circundante al Golfo Pérsico es vital para Estados Unidos y esto es, precisamente, lo que impulsa --como reacción inversa--, el prevaleciente, y creciente, sentimiento antiyanqui de los pueblos árabes, pese a los esfuerzos de institucionalización de la Loya Jirga y la rendición del gobernante libio.

gotli2002@yahoo.com
25/12/2003 04:58 Enlace permanente. Tema: El Criterio No hay comentarios. Comentar.

24/12/2003

¿Por qué Fracasó el anti-Castrismo de los Americanos?

seriemilenio04foto2g.jpgLuis Ortega
cubasi

Están pasando cosas en Miami de las que nadie se da cuenta. Pero ocurre que yo, que soy uno de los fundadores del exilio cubano, no puede menos que señalar estos cambios con un cierto optimismo.

Para mí el exilio comenzó en 1953, a raíz del asalto al Moncada , por consiguiente, acabo de cumplir, el pasado mes de julio cincuenta años observando las carreras y gritos de mis compatriotas como si fueran animalitos desenfrenados.

Hay unos pequeños roedores que se llaman lemmings, originarios del norte de Europa, que andan siempre en grandes manadas junto a las playas, y ocurre que cuando uno de la manada lanza un grito, todos salen corriendo enloquecidos hacia el mar y se suicidan en masa.

Cuando pienso en mis compatriotas, siempre me acuerdo del extraño fenómeno de los lemmings. Cuando yo salí de Cuba, en el año 1953, éramos muy pocos los que salíamos al exilio. De modo que en aquellos tiempos no hubo la desbandada de los animalitos. Uno salía porque la policía de Batista le caía arriba y todos los días aparecían cadáveres en las calles La cosa comenzó a partir del 1 de enero de 1959. Fue, de verdad, una carrera loca de roedores lanzándose al mar como los lemmings. Eso dura hasta hoy.

Muchas han muerto en la fuga precipitada. Otros han logrado el propósito de llegar el norte.

A partir de 1959, en los primeros años, cuando las comunicaciones en Cuba eran difíciles, el sueño de los cubanos era volver a la isla algún día. Cada vez que se que se aproximaba un fin de años. El tema obligado era el de pasar las navidades en Cuba. El año que viene sí vamos a cenar en la Habana, decían los viejos. Ya el año anterior habían dicho lo mismo y no había ocurrido nunca. Cenar en Cuba, al día de la Nochebuena, era el tema más importante. Cada quien soñaba con cenar en familia, en su pueblo .

Pues bien, han pasado los años. El fenómeno ha ocurrido a la vista de todos. Ya nadie habla de cenar en Cuba. Ya son miles y miles los que cada año van a cenar a sus pueblos. Es casi una rutina. Nadie ha señalado el hecho de que se ha roto la incomunicación y se ha producido la re- unificación de las familias cubanas. Hasta los más radicales, los viejos temerarios, van y vienen a Cuba y siguen hablando, en sus tertulias, de la revolución que van a hacer, pero viajan a la isla con el ceño fruncido. Hay uno que anda por ahí que inclusive fue a Cuba en un bote para liberar la isla, cayó preso, lo soltaron porque era muy viejo, regresó a Miami, y no se sabe si cena aquí o con sus parientes en Cuba.

Es decir, los 45 años han producido un cambio extraordinario. Los combatientes siguen siendo combatientes, pero viven en las sombras y muchos van a Cuba calladitos. La vejez lo domina todo en Miami.

Por alguna parte debe haber todavía cubanos inteligentes a la manera como se usaba en otros tiempos. Yo tengo mis dudas, pero no rechazo la posibilidad . Debe haberlos, probablemente están encuevados. Alguno de ellos debe salir a la calle y tratar de explicar por qué ha pasado todo esto. Es decir, por qué ha fracasado la contrarrevolución financiada por los Estados Unidos para devolver a Cuba a la órbita de la dominación de Washington.

Yo tengo una opinión muy simple y alguien debería desarrollarla.

El anticastrismo ha fracasado simplemente porque no tenía basamento histórico. No tenía razón de ser. Era un truco fabricado por los americanos, con mucho dinero, muchos millones, para recuperar la vieja colonia de Cuba. Lo que queda hoy, dentro y fuera de la isla , se mantiene todavía con dinero . Pero es un tronco seco, sin vida.
24/12/2003 01:03 Enlace permanente. Tema: El Criterio No hay comentarios. Comentar.

23/12/2003

Bush usa la farsa como política para Cuba

1073.jpgSaul Landau
2003-12-22

“Estados Unidos parecen estar destinados por la Providencia para plagar a América Latina en nombre de la libertad”.
-- Simón Bolívar

“La historia se repite, primero como tragedia, luego como farsa”.
-- Carlos Marx, El 18 Bru mari o de Luis Bonaparte


¿Habrá inspirado Marx al autor humorístico de la Oficina de Prensa de la Casa Blanca para que emitiera el 8 de diciembre un despacho titulado “Documento de Hechos: Comisión para la Ayuda a una Cuba Libre”?

Quizás haya querido que en vez de “Hechos” dijera “Farsa”. Durante más de 100 años la Casa Blanca raras veces ha emitido un hecho acerca de Cuba, mucho menos todo un documento.

Pero el encubrimiento de los hechos reales con lenguaje hipócrita sí hace una farsa – al menos en el escenario. Por ejemplo, en 1898 el Presidente William McKinley envió tropas a nuestra isla vecina para “ayudar a Cuba a ganar su independencia de España”.

Para evitar las sospechas de la agenda imperial de McKinley, el congreso aprobó la Enmienda Teller, en la que se renunciaba a cualquier intención de anexarse a Cuba. Pero en 1901, la enmienda del Senador Orville Platt a una ley de asignaciones permitía a Estados Unidos intervenir como deseara en los asuntos cubanos y a alquilar una estación naval, la cual pronto se convirtió en la base de Guantánamo.

Washington entonces obligó a Cuba a incluir las disposiciones de la Enmienda Platt en su nueva Constitución. El Presidente Theodore Roosevelt retiró las tropas de Cuba en 1902, pero las reenvió en 1906 para revertir unas elecciones que no le agradaban – es decir, “para restaurar el orden”. Los ocupantes permanecieron tres años y regresaron otra vez en 1912, para aplastar un levantamiento armado en contra del gobierno – que no había pedido la ayuda de EEUU.

Entre 1917 y 1923, la Infantería de Marina de EEUU garantizó que los cubanos no volvieran a su comportamiento revolucionario – como habían hecho los rusos después de 1917. Los mari nes también “protegían la propiedad de EEUU” rompiendo huelgas.

Para 1925 Washington había encontrado a un “cuidador democrático”, Gerardo Machado, quien se hizo acreedor del apodo de “el Carnicero” al matar y torturar a los que disentían. Los revolucionarios derrocaron a Machado en 1932. Enfrentado a un profundo malestar social en Cuba y temiendo que hubiera otra revolución, el recién electo presidente Franklin Roosevelt anunció su Política del Buen Vecino. No más intervención armada en Latinoamérica, prometió. En su lugar, en marzo de 1933 el Presidente Roosevelt despachó a Sumner Wells a Cuba para evitar que un gobierno izquierdista se hiciera del poder.

Para agregar algo de potencia a la misión de Welles, acorazados de EEUU anclaron frente a las costas cubanas. Welles descubrió a un líder ideal, Fulgencio Batista, un sargento del ejército cuya principal virtud era la lealtad a los norteamericanos. Con un nuevo títere en el poder, Washington derogó la Enmienda Platt, pero se quedó con la base de Guantánamo.

Cuba se convirtió en “democrática”. Gobiernos elegidos, obedientes a Washington, se sentían con toda “libertad” para robarle al pueblo cubano, como hicieron los presidentes sucesivos y sus seguidores, sin seria desaprobación por parte de Washington. En 1952 Batista dio un golpe de estado y se hizo presidente de nuevo. Durante los años subsiguientes Batista torturó, asesinó y encarceló a disidentes, pero se comportó obsequiosamente con el poder en Washington y con la Mafia en La Habana.

Cuando la ira revolucionaria se manifestó a través de toda la isla, Estados Unidos permitió que el dictador utilizara la base de Guantánamo para reabastecer de combustible, bombas y balas a sus aviones, que bombardeaban las supuestas posiciones rebeldes – a menudo áreas rurales y pueblos indefensos sospechosos de “simpatizar” con los rebeldes.

Estas pinceladas históricas ilustran el desarrollo de la comprensión de anteriores Administraciones por la “Cuba libre”. Eufemísticamente se llama “libertad” a la “obediencia”. Así que en 1898 Washington “liberó” a Cuba de España y la llamó “independiente”.

En 1959 la revolución “liberó” a Cuba – comenzó a desobedecer – de la dominación norteamericana. Así que Washington nuevamente anunció que quería “liberar” a la isla del nuevo gobierno cubano que no había pedido permiso para hacer una revolución. En 1960, después de que la Unión Soviética ofreció ayuda a Cuba, Washington cambió su lenguaje: “liberar a Cuba de la dominación comunista”. En 1990, al implotar la URSS, el Presidente Bush el Viejo trató de “liberar” a los cubanos de los beneficios sociales que habían logrado durante 20 años y reemplazarlos con cubanos de Miami que privatizarían (“liberarían”) todo.

A partir de 1959, algunos de estos cubanos con sede en la Florida, odiadores de Castro y amantes de la libertad, cometieron miles de actos de terrorismo en contra del pueblo que amaban en la isla – ¿de qué otra manera puede mostrarse el verdadero amor? Respaldados por la siempre amante de la libertad CIA, la actividad terrorista continuó de manera esporádica. Actualmente las agencias de EEUU “no pueden” detectar conspiraciones “amantes de la libertad”, como la colocación de bombas en hoteles cubanos en los años 1990.

Sin embargo, para un consistente sentido de la farsa, el Presidente Bush el Joven decidió que tenía que crear algo nuevo. El 10 de octubre anunció que una nueva Comisión haría los planes “para el feliz día en que el régimen de Castro ya no exista, y la democracia llegue a la isla”.

Los presidentes de eeuu , como miembros del “Club de Decir Cualquier Cosa”, aseguran que la política de EEUU siempre tiene como objetivo diseminar la democracia. Las intervenciones militares de EEUU en Cuba, en el siglo 20 en Irán, Guatemala, Haití, Viet Nam, Nicaragua –bueno, hay cientos de ellas –, ciertamente lograron su objetivo, ¿no es así? Diseminar la democracia también quería decir enseñar a Cuba cómo administrar sus recursos.

Desde 1920 hasta los 1950, inclusive, el Congreso, por ejemplo, controlaba la economía de Cuba manipulando la cuota azucarera – precios garantizados para Cuba – de manera que Cuba se volviera dependiente de la compra de azúcar por parte de EEUU.

Si no parece muy democrático dar al dictador Batista un vasto apoyo militar y político – bueno, vean el Gran Contexto: él era anticomunista y muy obediente. Bajo su “era democrática” la felicidad reinaba en los círculos de negocios y de la Mafia. Es más, en la Cuba pre-1959 el Don de la Mafia y el Embajador de EEUU eran de los hombres más poderosos en La Habana.

El 5 de diciembre de 2003, con esta historia en mente, estoy seguro, los co-presidentes – Secretario de Estado Colin Powell y Secretario de Viviendas y Desarrollo Urbano Mel Martínez – convocaron a la Comisión Presidencial de Ayuda a una Cuba Libre. También se encontraban presentes importantes miembros del Gabinete. El equipo que demostró su dedicación a la verdad, la paz, la democracia y la ley en Irak, hará un plan en busca de resultados similares en Cuba.

”La política de Estados Unidos con respecto a Cuba está clara – acelerar la transición pacífica de Cuba a una democracia representativa y una economía de libre mercado – para así terminar décadas de una dictadura opresiva”. De esta manera la comisión ha decidido que la democracia (no es necesario para los floridanos el conteo de votos) y la estructura económica al estilo norteamericano también deben triunfar en Cuba.

La agenda no escrita de la Comisión, ganar la elección en el 2004, significa que las palabras deben ser aceptables para los bloques donantes de anticastristas y probados intimidadores del conteo de votos que buscan “los medios por los cuales EEUU pueda ayudar al pueblo cubano a obtener un rápido fin de la dictadura”.

Para obtener el apoyo de los cubanos anticastristas de la Florida que continúan demostrando su amor por la isla por medio de la violencia, la Comisión asesorará al Presidente acerca de cómo “establecer instituciones democráticas, respeto por los derechos humanos y el dominio de la ley”, y “crear las instituciones básicas de una economía libre”. Las elecciones del 2000 en la Florida ilustraron los puntos importantes de la libertad: borrar a los electores de la oposición del registro; evitar que otros voten; no contar todos los votos. Ahora los cubanos sabrán como funcionan las elecciones libres.

La“libertad” ahora incluye campos de concentración en Guantánamo, un nuevo método de EEUU para garantizar los derechos humanos. Incluso el habeas corpus ha evolucionado hasta el punto en que Bush detiene a ciudadanos de EEUU sin hacerles una acusación o derecho a tener abogado. En noviembre, ambas cámaras del Congreso aprobaron eliminar la prohibición de viajar a Cuba, pero el personal de la Casa Blanca hizo llamadas telefónicas y el comité congresional de conferencia anuló la voluntad del Congreso. ¡La evolución de la democracia norteamericana!

¿Se estarán riendo en La Habana? Las Administraciones norteamericanas siempre evitan la pregunta: “¿Quién nos invitó?” ¿Tiene Bush una petición secreta firmada por los cubanos pidiendo su ayuda? La evidencia de que los cubanos desean un cambio al estilo norteamericano proviene de aquellos que directa o indirectamente reciben ayuda material de la Sección de Intereses de EEUU en La Habana o de otras agencias – los cuales son definidos como “cubanos amantes de la libertad”. Las 11 000 firmas (comparadas con las 8 millones elegibles) de la petición Varela para exigir del Parlamento cubano un sistema más parecido al de EEUU constituye una sólida evidencia de otra intervención más de Washington en los asuntos cubanos. Un gracioso especuló que los agentes de la seguridad cubana eran sólo la mitad de los firmantes del proyecto Varela.

La nueva Comisión también planea ayudar a los cubanos a “obtener sus necesidades básicas en las áreas de salud, educación, vivienda y servicios humanos”. En la montaña Big Rock Candy los casatenientes reducen los alquileres, la industria del carbón deja de refinar, los patronos aumentan los salarios y los beneficios sociales. ¡Oigan, vean cómo EEUU ha ayudado a sus vecinos en el pasado! Bueno, seguro que ha ayudado a los grandes negocios y bancos norteamericanos.

En 1933 el General Smedley Butler de la Infantería de Marina abandonó la farsa. “Colaboré para hacer de México un lugar seguro para los intereses petroleros norteamericanos en 1914”, dijo, “de Cuba un lugar decente para que los muchachos del National City Bank cobraran sus intereses. Ayudé en la violación de una media docena de repúblicas centroamericanas en beneficio de Wall Street”.

¿No les parece gracioso? ¿Y qué tal si Castro crea una “Comisión para Liberar a Estados Unidos”? ¿Exige la reforma electoral e investigar a Dick Cheney y Halliburton por conspiración ilegal para la guerra en Irak? La comisión podría... No perdamos tiempo. El país que “liberó” a Cuba en 1898 y quiere “liberarla” otra vez tiene ahora una comisión. En aras de la farsa, el escritor pudiera agregar: “A fin de mantener su objetivo de honestidad y democracia, la Administración repudiará su perverso comportamiento anterior hacia Cuba”. Eso haría reír.

*El nuevo libro de Landau, El imperio preventivo: una guía al reino de Bush, acaba de ser publicado por Pluto Press. Landau es profesor de la Universidad Cal Poly Pomona y miembro del Instituto para Estudios de Política.
23/12/2003 23:58 Enlace permanente. Tema: El Criterio No hay comentarios. Comentar.

18/12/2003

El obstáculo cubano

unautopia.jpgAngel Guerra Cabrera
Rebelión

La semana pasada escribí que la amenaza de una intervención militar en Cuba se había alejado a partir del desmontaje en abril del plan subversivo de Washington y de la exitosa contraofensiva política lanzada por la isla. Creo que la argumentación de por qué el peligro de un ataque de Estados Unidos continúa presente era acertada. Pero no lo era la afirmación de que este se ha alejado.

Pude comprobarlo cuando horas después de entregar el artículo leí el discurso de Fidel Castro en la Escuela Marcelo Salado, de Cárdenas. De allí esta rectificació